En los patios empedrados de los aztecas, hombres y mujeres permanecían desnudos durante mucho tiempo, besándose y acariciándose mutuamente y practicando Magia Sexual. Cuando el iniciado co- metía el crimen de derramar el vaso de Hermes, era entonces condenado a pena de muerte por haber profanado el templo. El delincuente era decapitado. Esa es la fatalidad.
Casamiento del Rey y la Reina, el Sol y la Luna, bajo la influencia del espiritual mercurio. De la «Rosaleda de los filósofos», de Arnaldo de Vilanova, manuscrito que se conserva en la Biblioteca Vadiana de St. Gallen.
26. El Totemismo
os cerdos ignorantes del materialismo dialéctico critican el totemismo, y se ríen de él, sin comprenderlo. Nosotros los gnósticos, comprendemos la grandeza del totemismo y sabemos que descansa su doctrina sobre los principios básicos del ocultismo.
Los totemistas conocen a fondo la Ley de la Reencarnación, así como las leyes que rigen la evolución de todas las especies vivientes. Ellos saben que el Karma es la ley de causa y efecto. Ellos comprenden que todo lo que vive está sometido al Karma.
Los grandes iniciados totemistas con sus poderes clarividentes, han investigado la vida íntima de todo lo creado, y sobre esas investigaciones científicas sentaron sus principios doctrinarios que los cerdos ignorantes del materialismo desconocen totalmente.
Los totemistas saben científicamente que todo átomo mineral es el cuerpo físico de un elemental inteligente. Los totemistas saben que este elemental mineral evoluciona hasta convertir luego en el ánima de una planta. Las ánimas de los vegetales, son los elementales vegetales que Paracelso sabe manipular para sus curaciones. Con los vegetales se pueden provocar tempestades y terremotos, con los vegetales podemos sanar los enfermos a distancia. Los elementales vegetales como quiera que tienen desarrollado el Kundalini porque jamás fornican, son omnipotentes.
Los totemistas saben que estos elementales vegetales evolucionando se convierten más tarde en elementales animales. Los grandes magos conocen la magia elemental y animal y con los elementa- les animales suelen hacer maravillas.
Los totemistas saben que los elementales animales cuando se encuentran muy evolucionados se convierten entonces en seres humanos. Todo elemental animal bien avanzado encarna en cuerpo humano.
Los sacerdotes totemistas dicen con sabiduría que si el ser humano obra mal, puede involucionar, regresar hasta convertirse en animal nuevamente. Esto es verdadero. Todo ser humano perverso retrocede hasta el estado animal. Muchas veces pueden no retomar en animal, pero entonces se convierten, se transforman en animales dentro del plano astral. Así pues esa afirmación del totemismo es verdadera. También es muy cierto que los perversos pueden realmente retomar en cuerpos de animales feroces.
Existen otros casos en que el Alma purísima de un Santo, se encame en alguna especie animal para ayudarla y elevarla a un nivel superior de conciencia. Así pues, los principios del totemismo son exactos.
Los totemistas conocen a fondo la Ley del Karma y saben que el destino de todo ser humano es el resultado del Karma de sus vidas pasadas.
En las tribus donde impera el totemismo, se venera por tradición a determinado elemental vegetal o mineral, al cual conocen por experiencia directa. Por lo común dicho elemental ha prestado muchos servicios a la tribu. Cuando el tótem es un árbol, graban en el tronco de esa especie figuras humanas. Ahora tenemos una explicación de todos esos mitos y fábulas extrañas donde se habla de seres extraños mitad hombre, mitad animales, tales como centauros, minotauros, esfinges, etc. Esas imá- genes extrañas del totemismo son verdaderos estuches donde se encierran joyas de sabiduría que desconocen totalmente los cerdos del materialismo. Esos cerdos del materialismo sólo saben reír. Víctor Hugo dijo: “El que ríe de lo que desconoce está en el camino de ser idiota”.
En el totemismo se prohibe la muerte del animal considerado tótem. Este ha sido ungido entre los de su especie por haber reunido determinadas características secretas que sólo los clarividentes pueden reconocer. Los sabios sacerdotes totemistas veneran al elemental animal o vegetal que sirve de vehículo a la divinidad. Se cuida muchísimo de esta creatura, y su muerte sólo es posible con una Liturgia muy sagrada y un duelo general de varios días. Esto no lo entienden los civilizados ignorantes porque se han divorciado de la Gran Naturaleza. Empero los sacerdotes del tótem si lo entienden. En todo los cultos religiosos encontramos las huellas del totemismo. Los hindúes veneran la vaca blanca, los caldeos la oveja humilde, los egipcios el buey, los árabes el camello, los incas la llama, los mexicanos el perro y el colibrí, el cristianismo gnóstico primitivo reverenció al cordero, al pez y a la blanca paloma, como símbolo del Espíritu Santo.
Siempre se ha reverenciado a determinados elementales, vegetales o animales. Tenemos que recono- cer que estas creaturas elementales son omnipotentes porque no se han salido del Edem.
Los grandes elementales vegetales son verdaderos Angeles que trabajan en el plano etérico o región de los campos magnéticos por toda la humanidad.
Los elementales vegetales se reproducen por el sistema de la Magia Sexual. Entre los elementales vegetales existe la cópula sagrada, y la semilla pasa a la matriz sin necesidad de eyacular el semen. Cada animal es el cuerpo de un elemental. Cada vegetal es el cuerpo físico de un elemental. Estos elementales son sagrados, y realizan maravillas en el Edem. Los más poderosos son venerados por el tótem.
Cuando el ser humano aprende a reproducirse sin derramar el semen, penetra en el Edem. Allí conoce entonces a las creaturas elementales del tótem. Esas creaturas son inocentes.
Los elementales animales son en sí inocentes. Algunos gastan torpemente el semen, pero como la chispa divina es todavía inocente, no puede ser culpada. Esa chispa todavía no se ha encamado, es una creatura que todavía no tiene autoconciencia propia, no ha tomado posesión de sus vehículos, retiene sus fuegos; sólo su sombra, su Ego en estado potencial, toma cuerpos.
Más puro, más bello es el elemental vegetal; este se reproduce como los Dioses. Entre ellos existe el Matrimonio Perfecto.
También hallamos el Matrimonio Perfecto entre los elementales minerales. Ellos se aman y se repro- ducen, ellos tienen sus hijos, ellos tienen su idioma y sus costumbres. Ellos no gastan el licor seminal, están completos, reúnen más perfecciones que los elementales animales, porque a diferencia de estos últimos, ellos no gastan jamás su licor seminal.
En el Edem viven dichosos los elementales. Todo aquel que sigue la Senda del Matrimonio Perfecto entra de hecho en el Edem.
Quien ha logrado el desarrollo completo del Fuego Sagrado, entra de hecho en el Edem. El desarrollo completo del Kundalini, nos permite visitar el Edem con cuerpo etérico.
El Edem es el plano etérico. Una región de color azul intenso donde reina la felicidad. En el Edem viven aquellos que aprendieron a amar.