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N. Bajo Alto Bajo Alto Bajo Alto Bajo Alto

4.4. Etiqueta de Uso

4.4.1. Llamar y Contestar en Espacios Públicos

Con respecto a las prácticas de llamar y enviar mensajes desde sitios públicos, los hallazgos señalan diferencias significativas entre las mujeres jóvenes de los estratos alto y bajo que no aparecen entre sus contrapartes masculinas (ver Tabla 21). Más de la mitad de las mujeres jóvenes de nivel alto llama frecuentemente desde lugares como

restaurantes, cafeterías o bares contra sólo una quinta parte de nivel bajo (x²(2) = 19.977, p= .000); un porcentaje alto de ambos grupos no acostumbra llamar desde cines, teatros o salas de conciertos, aunque la cifra es menor entre las primeras (x²(2) = 9.175, p= .010); y tanto unas como otras acostumbran llamar desde plazas y parques, aunque las de nivel alto lo hacen con mayor frecuencia (x²(2) = 6.950, p= .031). La gran mayoría en ambos

grupos no llama desde sitios como iglesias u hospitales, pero lo hacen frecuente o regularmente desde el carro, el camión o el metro.

Tabla 21

Llamadas realizadas desde espacios públicos considerando mujeres y hombres jóvenes, comparando por nivel socioeconómico

Mujer Joven Hombre Joven

Nivel Bajo Nivel Alto Total Nivel Bajo Nivel Alto Total

Llama desde Lugares de Reunión Cerrados

Frecuentemente 8 20% 23 57.5% 31 38.8% 9 22.5% 18 45% 27 33.8%

Regularmente 12 30% 14 35% 26 32.5% 7 17.5% 14 35% 21 26.3%

Rara vez/Nunca 20 50% 3 7.5% 23 28.8% 24 60% 8 20% 32 40%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Llama desde Lugares de Espectáculos Cerrados

Frecuentemente 3 7.5% 1 2.5% 4 5% 3 7.5% 3 7.5% 6 7.5%

Regularmente 2 5% 12 30% 14 17.5% 5 12.5% 7 17.5% 12 15%

Rara vez/Nunca 35 87.5% 27 67.5% 62 77.5% 32 80% 30 75% 62 77.5%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Llama desde Lugares que Exigen Silencio

Frecuentemente 1 2.5% 1 2.5% 2 2.5% 0 0% 3 7.5% 3 3.8%

Regularmente 2 5% 7 17.5% 9 11.3% 2 5% 4 10% 6 7.5%

Rara vez/Nunca 37 92.5% 32 80% 69 86.3% 38 95% 33 82.5% 71 88.8%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Llama desde Medios de Transporte

Frecuentemente 15 37.5% 25 62.5% 40 50% 17 42.5% 21 52.5% 38 47.5%

Regularmente 13 32.5% 8 20% 21 26.3% 10 25% 10 25% 20 25%

Rara vez/Nunca 12 12% 7 17.5% 19 23.8% 13 32.5% 9 22.5% 22 27.5%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Llama desde Lugares Públicos Abiertos

Frecuentemente 21 52.5% 32 80% 53 66.3% 30 75% 30 75% 60 75%

Regularmente 10 25% 5 12.5% 15 18.8% 7 17.5% 10 25% 17 21.3%

Rara vez/Nunca 9 22.5% 3 7.5% 12 15% 3 7.5% 0 0% 3 3.8%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

En cuanto a los hombres jóvenes, la única diferencia estadísticamente

significativa se registra con respecto a las llamadas que hacen desde lugares de reunión cerrados, en donde el doble de los de nivel alto llama frecuente o regularmente en comparación con los de nivel bajo (x²(2) = 13.333, p= .001). En este grupo casi la totalidad de los usuarios en ambos estratos llama frecuentemente desde lugares públicos

abiertos, y la gran mayoría lo hace desde medios de transporte. En comparación, un porcentaje significativamente alto no acostumbra llamar, o lo hace rara vez, cuando se trata de lugares de espectáculos cerrados u otros sitios que expresamente exigen silencio.

