CAPITULO III. Trayectorias educativas de los jóvenes bogotanos durante
3.3. El capital escolar
3.3.1. Mantenerse o salir del sistema educativo
Seguir estudiando determina la continuidad en la acumulación de títulos y en algún modo mantener la condición de estudiante. En tal sentido, dos terceras partes de los jóvenes de menor edad son estudiantes, sin importar el rezago educativo se mantienen en el sistema educativo. Tal persistencia se
Fuente: procesamiento de datos de la ECV 1997 y 2003.
0,0% 5,0% 10,0% 15,0% 20,0% 25,0% 30,0% 35,0% Hombre 97 Mujer 97 0,0% 5,0% 10,0% 15,0% 20,0% 25,0% 30,0% 35,0% 40,0% 45,0% Hombre 2003 Mujer 2003
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produce en el período etario donde inicia la edad postobligatoria para la cobertura educativa, imponiendo una carga económica para quienes desean continuar. En la educación media los colegios públicos pueden cobrar algún tipo de aporte monetario y en los niveles posteriores este costo aumenta ya que sin importar el segmento público o privado de la educación universitaria, técnica o tecnológica la familia asume el costo.
Tabla 10. Condición educativa de los jóvenes 1997 y 2003.
A razón de la edad, a mayor sea ésta, la condición de estudiante decrece más del 80% entre los jóvenes entre 25-29 que no estudian. En este proceso intervienen factores ajenos a los académicos que tienen que ver con la valoración de la educación, el pago de los costos económicos de educarse, el mercado de trabajo, el apoyo familiar, la conformación de pareja y la percepción subjetiva del período vital que transita.
Aun así, las mujeres tienen mayor nivel de permanencia en la educación durante el período estudiado, con lo cual la escolaridad femenina mantiene su tendencia de más acumulación que para la coyuntura podría también estar relacionada con la recesión económica de fines de los noventa que empujó a que los varones ingresara a temprana edad como población activa en busca empleo. Correlato del mayor capital educativo global de las mujeres es la tendencia a ocupar espacios de formación profesional que tienen una relación con lo femenino, como se presentó en el capítulo anterior ellas ocupan espacios relacionados con carreras de ciencias de la educación,
Condición Sexo 15-19 20-24 25-29 Hombre 35,6% 60,4% 85,7% Mujer 36,0% 58,1% 84,9% Hombre 64,4% 39,6% 14,3%* Mujer 64,0% 41,9% 15,1%* Hombre 30,6% 62,7% 83,3% Mujer 30,9% 65,9% 84,4% Hombre 69,4% 37,3% 16,7% Mujer 69,1% 34,1% 15,6% 1997 2003
Fuente: procesamiento de datos de la ECV 1997 y 2003.
* % con coeficiente de variación superior al 15% que otorga una precisión regular no estudia actualmente estudia actualmente no estudia actualmente estudia actualmente
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ciencias sociales y en las últimas décadas a las Artes, por el contrario, los varones siguen ocupando espacios de mayor estatus como las ingenierías.
En el grupo de quienes no están en el sistema educativo puede hacerse un acercamiento a las percepciones que los llevan a interrumpir la formación educativa, a la vez que esboza algunos factores de selección y exclusión educativa. En la Tabla 11 aparecen las principales razones para dejar de estudiar, en estas hay causas ligadas a lo económico, el tiempo vital, desinterés por la educación, la importancia del mercado de trabajo y la influencia de la familia. De tal manera las razones dadas dejan ver la influencia de las condiciones sociales en las cuales desenvuelven la escolarización; en primer lugar están aquellas ligadas a lo económico, un 35,4% y 47,5% del total de los jóvenes detuvo su recorrido por causa de los costos de la educación y la falta de dinero. Retomando el argumento de la postobligatoriedad educativa los jóvenes mayores de 15 años afrontan según su condición social y familiar los costos económicos de la educación, con lo cual toma más fuerza la frontera social que se configura luego del noveno grado.
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Tabla 11. Razones por las que no continuaron estudiando los jóvenes 1997 y 2003. En porcentajes
Concomitante está la prioridad de ingresar al mercado de trabajo, más importante a medida que aumenta la edad, si bien no supera el 15% en ningún grupo, esta se vincula a otras razones que operan en la relación con la familia como unidad económica aportante o como jefe de hogar y/o de núcleo familiar. Entrar a trabajar podría esperarse que fuera de las razones más importantes, pero es eclipsada por otras como “falta de tiempo”, que articulan otras condiciones a las que se enfrentan los jóvenes, una de ellas es la maternidad/paternidad, también a trabajos domésticos que desempeñan especialmente mujeres. De esta manera se matiza la condición de estudiante y con ella el tiempo social de disfrute juvenil en la educación escolar, es decir, el tiempo individual y social se desincronizan, particularmente en los sectores populares en donde los embarazos adolescentes, el madresolterismo, la jefatura juvenil del hogar, son en algunos casos estrategias individuales para emanciparse, huir de la violencia intrafamiliar o como consecuencia de la desinformación acerca de la sexualidad (Arango, 1992). 15-19 20-24 25-29 TOTAL costos educ o falta dinero 34,5% * 36,6% 35,0% 35,4% falta de tiempo 11,8% ** 32,2% 29,7% 26,3% necesita trabajar 10,2% ** 13,5% ** 12,0% * 12,1% No le interesa estudiar 13,9% ** 5,1% ** 5,9% ** 7,5% * otras razones 29,7% 12,6% 17,2% 18,6% costos educ o falta dinero 53,0% 50,1% 43,1% 47,5% falta de tiempo 4,3% * 9,9% 12,4% 10,0% necesita trabajar 7,1% 13,4% 15,1% 13,0% No le interesa 8,8% 3,5% 2,6% 4,1% influencia familiar 8,8% 10,9% 11,0% 10,6% otras razones 18,0% 12,3% 15,7% 14,7%
* % con coeficiente de variación superior al 15% que otorga una precisión regular ** % con coeficiente de variación superior al 20% que significa poca precisión, se utiliza con fines descriptivos
Razón
1997
2003
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Estar o no dentro del campo de la educación marca una frontera social que entrelaza orígenes y posiciones sociales, decisiones individuales y formas internas de exclusión. Tomar la decisión de no continuar se ha visto que está dada por el hecho de asumir responsabilidades que entran en conflicto con el tiempo escolar, asimismo está el tiempo social para empezar a acercarse al mercado de trabajo y la conformación de familia. Más allá de la capacidad de dar cuenta de la decisión para salir total o parcialmente también están quienes se mantienen dentro del sistema educativo, en este pueden identificarse algunas de las posiciones que se han consolidado históricamente en el campo de la educación colombiano.
Estas posiciones tienen estrecha relación con la mayor escolaridad en la secundaria en las últimas décadas del siglo XX, en la cual el Estado ha participado como oferente y como garante, compartiendo la función de escolarización está el sector privado que en niveles como el universitario sobrepasa la oferta pública. También están las decisiones familiares sobre la elección de la institución educativa, que hace parte de las estrategias para la reconversión y reproducción social. El resultado de esta convergencia de factores es una realidad social que aleja a los más jóvenes del mercado de trabajo y normaliza su condición a la de estudiante39, en contraste en los grupos de jóvenes mayores esta condición se desarrolla en los pos obligatoriedad educativa combinada con el trabajo y/o las responsabilidades familiares, entre otras.