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5.2 INTERACCIÓN ENTRE LOS FACTORES NATURALES Y ANTRÓPICOS

5.2.4 Medidas estructurales y no estructurales

Escuder et al. (2010), en su libro “Riesgo de inundación” exponen que en materia de prevención de riesgo se pueden ubicar dos métodos principales denominados “estructurales y no estructurales”. Frente al primero se establece que: “Las medidas estructurales para la reducción del riesgo de inundación comprenden todas aquellas medidas consistentes en la construcción de obras civiles con el fin de proteger áreas frente a inundaciones” (Escuder, et. al., 2010, p.15). Entre tanto las medidas no estructurales son aquellas que: “comprenden las políticas, advertencias, medidas para desarrollo del conocimiento, procesos legislativos y de participación pública y recopilación de información que permiten la reducción del riesgo” (Graham, 1999).

109 Para las medidas estructurales, los primeros autores exponen que existen tres tipos para la prevención del riesgo de inundación (estructuras de retención, estructuras de protección y sistemas de drenaje), las cuales siendo obras civiles tienen resultados tangibles en torno a los cuerpos de agua que sean intervenidos. Estas medidas se corresponden con acciones cuya ejecución se da con anterioridad a la posible ocurrencia de eventos que pueden generar inundaciones. Dicha tipología, se presenta a continuación:

i) Estructuras de retención: Su misión consiste en retener el agua para evitar inundaciones asociadas a grandes descargas, que pueden producir importantes daños e incluso el fallo de la propia estructura de retención o de otras estructuras existentes aguas abajo. Las estructuras más comunes son presas y embalses situados aguas arriba de zonas urbanas.

ii) Estructuras de protección: Estas estructuras protegen la zona urbana de forma directa, evitando la entrada del agua en la ciudad, como son los diques, o bien forzando al flujo a discurrir por un determinado lugar, como es el caso de los encauzamientos. Estas estructuras aportan protección frente inundaciones fluviales y marítimas.

iii) Sistemas de drenaje: Los sistemas de captación y drenaje se diseñan para la gestión del agua de escorrentía generada por un evento de precipitación en la zona urbana y sus alrededores. Por tanto, son estructuras de protección frente a inundaciones de origen pluvial (Escuder, et. al., 2010).

Las medidas no estructurales, de acuerdo con Graham (1999), se enmarcan básicamente en: “Políticas y planeamiento urbano; predicción de inundaciones, comunicación, movilización, coordinación y procedimientos de operación, seguros e indemnizaciones”. Escuder, et. al. (2010), expresan:

110 Las medidas estructurales proporcionan protección hasta un determinado evento, llamado evento de diseño, a partir del cual se produce la inundación. La aplicación de medidas no estructurales puede ayudar a reducir sus consecuencias, especialmente la pérdida de vidas. Por ello, las medidas no estructurales buscan la reducción de la vulnerabilidad de la población en riesgo a partir del planeamiento y la gestión llevados a cabo antes, durante y después de la catástrofe (Escuder, et. al., 2010).

Frente a las exposiciones anteriores, entre las entidades encargadas del cuidado de agua, la CAR se ha destacado por el nivel de responsabilidad sobre el tema. Especialmente en materia de cuidado y preservación de la cuenca Ubaté- Suárez. Para esto ha llevado a cabo diferentes proyectos enmarcados en medidas estructurales y no estructurales, tendientes a la prevención del riesgo en la zona. Así también lo han destacado algunos medios de comunicación reconocidos a nivel regional y nacional, quienes a esta entidad le monitorean los avances y debilidades en relación a su gestión.

Frente a medidas estructurales, el diario El Tiempo a partir de entrevistas realizadas a miembros de la CAR, expone: “En cuanto al dragado, que permite ganarle capacidad a la laguna y extraer el material vegetal, la CAR advierte que este "se debe realizar con cuidado", porque al remover el sedimento se van a activar el nitrógeno y el fósforo, con efecto contrario al deseado”. De igual forma expone que: “El secretario del Medio Ambiente de Cundinamarca, Andrés Barreto, señala que el departamento adelanta "un trabajo integral" para recuperar la cuenca. En ese sentido, promueve la construcción de los embalses de San José y Tibitá, con un costo de 102.000 millones de pesos. Estos permitirán contener las crecientes y abastecerán acueductos y riegos” (Reinoso, 2011). Actualmente estos embalses todavía no se han construido, sin embargo desde 2012 la CAR ha venido anunciando que trabajan en el diseño de los mismos.