Respecto a la frecuencia con la que responden las llamadas que reciben en esos mismos sitios, nuevamente las mujeres jóvenes presentan más diferencias significativas por nivel económico que los hombres de su misma edad (ver Tabla 22). Un número elevado de mujeres jóvenes de nivel bajo rara vez o nunca contestan desde sitios de espectáculos cerrados o lugares que exigen silencio, mientras más de la mitad de las de nivel alto responde frecuente o regularmente en esos mismos espacios (x²(2) = 9.142, p= .010 y x²(2) = 11.107, p= .004, respectivamente). La totalidad de estas últimas contesta llamadas cuando se encuentra en lugares de reunión cerrados, en comparación con un número menor de las primeras (x²(2) = 10,083, p= .006); y unas y otras lo hacen

frecuente o regularmente desde medios de transporte y otros lugares públicos abiertos. Entre los hombres jóvenes, mientras tanto, porcentajes equivalentes de nivel bajo y alto no acostumbran contestar desde lugares como hospitales, iglesias o bibliotecas, ni desde salas de concierto, de cine o teatro. Por el contrario, lo hacen frecuente o

regularmente desde el autobús, el metro o el carro y casi la totalidad de ambos grupos responde desde plazas, parques y aceras. La única diferencia significativa se registra con respecto a las llamadas que reciben en restaurantes, cafeterías o bares, con una cifra significativamente mayor de los del estrato alto contestando frecuente o regularmente en comparación con los del estrato bajo (x²(2) = 6.099, p= .047).

Tabla 22

Respuesta a llamadas recibidas en espacios públicos considerando mujeres y hombres jóvenes, comparando por nivel socioeconómico

Mujer Joven Hombre Joven

Nivel Bajo Nivel Alto Total Nivel Bajo Nivel Alto Total

Contesta desde Lugares de Reunión Cerrados

Frecuentemente 21 52.5% 32 80% 53 66.3% 17 42.5% 19 47.5% 36 45%

Regularmente 12 30% 8 20% 20 25% 8 20% 15 37.5% 23 28.8%

Rara vez/Nunca 7 17.5% 0 % 7 8.8% 15 37.5% 6 15% 21 26.3%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Contesta desde Lugares de Espectáculos Cerrados

Frecuentemente 4 10% 7 17.5% 11 13.8% 4 10% 5 12.5% 9 11.3%

Regularmente 4 10% 15 37.5% 19 23.8% 7 17.5% 9 22.5% 16 20%

Rara vez/Nunca 32 80% 18 45% 50 62.5% 29 72.5% 26 65% 55 68.8%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Contesta desde Lugares que Exigen Silencio

Frecuentemente 3 7.5% 8 20% 11 13.8% 1 2.5% 2 5% 3 3.8%

Regularmente 5 12.5% 13 32.5% 18 22.5% 6 15% 8 20% 14 17.5%

Rara vez/Nunca 32 80% 19 47.5% 51 63.8% 33 82.5% 30 75% 63 78.8%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Contesta desde Medios de Transporte

Frecuentemente 23 57.5% 31 77.5% 54 67.5% 24 60% 27 67.5% 51 63.8%

Regularmente 10 25% 7 17.5% 17 21.3% 9 22.5% 8 20% 17 21.3%

Rara vez/Nunca 7 7% 2 5% 9 11.3% 7 17.5% 5 12.5% 12 15%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Contesta desde lugares públicos abiertos

Frecuentemente 32 80% 33 82.5% 65 81.3% 34 85% 36 90% 70 87.5%

Regularmente 6 15% 6 15% 12 15% 4 10% 10 10% 8 10%

Rara vez/Nunca 2 5% 1 2.5% 3 3.8% 2 5% 0 0% 2 2.5%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

En cuanto a las mujeres y hombres adultos, las diferencias por nivel económico son menores que entre los jóvenes tanto en lo que respecta a hacer como a contestar llamadas en espacios públicos (ver Tablas 23 y 24). Entre las mujeres adultas, la gran mayoría de ambos estratos económicos no acostumbra llamar desde lugares que exigen silencio, pero lo hacen frecuentemente desde medios de transporte y lugares públicos abiertos. Las diferencias significativas surgen con respecto a las llamadas que realizan en lugares de reunión cerrados, con el doble de nivel alto haciéndolo frecuentemente (x²(2)

= 11.253, p= .004), o desde sitos de espectáculos cerrados, con un número mayor de las de nivel bajo que rara vez o nunca marca desde dichos espacios (x²(2) = 6.719, p= .035).

