GANADERA TURISMO CONSTRUCCION JUBILADO OTROS
4.1.3. Manejo de los caballos
El sistema de producción es totalmente extensivo, viviendo todo el año al aire libre y con un manejo muy simple al no tener demasiadas exigencias, ni ambientales ni alimenticias, ofreciendo un ejemplar idóneo para la zona, donde el 89% de los ganaderos mantienen sus caballos por unos meses dentro de la explotación y otros meses libres en la montaña, solo un 9% deja su ganado todo el año en puerto, pudiendo significar que, es un tipo de caballo resistente a los diferentes ambientes agrestes de los pirineos y por lo tanto no se hace necesario un manejo único y exclusivo dentro de la explotación. De tal manera podríamos inferir que si un 9% de los criadores deja sus caballos en la montaña, aún durante la estación de invierno, se daría una prueba de que los CPC tienen una gran adaptación a los diferentes ambientes generados en el paisaje pirenaico.
El tipo de alimentación es también muy simple, abaratando los costos, se busca el máximo rendimiento económico. El 100% de los caballos tienen una dieta a base de pasto, aunque el 91% de los criadores suministra suplementos alimenticios, siendo el heno el de mayor aportación con el 47%, luego la avena con el 25%, a veces también se les suministra cebada, pienso ecológico y compuesto, soja, trigo, paja y maíz. Aunque se sobreentiende que el tipo de alimentación en la montaña es a base únicamente del pasto que se encuentran en las zonas de pastoreo, cabe recalcar que cuando bajan los caballos de la montaña se les aprecia, por lo menos visiblemente, un engrosamiento
corporal, justo lo que los criadores esperan, demostrando que para este tipo de animales no es necesario proporcionarles suplementos alimenticios para un engorde óptimo.
Para el plan de cría y reproducción el 100% de las explotaciones utiliza la monta natural, la inseminación artificial no es necesaria, aún. El CPC tiene muy buena tasa de fertilidad sin necesidad de utilizar otros medios ajenos a su sistema reproductor. De igual manera la monta libre se practica en el 95% de los casos, dejando sólo un 5% de monta controlada. Generalmente se tiene un macho dentro de cada rebaño, el cual cubre a lo largo del año, en el 80% de las explotaciones. Las hembras son separadas en lotes en el 84% de los casos, reponiendo yeguas y sementales sólo en un 30% anualmente. Al reponer se busca: en hembras: morfología y genética en un 37% y 28% respectivamente (Figura 25); en machos, aunque casi la mitad de los criadores (46%) no repone, morfología y genética es lo más solicitado para realizar los cruces. Se debe resaltar que solo el 14% de los criadores, aunque no es despreciable pero si bajo, busca evitar la consanguinidad (Figura 26). Muchas veces se recurre a buscar carácteres sin importar ni procedencia ni parentesco entre los parentales, hecho que conlleva problemas en las crías y posteriormente efectos negativos en carácteres de fecundidad, supervivencia y producción. 37% 2% 28% 14% 5% 3% 6% 5%
Morfología Procedencia Genética Carácter materno Mantenimiento del rebaño Fertilidad Rejuvenecer el rebaño No repone
27% 1% 1% 8% 3% 14% 46%
Morfología y Genética Procedencia Reproducción Mejorar la raza Rejuvenecer sementales Evitar consanguinidad No repone
Figura 26. Porcentaje de razones del porque repone sementales.
El número de hembras que se cubre anualmente por explotación es menor a 10 con una frecuencia del 38%, pasando por el intervalo de 10 a 15 hembras por explotación con el 27% (Figura 27), dando a entender que las explotaciones que poseen un alto número de yeguas no llegan a utilizarlas en un porcentaje considerable. De igual manera el número de potros nacidos tampoco tienen relación directa con el número de hembras por explotación. Teniendo en cuenta que en el 50% de las explotaciones nacen menos de diez potros por año y en el 27% nacen entre 15 a 20 potros por año (Figura 28), se puede denotar que la relación semental-yegua pudiese estar desacorde con los resultados obtenidos de nacimientos con respecto al número de hembras. No tener una relación de hembras-machos según las características naturales de la especie puede repercutir en los parámetros óptimos de reproducción y ligado a este, de producción.
38% 27% 19% 4% 12% <10 De 10 a 15 De 15 a 20 De 20 a 25 >25
50% 27% 9% 3% 11% <10 De 10 a 15 De 15 a 20 De 20 a 25 >25
Figura 28. Porcentaje del número de potros nacidos por año.
Para los datos de producción se referencia los siguientes: un porcentaje del 63% de los ganaderos destetan a sus potros a los 6 meses aproximadamente, el resto a un termino mayor de tiempo; un 79% de las explotaciones realizan el destete con un peso comprendido entre los 200 y los 250Kg con un precio por cabeza inferior a los 400€ (precio al que venden el 60% de las explotaciones). El 91% de los ganaderos venden a tratantes por cabeza de ganado (y no por peso u otros parámetros) y sólo el 6% al carnicero directamente (Figura 29). Los potros son vendidos casi siempre al año del nacimiento aproximadamente. 6% 91% 1% 1% 1%
Carnicero Tratante Indústria Feria Particular
Figura 29. Porcentaje de destino de la venta del equino.
La mayor parte de explotaciones de CPC, el 69%, no posee ningún tipo de sistema de identificación a sus caballos (Figura 30). La manera más común de identificación es la del herrado con un 24% de las explotaciones, y solo un 1% realiza identificación con microchip, técnica que se está iniciando en algunas comarcas y que debería implementarse para todo el ganado de CPC, de esta manera obtendríamos facilidad en el manejo e identificación, como se realiza con otras especies domésticas.
69% 3%
0% 24%
1% 3%
Ninguno Crotal Muescas Herrado Microchip Otros
Figura 30. Porcentaje del tipo de identificación en CPC
A día de hoy los ganaderos no poseen tecnología ni instrumentación alguna para el manejo equino, los equipos más frecuentes en las explotaciones son: el establo cubierto (42%), la manga de manejo (35%), el “potro” de contención (10%), los corrales de manejo (9%), el embarcadero (4%); además, las instalaciones disponen de: el estercolero (30%), el almacén de pienso y grano (22%), el pajar (44%) y la báscula móvil (4%). El 80% de las explotaciones tienen cercados sus dominios, el 86% tienen puntos de agua, el 49% tienen comederos y el 70% tienen algún tipo de fuente energética.