(Helianthemo thibaudii-Gypsophiletum hispanicae)
Los matorrales de este tipo presentes en la Comarca se caracterizan por la presencia de asnallo (Ononis tridentata); no se han observado otras plantas indicadoras de yesos; esto puede deberse a que se encuentran en su límite de distribución septentrional. Además del asnallo son comunes especies propias de los tomillares y
romerales calcícolas o de ontinares, sobre todo las más xerófilas como romero (Rosmarinus officinalis), Bupleurum fruticescens o Fumana thymifolia.
El aspecto de estos matorrales depende en gran medida del desarrollo del suelo, dado que cuando éste es mayor disminuyen los efectos de un alto contenido en yesos: baja capacidad de retención de agua disponible para las plantas, alta compacidad y pocos nutrientes; si el suelo es relativamente profundo el matorral presenta mayor cobertura, la gramínea Brachypodium retusum tapiza las zonas sin matas y su composición florística se asemeja a la de los tomillares y aliagares riojanos. Esta situación se produce en zonas llanas y en algunas laderas orientadas al norte de los afloramientos de yesos, donde existen facies de transición hacia los tomillares riojanos, en las que la cobertura y presencia de los gipsófitos disminuye y aumenta la de especies como Aphyllanthes monspeliensis, Lavandula latifolia y Dorycnium pentaphyllum.
Los matorrales gipsícolas aparecen en los afloramientos de yesos al sur de Obanos, en Las Nequeas, y en una localidad de Úcar. Se encuentran en el piso mesomediterráneo bajo ombroclima seco y son etapa de sustitución de la faciación sobre yesos de los carrascales riojanos. Los matorrales de asnallo pertenecen a la asociación Helianthemo
thibaudii-Gypsophiletum hispanicae en su versión bardenera (subas. helianthemetosum rotundifolii) caracterizada por la presencia de Helianthemum cinereum subsp. rotundifolium.
10. BREZALES
Los brezales son matorrales con alta cobertura, dominados en la zona por brezos como la brecina (Calluna vulgaris) y diversas especies del género Erica. Son característicos de climas con influencia oceánica, templados o mediterráneos, y de suelos ácidos normalmente arenosos.
En la Comarca son matorrales poco frecuentes dada la rareza de estos sustratos, aunque aparecen en algunos afloramientos areniscosos de la Sierra de Alaitz, San Cristóbal y en algunas localidades de la Sierra de Andia. Se encuentran en los pisos supramediterráneo y montano, bajo ombroclima al menos subhúmedo, y sustituyen a hayedos, carrascales y más puntualmente a robledales de roble peloso. Dependiendo de la mediterraneidad del clima y de las condiciones del suelo se pueden distinguir en la zona dos tipos de brezal.
10.1 BREZALES CASTELLANO-CANTÁBRICOS CON Erica scoparia(Erico
scopario-vagantis)
Son brezales altos dominados por el brezo de escobas (Erica scoparia) al que puede acompañar otro brezo de gran talla, Erica arborea. Además, son frecuentes en estos matorrales el biércol (Erica vagans) y la jara Cistus salviifolius. También participan en estos matorrales diversas especies y gramíneas comunes en matorrales basófilos, las más frecuentes la aliaga (Genista scorpius), el tomillo (Thymus vulgaris), otabera (Genista occidentalis) y Brachypodium retusum. Se localizan en San Cristóbal y en la Sierra de Alaitz, junto a El Carrascal, en suelos arenosos no excesivamente ácidos desarrollados sobre areniscas, bajo ombroclima subhúmedo. Son etapa de sustitución de
la variante silicícola de los carrascales castellano-cantábricos y se hacen mucho más frecuentes en Tierra Estella.
10.2 BREZALES NAVARRO-ALAVESES CON Erica vagans (Calluno-Ulicetea)
Bajo este epígrafe se agrupan brezales que por su composición florística no encajan claramente en ninguna de las comunidades descritas en el territorio; se caracterizan por la abundancia del biércol (Erica vagans), el más ubicuo de los brezos por su amplitud ecológica, que comprende desde suelos de básicos a muy ácidos. Son brezales que al estar en su límite de distribución están más débilmente caracterizados.
En la Sierra de Alaitz presentan biércol (Erica vagans), brecina (Calluna vulgaris), la jara Cistus salviifolius y especies de los matorrales de otabera como Genista
occidentalis y gayuba (Arctostaphylos uva-ursi). Su composición florística es semejante
a la de los brezales navarro-alaveses y castellano-cantábricos con Daboecia cantabrica (Arctostaphylo-Daboecietum cantabricae) salvo por la ausencia de este último brezo. Se localizan en enclaves areniscosos de la Sierra de Alaitz en el piso montano, bajo ombroclima húmedo, y sustituyen a variantes acidófilas de las series de los robledales de roble peloso y a hayedos basófilos y xerófilos.
En la Sierra de Andia, en su prolongación hacia Ollo y Goñi, existen brezales dominados por el biércol (Erica vagans) que alternan con pastos débilmente acidófilos; entre las especies presentes destacan Avenula sulcata, Arenaria montana y Potentilla
erecta. Se localizan en el piso montano, bajo ombroclima al menos húmedo, sobre
suelos desarrollados sobre calizas o calcarenitas de débilmente ácidos a ácidos y son etapa de sustitución de los hayedos basófilos y ombrófilos. Parecen sustituir a los brezales con Genista anglica y Daboecia cantabrica (Genisto anglicae-Daboecietum
cantabricae) del sudoeste de Urbasa en áreas donde los suelos son menos ácidos.
11. ONTINARES (Salsolo vermiculatae-Artemisietum herba-albae)
Estos matorrales son formaciones leñosas en las que domina la ontina (Artemisia
herba-alba) propias de suelos removidos ricos en nitratos, fosfatos y en ocasiones con
cierta salinidad. Son comunidades abiertas en las que, además de las especies citadas, pueden encontrarse otras propias de los romerales y tomillares, numerosas anuales como Filago pyramidata, Carduus tenuiflorus, Calendula arvensis, Centaurea
melitensis, Xeranthemum inapertum y nitrófilas y ruderales: cebadilla (Hordeum murinum), Plantago albicans o Lophocloa cristata.
Desde un punto de vista biogeográfico estas comunidades, de gran afinidad con formaciones de origen estepario, son esencialmente bardenero-monegrinas, aunque alcanzan puntualmente la Comarca en el sector Riojano, como sucede al sur de Obanos en los afloramientos de yesos, e incluso el Navarro-Alavés, en las antiguas salinas de Olaz-Subiza. Forman parte de la serie de los carrascales riojanos y bardeneros en su faciación gipsófila sobre yesos.
PASTIZALES
Los pastizales, al igual que los matorrales, tienen una alta diversidad, relacionada con las características ecológicas de la zona. Se han distinguido 9 tipos de pastizal; se presentan en primer lugar los de distribución principal eurosiberiana y al final los mediterráneos.