Tabla 23

Llamadas realizadas desde espacios públicos considerando mujeres y hombres adultos, comparando por nivel socioeconómico

Mujer Adulta Hombre Adulto

Nivel Bajo Nivel Alto Total Nivel Bajo Nivel Alto Total

Llama desde Lugares de Reunión Cerrados

Frecuentemente 6 15% 15 37.5% 21 26.3% 7 17..5% 13 32.5% 20 25%

Regularmente 12 30% 17 45% 29 36.3% 7 17.5% 13 32.5% 20 25%

Rara vez/Nunca 22 55% 8 20% 30 37.5% 26 65% 14 35% 40 40%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Llama desde Lugares de Espectáculos Cerrados

Frecuentemente 1 2.5% 8 20% 9 11.3% 0 0% 2 5% 2 2.5%

Regularmente 1 2.5% 2 5% 3 3.8% 2 5% 3 7.5% 5 6.3%

Rara vez/Nunca 38 95% 30 75% 68 85% 38 95% 35 87.5% 73 91.3%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Llama desde Lugares que Exigen Silencio

Frecuentemente 1 2.5% 3 2.5% 4 5% 2 5% 1 2.5% 3 3.8%

Regularmente 4 10% 2 10% 6 7.5% 5 12.5% 1 2.5% 6 7.5%

Rara vez/Nunca 35 87.5% 35 87.5% 70 87.5% 33 82.5% 38 95% 71 88.8%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Llama desde Medios de Transporte

Frecuentemente 14 35% 21 52.5% 35 43.8% 19 47.5% 15 37.5% 34 42.5%

Regularmente 9 22.5% 11 27.5% 20 25% 7 17.5% 12 30% 19 23.8%

Rara vez/Nunca 17 17% 8 20% 25 31.3% 14 35% 13 32.5% 27 33.8%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Llama desde Lugares Públicos Abiertos

Frecuentemente 17 42.5% 19 47.5% 36 45% 24 60% 18 45% 42 52.5%

Regularmente 14 35% 13 32.5% 27 33.8% 5 12.5% 12 30% 17 21.3%

Rara vez/Nunca 9 22.5% 8 20% 17 21.3% 11 27.5% 10 25% 21 26.3%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Entre los hombres adultos la única diferencia significativa es con respecto a las llamadas que realizan desde restaurantes o bares, con casi el doble de nivel alto llamando frecuentemente en comparación con los de nivel bajo (x²(2) = 7.200, p= .027). El resto de las prácticas se presentan más homogéneas, con la gran mayoría de ambos segmentos llamando rara vez o nunca desde hospitales, templos, bibliotecas, teatros y salas de cine o

conciertos; y un número ligeramente menor llamando frecuente o regularmente desde calles, plazas o parques y medios de transporte.

Tabla 24

Respuesta a llamadas recibidas en espacios públicos considerando mujeres y hombres adultos, comparando por nivel socioeconómico

Mujer Adulta Hombre Adulto

Nivel Bajo Nivel Alto Total Nivel Bajo Nivel Alto Total

Contesta desde Lugares de Reunión Cerrados

Frecuentemente 24 60% 24 60% 48 60% 13 32.5% 22 55% 35 43.8%

Regularmente 9 22.5% 14 35% 23 28.8% 11 27.5% 8 20% 19 23.8%

Rara vez/Nunca 7 17.5% 2 5% 9 11.3% 16 40% 10 25% 26 32.5%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Contesta desde Lugares de Espectáculos Cerrados

Frecuentemente 6 15% 10 25% 16 20% 3 7.5% 2 5% 5 6.3%

Regularmente 3 7.5% 8 20% 11 13.8% 3 7.5% 6 15% 9 11.3%

Rara vez/Nunca 31 77.5% 22 55% 53 66.2% 34 85% 32 80% 66 82.5%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Contesta desde Lugares que Exigen Silencio

Frecuentemente 3 7.5% 3 7.5% 6 7.5% 4 5% 2 5% 6 7.5%

Regularmente 5 12.5% 1 2.5% 6 7.5% 3 7.5% 3 7.5% 6 7.5%

Rara vez/Nunca 32 80% 36 90% 68 85% 33 87.5% 35 87.5% 68 85%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Contesta desde Medios de Transporte

Frecuentemente 24 60% 22 55% 46 57.5% 23 57.5% 22 55% 45 56.3%

Regularmente 7 17.5% 9 22.5% 16 20% 6 25% 10 25% 16 20%

Rara vez/Nunca 9 22.5% 9 22.5% 18 22.5% 11 20% 8 20% 20 23.8%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

Contesta desde Lugares Públicos Abiertos

Frecuentemente 25 62.5% 23 57.5% 48 60% 28 70% 24 60% 52 65%

Regularmente 11 27.5% 11 27.5% 22 27.5% 6 15% 12 30% 18 22.5%

Rara vez/Nunca 4 10% 6 15% 10 12.5% 6 15% 4 10% 10 12.5%

Total 40 100% 40 100% 80 100% 40 100% 40 100% 80 100%

En cuanto a la frecuencia con la que acostumbran contestar las llamadas que reciben en espacios públicos, la gran mayoría de los informantes adultos de ambos sexos y niveles socioeconómicos responden cuando transitan en lugares públicos abiertos o se encuentran en medios de transporte, y lo hacen rara vez o nunca desde lugares que exigen silencio o sitios de espectáculos cerrados.

