Según coinciden algunos investigadores del mundo angélico, los ángeles tienen el poder de construir átomos a través de un proceso de solidificación del éter. El éter es la sustancia inmaterial de la cual surge toda creación, presente en todas partes, y que forma lo que llamamos el vacío. El éter ha sido descrito como un fluido espiritual incoloro que existe por doquier y que es el fundamento de nuestro sistema solar. De éter está formado el cuerpo vital o etérico de los seres humanos. El vehículo más denso de los ángeles es precisamente su cuerpo etérico, de la misma forma que el nuestro es el cuerpo físico. Los ángeles se mueven por el éter como peces en el agua. Por otro lado, sabemos que el átomo está vacío en su 99 por ciento, por tanto, cualquier materia sólida está proporcionalmente tan vacía como el espacio intergaláctico, (es pura ilusión óptica, diría Schabbath). Pero, como hemos visto, el vacío no es tal, sino que está compuesto de éter. Dice Talbot a este respecto: "Muchos físicos están empezando a considerar que, lejos de ser una suerte de escenario desocupado, lo que entendemos por vacío posee en realidad una estructura bastante compleja; numerosos físicos opinan que en su nivel ultramicroscópico, el espacio vacío es en realidad una turbulenta y espumosa tormenta de actividad; en último análisis, tal vez la realidad sea lo que el vacío, lo que el _"no-algo_" hace cuando se aburre". "Más allá de la teoría cuántica" (Michael Talbot).
Si el éter es el componente principal del átomo y constituye a la vez el medio en el que se mueven los ángeles, se deduce que ellos actúan permanentemente en todos los niveles de nuestra realidad física. Los ángeles desempeñan un papel esencial en el proceso de transformación de la energía en materia. Hemos visto que la materia es energía condensada y que una es convertible en la otra. Se puede crear materia con la energía y energía con la materia. Dice David Bohm (lo hemos comentado en el libro "Los ángeles al alcance de todos" pero conviene volver sobre este razonamiento para ampliarlo) en su libro "La Danse de l'Esprit" -
"Unfolding Meaning" título original, no sabemos si ha sido publicado en España dice que el electrón, componente fundamental de la corteza de los átomos, imprime un movimiento de vaivén, alcanzando una velocidad cercana, aunque menor, a la de la luz. Este movimiento produce pues una reflexión de la luz, que se ve como disparada en varias direcciones. Esta reflexión es la que transforma la energía en materia. La materia aparece pues cuando surge un tipo de forma que refleja la energía en un movimiento de vaivén, y cuando esta forma se vuelve estable.
O sea que la energía se transforma en materia cuando deja de circular libremente y en línea recta, por tanto se puede definir a la materia como el resultado de una interferencia en el flujo de la energía luminosa, tal y como lo sugiere Bohm.
Dice Talbot en el libro citado: "En un universo interconectado, aunque el conocimiento de sí mismo pueda ser visto como si se localizara en varios torbellinos y remolinos que se autoorganizan a partir de las aparentes atomías de materia y energía, esas localizaciones carecen en realidad de significado, lo mismo que carece también de sentido preguntar en qué parte de la imagen que vemos en la pantalla del televisor está más poderosamente enfocada la señal que la provoca". En efecto, todo lo que nos ocurre tiene un nexo en común, aunque aparentemente se trate de hechos aislados. Todo tiene significado, hasta una piedra que se cruza en nuestro camino. Si observamos de cerca nuestra realidad, acabaremos cayendo en la cuenta de que todos los elementos de la naturaleza, los que pertenecen a los cuatro reinos (mineral, vegetal, animal y humano) se conjugan constantemente para transmitirnos información. Esto es debido a que, en el nivel de la información, todo está interconectado y como los ángeles actúan desde dentro del átomo -que es el constituyente básico de toda forma física cuando ellos nos quieren transmitir un mensaje de parte de nuestro Ego Superior, se valen de lo primero que tienen a mano: un pájaro, un sueño, una flor, una piedra, una nube en el cielo, una enfermedad, etc. Cualquier cosa puede darnos el mensaje, basta con estar atentos, con estar en "estado de alerta". Estamos rodeados de significado, nada carece de él. Es como si estuviéramos permanentemente conectados a una gigantesca computadora manejada por nuestro Ego Superior, cuyos "ministros" y ayudantes son los ángeles. Todos juntos deciden en cada segundo de nuestra vida cómo ha de conformarse nuestra realidad para que
cumplamos de la mejor forma posible el programa elegido por el Ego Superior (o sea por la parte esencial de nuestra personalidad) antes de nacer.
