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II. REVISIÓN DE LITERATURA

2. M ARCO T EÓRICO

2.7. Características físicas y químicas del suelo parámetros que las definen

2.7.3. Materia orgánica y formación de la estructura del suelo

SUELO

a. Materia orgánica

La materia orgánica de los suelos es el producto de la descomposición química de las excreciones de animales y microorganismos, de residuos de plantas o de la degradación de cualquiera de ellos tras su muerte (Brady, 1984; citado por La Universidad de Jaén, s.f.). Otros autores agregan como parte de la materia orgánica a los exudados radicales, aportes orgánicos externos (compost, estiércol), productos xenobióticos e incluso a los mismos organismos edáficos.

En general, la materia orgánica se clasifica en compuestos húmicos y no húmicos. Los organismos del suelo descomponen y/o transforman este tipo de sustancias orgánicas reteniendo una parte como componentes propios (polisacáridos, por ejemplo). El producto de tal transformación es una mezcla compleja de sustancias coloidales y amorfas de color negro o marrón oscuro denominado genéricamente “Humus”. En adición, estos organismos dejan residuos difícilmente atacables, como algunos aceites, grasas, ceras y ligninas

procedentes de las plantas superiores. A este conjunto se le denomina sustancias no húmicas (Brady, 1984; citado por La Universidad de Jaén, s.f.). Los productos de deshecho producidos por los microorganismos contribuyen a la formación de la materia orgánica del suelo. Los materiales orgánicos (residuos de plantas) encima y en la superficie del suelo, pueden proporcionar el amortiguamiento físico contra el impacto de las gotas de lluvia y la insolación directa. FAO (s.f.)1.

Adicionalmente Tagle (2014) agrega que, la materia orgánica varía según los sistemas de uso de la tierra. Mientras que para los bosques la fuente primaria de materia orgánica se da de manera natural y continua, en terrenos cultivados (agrícolas) el aporte de esta materia proviene de la intervención del ser humano (abonos verdes, enmiendas, estiércol, paja o residuos de enmiendas) y su descomposición se activa por la labranza, enterramiento y aporte de minerales. Además adiciona que, en suelos cultivados, al no darse de manera natural el aporte de materia orgánica, esta normalmente no coincide con la época de máxima actividad microbiana.

Finalmente, Andrades & Martínez (2014) aseguran que, la materia orgánica contribuye a un mejor aprovechamiento del potasio a causa de su retención de agua, con lo que disminuye las pérdidas de potasio, y porque esto evita que el potasio asimilable derive en formas que no sean asimilables.

b. Formación de la estructura del suelo

Una buena estructura del suelo es aquella en la cual las partículas se mantienen juntas en un agregado poroso debido al material orgánico y a los cationes. “Los procesos físicos y geoquímicos por los que los minerales de roca se rompen y se descomponen se conocen colectivamente como meteorización. Ellos producen una capa de arena, limo y arcilla, que cubre el lecho sólido y proporciona el esqueleto inorgánico para el suelo. La descomposición química penetra la roca a lo largo de las juntas y otras cavidades generadas por la percolación del agua. Bloques de roca son aislados y lentamente reducidos a guijarros y, finalmente, a partículas de arena, limo y arcilla. Las partículas de arcilla son singularmente importantes, pues estas son capaces de mantener libremente en sus superficies iones nutrientes de plantas, tales como calcio, potasio y fósforo. El suelo también es capaz de mantener el agua y el aire en sus poros y estos junto con los nutrientes, proporcionan un medio para las plantas y la fauna del suelo que son capaces de almacenar,

descomponer y circular la materia orgánica compuesta de hidrógeno, carbono, nitrógeno y azufre”. Adaptado de (Dune & Leopold, 1978).

Cuando los residuos vegetales son incorporados al suelo, varios compuestos orgánicos se descomponen. La descomposición sucesiva del material muerto y la materia orgánica modificada resulta en la formación de una materia orgánica más compleja llamada humus, la cual a su vez es capaz de contener los nutrientes en una forma que los hace disponibles para el crecimiento de las plantas. El humus afecta las propiedades del suelo y su color se vuelve más oscuro; incrementa la agregación del suelo y la estabilidad de los agregados; aumenta la capacidad de intercambio catiónico y aporta nitrógeno, fósforo y otros nutrientes durante su lenta descomposición. El humus está formado por sustancias húmicas complejas (ácido húmico, huminas y ácidos fúlvicos) que permanecen en el suelo después de la descomposición de los residuos. El humus también cumple una función importante en la estructura del suelo. Sin humus los suelos con altos contenidos de limo o arcilla se compactarían fácilmente al ser labrados. Los polisacáridos son las sustancias que realmente unen las partículas de suelo; la materia orgánica más resistente mantiene unidos los microagregados mientras que los ácidos fúlvicos ligan los macroagregados. Los azúcares, los aminoácidos y los fosfolípidos son las fuentes de nitrógeno, fósforo y azufre para los microorganismos y el crecimiento de las plantas. La actividad de excavación de las lombrices aporta canales para la entrada de aire y el paso del agua, lo cual tiene un importante efecto sobre la difusión del oxígeno en la zona radical y en el drenaje. Las lombrices de tierra que habitan en las raíces crean numerosos canales a lo largo y a lo ancho de la superficie del suelo, incrementando la porosidad general. Los canales largos verticales creados por las lombrices que excavan en profundidad contribuyen a incrementar sensiblemente la infiltración del agua bajo condiciones de intensas lluvias o en condiciones de suelos saturados. Además, las lombrices mejoran la agregación del suelo. FAO (s.f.)1.

“Un gran número de procesos de formación del suelo interactúan para desarrollar capas distintivas de horizontes, con diferentes características físicas y químicas” (Fitzpatick, 1971). Los insumos de los minerales por la meteorización y la materia orgánica por caída de las hojas y descomposición del material de desperdicio se equilibran con otros procesos. Algunos de los materiales orgánicos se descomponen y devuelven a la atmósfera. Los nutrientes en solución son reciclados a través de la vegetación o lixiviados en corrientes por

el flujo subsuperficial. Las partículas minerales sólidas y parte del material orgánico se eliminan por erosión de la superficie”. Adaptado de (Dune & Leopold, 1978).