EL DERECHO MUNICIPAL Y SU RELACIÓN CON FUNCIONARIOS Y EMPLEADOS MUNICIPALES
2.7. Derecho comparado
2.7.1. Los funcionarios municipales en Chile
“La Confederación Nacional de Funcionarios Municipales se constituyó en la ciudad de Viña del Mar, el 15 de diciembre de 1946, (época en que estaba en el Gobierno
39
Gabriel González Videla) bajo el nombre de Asociación Nacional de Empleados Municipales de Chile, y obtiene su existencia legal con personalidad jurídica del Ministerio de Justicia el 28 de octubre de 1947. Según el acta de la fundación, fue la primera asamblea oficial celebrada por los empleados municipales la que tuvo como objetivo comenzar un camino gremial.
“En Viña del Mar, a 15 de diciembre de 1946, citados especialmente al efecto, se constituyeron la Asamblea de los Empleados Municipales de la República, que más adelante se indican con el fin de fundar la Asociación Nacional de Empleados Municipales acordándose proceder a la fundación en forma solemne”, cita el acta. Después del debate de rigor en aquella histórica asamblea, quedó aprobado el proyecto y Estatutos de la entidad que presentó la comisión designada con este objeto a la consideración de la Asamblea.
El directorio provisorio, indicado en el artículo pertinente de los estatutos, quedó constituido de la siguiente manera:
Presidente: Armando Verdugo
Vicepresidente: Vicente Adrián
Secretario General: Moisés Guzmán
Secretario de Organización: José Araya Rozas
Tesorero: Eduardo Bezanilla
Vocales: Juan de Dios Vergara, Héctor Soriano, Jorge Arratia, Efrén Araya, Manuel Macaya y Armando Muñoz”.27
En el libro de actas correspondiente, aparecen 162 firmas de las personas que asistieron a esta reunión, a quienes deben considerarse fundadores de la Asociación Nacional de Empleados Municipales de Chile. Del grupo, destacan sólo tres mujeres,
27
lo que significa una participación, en entonces, de 1,8%. Los primeros años fueron difíciles para esta Confederación, novata en las sendas del gremialismo.
El inicio del camino lo asumieron estos seis primeros presidentes nacionales: Armando Verdugo (el primero); Héctor Soriano (según los datos de la época tuvo un difícil período); Vicente Adrián (luchó por la Ley Previsional); y Roberto Gundelach (según informaciones de ese período, presidió con mesura en una época dura para los gremios durante el Gobierno de Carlos Ibáñez del Campo). En 1959, asumió la presidencia de la ASEMUCH, Hernán Morales Garfias. Durante este período se publicó el primer número de la revista oficial de esta gremial. Morales inició sus funciones laborales en la Municipalidad de Santiago (como secretario privado del alcalde José Santos Salas) y desde 1944 que se involucró en el tema gremial. Cuando era presidente de ASEMUCH se desempeñaba en el cargo de Martillero en la Feria Municipal. A fines de la década del ‘50 la principal preocupación de los funcionarios municipales era el tema del porcentajes y remuneraciones, sin duda un asunto que ha sido una constante en el tiempo. En ese período, la Cámara de Diputados estudiaba el proyecto correspondiente que suspendía hasta 1961 las limitaciones de los Artículos 32 y 35 de la Ley Nº 11.469 y Artículo Nº 109 de la Ley 11.860, reguladores de los porcentajes de los presupuestos y que las municipalidades destinan anualmente a sueldos y jornales.
Los funcionarios solicitaban terminar con el sistema, ya que generaba incertidumbre y angustia para el personal. “Es necesario que las medidas que se proyecten sean de carácter definitivo para la tranquilidad de este importante sector del servicio público”, se manifiesta en la editorial de la revista oficial de la entidad publicada en la edición de mayo-junio de 1959.
41
a) Los primeros pasos en el extranjero
En la década del cincuenta, la Asociación de Funcionarios ya tenía vínculos y presencia internacional. En 1959, la Central Única de Trabajadores de Chile, a la que pertenecía la entidad gremial, designó al presidente nacional Hernán Morales para que concurriera en su representación al XI Congreso del Consejo Central de los Sindicatos Soviéticos, celebrados en Moscú.
En el evento participaron 1.322 delegados en representación de 52 millones de trabajadores de ese país. Del grupo de delegados, más de 500 eran mujeres, constituyendo un porcentaje del 38, 5%. La gira del entonces presidente de la Asociación de Funcionarios Municipales comprendió visitas a las ciudades de Leningrado y Tbilisi, en la República de Georgia.
b) Recordada Convención Nacional de Osorno
El 24 de marzo de 1961 se efectuó la XI Convención Nacional de los Empleados Municipales de Chile en Osorno. En la magna asamblea estuvieron presentes el presidente de la Confederación, Hernán Morales; el alcalde de Osorno, René Soriano; el presidente de la Conferencia Nacional de Municipalidades, Sergio Ceppi Mayor de Lupe; y el presidente de la CUT, Clotario Blest, quien en dicho evento expuso el sentimiento de adhesión la entidad sindical.
