Es muy fácil juzgar a los periódicos desde sus errores, desde los imaginarios colectivos que construyen en su público lector. Es muy fácil hacerlo, porque muchas veces no se piensa en las dinámicas y prácticas profesionales que se dan en el ambiente del trabajo periodístico. Es mucho más difícil, entonces, encontrar una manera de disminuir los errores, de encaminar la publicación a una línea editorial, de corregir el tono que usan los periodistas cuando escriben una noticia, una crónica o un reportaje sobre ciertos sectores de la población.
En un principio, se puede decir que éste es el deber que siempre ha tenido que cumplir un editor, desde el comienzo de los periódicos, desde que se publicaban gacetas. Sin embargo, cada vez la labor es más difícil: la lucha contra el tiempo ha llevado a las salas de redacción a otro tipo de costumbres que complican cada vez más la tarea del editor. Las nuevas tecnologías y la inmediatez de la información han llevado la importancia hacia la
chiva y no hacia la profundidad.
Es precisamente por lo anterior, que no quisimos dejar la tesis en una evaluación de la imagen que se está dando de la vejez en estos diarios. Quisimos considerar el proceso editorial que siguen El Tiempo y El Espectador en la publicación de sus ediciones, mediante una entrevista a los editores que intervienen en el proceso. Esto, con el fin de encontrar en qué momento se les están pasando los errores que afirman un imaginario colectivo convencional sobre la vejez y cómo desde el periodista practicante hasta al editor general se cuelan los prejuicios de la sociedad en la publicación.
La vejez, un tema con un menor espacio en la agenda mediática
Sonia Perilla
Sub-editora deVida de Hoydiario El Tiempo
Al entrar a la sala de redacción del periódico El Tiempo, se siente un ambiente de trabajo abrumador, en el que los periodistas se sientan uno al lado del otro escribiendo, a gran velocidad, las noticias que deben hacer para ese día. En la mañana, los periodistas le proponen temas a sus editores y, justo después, los editores de cada área se reúnen para decidir los temas más importantes para tratar ese día y el enfoque que se le va a dar a cada uno. Entre la escritura de los temas y la publicación, la última mirada la da un corrector de estilo que revisa los errores de ortografía que se le pudieron haber pasado al periodista.
El frenesí en la sala de prensa a las 12 de la mañana ya es creciente, ya que los periodistas alimentan la página de internet, algunos informativos de City TV, el periódico impreso y una que otra revista de la casa editorial. Es por eso, que la sensación que queda es la de una fábrica de noticias: en un lugar abierto confluyen las cámaras de City TV, los diversos escritorios de la redacción (un estimado de cien escritorios en un solo espacio) y dos salas de reuniones. Para la casa editorial, el sistema que ha logrado para publicar con éxito tantos medios es innovador y práctico: una misma bolsa de noticias que alimenta a varias publicaciones. Sin embargo, al ver el ambiente de trabajo, la percepción es la de un periódico que ha perdido la idea de que el periodismo es de cuidado y que los mensajes que se le dan a la ciudadanía son importantes pues tienen consecuencias en la percepción de la realidad diaria. Evidenciado en un frenesí por terminar publicar la noticia que ha eliminado partes del proceso editorial que daban espacio a una discusión ardua entre el editor y el periodista sobre el artículo que se encuentra escribiendo.
En entrevista con Sonia Perilla (sub editora de Vida de Hoy), quien se encarga de todos los temas sociales, hablamos sobre el tratamiento de la vejez, la forma en que se encargan de tratar los temas y cómo los eligen. A la pregunta que le hicimos sobre el manejo de la información sobre la vejez nos respondió lo siguiente:
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tenemos afinidad con el tema de las políticas sociales en más de una ocasión hemos tenido que abordar temas sobre el envejecimiento.
