Acá es el Ser integrado que busca el Espíritu, el origen, su origen.
Es importante destacar que esta integración no es un estado permanente que el Iniciado ha alcanzado, es más, es algo que aún está desarrollando. Pero sí ha alcanzado un estado transitorio de integración producto del trabajo realizado hasta ese momento con los Senderos. Han transcurrido a esta altura muchos días de meditación y reflexión continua. Todo eso produce un sedimento que permite acceder a instancias reveladoras como consecuencia de la acumulación de trabajo,
Cuando se retoma la vida diaria, al finalizar el camino de la Espada Ascendente, y después de la integración de lo actuado y las consiguientes pruebas, el Iniciado volverá a un estado similar de cuando partió, pero será una sensación engañosa. Nada será igual por más que la vida diaria se deslice en la misma aparente rutina.
Esta explicación es necesaria porque cualquiera puede extrañarse de experimentar vivencias y estados durante esta parte del trabajo y las posteriores, en que se perciben muy claramente los reflejos del Espíritu, que no serán experimentados en la vida diaria. No obstante, ante una necesidad o un estado de meditación después de realizar este trabajo, las percepciones serán muy superiores en calidad y nitidez de las que se experimentaban antes.
Hablando concretamente de los tres Senderos 13º, 15º y 17º que siguen, podemos afirmar que estamos ante los Tres Pilares de la Vida que dan nacimiento a un Hijo. Más allá de la acción Fueza – Forma, de Jésed – Guevurá que buscan su equilibrio
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en la Creación, estos tres Senderos son influencias directas sobre el nuevo Ser de los principios Masculino y Femenino, y de la Voluntad Superior que se manifiesta a través del Sendero 13º, Tiféret – Kéter.
En lo microcósmico, en el humano en evolución, ese nuevo Ser, es a lo que Jesús reiteradamente se refería como El Hijo del Hombre, porque es el hombre quien lo ha hecho nacer como producto de la elevación de su conciencia, de su evolución espiritual y de la influencia directa del Espíritu.
Será El Hijo del Hombre que a través de esos tres Senderos buscará el contacto con su Creador.
Los invitamos a releer la Biblia en todos los pasajes donde se hace referencia al Hijo del Hombre y verán cómo será mucho más clara esta, hasta entonces, un tanto misteriosa expresión.
EL Sendero 13º nos explica también por qué Jesús decía que a través suyo se llega al Padre, y quien lo ve a Jesús, es decir la conciencia en Tiféret, ve al Padre. Evidentemente los aspectos cabalísticos de las enseñanzas de Jesús son un tema pendiente.
Este Sendero es también, ascendiendo, el tramo final del Pilar del Medio, a través del cual el Místico puede culminar su búsqueda.
Descendiendo es la Voluntad que busca el contacto con la Creación a través de la conciencia del Ser, del punto de la culminación de la Alquimia y finalmente de la concreción en Maljút. Por acá desciende la Shekiná, la presencia de Dios en la Tierra. Pero recordemos: estos tres Senderos cruzan el Gran Abismo que nos separa del origen. Cuando Jesús lo atravesó en busca de su Padre, solo vio oscuridad y dolor. Entonces clamó pidiendo por el Padre que lo había abandonado.
Es, seguramente, un símil de la instancia inmediatamente posterior a la muerte antes de que el alma pase a otra etapa
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superior donde la experiencia de la vivencia anterior será fuertemente opacada por la existencia del Abismo..
Los otros dos Senderos laterales, 18º y 16º, son las influencias directas del Espíritu en la Individualidad. Son concretamente el Karma y la fuerza del Espíritu que llama. Por el 18º, Biná – Guevurá, desciende toda la rectificación necesaria para corregir las primeras desviaciones del Espíritu al entrar en la etapa de la Creación donde al atravesar el Abismo, se desvía un tanto de su propósito original.
Por el Sendero 16º es por donde se producen los “llamados” del Espíritu que busca manifestarse en el Ser. Este es el Sendero de los “mensajes”, que sufren la distorsión del Abismo y deben, forzosamente, ser manifestados como palabras. Es el Sendero que nos permite experimentar y reconocer “señales”.
Y es también por donde asciende la plegaria.
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Sendero 13º Tiféret – Kéter.
CLAVE: Guimel. Camello.
