COSTA DEL GOLFO SAN MATÍAS OESTE
155 Materias primas
líticas Muestreo 1 Muestreo 2 N % N % Basalto 1 0,5% -- -- Basalto olivínico 1 0,5% -- -- Calcedonia 37 20% 4 5,6% Caliza fosilizada 13 7% -- -- Cuarcita 2 1,1% -- -- Hematita 1 0,5% -- -- Ignimbrita 21 11% 34 47,8% Jaspe 3 1,6% -- -- Obsidiana 2 1,1% -- -- Ópalo 1 0,5% -- -- Riolita 26 14% -- -- Sílice 59 32% 23 32,3% Toba 17 9% 9 12,6% Xilópalo -- -- 1 1,4% Total 182 100% 71 100%
Tabla 8.2. Tipos y frecuencias de las variedades litológicas.
De acuerdo con la base regional de recursos (veáse Capítulo 6), la gran mayoría de las rocas se encuentra disponible localmente (10 de 14 variedades) aunque la forma de presentación varía entre las distintas litologías: sílices, calcedonias, riolitas, ignimbritas, tobas, jaspe, cuarcitas y ópalo en forma de rodados; calcedonia en filones y tabletas y calizas fosilizadas e ignimbritas en bloques. La caliza se logró identificar a través del estudio de secciones delgadas (veáse Anexo 1); el Dr. Haller (Com. Pers 2013) pudo determinar que estas rocas se encuentran a menos de 40 km del arroyo Verde, en la zona de Playas Coloradas, en el golfo san Matías.
Las materias primas no locales son la obsidiana, el basalto olivínico, la hematita y el xilópalo. En cuanto a la primera, se cuenta con el análisis efectuado por Gómez Otero y Stern (2006) en dos desechos de talla (una variedad de color negro y textura porfírica, y la otra de coloración negra translúcida verde) y el estudio de dos artefactos realizados recientemente por Stern (comunicación personal 2013). Estos resultados indican que una de las muestras procedería de la meseta de Somuncura cuya fuente se ubica a 190 km de distancia al noroeste de la localidad arqueológica. La otra muestra indicó su correspondencia con la fuente T/SC2, que se localiza cerca de Telsen, a 160 km de distancia hacia el centro sur de la provincia de Chubut (Gómez Otero y
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Stern 2006). El basalto olivínico también se registra en el área de Somuncurá (Banegas et al. 2016) y la hematita está disponible en el sector de Sierra Grande, a menos de 50 km hacia el noroeste (Gómez Otero et al. 1999). En cuanto a los xilópalos, estudios en curso sobre su procedencia sugieren que provendrían de los bosques petrificados in situ más próximos al área de estudio (Banegas et al. 2016). Estos son el bosque ubicado en la zona del Dique Ameghino (valle inferior del río Chubut), a 220 km de distancia; el “Bosque Petrificado de la Costa” (golfo San Jorge) y el “Bosque Petrificado Ormaechea (cerca de los lagos Musters y Colhue Huapi), ambos a 360 y a 500 km de distancia de arroyo Verde.
Respecto de la relación corteza o superficie de la roca y la estructura interna de las mismas, en el M1 se observó que es pareja entre aquellas a las que no se puede reconocer su calidad sin observar el interior de la roca (n= 74: 40%) -tales como calcedonia, ignimbritas, toba y ópalo-, y las que sí (n= 58: 31,5%). El resto (n= 54: 29%) no pudo determinarse. En cuanto a las alteraciones en la superficie de las rocas, se determinó ausencia en la mayoría (n= 170/184 artefactos). Las escasas evidencias están asociadas a lustre (n= 6); daño térmico (n= 6) y carbonatación (n= 2). Por su parte, en el M2 en más de la mitad de los artefactos no se observó relación entre la estructura interna y el exterior de la roca (N= 48: 66,6%) -calcedonia, sílices e ignimbritas. La única alteración que se registró fue lustre (n= 16: 22,5%) y está concentrada casi en su totalidad en las rocas silíceas (n=12).
Clases artefactuales:
En el M1 sobresalen los desechos de talla (89%) y en menor proporción -inferior al 5%- los artefactos formatizados por talla, y núcleos y lascas con rastros complementarios. En los límites del muestreo se recuperaron un percutor y un fragmento de bola de boleadora. En el M2 también predominan los desechos (82%), seguidos por los núcleos (7%), los artefactos formatizados por talla (6%) y por ultimo las lascas con rastros complementarios (5%) (Tabla 8.3).
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Tabla 8.3. Muestreos 1 y 2: distribución de las clases tipológicas.
