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Los miembros del pacto

In document Pacto de Gracia Hendriksen (página 43-50)

A m enudo se hace la pregunta: “¿quiénes están en el pacto de gracia?” Existen dos puntos de vista en forma especial. D e acuerdo al primero, Dios estable­ ció su pacto de gracia únicam ente con los elegidos; según el otro, con los creyentes y sus hijos. Según el prim er punto de vista, aquellas personas bautizadas que no andan en el cam ino del pacto y que viven sin convertirse no son m iem bros del pacto; según el segundo, sí lo son. Los proponentes de am bos puntos de vista acuden a la E scritura para su apoyo.

Los que dicen que solam ente los elegidos están en el pacto presentan los argum entos siguientes:

1. Textos de la Escritura:

“M as yo estableceré mi pacto con Isaac . . iGn. 17:21).

“Porque en Isaac te será llam ada descendencia” Gn. 21:12b).

Elp a c t od eg r a c ia

temen, y a ellos hará conocer su p a cto ” (Sal. 25:14).

“Hice pacto con m i escogido', juré a David mi siervo” (Sal. 89:3).

“Para siem pre le conservaré mi m isericordia, y mi pacto será firme con él" (Sal. 89:28).

“Porque los m ontes se moverán, y los collados tem blarán, pero no se apartará de ti mi m isericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene m isericordia de ti . . . esta es la herencia

de los siervos de Jehová” (Is. 54:10, 17).

“Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a

ellos p o r D ios, y ellos me serán p o r pu eb lo ” (Jer.

31:33).

“No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de A braham , son todos hijos; sino: en Isaac te será llam ada descendencia. Esto

es: no los que son hijos según la carne son los hijos de D ios, sino los que son hijos según la prom esa son contados com o descendientes” (Ro. 9:6-8).

“Sabed, por lo tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de A braham . . . y si vosotros sois de

Cristo, ciertam ente linaje de A braham sois, y here­ deros según la prom esa" (Gá. 3:7, 29).

“Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus co razo n e s, y en sus m entes las e sc rib iré ” (H eb.

10:16).

en el C apítulo 2, en los cuales el térm ino “pacto” es un sinónim o de “m isericordia” o “am istad” . El uso actual de la palabra “pacto” en la Escritura es el único criterio seguro por el cual se puede determ inar el significado de este concepto.

3. C risto fue G arantía y es M ediador sólo para los elegidos. Hay un sentido en que la sangre del pacto cubre únicam ente sus pecados.

4. Solam ente los elegidos reciben la am istad de Jehová y por lo tanto salvación total y gratuita.

5. La B iblia pone gran énfasis en el hecho de que las prom esas del pacto se cum plirán con toda seguri­ dad (Is. 54:10). Pero estas prom esas tendrán su cum ­ plim iento únicam ente en los corazones y vidas de los elegidos.

Todo esto es tan claro que debería ser convincente.

En cierto sentido es verdad que Dios estableció su

pacto solam ente con sus elegidos. Esta ni es una doctrina peligrosa ni tam poco le falta apoyo bíblico. Solamente en el caso que no fuera al extremo de decir que los no elegidos no están en el pacto en ningún ^ n tid o estaría esta posición abierta a la crítica.

Según la Escritura, Dios estableció su pacto con "Isaac” , con “aquellos que le tem en” , con “sus elegi­ dos” , con “David” , con “los siervos de Jehová” , con "su pueblo” , con “aquellos que son de C risto” , y no "con los hijos de la carne” .

Perm itam os que esta verdad perm anezca en toda su gloria. Q ue no alterem os la gloriosa doctrina de la elección. Q ue no nos privem os a nosotros m ism os del consuelo de la doctrina del pacto de gracia al

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separarla de la doctrina de la elección. H acer esto sería contrario a la Escritura.

Los defensores del segundo punto de vista tam ­ bién reclam an apoyo bíblico. Se refieren en prim er lugar a los pasajes siguientes:

1. “Y estableceré mi pacto entre m í y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu D ios, y el de tu descen­ dencia después de ti . . . y de edad de ocho días será circ u n cid ad o todo varón entre vosotros por vuestras generaciones . . . ” (Gn. 17:7, 12).

“No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros los que estam os a q u í hoy vivos” (Dt. 5:3).

¿Eran poca cosa tus fornicaciones para que dego­ llases tam bién a mis hijos y los ofrecieras a aquellas im ágenes com o ofrenda que el fuego consum ía?” (Ez. 16:20, 21).

“M as los hijos del reino serán echados a las tinie­ blas de afuera . . . ” (Mt. 8:12).

