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El templo de Betanzos destaca por su decoración y programa iconográfico67 en el conjunto de las

iglesias mendicantes gallegas, austeras en general en cuanto a sus programas y desarrollo narrativo. Sobresale el protagonismo del promotor Fernán Pérez de Andrade, que plantea San Francisco como su iglesia panteón68, donde planifica con detalle los espacios funerarios y su ornamentación. De la

decoración de la iglesia dice Villa-Amil69:

Distínguese San Francisco de Betanzos por su espléndida ornamentación iconográfica, y también por la exornación de las archivoltas de sus arcos formeretes, con pomas y las características cabezas de clavo, y por la de los aristeros del ábside, con ángeles y florones, en analogía con los que pusieron en Santo Domingo de Santiago, que recuerdan vivamente a los

del Pórtico de la Gloria.

66 Véase referencia en CAAMAÑO MARTÍNEZ, J. M. Contribución al estudio del gótico… Op. cit. p. 146. 67 En él no faltan alusiones al tema de la resurrección de los muertos y al Juicio Final.

68 Véase los estudios de NÚÑEZ RODRÍGUEZ, M. El sepulcro de Fernán Pérez de Andrade en San Francisco de Betanzos como expresión de una individualidad y una época. Bracara Augusta vol. XXXV, 1981, pp. 397-413 y La idea de inmortalidad en la escultura gallega (la imaginería funeraria del caballero S.XIV-XV). Diputación de Orense. Orense, 1985.

69 VILLA-AMIL Y CASTRO, J. Iglesias gallegas de la Edad Media. Imprenta San Francisco de Sales. Madrid, 1904, p. 139.

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49.- Vista parcial del interior de la Capilla Mayor de San Francisco de Betanzos. Detalle de la decoración del arco toral, clave y nervios. de las bóvedas.

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El templo y su decoración reflejan una clara contradicción con la normativa franciscana, que busca la austeridad decorativa. Es significativa la cantidad de elementos ornamentales utilizados y la inclusión y profusión de motivos profanos70 además de ciclos religiosos.

Destacan los bajorrelieves y esculturas de la Capilla Mayor, que recorren el arco de ingreso, los nervios y la clave de las bóvedas del ábside (fig. 49). Es singular la solución adoptada para situar en

70 Se referencian y describen todos y cada uno de los relieves y esculturas situados en el interior del templo, señalando además la importancia e incidencia del promotor y con amplia información sobre las temáticas y los programas icnográficos desarrollados, en: MANSO PORTO, C. San Francisco de Betanzos. Catálogo Op. cit., pp. 121-126. Concello de Betanzos. Betanzos, 1987. y FRAGA SAMPEDRO, M. D. San Francisco de Betanzos: nuevas aportaciones… Op. cit.

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lugar destacado el Cristo Intercesor y el tetramorfos71 (fig. 54), entre un rosetón y una ventana ojival

de menor altura que las situadas en los paños laterales del ábside. Llaman también la atención los capiteles historiados72, los escudos, los animales –jabalís y perros-, los relieves representando

escenas de cacería (figs. 56 y 57) y, sobre todo, los numerosos sepulcros medievales, con estatuas yacentes o convertidos en capillas.

Para la decoración de las chambranas de las ventanas ojivales del ábside, en el rosetón del brazo Suroeste y en las arquivoltas del pórtico de la portada y los arcosolios del interior de la iglesia se sigue la tradición de los otros templos franciscanos y se utilizan elementos con formas de cabezas de clavo o punta de diamante (figs. 53 y 59). En las cornisas de la cabecera y el crucero se usan elementos figurados de tradición románica para los canecillos (fig. 59 y 60) y figuras geométricas sencillas, que tienen perfil de doble bocel, en la nave.

La iglesia, panteón de su promotor y familia, es también panteón de la nobleza gallega de la época, que ordenaba ser aquí enterrada; familias tan representativas como los Becerra, los Pardo de Cela, los Villousaz, los Figueroa o la Casa de Parga disponen de enterramientos. De todos los situados en el interior destaca el correspondiente al promotor, Fernán Pérez de Andrade; el sarcófago constituye un conjunto original en su primitivismo, en el que la estatua yacente del Conde (figs. 11 y 12), situada sobre un sepulcro apoyado sobre un oso y un jabalí73, aparece rodeada por sus perros y asistida por

un clérigo y un ángel. Ubicada inicialmente en la Capilla Mayor junto al de su primera esposa Sancha Rodríguez, fallecida en la segunda mitad de los años 7074, se traslada en el siglo XVIII al centro de

espacio inferior del coro alto. El cambio de emplazamiento viene determinado por la influencia que,

71 En la parte superior aparecen marcas que denotan la existencia de otras esculturas, probablemente representaciones de ángeles, del sol y la luna y de otras figuras de carácter iconográfico religioso, hoy desaparecidas.

72 Los capiteles ofrecen motivos muy variados, desde monstruos, escenas naturalistas, pasajes históricos y de costumbres de la época, hasta decoración vegetal, privativa del arte ojival.

