En cuanto a la edad a la que las mujeres europeas tienen su primer hijo, el informe revela que va de los 24,5 años de media en el caso de los países bálticos, hasta los 29 años en el de las alemanas, holandesas, británicas y españolas. La ausencia de una verdadera política de conciliación de la vida familiar y profesional no sólo perjudica la posición de las mujeres en el mercado de trabajo, sino que contribuye, igualmente, a reducir su tasa de fertilidad, algo que influye en la economía europea, según el estudio.
La Comisión Europea quiere que los Estados miembros hagan sus deberes en el capítulo de la conciliación poniendo, por ejemplo, a disposición de las mujeres trabajadoras, guarderías o centros de atención infantil de mejor calidad, o desarrollando políticas más propicias a favorecer la igualdad entre los sexos. Asimismo, la Comisión Europea sugiere a los países de la UE a través de este informe, que hagan uso de los fondos estructurales para resolver los problemas ligados a la desigualdad de género.
Las mujeres españolas se comunican el doble que los hombres. Los españoles mantienen una media de 115 comunicaciones a la semana por todos los medios (cara a cara, por Internet, SMS y mensajería instantánea) para tratar asuntos personales, un 32,8% más que en el caso de Alemania, Países Bajos y Reino Unido, con 87 comunicaciones. Por sexos, dentro de la población española, la media es de 21 contactos diarios de ellas frente a 11 de ellos.
Según un estudio de MSN, la red de servicios de Microsoft, que registró las comunicaciones a lo largo del día de 84 personas, otra de las conclusiones es que los europeos se comunican más entre las 5 y las 6 de la tarde. Los españoles lo hacen en un horario mucho más amplio, alcanzando su punto máximo a la hora de la comida (14 horas) y al terminar la jornada laboral, hasta bien entrada la noche: entre las 17 y las 23 horas. En España, las formas de comunicarse más utilizadas son, en primer lugar, cara a cara (37,6 %), y a continuación, las llamadas a móviles (18,6 %). En un tercer puesto se sitúa la mensajería instantánea (17,4 %), seguida por los SMS (13 %) y el correo electrónico (10,6 %).
Mientras que las mujeres se ponen por delante en el porcentaje de comunicación cara a cara, los hombres las superan en el uso del teléfono móvil. En cambio, las mujeres utilizan más la mensajería instantánea y el correo electrónico.
Teniendo en cuenta estos datos por grupos de género, se observan, entre las diferencias, que las mujeres tienen un menor porcentaje de comunicaciones relacionadas con el amor: supone más de un 12 % frente al 17 % masculino. En cambio, las mujeres duplican a los hombres en relación con la comunicación con fines prácticos, que para ellas corresponde a casi el 15% del total y para ellos, el 7 %. Las mujeres españolas son un 88 % más prácticas que los españoles, y ellos las superan en romanticismo en un 36%. .
ECUADOR
En Ecuador no tenemos investigaciones puntuales sobre este tema, pero considero, por experiencia clínica, que las mujeres tienen mayor facilidad de conectarse con sus emociones, expresarlas con palabras, dándolas a conocer con mayor facilidad que los hombres. Son más observadoras y pueden regular mejor sus emociones cuando la situación lo amerita.
Las mujeres latinoamericanas contemporáneas suelen ser más flexibles, tienden a adaptarse mucho a los cambios, mientras que los hombres son más aferrados a sus creencias machistas. Ello provoca dificultades en la adaptación a los cambios de una empresa o una sociedad.
Las mujeres en la actualidad se recuperan actualmente más fácilmente que los hombres cuando han sido engañadas, mientras que al hombre le cuesta más recuperarse, perdonar, olvidar, por lo que caen fácilmente en depresión.
Las mujeres ya están acostumbradas a las experiencias de la depresión y manejan mucho mejor esos periodos, mientras que los hombres se sienten débiles, culpables y dependientes.
Las mujeres aprecian mejor la ayuda profesional y acuden con más frecuencia a consultorios de psicólogos o guías espirituales como sacerdotes o pastores. Los hombres creen ser autosuficientes hasta que la vida les demuestra lo contrario.
Sin embargo, se nota un cambio en la mentalidad y personalidad de los hombres contemporáneos: desde hace unos 10 años hay más hombres sensibles, interesados en aspectos como la familia, la religión y la espiritualidad. En mi consulta tengo cada día más personas de género masculino que acuden en busca de ayuda terapéutica, tanto para conocimiento personal como por problemas de pareja o familia. A pesar de que no hemos cambiado en gran manera los índices de maltrato y machismo intrafamiliar, los hombres jóvenes tendemos ahora a ser más sensibles a las necesidades humanas y espirituales, mientras que las mujeres a ser más prácticas, calculadoras, en busca de su desarrollo competitivo en lo político, económico y social… Pareciera que la mujer pasa por un momento de “liberación” gracias a su independencia económica, de pensamiento y de metas.
¿Pasaremos entonces del machismo al feminismo?, si esto sucede, entones de fondo creo que no hemos mejorado.
En cuanto a la Inteligencia Emocional, es bueno decir que tanto hombres como mujeres la pueden desarrollar siempre y cuando sea de su interés y trabajen en ello. Aceptarnos como humanos, como seres emocionales, diferentes, pero con la inteligencia suficiente para darnos cuenta que podemos convivir en armonía, complementándonos, adaptándonos a los constantes cambios, respetándonos, tolerándonos y disfrutándonos…reafirmándonos en nuestro género con la claridad de que tenemos algo del opuesto. Podemos ser hombres sensibles y mujeres prácticas u hombres prácticos y mujeres sensibles… o los dos prácticos o sensibles… o como sea, pero inteligentes, capaces de comprendernos, controlarnos si es necesario y apoyarnos.
En fin, la competencia de género, para mi es innecesaria para el desarrollo del ser humano, existente solo en las mentes egoístas y acomplejadas de uno u otro género.
Lo que he encontrado es que Dios hizo perfecto al hombre, pero el hombre se ha complicado la vida.