• No se han encontrado resultados

4. La gestión comunicacional de la diversidad sexual organizada en la búsqueda

4.7. Gestión de las plataformas para la acción política

4.7.1. Lobby gay e identidad político partidaria

Poco después que empecé la PLANGESCO me incorporé a la Agrupación Nacional Putos Peronistas (ANPP) en un rol de observador, desde donde pude seguir cómo el asunto del Proyecto de ley para la inclusión de parejas del mismo sexo en el Matrimonio Civil se iba incorporando en su agenda, ocupándola casi por completo entre abril y julio de 2010. Como gran parte de las agrupaciones de diversidad sexual, tenían una mirada crítica a la figura matrimonial, y comprendían que la ley inevitablemente la fortalecería.

En la medida en que el debate se fue instalando en los MMD, fue tomando mayor espacio en los plenarios de la agrupación; sin embargo, decidieron avanzar en el respaldo al Proyecto de ley cuando era evidente la simpatía del gobierno nacional (al cual respaldan). En adelante, las discusiones se dedicaron a mirar el reclamo desde la identidad peronista, teniendo por ejes: 1) el sujeto político es el pueblo pobre, laburante; 2) la relación tensa entre el Episcopado y el peronismo en dos interpretaciones distintas del catolicismo donde coinciden con la expuesta por el padre Alessio; y 3) contra las corporaciones, también enemigo histórico del peronismo (Agrupación Nacional Putos Peronistas, 2010, julio 14).

Como destinatario se propusieron a otras agrupaciones peronistas de base21 que

hasta el momento no se habían incorporado al debate, con las que tuvieron encuentros para hablar del asunto. El resultado fue la incorporación de éstas en un pronunciamiento público y su presencia en la concentración frente al Congreso de la Nación el día que se aprobó la ley.

Fernando Gómez, para entonces dirigente del Movimiento Peronista Revolucionario y actual miembro de la Corriente Nacional Peronista, en una entrevista para esta investigación resumió en tres puntos la razones por las que considera que su agrupación, y el peronismo de base en general, pasó de serle indiferente el asunto a participar activamente a favor de la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario:

1. Reconoce que la conversación con la ANPP les ayudó a comprender el Proyecto de ley desde la identidad peronista: “El peronismo es un movimiento de

21 Por agrupaciones de base se entiende aquellas organizaciones con identidad política que no son partidos

políticos pero que articulan con ellos. Tienen una militancia de fuerte presencia local (barrial o municipal).

mayorías, y Putos Peronistas vino a interpelarnos diciéndonos –compañeros, ¿y ustedes, qué están haciendo? Hay una discusión política en la calle y lo están mirando con indiferencia-. Además, la inclusión y defensa del marginado fue siempre una bandera peronista”.

2. La verticalidad con que funciona el peronismo, especialmente en las coyunturas: “Una lección que nos deja esta coyuntura es que al peronismo -que es muy complejo y tiene en su interior fuerzas reaccionarias- lo disciplina el poder. Es un movimiento de masas que, como en el resto de América Latina, reconoce un liderazgo”. Al igual que sucedió en la ANPP, una vez que se traslució el apoyo de Néstor y Cristina, no había mucho más para pensar. 3. “Quien lidera el movimiento es un sujeto político que por su condición de

mujer ha sido discriminado. Cristina tiene un respeto por lo institucional muy fuerte. Si algo caracterizó este gobierno, incluso por encima del de Néstor, es su carácter democratizor (…). Quizá necesitábamos una presidenta mujer que la llamaran ‘yegua’ o ‘conchuda’, que haya vivido la discriminación en carne propia, para que tenga la sensibilidad ante el reclamo de determinados derechos”.

Pero antes del encuentro con la Agrupación Nacional Putos Peronista, el Movimiento Peronista Revolucionario (MPR) ya había abierto las puertas para entender la diversidad sexual como un elemento político. El ingreso de compañeros abiertamente homosexuales a las filas de su juventud rompió el silencio sobre las sexualidades y empezó a visibilizar el asunto.

La relación que pude observar y escuchar entre lxs peronistas posee este doble flujo. Por un lado, el respeto por las decisiones tomadas en su dirigencia, y segundo, la consideración de la opinión y militancia de sus pares en el ejercicio de la doctrina peronista. “Alejar a un militante es romper la rama de un árbol”, señaló Lucas Fox, uno de los jóvenes gays que ingresó a Descamisados (juventud del MPR) y también entrevistado para esta investigación, quien mencionó que si bien antes de que el tema estuviese servido no era discutido abiertamente a lo interno de la agrupación, tampoco percibió discriminación o absoluta indiferencia.

El ingreso de gays y lesbianas ocurrió en varias organizaciones políticas. Como acoté en el punto 3.2, el Partido Socialista fue pionero en este sentido, pero antes de la

última dictadura ya se había dado una breve articulación entre la Juventud Peronista y el Frente de Liberación Homosexual. Lo cierto es que antes del debate público sobre la inclusión de las parejas homosexuales en el Matrimonio Civil, ya existía la Secretaria de Diversidad Sexual del Partido Socialista, y durante el debate se crearon espacios similares en las juventudes radical y peronista, entre otras. La visibilidad de gays y lesbianas en la base de los partidos políticos ya era una manera de romper con la idea de una minoría abstracta, e inscribía al sujeto político de la discusión en los intereses de las dirigencias.

Otra manera de impactar en la OP, tanto en el sector político como en la sociedad civil, fue el trabajo conciente, cuando no articulado, de gays y lesbianas que por su condición laboral pudieron influir para que el asunto tuviera espacio en las agendas. Periodistas, asesores y asistentes de legisladores, gobernadores y funcionarios públicos que aprovecharon su cercanía con los espacios de toma de decisiones para garantizar que, al menos, se diere la discusión (Bimbi, 2010).