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ESPECIFICACIÓN TÉCNICA ET-RS-09

LUMINARIAS Y LÁMPARAS

“There would be a resurgence of pietism among the Dutch and Germans, traceable in part to New England’s own theological hero, William Ames. John Wesley would inaugurate a great evangelical revival in Great Britain which would spread to America. George Whitefield, meanwhile, would become a tremendous engine of transformation in all of the colonies.”82

Con fin de infundir nueva vida en la iglesia y ganar más almas para el Reino de Dios, los cristianos empezaron a pensar en métodos más innovadores para atraer al público. 81 Id., p. 266. 82 Id., p. 281.

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El Primer Gran Despertar se inició en las iglesias presbiterianas.83 Este movimiento de revitalización cristiana llevó consigo profecías apocalípticas, una aumentada predicación del Evangelio y llevó el mensaje de Jesucristo a los esclavos.

El Primer Gran Despertar fue en respuesta al tenso clima político y comprendió una clase de cristianismo bastante personal, con revelaciones personales, dadas por Dios. Era una sucesión de avivamientos cristianos protestantes, en las colonias angloamericanas.

Los seis estados que constituían la región de Nueva Inglaterra eran Maine, Rhode Island, Nuevo Hampshire, Vermont, Massachusetts y Connecticut. El Gran Despertar empezó en Northampton, Massachusetts.

Aunque muy renombrado durante los primeros avivamientos, John Edwards, un pastor congregacional, no incoó esta oleada de avivamientos, sino su abuelo, Solomon Stoddard. Stoddard estaba predicando a congregaciones y durante su tiempo, se produjeron algunos avivamientos.

“But Jonathan Edwards, to whose preaching the first stirrings are usually traced, did not bring it into being. Nor, in plain fact did it come suddenly. For sixty years Northampton parishioners had heard the solid and powerful preaching of Solomon Stoddard (1643-1729), and they had experienced five separate seasons of revival.”84

Edwards, un graduado de la Universidad de Yale, nació en 1703, en East Windsor, Connecticut. En 1734, mientras estaba predicando doctrinas sobre la justificación por la fe, Edwards se percató de una diferencia en las reacciones espirituales de los oyentes. Sus doctrinas se difundieron vertiginosamente, a otros pueblos. Los predicadores de los avivamientos hablaban de un nuevo nacimiento en Jesucristo, la gracia inmerecida de Dios y las consecuencias para los pecadores. Sus exhortaciones provocaron fuertes

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Id., p. 270.

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emociones en los feligreses y alentaban las conversiones espirituales, la confesión y el arrepentimiento.

Había avivamientos al aire libre, conversiones instantáneas, nuevos himnos (góspel) y el surgimiento de predicadores itinerantes .85 Los avivamientos dieron lugar a más actividades misionarias y los creyentes también construyeron más iglesias e instituciones. Los nuevos predicadores itinerantes comenzaron a agitar la nación con su nuevo estilo de predicación y sus oyentes atentos, se volvieron más apasionados y más emocionalmente conectados a Dios.

Durante esta época, Edwards entabló una amistad con George Whitefield, un predicador anglicano, que tuvo un gran impacto en el país y, se volvió reconocido tras sus multitudinarias reuniones durante el periodo 1739 y 1740.

Los sermones de Whitefield se escucharon a lo largo de las colonias. Whitefield percibió el letargo espiritual entre las congregaciones porque, a su modo de ver, los pastores de estas congregaciones no estaban manteniendo el fervor por Dios en sus vidas.

“I am verily persuaded, the Generality of Preachers talk of an unknown, unfelt Christ. And the Reason why Congregations have been so dead, is because dead Men preach to them.”86

Whitefield conoció al predicador presbiteriano Gilbert Tennet en Staten Island y éste también era uno de los líderes de esta época de revitalización espiritual. Gilbert era el hijo mayor de William Tennet, otro dirigente del Gran Despertar, y predicaba sobre las consecuencias adversas de un ministerio no convertido. Alentó a sus oyentes buscar predicadores que fueron regenerados por Jesucristo. Sus oyentes quedaron profundamente

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GAUSTAD, Edwin., SCHMIDT, Leigh, The Religious History of…, op. cit., p. 62

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impresionados por sus sermones y los dejó con una convicción más fuerte de pecado y peligro.

El incremento en el número de creyentes durante este periodo fue considerable. De igual importancia, fue el acrecentamiento en solemnidad de los feligreses y cleros. Debido al liderazgo de diferentes predicadores de diferentes confesiones, la comadrería se multiplicó entre creyentes de distintas iglesias y de diferentes colonias.

Los predicadores también enfatizaban la importancia de la experiencia religiosa personal y las enseñanzas expuestas por estos predicadores sentaron un precedente en las motivaciones que condujeron a la Revolución Americana.

Durante el periodo entre el Gran Despertar y la Revolución Americana, la Iglesia de Inglaterra estaba lentamente desconectándose de sus lazos puritanos e inclinándose más al mensaje de Ilustración.

En el Sur de los Estados Unidos de América, los avivamientos eran fruto de actividades misionarias. Dentro de la iglesia baptista, personas como Shubal Stearns y su cuñado Daniel Marshall, transmitieron los mensajes evangélicos desde Nueva Inglaterra a la gente sureña.

Stearns nació en Boston y fue convertido por la predicación de Whitefield. El estilo de predicación de Stearns y Marshall era muy apasionado, por decir lo menos.

“Stearns and Marshall were passionate evangelists, incredibly energetic, not a little eccentric, rather extreme in their employment of emotional appeals.”87

Durante este tiempo, la expansión de la fe baptista en las áreas campestres del Sur, fue causada por los llamados farmer-preachers. Tras escuchar el mensaje de predicadores itinerantes y escuchar la llamada de Dios en sus vidas, estos granjeros sureños se

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convirtieron en predicadores. De igual modo, los afrodescendientes también se convirtieron en predicadores baptistas.

Los avivamientos se describieron como acontecimientos muy impetuosos y caóticos por sus críticos, pero no fue una reflexión acertada de su índole. La finalidad de los avivamientos fue la positiva transformación espiritual de las vidas de la gente.

“It should be added in this connection that their revivalism was by no means the tumultuous type scouted by their critics. ‘Stirrings’ and the seasons of excitement there may have been, weeping of sinners under the conviction there certainly was; but permanently changed lives were the goal toward which the immense energy and pastoral care of these men were directed.”88