En la Convención se hizo referencia al clima en que correspondió iniciar sus actividades la directiva elegida en la Décima Convención, celebrada en Valparaíso en 1958 frente a un ambiente incierto con motivo del advenimiento del nuevo régimen de Gobierno que encabezó Jorge Alessandri. Además se destacó el vínculo cordial que se mantenía con la Conferencia Nacional de Municipalidades, incluso se señaló que junto a Sergio Ceppi, presidente de este organismo, se dio con éxito la
batalla por impedir la reestructuración del Consejo de Caja. Se expuso frente a la asamblea los estrechos lazos con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT): “Nunca, como ahora, nuestras relaciones con la CUT han sido más estrechas y fraternales y dos abnegados dirigentes nuestros participan en su Consejo Directivo: Hernán Morales y Santiago Alegría”. En dicha Convención, donde fue electo Ernesto Flores Castro, se abordó el siguiente punto: Reiterar una vez más y en definitiva, los acuerdos adoptados en sucesivos congresos, tanto de la Asociación Nacional de Empleados Municipales como de la Conferencia Nacional de Municipalidades, en el sentido de ir a la brevedad a la creación del Banco Municipal de Chile, sentida aspiración de los empleados y de los propios municipios del país Esta aspiración se justifica ampliamente si se considera el enorme volumen de capitales que circulan a través de los distintos canales de la actividad”.
c) Nueva época
Instalados en los comienzos de los ’70, la Asociación Nacional de Empleado Municipales intensifica su trabajo para aportar a los históricos cambios que vive el país en esa época. “Por primera vez, en las nuevas condiciones de un régimen de transición al socialismo, el gremio levanta no como una simple bandera de lucha, sino que como una condición irreversible de su acción, el principio de participación de los trabajadores desde la Dirección del Municipio, a través de su participación en la Corporación y en el Consejo de Administración, que se propone crear”.28
d) Con la democracia
“Mario Araya asumió la presidencia de la ASEMUCH con la llegada de la democracia a nuestro país. En las elecciones de 1994 pierde la lista de Araya frente a la de Eduardo Pastene, quien asume el sillón de la Asociación de Funcionarios
28
43
Municipales. Sin embargo, el presidente anterior objetó la elección de Pastene. Se determinó repetir la votación en la Convención de Curacautín en 1995. Pastene arrasó. Por entonces, las bases solicitaron no politizar más el gremio y una mayor participación de las regiones.
En marzo de 1996, se reforman y adecuan sus estatutos a la Ley N° 19.296, pasando la Asociación de Funcionarios Municipales a denominarse en lo sucesivo “Confederación Nacional de Funcionarios Municipales de Chile” (ASEMUCH) R.A.F 93.01.92.
En octubre de 1996, el gremio decidió paralizar con el objetivo de abrir un espacio de participación en los dos proyectos de ley que el Ejecutivo había mandado al Congreso. Esta paralización fue la iniciativa más importante realizada por la ASEMUCH, ya que permitió cambiar el sentido legislativo de la reforma a la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades y también de la redacción original del artículo 110º.
El gremio apoyó las iniciativas destinadas a modernizar los entes públicos, para mejorar la gestión municipal, sin embargo considera que esta modernización debe llevarse a cabo con los funcionarios municipales. En la Convención Nacional que se desarrolló en 1998 en Villarrica, asume la presidencia Óscar Yánez. En agosto de ese mismo año, una comitiva de ASEMUCH realiza una provechosa gira por ciudades de Suecia y Francia. Este hecho permitió establecer atractivos convenios que tienden a potenciar la organización gremial. En el 2000, Yánez fue reelecto en Tomé. ASEMUCH comienza a incrementar lazos de amistad con organizaciones sindicales de distintos países y adquiriendo un mayor protagonismo en la defensa de los derechos de los trabajadores municipales de Chile y Latinoamérica ante los organismos internacionales. Yánez, nuevamente resulta electo en el 2002, en
Linares. Este año se aprueba la Ley de Bienestar para los funcionarios municipales, lo que marca un hito histórico en la legislación social municipal.
El actual directorio nacional, encabezado por Óscar Yánez, fue electo el 2004 en Chillán y continúa en la lucha por la regulación del Artículo 110º, específicamente de la Negociación Colectiva, un instrumento necesario para los funcionarios municipales. Así han pasado 58 años de nuestra Confederación... Así se ha escrito la historia de ASEMUCH, marcando las pautas y poniendo el cimiento para las historias que se escribirán en el futuro.”29
Finalmente, por la importancia del presente estudio y la integración de las municipalidades se tomaron en consideración a los funcionarios y empleados públicos que las conforman, mismos que son el recurso humano que hace efectiva la realización de las disposiciones y obligaciones de la Municipalidad, dichos funcionarios tienen atribuciones y obligaciones establecidas tanto en la Ley como en las disposiciones emitidas por el Concejo Municipal.
29
45