El manejo se da dependiendo de la información que nos llegue y sí tiende a ser un poco coyuntural. Entonces les pongo un ejemplo, la Organización Mundial de la salud adopta todos los años una consigna que va a mover su política y su discurso durante el siguiente año. Este año, el 7 de abril el día mundial de la salud, su consigna iba en torno al tema del envejecimiento de la población: atención cada vez hay menos jóvenes, cada vez la población mundial es más longeva . Resulta con esa longevidad estamos llegando a edades cada vez más largas pero estamos llegando muy enfermos y con una cantidad de problemas que la población no está preparada para afrontar. Surge ese informe y atados muy a la coyuntura del informe nosotros empezamos a trabajar lo que puede ser el cubrimiento de eso. Noticiosamente ofrecemos los resultados de ese informe que postula la OMS, podemos pensar en una cosa de largo aliento y decir bueno qué está pasando con nuestro propio envejecimiento poblacional, dónde están concentrados, qué tipo de políticas hay para ellos, qué tipo de cobertura de salud tienen, cómo les pega el analfabetismo a ellos y cuando ya toca temas más económicos como pensiones o jubilaciones eso ya se trata por el lado económico.
Hay que reconocer que el periódico se concentra mucho en el tipo de audiencias que le interesa conquistar, hasta hace unos tres años era un periódico absolutamente abierto a todas las audiencias y ha hecho un esfuerzo por tratar de dirigir temas a las audiencias que le interesa conquistar, en salud nosotros publicábamos cosas dirigidos a personas de 60, 70 años, hace tres años; y ahora, el periódico domingo, que es donde tenemos una página fija, ahora nos piden que tratemos de evitar temas dirigidos a esa audiencia: 60 o 70, sino a gente mucho más joven que es el
targetde la audiencia que le interesa al periódico conquistar. No me hable
de osteoporosis, no me hable de próstata, no me hable de menopausia, hábleme de las cosas que tienen que ver con la juventud y con las cosas que los afectan directamente a ellos, los problemas de salud. Entonces eso nos ha ido limitando un poco el manejo de esos temas para esa población que
era untargetnuestro permanente, se ha ido corriendo como la línea de edad,
y están buscando temas dirigidos a audiencias más jóvenes y eso ha sido una limitación para nosotros como periodistas. En cuanto al cubrimiento noticioso no ha habido limitación, si surge una cosa relacionada con adultos mayores que es interesante se publica.
Durante la recolección de artículos de los diarios, el uso del lenguaje y el enfoque que se les da a las noticias, pueden llevar a pensar que se trata el tema de la vejez como un defecto de la persona y así mismo se evita hablar de la edad de las personas. Es así, como lo vimos en el segundo capítulo, que el uso de frases como a pesar de su avanzada edad... o todavía recuerda... , pueden llevar a pensar al público que la tercera edad es un época de poca memoria que olvida las experiencias de vida que lo jóvenes no tienen, a pesar de que existen personas que llegan con total lucidez a los 90 años. Sin embargo, al hacer las entrevistas, los editores se limitaron a hablar de su forma de nombrar a las personas mayores de 62 años.
No, es que hay categorías muy claras establecidas. Por decir, hoy una persona de 60 años no se le puede decir un anciano porque es completamente inexacto. Entonces nos piden acá que usemos el término adulto mayor, hay unas categorías establecidas incluso para eso. De los 65 para arriba e incluso desde la salud se considera que son adultos mayores. Cuando uno le dice anciano un lector se imagina de verdad un viejito recogidito que no habla completamente, con demencia. Cuando uno habla de adulto mayor, se mantiene la idea de un adulto pero que son mayores. Si claro, y no solamente lo aplicamos para las personas de tercera edad, también para los niños, las mujeres, tratamos de ser muy estrictos con el término sí.
Hay gente de 60 que es absolutamente vital a los 60. Los 60 de ahora son como los 40 de antes. Hay gente muy vital, y gente muy joven. Yo no puedo salir a decirle viejita o ancianita a una persona de 60 años. Eso a la gente le molesta, no se siente ni vieja ni anciana ni pretende llegar a esa edad como una viejita o como una anciana. Cuando están muy viejitos, a
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Hay, entonces, una confusión entre el tono que le da un periodista al escrito y la forma de llamar a ciertos sectores de la sociedad. Se evidencia, además, que los medios todavía no tienen claro qué tipo de imagen están dando de la vejez y tampoco cómo evitar los prejuicios que se están dejando como verdad sobre las personas de esta edad. Aunque es claro que cada periodista es un ciudadano que trae sus propias ideas de cada sector de la sociedad, no es conveniente que dejen pasar que las ideas sesgadas se publiquen como información porque se da una idea equivocada de lo que realmente sucede con este sector poblacional.