SIGNIFICADO ESPIRITUAL: La Luna.
TEORÍA: Sacerdotisa de la Estrella de Plata. ARCANO: II – La Suma Sacerdotisa.
TEXTO: “El Sendero Décimo tercero es llamado la Inteligencia Unificadora, y se llama así porque ella misma es la Esencia de la Gloria; es la Consumación de la Verdad de las cosas espirituales individuales.”
La Suma Sacerdotisa. La Virgen. Guimel, el camello. Significa el atravesar el desierto de la segunda Noche Oscura. El Sendero conduce a Kéter. La forma de llegar es a través de la Virgen, de Dios Madre.
La Suma Sacerdotisa. La Virgen, entre las columnas está la Virgen, por lo tanto, la Virgen marca el camino del medio, el Pilar del Medio. Descendiendo es Dios, a través de la Virgen que concibe al Hijo, Tiféret. Ascendiendo la Virgen es la intercesora entre el Cristo nacido del Hombre y Dios.
La Gran Sacerdotisa. Es La Madre, que está entre el Padre y el Hijo, es la que hace que el Hijo sea posible. No es la adustez seca de Biná, no es la belleza natural y exuberante de Nétsaj, ni es la joven gloriosa en el trono de Adonai. Es verdaderamente La Madre, es la Virgen María, es Isis, ambas sufrientes por el sufrimiento de su hijo, ambas felices por la resurrección. Es la Gran Intercesora, es quien puede influir sobre el cumplimiento del Destino. Es la que nos lleva de la mano para cruzar el Abismo, el Gran Desierto, la Segunda
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Noche Oscura del Alma. Allí es donde se hace presente para quienes no la conocían. Aparece como Hécate en los comienzos. Hoy es María e Isis.
La Luna. La Gran Sacerdotisa tiene una luna creciente a sus pies (creciente para el hemisferio norte). También en su corona luce las imágenes de Isis, dos lunas opuestas. La Luna es símbolo de Yesod, también en el Pilar del Medio.
La Gran Sacerdotisa. Tiene un secreto. Está custodiando eso, es muy simple: descorrer el velo es trascender las columnas Joachim y Boaz, es el trascender los opuestos. La Gran Sacerdotisa es la custodia del Pilar del Medio, es la culminación de ese camino que comienza en Adonai y El Mundo. Meditando, trabajando este triunfo se llega a completar el trabajo. Después viene el ritual del Pilar del Medio, el descenso. Una vez que se ha alcanzado el nadir terrestre, una vez que se empieza a formar la Espada Ascendente, una vez que se llega a la punta de la Espada, entonces la Espada Descendente comienza a bajar, como lo hizo el día de cada nacimiento… para después esperar, que la semilla de Dios vuelva a germinar.
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Sendero 17º Tiféret – Biná
CLAVE: Zayin. Espada.
SIGNIFICADO ESPIRITUAL: Géminis. Los Gemelos.
TEORÍA: Niños de la Voz. Oráculo de los Dioses Poderosos. ARCANO: VI - Los Amantes.
TEXTO: “El Sendero Decimoséptimo es la Inteligencia Predisponente que proporciona Fe a los Justos, que son vestidos por ella con el Espíritu Santo, y es llamado el Fundamento de la Excelencia en el estado de las cosas superiores.”
La Espada, Los Enamorados. Un Ángel Solar desciende y une a Los Enamorados. El Espíritu Santo que desciende sobre Tiféret. Para reunir y consagrar a la Individualidad con la Personalidad.
Los Enamorados, Géminis, la dualidad de Personalidad e Individualidad. La Espada, la que tiene el Querubín en la puerta del Paraíso, el instrumento del Mago. Este Sendero conduce al Pilar Izquierdo, el lado de la Magia. Ascendiendo está la espada, descendiendo el Ángel cuida y une a la disociación de Individualidad y Personalidad.
El Sendero hacia la Gran Madre. Hacia Biná, no hacia la madre estéril, sino hacia la madre que sufre. Desde la Gran Madre desciende el Espíritu Santo, el Gran Consolador. El Ángel de los Enamorados fue tal vez, el que confortó a Jesús en su sufrimiento. Es también el Poder del Espíritu Santo, es el comienzo de la vida, del Karma. Es donde todo comienza, donde la Forma se manifiesta. El amor de madre es, tal vez, el