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BLOQUE I. Estudio de la biología preimaginal de Eristalis tenax,

1.2 Material y métodos

A partir de la revisión de la bibliografía y en base al trabajo de campo desarrollado, se eligieron cuatro medios de cría para el desarrollo larvario: tres tipos de cereal en grano (avena, arroz y cebada) y purín procedente de explotaciones porcinas. Ambos tipos de medio son fácilmente accesibles y utilizables para una potencial cría masiva posterior de estas especies. Además, se quería evaluar las diferencias entre medios basados en materia orgánica de origen animal y vegetal.

Los tres cereales difieren en su composición nutricional (tab 1.1), generando,

tras su descomposición al humedecerse, medios de cultivo propicios para el desarrollo bacteriano.

Tabla 1.1: Composición nutricional en los tres cereales. Fuente: La gran guía de la composición de los alimentos, Ed. RBA – Integral. 95 pp.

Nutrientes (g por cada 100g)

Cereales Proteínas Grasas Carbohidratos Agua

Avena 12,6 7,1 61,2 13,0

Cebada 10,6 2,1 57,7 11,7

Arroz 7,4 2,2 74,6 13,1

El purín porcino fue elegido como medio de desarrollo larvario, dado que esta tesis doctoral se enmarca en los resultados y el desarrollo del proyecto LIFE ECODIPTERA, (www.ecodiptera.info). Este proyecto tenía como finalidad

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introducir un método alternativo y sostenible de gestión de purines utilizando larvas de dípteros, y disminuyendo el impacto ambiental generado por las explotaciones porcinas. De esta manera también se evalúa la adaptación de varias especies de dípteros a zonas con gran influencia antrópica, como son las granjas de cerdos donde se acumulan grandes cantidades de purines al aire libre. En los muestreos de campo (ver introducción general) los purines fueron un medio de desarrollo muy favorable para el desarrollo de las fases preimaginales de varias especies de Syrphidae y otros dípteros.

La fase experimental de este estudio se llevó a cabo, bajo condiciones controladas, en un invernadero experimental de la Universidad de Alicante, entre los meses de noviembre de 2007 y febrero de 2008.

Se prepararon cuatro medios de desarrollo larvario, tres de ellos utilizando granos de cereales, concretamente avena, cebada y arroz, y otro utilizando purín de cerdo desecado. Para ello se pesaron 35 g de cada sustrato y se depositaron en recipientes de plástico (10,5 x 10,5 x 5 cm) con una capacidad de 0,5 litros. A estos recipientes se les añadió 200 ml de agua. Con el propósito de mantener constante el volumen de agua en los recipientes, éstos se pesaron diariamente añadiendo el volumen perdido como consecuencia de la evaporación. Estos recipientes se dispusieron en el interior de cajas de plástico de mayor tamaño (16,5 x 16,5 x 8 cm) cuyo fondo se había llenado con aproximadamente 1 cm de espesor de serrín (fig. 1.1). De esta manera se proporcionaba a las larvas un lugar seco y protegido para que pudieran pupar una vez abandonaran el medio donde han completado su desarrollo larvario. Además este sustrato facilita la posterior separación manual de las pupas. Las cajas mayores estaban provistas de tapaderas preparadas con ventanas de ventilación confeccionadas con tela de gasa que impedían la huida de las larvas, así como la contaminación de los medios por otros insectos (fig. 1.1).

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Figura 1.1: Recipientes de plástico con los medios de cría larvarios (arroz, cebada, avena y purín). A la derecha, los mismos recipientes con tapadera.

En cada uno de los medios se depositaron 20 larvas de primer estadio (fig. 1.2) obtenidas a partir de las colonias establecidas en el laboratorio desde septiembre de 2007. Dado que de cada uno de los medios se realizaron 4 réplicas, se utilizaron 320 larvas de cada una de las tres especies de sírfidos estudiadas: Eristalis tenax, Eristalinus taeniops y Eristalinus aeneus.