Por otro lado, para evaluar la categoría de los perfiles que hacen reconocimiento de vida, se le preguntó sobre las tendencias a tratar solo la vida profesional del artista dejando a un lado su situación de vida actual.
Yo creo que los periodistas nunca están pensando en hacer un reconocimiento a la vejez cuando publican el perfil de un señor que se murió. Ese reconocimiento es a la persona, a su trayectoria y a su vida.
Nosotros hemos escrito perfiles de ellos enfocados en su vida, ahora que el periódico tiene además una sección nos permiten escribir esos perfiles, antes no había el espacio suficiente. Pero eso, además no es una cosa ni siquiera consiente, algunas veces en las reuniones temáticas de preparación de los temas decimos bueno, qué enfoque le vamos a dar esta vez. Decimos, de tal artista no hemos explotado suficientemente el tema de su obra abordémoslo por el lado de la obra a propósito de una nueva exposición que va a hacer o a propósito de la publicación de un nuevo disco o a propósito de la compilación, hablemos de su obra o de cómo su obra ha impactado. A veces solamente será la persona, por un homenaje que le rindan, cualquier cosa de esas. Pero no siempre está orientado al tema de la obra o la producción, también manda un poco la coyuntura.
En cuanto al uso de manuales editoriales, Sonia nos habló de la incapacidad del periódico para poner varios lineamientos sobre tantos temas que se tratan allí. Se evidenció además que en el cubrimiento de fuentes en El Tiempo, cada vez hay periodistas más especializados en temas como la niñez, la ecología e incluso las comunidades LGBT. Sin embargo, según nos comentó Perilla, en el diario no hay ningún periodista especializado en
este tipo de noticias que afectan a una población cada vez más numerosa: la vejez. Normalmente, las noticias las cubren los periodistas especializados en política social.
Hay un manual de estilo para las cosas generales de la redacción pero realmente ese manejo lo hemos aprendido a hacerlo acá entre nosotros, entre otras porque los periodistas que están sentados en esta sala son sumamente especializados en su fuente. Entonces la persona encargada del tema de infancia es una persona que se ha capacitado permanentemente para estar en contacto continuo periodístico con el tema de la niñez. Cómo referirse a ellos, cuándo divulgar o no divulgar imágenes, cómo abordar el tema sin lastimar a los niños y sin vulnerar los derechos de los niños y lo mismo aplica para todo. Yo tengo una maestría en política social de la Javeriana, que aborda esos temas justamente. Tengo uno especializado en medio ambiente, tengo una especializada en salud ahí sentada, y un asesor médico. Y cada uno a medida que se especializa va entendiendo cuál es manejo correcto del término y generalmente cuando por ejemplo se hace un manejo inadecuado de un término, el periodista comparte ese conocimiento con los demás, cuando detecta que se está haciendo un manejo inadecuado del término. Porque o sino el manual de estilo del periódico sería infinito. Es una cosa que se va actualizando con el tiempo. También tenemos unos correctores de estilo que están totalmente enterados y que pueden ayudar a corregir esos términos cuando se presentan.
Yo creo que yo soy la que quizá ha manejado más temas relacionados con vejez desde el punto de vista de la política y de la salud. Y hay un asesor medico también.
Pero el trabajo de Sonia no depende solo de ella, el proceso editorial es masivo, desde el punto de vista en que intervienen cuatro editores generales con su trabajo. Las decisiones de selección de artículos se deben a aquellos editores generales. Está en ellos, entonces, el encontrar una unidad editorial de criterios sobre lo noticiable.
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Los abuelos, un tema como cualquier noticia
Guillermo Reinoso
Editor de redacción de El Tiempo, Grupo de producto
Veinte minutos después de hablar con Sonia Perilla, nos atendió Guillermo Reinoso, la sala de prensa se encontraba llena de cámaras y luces en ese momento, mientras las presentadoras de City TV hacían tomas de los avances del noticiero de medio día. Sin embargo, eso no detiene a los periodistas de seguir con su trabajo de redacción. Mientras unos salen a almorzar, otros regresan. No hay un minuto de paz en el lugar.
