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LOS HUMEDALES COMO RECURSO ECOTURÍSTICO EN LA RBT

Biosfera de los Tuxtlas (Veracruz, México)

LOS HUMEDALES COMO RECURSO ECOTURÍSTICO EN LA RBT

En México, el ecoturismo6 se introduce alrededor de la década de 1980 y a lo largo de la década de los 1990 la política turística empieza a impulsarlo buscando diversifi- car el turismo de sol y playa, apostando por la especialización en actividades lúdicas que pretendidamente atraerían a un turismo con mayor poder adquisitivo y más res- petuoso con la comunidad receptora (SECTUR et al, 2000). Con la declaración del 2002 como Año Internacional del Ecoturismo se fortalece el papel de dicho segmento del mercado y las instituciones comienzan a considerar al ecoturismo como una estrate- gia compatible con la conservación –particularmente en las Áreas Naturales Protegi- das (ANP)– y en la lucha contra la pobreza (López y Palomino, 2008).

En las ANP mexicanas se busca promover el ecoturismo como herramienta de educación ambiental y estrategia para la diversificación de actividades y de disminu- ción de la presión de recursos tradicionalmente aprovechados, buscando la obtención de un ingreso que permitirían, eventualmente, elevar la calidad de vida de quienes residen en tales espacios (Córdoba et al., 2004: 65).

6 Sobre el significado de este término se ha reflexionado mucho en las últimas 2 ó 3 décadas; pero desde

un principio ha tenido a la responsabilidad ambiental como la primera de sus bases, destacando la promo- ción de la conservación del patrimonio natural y cultural, el bajo impacto ambiental y cultural, así como el involucramiento activo de la población residente en la gestión del turismo (Ceballos-Lascurain, 1994: 4).

La implementación de actividades turísticas en las ANP varía en intensidad; en algunas se registra la presencia de turismo masificado antes de ser protegidas, mien- tras que en otras esta actividad ha comenzado a ser impulsada como consecuencia de la declaración. En otros casos, la ANP se ha incorporado a circuitos turísticos existen- tes a veces vinculados al modelo turístico de sol y playa, donde destaca la participa- ción de operadores del ramo; en el otro extremo se encuentran pequeños desarrollos turísticos impulsados desde las comunidades locales (López y Palomino, op. cit.: 40).

Cuadro 1: Efectos causados por el ecoturismo

Efectos Positivos Efectos Negativos

Contribuye al crecimiento de la importancia del

valor de la naturaleza. Destruye la naturaleza para satisfacer necesidades turísticas. Potencia el orgullo por el medio ambiente local. Potencia el daño medioambiental por el uso de recursos. Mejora de las infraestructuras y servicios básicos. Puede ocasionar severos e imprevisibles efectos a economías básicas de tipo primario.

Diversificación de la economía. Crea empleos para foráneos. Crea nuevos empleos. Crea empleo temporal e inestable. Fomenta la demanda local de productos. Aumenta la importación de productos. Reduce la migración de jóvenes y personas

capacitadas. Comercializa la cultura.

Potencia la participación de la comunidad. Crea tensiones sociales. Ayuda a mantener elementos clave de la cultura

local. Fomenta la competencia entre intereses locales y foráneos Permite integrar a las comunidades marginadas en

planes de desarrollo nacionales.

Fuente: Elaboró Díaz, I. a partir de diversas fuentes.

Pero si bien la conservación es un punto fundamental del ecoturismo, para Barkin (2003: 371) el beneficio de la población local es la otra de las principales demandas; en este sentido, cualquier actividad turística desarrollada en las ANP, debe considerar e integrar los diversos contextos locales y globales así como las dinámicas sociales a fin de efectivamente empoderar a las comunidades locales y hacerlas partícipes de los beneficios de la conservación.

Entre la serie de efectos que genera el turismo (cuadro 1), los de corte sociocultural son de particular significado, pues por un lado existe la posibilidad de cambio en las estructuras sociales como resultado de una participación activa en el proceso de desa- rrollo del ecoturismo en particular, y del desarrollo rural en general. Sin embargo, por otro lado existe también la posibilidad de que el ecoturismo mantenga o consolide las inequidades presentes en el medio rural al servirse de las estructuras sociales exis- tentes para su implantación y desarrollo, resultando beneficiados los miembros de la comunidad mejor ubicados en términos económicos, sociales y culturales.

Fig. 5: Instalaciones de ecoturismo a orillas del lago de Catemaco.