73 Símbolo de la casa de Andrade que junto al escudo de la familia y representaciones de perros aparece en multitud de tallas situadas en otros lugares del interior y exterior del templo, como los contrafuertes del ábside (fig. 53).

74 ERIAS MARTÍNEZ, A. Xente da Baixa Idade Media (III)…Op. cit., pp. 185-221. Recoge en la fig. 23, p. 209, la ubicación hipotética de los sepulcros de Fernán Pérez, en la capilla mayor del lado del evangelio y Sancha Rodríguez, su primera esposa, del lado de la epístola. Tal como describe Jerónimo del Hoyo a principios del siglo XVII.

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50.- Vista de las bóvedas nervadas y ventanas ojivales de la Capilla Mayor de la Iglesia de San Francisco de Betanzos.

51.- Vista de la Capilla Mayor de San Francisco a principios del siglo XX. En ella aparece el retablo barroco del siglo XVIII. Fuente: A Erias "Xente da Baixa Idade Media (III)".

52.- Dibujo realizado por Jenaro Villaamil en 1849 en el que se muestra un lateral de la Capilla Mayor, con el retablo barroco, y el brazo Suroeste del crucero.

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54 54.- Detalle de la decoración situada en el paño

central de la Capilla Mayor. Representa el Cristo Intercesor y el tetramorfos, en la parte superior se aprecian señales que indican la desaparición de otras figuras que debieron pertenecer a la misma composición iconográfica.

55.-Vista de la Capilla Mayor en la que se aprecian la gran profusión de elementos decorativos empleados en ella.

en el siglo XVIII, el barroco y sus elementos decorativos tienen en el templo franciscano de Betanzos, con la construcción del retablo en la Capilla Mayor (figs. 51 y 52). Como expresa Erias75 en este siglo

“la moda teatral del barroco impuso la necesidad de hacer un gran retablo dedicado a San Francisco”. Su destrucción en el incendio de 1936 supone la apertura de los grandes ventanales ojivales y la recuperación del espacio gótico.

75 ERIAS MARTÍNEZ, A. Xente da Baixa Idade Media (III)…Op. cit., pp. 185-222. en p. 212.

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56 y 57.- Relieves que representan escenas de cacería, los escudos y los animales símbolo de la familia.

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58 58.- Plantas superpuestas de la iglesia gótica y la

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Como consecuencia de lo expuesto en el apartado anterior y por medio de la elaboración y análisis de la documentación gráfica que define el estado actual, el reportaje fotográfico, el modelo tridimensional y los datos y referencias documentales encontradas se puede plantear una conjetura que defina las características formales, constructivas, estructurales, y simbólicas del templo gótico original de Betanzos.

La iglesia inicial, cuyo proyecto de construcción concluye en 1387, sigue el tipo mendicante y franciscano de los definidos de segunda generación del gótico gallego con planta de cruz latina que se estructura en: nave principal de cinco tramos, crucero con brazos laterales de un tramo y ábside central de planta hemidecagonal, tal y como se recoge en la documentación gráfica76 que define el

primer templo, una vez suprimidos todos aquellos elementos construidos con posterioridad a la conclusión del proyecto original e incorporados y/o reubicados aquellos desaparecidos o modificados. Para la reconstrucción77 de su aspecto original parece, y así se desprende de una visión del estado

actual del conjunto, que los elementos que se mantienen constantes en la historia del templo son: la cabecera, de la que se puede afirmar que, con independencia de las capillas laterales añadidas, mantiene la misma estructura constructiva, formal y espacial originales, un sólo ábside central de planta hemidecagonal; el transepto, con los brazos laterales cubiertos por bóvedas apuntadas78

sobre arcos fajones, en el que no se consideran las capillas de sus extremos79, también posteriores al

proyecto inicial, y que mantiene las características primitivas, incluido el acceso original al claustro

76 Véanse planos en figuras 58 (se mantienen en línea gris las ampliaciones, a excepción de la del siglo XX), 61, 63, 66 y 68) 77 No se contempla, como hipótesis, que la existencia de un templo anterior, sobre el que se pudo construir el actual, haya incidido en el proyecto más allá de la utilización del mismo emplazamiento y su aprovechamiento parcial para la cimentación del actual. De la información que aporta el propio edificio se considera que la definición arquitectónica de la iglesia gótica es nueva en su totalidad.

78 Con el abovedamiento de los brazos del crucero, único caso de entre las iglesias góticas franciscanas en Galicia, se rompe la norma general franciscana que indica que únicamente se puede abovedar el presbiterio. Existen referencias que señalan que también en la iglesia franciscana de Orense tenía abovedados los brazos del crucero, aunque se ha podido confirmar.

79La construcción de las capillas de los extremos del transepto elimina parcialmente la unidad espacial que abre hacia

todos los lados visiones diagonales desde la cabecera, lo que facilita la escucha y la atención a los sermones.

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59.- Detalle de los elementos decorativos utilizados en la cabecera, Chambranas de las ventanas ojivales, canecillos, escudos y animales que se incorporan a los contrafuertes.

60.- Detalle de los canecillos para los que se utilizan elementos figurados de tradición románica.