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impulsaron Yunus (2003)

o Prahalad (2009).

Aunque los autores edifican sobre las caracterís- ticas socioeconómicas de la BPE, su enfoque es más moderno y con mayor potencial de escala- miento que los proyectos pioneros que impulsa- ron Muhammad Yunus (2003), Premio Nobel de Paz de 2006, o C. K. Prahalad (2009), el llamado “banquero de los pobres”. En efecto, recordemos que el hoy famoso Grameen Bank (el banco ru-

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cf junio 2018

TORRE DE MARFIL

En primer lugar, tenemos el caso de las operaciones puramente transaccionales para bienes y servicios básicos, donde los autores encuentran que aquellos que optan por manejar simplemente el efectivo terminarán pagando entre un 6% y un 10% bajo la forma de comisiones transaccionales vs. el 1% que usualmente estarían pagando en la mayoría de los bancos comerciales (esto bajo la forma de comisiones por tener dichas cuentas disponibles). Aunque los autores no lo mencionan y parecerían desconocerlo, es útil recalcar aquí el grave impe- dimento que representa la existencia de impuestos al manejo de las cuentas transaccionales. Este es el caso de Colombia, donde infortunadamente se perpetuó el llamado 4x1.000 a través de la Ley 1819 de 2016, contrariando las importantes re- comendaciones de Rogoff (2016). Este tinglado institucional ha sido un gran impedimento para avanzar en el país en materia de formalización financiera, tal como lo atestiguan los pobres resultados que aun se tienen, por ejemplo, según las métricas del World Economic Forum (2017), ver Anif (2018).

Otra cuantificación importante que se desprende de los relatos de Realini y Mehta es el relacionado con el costo crediticio de corto plazo. Mientras que las tarjetas de crédito bancarias reportan tasas de interés del 14% anual efectivo y pudiendo escalar fuera de los bancos hasta un 80% bajo sistemas subprime, en el mundo del agiotismo (que tanto batallaron Yunus y Prahalad) aun se tienen costos del 800% anual efectivo.

En el caso de Colombia, se tiene documentada una relación que pasa del 30% en las tasas de usura permitidas por la Superfinanciera hacia costos del 300% anual efectivo en los esquemas gota-a- gota. De allí la importancia de evitar que por la vía regulatoria se frene la llegada de esa clientela del gota-a-gota hacia el mercado bancario formal (ver Anif, 2015).

Un caso interesante ha sido el de las remesas, pues aquí el sistema bancario sí luce rezagado en mate- ria de abaratamiento de este tipo de servicios. Los autores reportan que el costo a través del sistema no bancario es del 9% (habiendo logrado romper

Costos transaccionales e inclusión financiera (Relación Costo/Valores transados)

Sistema bancario (%) Alternativas no bancarias(%) 1 6 - 10 14 - 80 800 26 9 5 3 - 4 Operaciones comunes (Mercado, arriendo, transporte)

I.

Operaciones financieras

(Crédito corto plazo, tasa interés A.E.)

II. Remesas de dinero III. Descuento de cheques IV. Descuento a almacenes (Por uso tarjetas de crédito)

V. 3 1.5 - 2.75

(

... DONDE ANIF SE PARAPETA PARA ESCUDRIÑAR LA AGENDA DE INVESTIGACIONES ECONÓMICAS

)

TORRE DE MARFIL

a la baja la meta del costo del 10% que se habían trazado varias multilaterales), mientras que mu- chos bancos pueden llegar a cobrar hasta un 26% (aduciendo los impuestos, los controles antilavado, pero sobre todo la falta de sistemas de corretaje en lugares distantes de los centros urbanos).

Otro tipo de operaciones donde el sistema ban- cario también luce rezagado tiene que ver con los descuentos de cheques (incluyendo el caso de Estados Unidos), pues se tienen cobros bancarios hasta del 5% vs. el 3% al 4% que se acostumbra por sistemas alternativos no bancarios.

Por último, se reporta el caso de la relación entre los almacenes y el sistema bancario en lo relacio- nado con los cobros de corretaje por aceptación de tarjetas de crédito o débito. Aquí se ha logrado un gran avance en aceptación de diversas formas de pago al competir hoy cabeza-a-cabeza con la tele- fonía móvil y diversas formas de pago en efectivo (como el sistema Baloto en Colombia). Pero en lo relacionado con el pago de tarjetas de crédito, todavía se tienen costos elevados de corretaje hasta del 3% en cabeza del comercio. Curiosamente, a través del sistema de tarjetas prepago y de otras alternativas, el sistema no bancario ha logrado reducir esos costos hacia el rango 1.5% al 2.75%. El libro también analiza otro tipo de mercados y su inclusión financiera, como el mercado de los microseguros. Ilustra su desarrollo en países asiáticos, pero creemos que aquí los argumentos de réplica en América Latina suenan mucho me- nos convincentes, dados los elevados sistemas de corrupción aquí existentes.

Claramente los desarrollos del mundo Fintech (marcados por los fenómenos Uber, Airbnb o Amazon) continuarán poniendo cada vez más presión sobre los costos transaccionales bancarios. Y estos no solo afectarán el mercado transaccional de la clase media, sino que penetrarán de forma importante esa “Base de la Pirámide Económica”,

acelerando la inclusión financiera que llevamos décadas añorando.

Referencias Bibliográficas

Anif (2015), Regulación bancaria: Sus costos y efectos sobre la formaliza- ción (ver http://anif.co/sites/default/ files/investigaciones/libro_regula- cion_bancaria_4.pdf).

Anif (2018), "Inclusión financiera en Colombia según el WEF", Comenta- rio Económico del Día 21 de febrero. Prahalad C. K. (2009), The Fortune

at the Bottom of the Pyramid: Era- dicating Poverty Through Profits, 5th Anniversary, Edition; Wharton School Publishing; ver comentarios en: http://anif.co/sites/default/files/ prahalad_3.pdf

Rogoff K. S. (2016), The Curse of Cash (Princeton University Press, New Jersey); ver comentarios en: http:// anif.co/sites/default/files/torre_de_ marfil_rogoff0317.pdf

Yunus M. (2003), Banker to the Poor: MicroLending and the Battle Against World Poverty, Public Affairs, New York: ver comentarios en: http://anif. co/sites/default/files/yunus.pdf