Archivo personal Díaz, I. (2010).

Tanto la Laguna de Sontecomapan como el Lago de Catemaco forman parte de un corredor turístico que permite unir las principales cabeceras municipales de la región de Los Tuxtlas con la costa del Golfo; la funcionalidad turística de estos espacios viene de tiempo atrás, pero la vocación ecoturística es –dentro de lo que cabe– reciente. El ecoturismo se introduce en Los Tuxtlas algunos años previos a la declaración de la RBT a través de esfuerzos comunitarios y particulares que ven en esta actividad la po- sibilidad de completar ingresos a la vez que se promueve la conservación (Paré, 2003: 271). Con posterioridad a la declaración de la RBT, se aprecia un incremento en el surgimiento de iniciativas de ecoturismo, particularmente entre aquellas que se con- forman bajo la categoría de proyectos comunitarios, muchos apoyados técnicamente desde la estructura administrativa de la propia RBT.

Las empresas usuarias de los humedales de la RBT se caracterizan a partir de dos tipologías; por un lado están las iniciativas comunitarias y por otro las de tipo parti- cular, ambos modelos aplicables tanto a las ofertas de hospedaje, como de alimen- tación, artesanías o recorridos. Las iniciativas comunitarias suelen tomar la forma legal de sociedad cooperativa o de solidaridad social; este modelo empresarial ha resultado de procesos de acompañamiento con instituciones y/o ONG (Organizaciones No Gubernamentales) que en la mayoría de los casos buscan generar cohesión social y están basados en procesos, más o menos, participativos.

La otra modalidad son las iniciativas particulares, generalmente ubicadas en co- munidades con vías de comunicación y servicios básicos dentro de la RBT y que en la mayoría de sus casos se trata de inversión endógena; aunque también existen algu- nos casos de personas foráneas que se asientan en la región e inician su empresa de ecoturismo. También dentro de esta modalidad existe la figura emprendedora entre residentes de las comunidades, quienes también desarrollan por su cuenta –a veces dentro de la economía informal– actividades complementarias para el desarrollo del ecoturismo.

Cuadro 2: El producto ecoturístico en la RBT

Producto Principal: recorridos interpretativos (terrestre y acuático).

Complementarios: tirolesa, rappel, escalada, cabalgatas, kayak en aguas planas, observación aves, temascal, masajes, gastronomía, artesanías, productos artesanales, natación en playas poco concurri- das, pesca artesanal, apreciación paisajística.

Funcionales: hospedaje, alimentación, transportación terrestre, programas escolares, asesoría. Fuente: Elaboraron Díaz, I. y Vega, V. a partir de etapa de campo.

A la fecha, los recorridos interpretativos son la actividad más representativa del ecoturismo en los humedales estudiados; a través de diferentes recorridos terrestres y acuáticos se busca sensibilizar al ecoturista sobre la importancia de estos ecosis- temas y los efectos que en ellos ha tenido la ocupación humana. El hospedaje y la alimentación se cuentan entre los servicios ofrecidos por casi todas las empresas, algunas de las cuales tienen en el turismo de estudiantes –la mayor de las veces provenientes de las principales ciudades de esta región del país– su mercado más importante (principalmente entre las iniciativas comunitarias); de forma testimonial, procede señalar que una de las iniciativas (Los Manglares de Sontecomapan) se ha convertido –desde hace un par de años– en asesora de futuros proyectos de ecotu- rismo apoyados a través de instituciones gubernamentales. La mayoría de las inicia- tivas han complementado la oferta ecoturística con otras actividades (ver cuadro 2) y en algunos casos la oferta tiende a ser muy parecida al agroturismo pero siempre haciendo énfasis principal en la necesidad de conservación y en la sensibilización del visitante (p. e. Los Amigos y Poza Reyna).

Dentro de la elaboración de artesanías y los productos artesanales destacan tanto las empresas individuales como las comunitarias, algunas ubicadas fuera del circuito ecoturístico (p. e. la producción artesanal de las iniciativas ubicadas en la Sierra de Santa Marta) pero cuya producción se comercializa en este; estas empresas surgen cuando ya ha pasado el inicio incipiente del ecoturismo en la RBT y de alguna forma han podido contribuir a conformar el producto, aun cuando –y como consecuencia de la baja consolidación de este– su potencial está también lejos de consolidarse.

ECOTURISMO EN LA LAGUNA DE SONTECOMAPAN Y EL LAGO DE CATEMACO: