1 ESTADO ACTUAL DE LOS CONOCIMIENTOS
1.3 Normativa
1.3.5 Medición de las singularidades de la madera
A continuación se indica el modo de realizar la medición de singularidades para la correcta clasificación visual de la madera.
1.3.5.1 Medición de nudos
Se considera como tamaño del nudo la anchura del nudo o del grupo de nudos, medidos perpendicularmente al eje longitudinal de la pieza diferenciando siempre si su presencia es en cara o en canto (figuras 1.17, 1.18 y 1.19).
Figura 1.17. Medición de los diferentes tipos de nudo (1: nudos de cara, 2: nudos de canto).
Figura 1.19. Medición de nudos de canto.
Los nudos con diámetros inferior o igual a 10 mm pueden despreciarse, excepto en los nudos pasantes, aquellos que se manifiestan al menos en dos superficies opuestas.
Los nudos superficiales de la cara interna (cara que se encuentra más cerca de la médula) se despreciarán, teniéndolos en cuenta exclusivamente si aparecen en la arista o en el canto (figuras 1.20 y 1.21).
Figura 1.21. Nudo de cara interna no despreciables, en este caso se mide el nudo en el canto.
Los nudos que se manifiesten cortados oblicuamente o transversalmente, se considerarán únicamente en aquella superficie que los corte más perpendicularmente (figura 1.22). En caso de duda se medirá el nudo en la cara que resulte más desfavorable, siendo esta la que mayor relación tamaño nudo/tamaño de la cara.
Figura 1.22. Medición de nudos cortados oblicuamente o transversalmente con salida perpendicular en cara (imagen izquierda) o canto (imagen derecha).
Se denominan nudos agrupados (figura 1.23) al grupo de nudos que se encuentran a una distancia en el sentido longitudinal de la pieza menor de la
longitud del canto o menor de 150 mm para piezas con un canto mayor a este (la distancia se toma desde los centros de los nudos que ocupan los extremos).
Figura 1.23. Nudos agrupados.
La medición de los nudos agrupados se realiza sumando sus dimensiones, excepto en el caso que las mismas se superpongan, tomándose como un único nudo (figura 1.24).
Figura 1.24. Medición de nudos agrupados.
En el caso de la figura 1.24. La medición de los nudos de la pieza de la izquierda se realiza sumando sus dimensiones (d= d1 + d2 + d3). Para la pieza de la derecha, el diámetro que se considera es el marcado en la figura.
1.3.5.2 Medición de la desviación de la fibra
La medición de la desviación de la fibra se realiza trazando una línea en la dirección presumible de la fibra en caso de clasificar en húmedo o bien se toman como referencia las fendas de secado en caso de que existan en la pieza de madera. Se utiliza una regla milimétrica rígida, un calibre o bien se puede utilizar también tablillas que incorporen la pendiente máxima permitida para cada caso (figura 1.25).
Figura 1.25. Medición de la desviación de la fibra.
El cálculo, en porcentaje, de la desviación de la fibra se obtiene con la siguiente expresión [1.1]:
100
.
y
x
[1.1] Donde:
x
es la desviación de la fibra, en milímetros.yes la longitud sobre la que se ha efectuado la medida, en milímetros. En madera de procedencia española, al ser necesario únicamente la evaluación de la desviación general, se tomará la desviación producida en 1 m de la longitud. En madera de procedencia francesa, además de la desviación
general también es necesaria la evaluación de desviaciones locales, que se medirán como las desviaciones producidas en 10 cm de longitud.
Las desviaciones locales de las fibras alrededor de los nudos o de otros defectos, no deben considerarse en la medición de la desviación de la fibra.
Se tomará como valor limitante para su clasificación la mayor desviación de la fibra detectada, tanto la general como la local en caso de ser necesario.
En el caso de clasificar madera en seco la desviación de la fibra se medirá sobre las fendas de secado que hayan aparecido, ya que es el indicador más fiable para el control de la misma.
1.3.5.3 Tasa de crecimiento
Se evalúa en función de la anchua máxima de anillo, que se determinará en el segmento recto más largo que se pueda trazar perpendicularmente a los anillos de crecimiento y que atraviesa a la pieza transversalmente.
En el caso de maderas de procedencia española, la medida comenzará en el extremo más cercano a la médula, determinándose el valor medio de la anchura de los primeros cinco anillos de crecimiento. Si la médula no estuviera presente, se medirá los cinco primeros anillos de crecimiento del lado más cercano a la médula (figura 1.26).