Figura 1.2: Separación de larvas de primer estadio (L1) para la realización del estudio.

Durante el experimento los recipientes eran revisados diariamente contabilizando el número de larvas muertas así como el número de pupas obtenidas. Las pupas eran retiradas e individualizadas en placas Petri pequeñas (3,5 cm de diámetro) realizándose un seguimiento de las mismas hasta la emergencia de los imagos.

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Una vez emergidos los imagos eran congelados para, en días posteriores, desecarlos en una estufa durante 48 horas (INDELAB- CAL) y pesarlos después en una balanza de precisión (ACCULAB, ALC - 110.4). Además se llevó a cabo un estudio morfométrico de estos ejemplares.

Morfometría geométrica de ala

Para determinar si los medios de desarrollo larvario han afectado a las dimensiones de los ejemplares obtenidos, se utilizó el método de morfometría geométrica basado en coordenadas morfométricas o “landmarks” (Bookstein, 1991; Rohlf y Marcus, 1993; Marcus et al., 1996; Adams et al., 2004). Estas coordenadas, definen la posición de los caracteres del ejemplar en estudio.

La dimensión viene definida por el tamaño del centroide (centroid size: CS), que constituye una estimación geométrica de la dimensión del objeto en todas las direcciones respecto a su centroide (promedio de todas las coordenadas morfométricas), a diferencia de las medidas lineares entre dos puntos. El tamaño del centroide se define como la raíz cuadrada de la suma de las distancias al cuadrado de todas las coordenadas morfométricas respecto al centroide que ellas definen (Bookstein, 1991). El tamaño del centroide es una medida de tamaño matemáticamente independiente de la forma.

CS =

(xx)2+

(yy)2

Se analizó el ala derecha de los ejemplares pegada en una lámina de acetato. Estas láminas fueron posteriormente digitalizadas. Con la imagen de cada ala, y a partir del paquete de programas Tps (Util, Dig, Rewl) se calculó el tamaño del centroide marcando 16 puntos o “landmarks” en intersecciones o terminaciones de las venas alares representados en un espacio cartesiano (fig. 1.3).

77 Figura 1.3: Ala derecha de E. tenax con las 16 coordenadas morfométricas marcadas con un punto rojo.

Análisis estadístico

En todos los casos se acompaña a los valores promedio con el error estándar (SE) además del tamaño muestral (N). Los datos obtenidos se analizaron con el paquete estadístico SPSS Statistics 17.0.

Para comparar el efecto de los diferentes sustratos utilizados como medio de cría larvaria sobre las tres especies de sírfidos estudiadas se aplicaron tanto pruebas paramétricas como no paramétricas en función del tipo de datos obtenidos. Cuando las series de datos eran continuas, independientes, seguían una distribución normal (prueba de Kolmogorov-Smirnov) y las varianzas eran homogéneas (test Levene), se aplicó la prueba paramétrica del análisis de varianza (ANOVA). Si las varianzas no eran homogéneas se transformaron los

datos (x’= x+3/8). Si no es posible estabilizar las varianzas se toma como nivel

crítico 0,01 en vez del habitual 0,05, pero sólo en el caso que los datos iniciales sean balanceados, y se aplica de nuevo una ANOVA. Cuando los datos no estaban balanceados, se aplicaron estadísticos no paramétricos, en concreto el test Kruskal-Wallis para saber si hay diferencias significativas entre los

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tratamientos, seguido de la U de Mann-Whitney que compara los tratamientos dos a dos. En todos los casos a los valores resultantes se les aplicó la corrección de Bonferroni como método conservativo para establecer el valor crítico necesario para el nivel de significación cuando hay pares de comparaciones.

Cabe destacar que, en el apartado del estudio de la influencia del medio de cría en la eficacia biológica de los imagos, no se han considerado los resultados con un N menor o igual a 10 individuos, por ser un número muestral demasiado bajo para obtener unos resultados óptimos.

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