DO018
Provincia Monte Plata, Hato Mayor y Samaná Área 63,416 ha
Criterios A1, A2
Coordenadas 19°01´N 69°70´O Altitud 0–287 m
Protección Parque Nacional
• Descripción del sitio
La región de Los Haitises (LH) está localizada en al nordeste del país y al suroeste de la Bahía de Samaná. Sus terrenos están ubicados en las provincias Monte Plata, Hato Mayor y Samaná. Su terreno está conformado por la unidad geológica denominada carso (o karst) de Los Haitises, cuyo relieve está caracterizado por pequeñas colinas conformadas por rocas carbonatadas (carso o karst) muy características, denominadas mogotes. Estas colinas tienen una altura media entre 30 y 40 m, y observadas desde el aire, dan una apariencia al territorio parecida a un cartón de huevos. En el lenguaje de los taínos, antiguos pobladores aborígenes de la isla, la palabra Ayití (Haití) significa “tierra de las altas montañas” o “la montaña sobre el mar”, nombre muy apropiado para este lugar. Este IBA se encuentra en una de las zonas más lluviosas del país, con una precipitación anual de alrededor de 2,000 mm. Sin embargo, no existen ríos superficiales debido a la porosidad del las rocas que conforman su territorio.
El IBA-LH comprende hábitats diversos, tales como bosques, manglares, humedales, cavernas, bosques secundarios, zonas de cultivo y zonas costero-marinas. La parte terrestre se caracteriza por dos zonas de vida: el Bosque Húmedo Subtropical y el Bosque Muy Húmedo Subtropical. LH conserva remanentes boscosos representativos de plantas latifoliadas como cabirma (Guarea trichiliodes), cedro (Cedrela odorata), ceiba (Ceiba pentandra), caoba (Swietenia mahagoni), copey (Clusia rosea) y hojancha (Coccoloba pubescens). Además, abundan numerosas especies de orquídeas, helechos, epífitas y extensos bosques de mangle rojo (Rhizophora mangle). Además, el terreno y el suelo han permitido el desarrollo de algunas variantes del bosque. Se distinguen los bosques entre los mogotes, sobre un suelo mineral con material orgánico, y los bosques encima de los mogotes, sobre la roca y casi sin suelo mineral.
Para el turismo, el PNLH ofrece a los visitantes numerosos atractivos naturales y culturales. Entre estos se encuentra un vasto sistema de cavernas con pictografías y petroglifos aborígenes. Las cavernas más visitadas son las cuevas de San Gabriel o San Lorenzo, de La Arena o Punta Arena y de La Línea. Otros sitios de interés suelen ser Bahía de San Lorenzo, los manglares de Caño Salado y el Sendero del Bosque Húmedo (que inicia en Caño Hondo). Los principales puntos de acceso a LH son las comunidades de Sabana de la Mar, Sánchez y Samaná (por el norte), y Los Limones, Sabana del Medio, Sabana de los Javieles, Pilancón, y Trepada Alta (por su límite sur-sureste). En Sabana de la Mar existe el Centro de Visitantes Aula de la Naturaleza, lugar donde se puede obtener información acerca del uso
público del Parque Nacional Los Haitises (PNLH). Tanto en Sánchez como en Sabana de la Mar y Samaná se ofertan excursiones en bote para visitar esta área y su entorno. Algunas empresas privadas autorizadas prestan además de transporte, servicio de guías, con horarios y rutas regulares.
• Avifauna
De acuerdo a las listas del Programa Áreas Importantes para la Conservación de las Aves en República Dominicana (BirdLife International y Grupo Jaragua, 2006b) y de la Sociedad Ornitológica de la Hispaniola (2006) se han reportado unas 178 especies de aves. En este IBA existe una gran variedad de especies acuáticas, terrestres y marinas, tanto nativas, endémicas como migratorias. Sin embargo, actualmente la mayor relevancia de este IBA, en lo relativo a las aves, se debe a su condición de ser el último refugio natural para el gavilán de La Española (Buteo
ridgwayi), un halcón endémico de la isla. Esta especie, cuya
población silvestre se ha estimado en apenas unos 250 individuos (Peregrine Fund, 2007), se encuentra en Peligro Crítico (CR) según la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN). Por ser el último sitio en que sobrevive la especie, LH ha sido denominado Sitio para la Alianza Cero Extinción (AZE). Otras aves amenazadas presentes son la cotorra de La Española (Amazona ventralis), el zorzal de Bicknell (Catharus bicknelli) y el cuervo (Corvus leucognaphalus), todas consideradas Vulnerables (VU).