En general los datos sugieren que contestar el teléfono celular en sitios públicos resulta mucho más aceptable que iniciar su uso de motu proprio, y que son los jóvenes de ambos sexo y las mujeres adultas quienes se muestran más reacios a dejar pasar una llamada sin responder, aun estando en sitios donde el uso del celular está prohibido o puede considerarse una falta de consideración o respeto para los otros. Los hallazgos podrían estar relacionados con el imperativo que sienten muchas personas de contestar un teléfono que suena –tanto fijo (McLuhan, 1996) como celular–, ante la idea de que la llamada puede ser por algo importante que requiere su atención inmediata.

En general, los jóvenes hacen y contestan llamadas desde lugares públicos o semipúblicos con mayor frecuencia, lo que parece asociado a una etiqueta de uso más flexible. Si los informantes jóvenes no consideran intrusivo o incómodo el empleo del celular en dichos espacios, e incluso les parece una conducta aceptable, tal vez ni siquiera se planteen que el uso del mismo pueda resultar molesto para los demás. Sin embargo, podría tratarse también de una práctica consciente y premeditada a través de la cual el joven infringe las reglas como una forma de rebeldía para con los adultos y la sociedad en general, en lo que constituiría una parte de su proceso de distanciamiento de la familia y conformación identitaria.

La exigencia de contestar vendría asociada a su necesidad de estar en contacto continuo con el grupo de pares para no perderse de nada de lo que sucede, no quedar al margen de los planes, y que los miembros del mismo los vean y consideren como parte importante de la comunidad.

Aunque las diferencias entre hombres y mujeres no son particularmente relevantes, las mujeres –en especial las de nivel alto– puntúan más alto en cuanto a la frecuencia con la que inician o contestan llamadas en sitios públicos. Entre las adultas, la conducta podría obedecer al concepto tan arraigado de la buena esposa-madre-ama de casa que debe estar disponible las 24 horas del día para atender cualquier necesidad de los hijos, el esposo o el resto de la familia, y que por tanto debe contestar cualquier llamada que reciba, independientemente de donde se encuentre.22

El impulso a contestar siempre, incluso si la llamada no vienen de la familia sino de amigos o conocidos, podría derivarse también de la tendencia femenina a estar más en contacto con los otros, física o virtualmente, como parte de una tarea encaminada a sustentar y reforzar los vínculos afectivos con ellos (Habib y Cornford, 2002). En ese contexto, el teléfono celular cumple su función como mediador del soporte emocional que se brindan las mujeres entre sí, a través de sus redes sociales (Sun, 2004).

Los hallazgos parecen sugerir también una mayor permisividad de uso entre los sujetos de nivel alto tanto para iniciar como para contestar llamadas desde lugares públicos, en una especie de doble moral en la que consideran molesto que otros llamen o contesten desde esos espacios, regla que no aplican a sí mismos pues parecen considerar que sus llamada son impostergables. La mayor incidencia entre usuarios de mayores ingresos podría explicarse por la percepción que tienen de la importancia de sus acciones y de su persona como gestora de las mismas, asociada a una posición de mayor poder

22 Katz (2006) señala que cuando un hombre y una mujer están juntos en una habitación, lo más común es

económico y social que les posibilita infringir las normas de convivencia en los espacios públicos.

El trabajo de campo permite suponer también que el mayor apego a las normas de convivencia social que parecen evidenciar los usuarios de nivel bajo, dada la menor frecuencia con la que hacen y contestan llamadas desde sitios públicos, obedece a su misma marginación que no sólo limita su acceso al servicio de comunicación por celular, sino el acceso a muchos de los lugares considerados en los reactivos del cuestionario, motivo por el cual la selección de sus respuestas recaía frecuentemente en la opción rara vez o nunca, siendo esa la asiduidad con la que asisten a cines, conciertos, bibliotecas, restaurantes o bares.