2. Se hace adem ás una apelación a aquellos pasa­ jes que hablan de los que quebrantan el pacto y se

hace la pregunta, “¿cóm o puede uno quebrantar un pacto a m enos que haya sido m iem bro de ese pacto?" Véase G énesis 17:14, etc.

3. U na y otra vez se plantea la pregunta: “Si no todos los hijos de padres creyentes son m iem bros del pacto, ¿por qué ordenó Dios que reciban la señal y sello del pacto: tanto Ism ael com o Isaac (Gn. 17:12, 23: Hch. 16:15, 33)? ¿Por qué deben recibir el sacra­ m ento am bos, tanto el elegido com o el no elegido?”

Perm ítasenos tam bién hacer justicia al otro lado de la pregunta.

Después de todo, el problem a no es tan difícil como parece; tam poco están los defensores de las dos posiciones en oposición directa los unos a los otros. A unque es un hecho deplorable— pero un h e­

cho, sin embargo— que los defensores del segundo

punto de vista hayan dicho y escrito cosas poco amables en contra de los del primero, y vice versa, sin embargo, los escritores cuidadosos de cada lado general­ mente han reconocido plenam ente el elemento de ver­ dad en la posición contraria. En consecuencia, en muchos casos el problema ha sido en gran parte o enteramente uno de terminología.

La honestidad dem anda que adm itam os el ele­ m ento de verdad en am bas posiciones. En un sentido podem os y debem os decir que solam ente los elegi­ dos son m iem bros del pacto. N egar esto significa negar la Escritura. En otro sentido podem os y debe­ mos mantener, com o se ha hecho a través de este

libro, que los creyentes y sus hijos sin excepción

están en el pacto. Todo depende precisam ente en lo que se quiere decir por “estar en el pacto” .

Veamos si podem os ilustrarlo. El m atrim onio es tam bién un pacto. En el sentido de que todas las personas casadas sin excepción han entrado en un contrato legal y están m oralm ente obligadas a guar­ dar sus prom esas solem nes, todas están en ese pacto del m atrim onio. Sin embargo, en otro sentido sólo aquellos que están tratando de cum plir sus prom esas están realm ente “en” ese pacto, porque solam ente

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ellos disfrutan de la am istad y el am or del m atrim o­ nio. A hora bien, lo m ism o es verdad con respecto al p a c to de g ra c ia . C u a n d o se hace la p re g u n ta : “¿quiénes están en el pacto?” , esto puede significar “¿quiénes disfrutan la am istad, la m isericordia que Dios ha prom etido dar a los que andan en el cam ino de la obediencia del pacto?” Pero cuando se hace la m ism a p regunta, a saber, “ qu ién es están en el pacto?” , significando “¿quiénes están obligados por los térm inos de un arreglo divino a buscar ‘ la am istad de Jehová’ ?” entonces la única respuesta que se puede dar es, “ los creyentes y sus hijos, sin excep­ ció n” .

Esta distinción no es una solución fácil a un pro­ blem a difícil, sino que descansa firm em ente en la Palabra de Dios. C ualquier persona que estudie con la ayuda de una concordancia, todos los pasajes en la Escritura en que ocurre la palabra “pacto” tendrá que admitirlo.

Preguntas basadas en el contenido de este capítulo

1. M encione los dos puntos de vista existentes con respecto a la m em bresía en el pacto de gracia. 2. Cite algunos pasajes en que se basan los defenso­

res del prim er punto de vista.

3. H aga lo m ism o con los de la segunda posición. 4. ¿Cuál es la solución?

Temas de discusión

1. ¿Q ué punto de vista del pacto de gracia— (a) que abarca solam ente a los elegidos; (b) que abarca a los creyentes y sus descendientes por sus genera­ cio n es— e stá im pícito en pasajes tales com o Isaías 5:1—4; M ateo 23:27; Lucas 13:6-9?

2. ¿D e qué m anera se aplica la ecuación C + O = R a la discusión presente? (La idea expresada por “ C ” se encuentra en Hch. 11:29; la que com ienza con “O ” en Gá. 6:10. A hora tam bién sabes cual palabra com ienza con “R ”).*

3. ¿Q ué tiene que ver Am os 3:1, 2 con este tema? 4. ¿Q ué pueden y deben hacer los padres para des­ pertar en sus hijos el sentido de la responsabilidad del pacto? Este tem a m erece una larga discusión.

* C = "conforme a lo que tenía. O = “A s í que, segú n tengam os oportunidad” . R = "resultado” .

Capítulo 7

El significado del pacto para

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