-67-Áreas Importantes para la Conservación de las Aves en la República Dominicana Especies clave
A1, A2 Buteo ridgwayi CR
Amazona ventralis VU Corvus leucognaphalus VU Siphonorhis brewsteri NT A1 Catharus bicknelli VU Patagioenas inornata NT A2 Coccyzus longirostris Tyto glaucops Caprimulgus ekmani Anthracothorax dominicus Mellisuga minima Todus angustirostris Todus subulatus Nesoctites micromegas Contopus hispaniolensis Myiarchus stolidus Vireo nanus Dulus dominicus Myadestes genibarbis Microligea palustris Phaenicophilus palmarum Euphonia musica
• Otra flora y fauna
Entre los anfibios endémicos amenazados se encuentran la rana arborícola gigante (Osteopilus vastus, EN), la rana arborícola amarilla (O. pulchrilineatus, EN) y la rana arborícola verde (Hypsiboas heilprini, VU). Se reportan además las dos especies de mamíferos terrestres endémicos, el solenodonte (Solenodon paradoxus) y la jutía (Plagiodontia aedium), catalogados por la UICN como En Peligro (EN). También se encuentra en su zona costero-marina al manatí antillano (Trichechus manatus manatus, VU).
Entre la flora destacada se encuentra Dorstenia peltata, considerada una rareza botánica cuyo género es el único herbáceo dentro de la extensa familia Moraceae (Bolay, 1997). Los manglares de este IBA, junto a los del Parque Nacional Manglares del Bajo Yuna, incluyen a las cuatro especies de mangle presentes en el Atlántico-Caribe y constituyen la extensión de manglar más grande de la isla. Otras plantas de interés para la conservación en esta IBA de acuerdo a León y Arias (2009) son: Abarema abbottii,
Leucocroton leprosus, juan primero (Huertea cubensis, VU), Quisqueya carstii, caya (Sideroxylon dominicanum, VU), Calyptronoma plumeriana, Bactris plumeriana, Plumeria magna, Amyris meopiodes, Guapira domingensis, manacla
(Prestoea montana), Tabebuia maxonii, Tabebuia zanoni,
Coccothrinax gracilis y la guayabita (Psidim cuspidatum).
• Protección
El IBA-LH está contenido en la figura de protección Parque Nacional Los Haitises, el cual se corresponde a la Categoría
de Manejo II, sub-categoría (A), según los criterios de la UICN. Es una de las áreas protegidas nacionales que más transformaciones ha sufrido en su diseño y delimitación. Fue inicialmente declarado Reserva Forestal, con 20,800 ha de extensión en 1968 (Ley No. 244). Posteriormente, en 1976, fue declarado Parque Nacional (Ley No. 409), con la misma extensión. En el 1993 y 1995, mediante otros decretos, se redefinió incluyendo la zona del Bajo Yuna así como un área marina y una zona de amortiguamiento. Mediante el Decreto No. 233 de 1996, sus límites fueron modificados nuevamente, asignándosele una extensión de 82,600 ha, que incluía una zona marina y una de amortiguamiento, pero que eliminaba la zona del Bajo Yuna. En 1997 se vuelve a integrar al Parque la zona del Bajo Yuna y se amplía la zona marina. Esta última definición fue ratificada por la Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales No. 64 del año 2000. Finalmente, en el 2004, la Ley Sectorial de Áreas Protegidas (No. 202) redujo sustancialmente su territorio, dejando fuera las áreas marinas, de amortiguamiento y del Bajo Yuna, y reduciendo su tamaño a 73,3170 ha. Sin embargo, cabe destacar que en el bajo Yuna se creó el Parque Nacional Manglares del Bajo Yuna.
• Amenazas
Posiblemente la amenaza principal que enfrenta el PNLH es la deforestación por el avance de la frontera agrícola, especialmente para el cultivo de yautía (Colocasia spp.) dentro del parque. Mucha de esta agricultura se realiza de manera migratoria, con lo cual se ven continuamente afectadas grandes zonas que antes poseían bosque primario.
Las múltiples definiciones que ha tenido el Parque Nacional reflejan en parte los conflictos sociales que han predominado en toda la historia de esta área protegida. Desde que se creó el parque, han existido enfrentamientos continuos entre los agricultores de las comunidades próximas al parque y las autoridades. Debemos recordar que muchos de estos agricultores se vieron forzados a migrar hacia la zona de LH cuando en la década de los 1940s el gobierno de Rafael Trujillo se apropió de estos terrenos para el desarrollo de la industria estatal de la caña de azúcar. Posteriormente, la industria de la palma de aceite (INDUSPALMA) también ocupó grandes porciones del terreno de la zona. Con la creación del parque comunidades enteras fueron desalojadas de la periferia y el interior de Los Haitises, sin ser debidamente reubicadas ni compensadas. Estos desalojos en algunos casos fueron acompañados de la quema de sembradíos y ventas de ganado por parte de las autoridades. Esto ha provocado mucho rechazo de las comunidades vecinas hacia el parque, hasta el punto de llegar a la quema intencional de extensas áreas del Parque (Portorreal, 2009). Así, de una forma u otra, ha continuado el avance agrícola en el parque por las comunidades. La falta de demarcación física de los límites del parque ha complicado más esta situación.
Recientemente (2009), un área ubicada en el límite sur de Los Haitises, próxima a la comunidad de Gonzalo, ha sido propuesta para el desarrollo de una industria cementera,
basada en la explotación de la roca caliza presente. Dicha propuesta suscitó uno de los movimientos de protesta ambiental más fuertes de la sociedad dominicana. Al momento de escribir estas líneas, la licencia ambiental otorgada a esta industria está siendo reevaluada por una misión internacional del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) por petición del propio presidente de la República, Leonel Fernández. De acuerdo a Portorreal (2009), a raíz de la propuesta minera, el gobierno ha pagado aproximadamente el 50% de la deuda contraída con los productores de la zona, para que dejaran de laborar dentro del parque y se retiraran a la franja que sería concesionada a la empresa minera.
Otras amenazas a los recursos del parque incluyen la pesca indiscriminada, la cacería ilegal, la ganadería, las invasiones de tierras, los animales introducidos, la contaminación por el uso de agroquímicos, los incendios forestales, la extracción de guano de cuevas de murciélagos y el vandalismo en las cavernas (SEMARENA, 2004a).
Las amenazas específicas para el gavilán de La Española incluyen la destrucción y deterioro de su hábitat, que incluye el corte de árboles usados por esta especie para hacer sus nidos; la expansión agrícola; el fuego, que fragmenta el hábitat, destruye los nidos y disminuye parte de los recursos alimenticios de la especie; la muerte directa provocada por los criadores de aves de corral y la falta de conocimientos acerca de la especie (BirdLife International y Grupo Jaragua, 2006a; Woolaver, 2005; J. Almonte; com. pers., 2007).
• Acciones de manejo y conservación
Desde el año 2000 hasta el presente, la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARENA) trabaja en acciones de administración, fortalecimiento de grupos locales (como guías de la naturaleza), extensión comunitaria, control y vigilancia, uso público, educación ambiental, producción de materiales promocionales, colaboración en la ejecución de proyectos, elaboración de planes de acción y manejo, y defensoría. Debido a la extensa superficie que ocupa el PNLH, éste se ha dividido administrativamente en dos sectores: el sector este, que comprende Sabana de la Mar y zonas aledañas, y el sector sur, que comprende la zona de Monte Plata y San Francisco de Macorís.
En el IBA-LH el Centro para la Conservación y EcoDesarrollo de la Bahía de Samaná y su Entorno (CEBSE) posee una vasta trayectoria de intervención en acciones que van desde investigación, trabajo comunitario, sinergia con el sector empresarial, educación ambiental, y capacitación en manejo y conservación en sentido general. Entre 2004 y 2006 ejecutó el proyecto “Manejo Sostenible Participativo de las Aves y Ecosistemas en las Áreas Periféricas del Parque Nacional Los Haitises y los Humedales del Bajo Yuna”. El mismo se enfocó en operadores turísticos, pescadores locales y productores agrícolas, para lograr la implementación de prácticas de conservación y manejo sostenible de las
aves y sus hábitats en dos áreas protegidas de la región de Samaná. Dicho proyecto recibió apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) a través del Programa de Pequeños Subsidios (PPS) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.