Mientras tanto, Guillermo nos explica el proceso general que se hace para escoger las noticias en el diario. Cuando empezamos a estudiar el periodismo, la primera pregunta que hacen los profesores de redacción es: ¿Qué es noticia? Sin embargo, parece que, siendo profesionales, todavía es una pregunta que aborda el periódico como tal. Es entonces, cuando aparecen los primeros cuestionamientos editoriales en el proceso de la publicación de un periódico. Esto se debe a que lo que es noticia es lo que tiene más oportunidades de ser publicado. Es así, como aparecen otro tipo de cuestionamientos para poder saber a ciencia cierta si vale la pena publicar o no:
Las propuestas normalmente llegan de los temáticos de la agencia de prensa que proponen. Nosotros los editores de producto también proponemos o pedimos. Cuando ellos hacen propuestas que tienen temáticas de tercera edad y toda esa cosa, que hay adultos mayores involucrados, normalmente nosotros más que mirar que se trate de una población, nos sentamos a evaluar qué tan noticia es.
Uno como periodista siempre tiene entre ceja y ceja la noticia. Y después uno entra a evaluar qué impacto tiene: ¿tiene un impacto en una población? ¿De qué tamaño? ¿O es un hecho terrible que hay que evidenciarlo? ¿O es una situación que agrava más el momento de cómo viven esas personas? Como por ejemplo los pensionados, un tema muy recurrente. ¿Por qué? Porque son los interesados, son los que están inmersos en esa población. Son varios criterios que se tiene en cuenta:
Primero si es noticia y luego vienen otras valoraciones que pueden ser subjetivas. Siempre existe la subjetividad de uno, de cómo uno se impacta o como esa
información a mi me toca, no porque me afecte sino qué tan sensible soy a ese tipo de temas. Uno dice: esto es doloroso o terrible que pase.
También el tema, ese tipo de temas, se aborda desde Bogotá porque también tiene una población de tercera edad, hay unas políticas de tercera edad y entidades que están machacando ese tema. Lo digo porque yo fui periodista de Bogotá. Uno ve que no es un tema que esté saliendo constantemente, no que todas las semanas tengamos tema.
Otro hecho es que este tema entra a competir al igual que todas las otras historias, entra a competir por un espacio en el periódico. Puede entrar en redes sociales y en otras partes pero en el periódico no, el periódico no se puede estirar por más que quieres, el periódico tiene unos límites.
En el proceso de escoger noticias, normalmente, también influyen hechos como el público objetivo de la publicación. Pues en cualquier publicación periódica este es un factor que define la estructura editorial en su forma y contenido. Durante la entrevista Reinoso nos contó que los viejos sí están dentro del público objetivo del periódico sin embargo aclara que este no es un factor a tener en cuenta, pues la variedad del periódico es muy alto.
El Tiempo tiene unos lectores jóvenes pero hay más lectores de una edad promedio del colombiano y también hay unos lectores de adultos mayores, y en ese sector hay de todos los estratos, sobre todo del 4 al 6. Nosotros no pensamos en estos son nuestros lectores. Lo que hay en el periódico es muy variado. Primero y siempre manejamos el criterio de noticia. Y evaluamos que se ha dicho de ese hecho, o ya se dijo.
En la mirada de los editores, incluso, la elección de noticias es mucho más automática de lo que se puede creer. Así, la escogencia de un tema se debe solamente a una clasificación automática que hace el periodista día a día y que realiza las consideraciones debidas para catalogar la importancia de la noticia.
Aquí todas las historias entran a competir, si de pronto tenemos un tema más importante que otro este puede ser de primera página, nosotros no tenemos en la mente estar sacando esas temáticas pero tampoco es que nos hayamos olvidado de
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ellas. Es en la medida que van existiendo ciertas situaciones y noticias como todas las otras noticias. En el Tiempo siempre tratamos de hacerle seguimiento.
Por otro lado, cuando hablamos de los clichés que se tocan al hablar de la vejez, Reinoso nos habló de la escogencia de estos temas y cómo es la discusión entre periodistas y editores sobre este tipo de temas.
Yo creo que son valoraciones subjetivas, pero creo que a nivel de editores eso no se maneja. Aquí muchas noticias se desechan porque sí o porque no, llegan unas propuestas y terminan convertidas en otras. De pronto si existe una sensibilidad por cierto tipo de población. ¿A quién no le toca en el corazón la historia de unos niños? ¿O de un adulto mayor en situación de pobreza? El Gobierno también tiene políticas, pero depende más del hecho en particular más que de esos juicios personales, creo que eso no incide tanto porque la noticia se