Desechos de talla:
En el M1 predominan las lascas enteras (n=84: 37,2 %) y los desechos no clasificables (n= 70:31%) seguidos por las fracturadas sin talón (n=44: 19,5 %) y las fracturadas con talón (n=28: 12,4 %). Entre los tipos de lascas se destacan las de arista oblicua (15%), inclinada (13%) y con dorso natural. El resto de las categorías es poco frecuente y se ubica en porcentajes inferiores al 6%. Varias no pudieron determinarse (n= 46: 29%) (Tabla 8.4). En el M2 las lascas enteras dominan (n= 38: 56,7%), siguen las lascas fracturadas con talón (n= 12: 18%) y los desechos no clasificables (16, 4%). Por último, y en baja frecuencia, se ubican las fracturadas sin talón (6: 9%).
Tabla 8.4. Tipos y frecuencias de lascas. Clases Núcleos Desechos Format. Artef.
por talla
Rastros
complement. Modific. Artef. por el uso Artef. Format.PyP Muestreo 1 (n= 254) 3,5% (9) 89,7% (228) 4,3% (11) 1,5% (4) 0,4% (1) 0,4% (1) Muestreo 2 (n= 82) 7,32 (6) 81,7% (67) 6,1% (5) 4,8% (4) -- -- Tipo de lascas N= Muestreo 1 % N= Muestreo 2 % de arista oblicua 23 14,6 2 3,6% de arista inclinada 21 13,3 10 17,9
con dorso natural 16 10,1 6 10,7 de arista recta 10 6,3 4 7,1
Primaria 9 5,7 6 10,7 de reactivación inversa 6 3,8 -- --
En cresta 1 0,6 2 3,6 con dorso preparado 4 2,5 1 1,8 Secundaria 4 2,5 7 12,5 de reactivación directa 3 1,9 -- --
Nucleiforme 3 1,9 2 3,6 Angular recta 2 1,3 -- -- Lámina de arista recta 2 1,3 2 3,6
Lámina secundaria 1 0,6 3 5,4 Sobrepasada 1 0,6 -- -- Indeterminada 46 29,1 11 19,6
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En cuanto al tamaño de las lascas, en el M1 sobresalen las microlascas (39%) seguidas por las de tamaño pequeño (33%); el resto se ubica en valores inferiores y parejos (entre 9,5 y 8%) y sólo se recuperaron dos microláminas. El módulo más representado es el mediano normal (58%) y en segundo lugar el corto-ancho (29%). En el M2 el tamaño de las lascas es mayoritariamente grande (39%) y mediano (32%), y en tercer lugar muy grande (23%). En muy baja frecuencia se encuentran piezas pequeñas (5%). El modulo predominante es el mediano normal (68%), seguido por el mediano alargado (14%); en último lugar y con valores parejos se encuentran los cortos-anchos y el laminar normal (9% cada uno) (Tabla 8.5).
Tamaño Módulo Corto ancho Laminar normal Mediano alargado Mediano normal Total M ues tre o 1 Hipermicrolasca 5 -- 1 8 14 8,9% Microlasca 25 -- 3 34 62 39,2% Lasca Pequeña 13 2 7 30 52 32,9% Lasca mediana 2 -- 3 10 15 9,5% Lasca grande 1 -- 2 10 13 8,2% Microlámina -- 2 -- -- 2 1,3% N 46 4 16 92 158 100 % 29,1 2,5 10,1 58,2 M ues tre o 2 Hipermicrolasca -- -- -- -- -- -- Microlasca -- -- -- -- -- -- Lasca Pequeña -- -- -- 3 3 5,4% Lasca mediana 2 1 3 12 18 32, 1% Lasca grande 1 -- 4 17 23 39, 3% Lasca Muy grande 2 4 1 6 13 23,2%
N 5 5 8 38
56 100 % 8, 9 8, 9 14,2 68
Tabla 8.5. M1 y M2: Tamaño y módulo largo/ancho de las lascas.
En relación con los talones, en el M1 casi la mitad está ausente por fracturas (n= 45), siguiéndole los lisos (n= 33), los diedros (n= 24), los corticales (n= 18), los puntiformes (n= 12) y los facetados y filiformes (n= 10 cada uno). Se registraron sólo dos astillados y cuatro no pudieron ser determinados. Por su parte, en el M2 son mayoría los corticales (n= 21), luego se ubican los lisos (n= 11), los ausentes (n= 6), los facetados (n= 5) y los fracturados (n= 4). En valores muy bajos se registraron los diedros, los astillados y los indeterminados (n= 2 respectivamente) (Tabla 8.6)
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