La Asociación de Guías de Sabana de la Mar y Brigada Verde Sabana de la Mar, han realizado actividades de educación ambiental, restauración de mangles, producción de materiales promocionales y educativos, reuniones, talleres y limpieza de playas, entre otras, con el apoyo de la organización SAVAMACA, Sociedad Pro Rescate Ecológico, SEMARENA, Sociedad Ornitológica de la Hispaniola (SOH), Grupo Jaragua, el Cuerpo de Paz de los Estados Unidos y el Hotel Caño Hondo. (Perdomo, 2007). Además, entre 2006-2007, con apoyo de la Feria del Desarrollo del Banco Mundial ejecutaron el proyecto “Rehabilitación del Sendero Bosque Húmedo de Los Haitises”.
La SOH es una organización dedicada a la preservación de la biodiversidad de La Española y sus respectivos hábitats, a través de la investigación, educación comunitaria y capacitación profesional. Con apoyo de The Peregrine Fund y SEMARENA, así como investigadores/as extranjeros y nacionales, han implementado el proyecto “Monitoreo del
Buteo ridgwayi en la República Dominicana”, con especial
énfasis en el PNLH y sus alrededores, desde el año 2000 hasta el presente. Actualmente la SOH está intentando reintroducir el gavilán a sus áreas de distribución histórica. Para esto, ha recibido apoyo de la Fundación Ecológica Punta Cana y de Central Romana, quienes poseen terrenos aptos para la recuperación de la especie y colaboran con la logística que el proyecto requiere.
Además, la SOH, con el apoyo del Vermont Institute of Science ha llevado a cabo estudios sobre el zorzal de Bicknell y otras especies de aves. En 2005, con apoyo de la Sociedad para la Conservación y el Estudio de Aves Caribeñas y el Grupo de Trabajo de la yaguaza (Dendrocygna arborea) impartieron talleres sobre conservación de humedales. La SOH también desarrolla actividades de educación ambiental, mantiene registros de avistamientos de aves, publicaciones y labores de defensoría, entre otras.
Los Haitises es un hábitat crítico para el ave más amenazada de la isla La Española, el gavilán (Buteo ridgwayi).
-69-Áreas Importantes para la Conservación de las Aves en la República Dominicana
Junto a The Nature Conservancy, la SOH ejecutó en el año 2007 el programa de Educación Ambiental para la Conservación de Aves y sus Hábitats en las Regiones de Madre de las Aguas y la Bahía de Samaná. Junto a la Fundación Moscoso Puello (FMP) y con el apoyo del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos trabajaron en la elaboración de materiales educativos y de difusión. FMP también ha desarrollado trabajos de colaboración en el IBA-LH.
El investigador Lance Woolaver, con apoyo de Wildlife Preservation Canada, Peregrine Fund y Smithsonian Institute’s James Bond Fund, la SOH, y con la asistencia líderes comunitarios ejecutó entre 2004 y 2007 el proyecto “Ecología y Conservación de Avifauna Amenazada en la República Dominicana” el cual incluyó el estudio de la ecología y genética de B. ridgwayi.
El Grupo Jaragua, con apoyo de BirdLife International, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial ejecutó el programa Áreas Importantes para la Conservación de las Aves, en el marco del cual se llevó a cabo monitoreo del IBA, y apoyo a grupos locales desde el año 2006 hasta 2008.
Existen iniciativas del sector empresarial que apoyan la difusión y apreciación de los recursos de este IBA. Las
actividades de turismo de naturaleza organizadas por estas empresas contribuyen con el apoyo económico para el manejo del área, dan valor agregado a la misma y ofrecen oportunidades a las comunidades de brindar servicios y productos locales. Entre estas iniciativas se encuentra el Hotel Paraíso Caño Hondo que constituye uno de los puntos de acceso más populares a la zona costera, y las cuevas del PNLH. También, Tody Tours trabaja a nivel nacional en ecoturismo enfocado en las aves a través de visitas y excursiones con grupos de aficionados/as y ornitófilos/as.
• Referencias
BirdLife International y Grupo Jaragua (2006a; 2006b, 2005; 2003), Bolay (1997), León y Arias (2009), Perdomo (2007), Peregrine Fund (2007), Portorreal (2009), SEMARENA (2004a), Sociedad Ornitológica de la Hispaniola (2006), Wiley (2006), Woolaver (2005). • Colaboradores Jesús Almonte Héctor I. González Patricia Lamelas José M. Mateo