A través del curso –gratuito de interpretación de anécdotas que estamos impartiendo en la sede de la E.T.U. en Barcelona, hemos podido recoger una muy suculenta que nos servirá de ejemplo para demostrar el razonamiento expuesto. María (nombre ficticio) llevaba algún tiempo con las emociones revueltas, alimentaba serias dudas sobre la conveniencia de seguir adelante con su pareja, hasta que un buen día se levantó decidida a hablar con su marido cuando éste volviera de viaje y plantearle la separación. Nos contó que la noche anterior había soñado que el suelo de su casa estaba resbaladizo porque estaba lleno de agua y que a cada vez que intentaba dar un paso, resbalaba y se caía de bruces haciéndose daño. Le intrigaba mucho que todos los demás miembros de su familia andarán por la casa con normalidad sin caerse, a pesar del agua. Al despertarse por la mañana, se acordó del sueño pero no le concedió ninguna importancia. Entonces se fue a la cocina para prepararse el desayuno y al acercarse a la nevera, resbaló al no darse cuenta de que ésta había perdido agua durante la noche, algo extraño, dijo, porque hasta entonces su frigorífico nunca había tenido ningún fallo. Sólo pensó en llamar al técnico para que lo arreglara. Al abrir el grifo de la cocina, María observó que el agua no pasaba bien, el desagüe estaba algo embozado. --Qué raro -pensó-, ayer el desagüe estaba perfecto, y que yo sepa, nadie ha tirado restos de comida en la pila. Luego se sentó a tomar un café con leche delante del televisor, conectó al azar con un canal, en él estaban emitiendo una película que hablaba de los conflictos psicológicos de un niño cuyos padres acababan de separarse: el niño había perdido todo su interés por los estudios y se había vuelto apático, triste y ausente.
Por la tarde, María acudió a nuestras charlas sobre interpretación de anécdotas en las que los participantes explican situaciones que han vivido e intentan luego interpretarlas a la luz del conocimiento esotérico. Ella estaba un poco nerviosa porque se había incorporado recientemente al grupo y dudaba sobre la conveniencia de contar detalles íntimos sobre su vida. Pero se animó, al fin y al cabo estaba allí para esto.
Tanto su sueño como las siguientes anécdotas tenían un punto en común: el agua, sinónimo de emoción y sentimiento. En el sueño su casa
está inundada; el hogar en astrología corresponde al sector IV del mapa astral, es el centro de operaciones desde el cual salimos al encuentro de la vida, es la base de nuestras emociones. El Ego Superior de María le dice a través del sueño que sus sentimientos no son estables (no consigue mantener la verticalidad en su casa), que sus emociones andan sueltas, que han salido de su receptáculo natural para invadir toda su realidad, la consecuencia es los sucesivos resbalones dolorosos. Pero como no entendió el mensaje, entonces su Ego Superior recurrió a sus ángeles custodios y éstos, actuando desde el interior de los átomos que componen la nevera, hicieron que perdiera agua para provocar la misma experiencia que en el sueño: un resbalón debido a unas aguas que seguían invadiendo terrenos ajenos, o sea a unas emociones que estaban dominando su razón y empujándola a pedir la separación cuando una parte de ella parecía decirle que esa solución no iba a mejorar su estabilidad ni su movilidad (libertad). Luego la pila embozada, o sea aguas sucias estancadas que causan molestias y mal olor (parece que los sentimientos no se filtran con naturalidad). Y por último, la película que, por "casualidad", escenificaba una situación que podía darse en su hogar: sus obras (sus dos hijos) no iban a salir ganando demasiado con el cambio.
Todos estos elementos se habían conjugado para darle a María un mensaje, para ayudarla a tomar conciencia de que una parte de ella no iba a vivir positivamente esa separación. Al desmenuzar todas estas anécdotas y dotarlas de un significado, a María se le encendió la bombilla, y decidió intentar poner en orden sus emociones y comprender las cosas que podían molestarle de su marido.
La experiencia relatada es absolutamente personal e intransferible, no extrapolable, es decir que no estamos insinuando que le vaya a ocurrir lo mismo a cualquier persona que decida separarse, no se trata de una cuestión moral. Simplemente, el Ego Superior de María quiso indicarle que para ella, y de cara a la realidad que estaba viviendo, su decisión iba a traer consecuencias dolorosas, y trató de hacérselo ver de varias maneras. De ello se deduce que todo, desde la más diminuta partícula subatómica hasta la mayor de las estructuras, está dotado de inteligencia, de significado, y ello gracias a la paciente labor de los ángeles, que se cuelan por los más ínfimos resquicios de nuestra realidad para ayudarnos a comprenderla.