Figura 1.26. Medición de anchura máxima de los anillos de crecimiento para madera de procedencia española, en testas con presencia de medula y con ausencia de la misma.
1.3.5.4 Fendas
Las fendas cuya anchura no supere 1 mm se desprecian. Las fendas se pueden medir a través de su longitud, siendo está la distancia entre dos líneas perpendiculares al eje longitudinal de la pieza que pasen por los extremos de la fenda (figura 1.26). Cuando se trate de fendas agrupadas, se mide la longitud total del agrupamiento. Si existen varias fendas, o grupo de fendas, se suman sus longitudes. El resultado se expresa en centímetros o en porcentaje de la longitud de la pieza.
Figura 1.27. Medición de fendas.
También se podrán medir a través de su profundidad. En el caso de fendas solapadas en la misma cara, se tomará la de mayor profundidad, en cambio si se dan en caras opuestas se evaluarán sumando las profundidades máximas de cada cara (figura 1.28).
Figura 1.28. Medición de la profundidad máxima de las fendas en caso de presentarse fendas en una sola cara (caso a) y en caras opuestas (caso b).
En el caso de la pieza de la figura 1.28 (izquierda), la profundidad máxima es f. En el caso de la pieza de la derecha, la profundidad máxima se obtiene como la suma de f1 y f2.
En el caso de fendas provocadas por heladura, abatimiento, rayo y acebolladuras, solo se tendrá en cuenta su presencia.
1.3.5.5 Gemas
Cuando la gema se manifiesta en más de una zona de las aristas, se suman las diferentes longitudes, excepto cuando exista superposición longitudinal (figura 1.29).
Se mide la anchura mínima de la pieza afectada, siendo ésta la zona donde las gemas son de mayor tamaño, bien por la existencia de una gema individual o bien por la suma de dos gemas enfrentadas (h1 en figura 1.29).
Se mide el grosor mínimo de la pieza afectada del mismo modo que la anchura mínima (b1 o b2 en figura 1.29).
Se toman como valores limitantes para su clasificación:
La longitud o suma de las longitudes de todas las gemas en el caso de que no se superpongan o la longitud total en el caso de agrupamiento, y la máxima anchura detectada en cara o canto (Lg, en figura 1.29).
1.3.5.6 Entrecascos y bolsas de resinas
Se miden según su longitud, en la dirección paralela al eje de la pieza.
1.3.5.7 Deformaciones
Flecha de cara y flecha de canto
Se miden siempre sobre dos metros de longitud, utilizando una regla rígida de dos metros, aplicada contra la pieza simétricamente respecto a punto de mayor deformación, estimado visualmente. Se expresa el resultado en milímetros por cada dos metros (dimensión “x” en la figura 1.30, y dimensión “w” en la figura 1.31).
Figura 1.31. Medición de la curvatura en canto
Atejado o abarquillado
El atejado mide o indica la deformación máxima de la anchura de la pieza. Se mide colocando una regla en aquella cara en que se observe el efecto cóncavo de la deformación (figura 1.32). El resultado se expresa en milímetros por cada 25 mm de anchura.
Figura 1.32. Medición del atejado.
Alabeo
Se mide sobre dos metros de longitud, utilizando dos rastreles colocados a dos metros, midiendo la máxima separación detectada entre los rastreles y las aristas de apoyo de la madera. El resultado se expresará en milímetros por cada dos metros de longitud (figura 1.33), convirtiendo esta cifra a posteriori en milímetros por cada 25 milímetros de anchura de la pieza.
Figura 1.33. Medición del alabeo.
1.3.5.8 Alteraciones biológicas
Solo se tienen en cuenta la presencia o ausencia de las siguientes alteraciones biológicas: muérdago (Viscum album), azulado, pudrición, y galerías de insectos xilófagos.
1.3.5.9 Médula
Se detectará si está o no presente en la sección de la pieza.
1.3.5.10 Madera de reacción
Su principal inconveniente radica en su anormal contracción longitudinal, que puede causar fuertes deformaciones en las piezas (caras o cantos).
Su detección es compleja, en la actualidad no existen medios visuales objetivos y fiables para detectar su presencia, salvo la propia experiencia del clasificador.
Se medirá teniendo en cuenta el rectángulo en el que el propio defecto se inscribe en la pieza.
1.3.5.11 Daños de mecanizado
Se tienen en cuenta a partir de una inspección visual detectando los posibles daños originados en el mecanizado tales como marcas de sierra, ondulado y desprendimientos de madera.