111 De esta forma, en la región se ejecuta el proyecto “cuencas andinas”, el cual incorpora la cooperación de entidades como: El Centro Internacional de la Papa CIP, el Consorcio para el Desarrollo Sostenible de la Ecoregión Andina – CONDESAN, la Red para la Capacitación en Economía y Políticas Agrícolas de América Latina y el Caribe – REDCAPAEI, el Ministerio para la Cooperación Económica y el Desarrollo BMZ de Alemania y la Agencia de Cooperación Alemana para el Desarrollo -GTZ. Es de anotar, que este proyecto se ha enfocado principalmente en la ejecución de medidas estructurales, aun cuando se hayan llevado a cabo algunas de orden no estructural como capacitaciones y campañas publicitarias de prevención. Dentro de los resultados principales de las medidas estructurales, se tienen los siguientes:

“Construcción del Canal Perimetral y Dragado de la Laguna: La construcción del canal perimetral y el dragado de la laguna propuesto por JICA tiene un costo de 26.8 millones de dólares a precios de 1,999.

Construcción de Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas: La construcción de las plantas de tratamiento en todos los municipios y el manejo de los residuos industriales costaría 40.6 millones de dólares a precios de 1,999 (JICA).

Implementación de Agricultura de Conservación: Labranza mínima y siembra directa como prevención en zonas de ladera, plan desarrollado por el proyecto PROCAS – GTZ con más de 7 años de experiencia comprobada en la zona.”

Control de Erosión: Estabilización de 13,000 ha., con obras Biomecánicas. Utilización de Cultivadoras de Malezas: EL corte mecánico y la posterior elaboración de compost tendría un costo de 6.09 millones de dólares; la implementación de las carpas triploides herbívoras tendrían un costo de 1.07 millones de dólares (JICA).

Recuperación de Zonas Invadidas área Jurídica CAR” (CONDESAN, 2009).

112 En los últimos años la CAR ha puesto en marcha una serie de proyectos que han incluido:

 Mejoramiento de las compuertas del Cubio, Cartagena y Tolón para el distrito de riego Fúquene – Cucunubá.

 Ejecucion de un plan de monitoreo del sistema Fúquene- Cucunuba, con la instalación de 3 estaciones climatológicas.

 Mantenimiento y adecuación hidráulica de la cuenca Ubaté- Suárez, que básicamente extrajo sedimentos, lodos, escombros y malezas, además de la construcción de jarillones en sectores críticos de la laguna y sus ríos afluentes.

 Extracción mecánica de maleza de las lagunas de Fúquene, cucunubá y Palacio.

 Diseño y construcción de embalses en los ríos Lenguazaque, Simijaca y Suta. De los cuales se tienen listos los diseños pero no ha realizado la construcción (Espitia, 2010).

Del mismo modo, aunque se ha avanzado en la construcción de plantas de tratamiento en San Miguel de Sema y Saboyá en Boyacá y en Lenguazaque y Ubaté en Cundinamarca, sólo esta última funciona. En todo caso estas acciones emprendidas por la autoridad ambiental requieren para su efectividad que sean de carácter permanente.

De todas las medidas tomadas, se concluye que el impacto mayor ha sido en términos de mitigación, más que en relación a la recuperación del cuerpo de agua y la consecuente disminución en los riesgos de inundación; pues estas actividades se llevaron a cabo antes del año 2005 y los estragos de la temporadas de lluvias de 2007 y 2011 fueron reconocidos como los más rudos desde que se monitorea la cuenca. Lo cual puede ser consecuencia de la no ejecución de las obras mencionadas y que son necesarias en la región.

Adicionalmente a las actividades propuestas, CONDESAN presenta algunas propuestas que existen sobre la mesa de análisis y que a continuación se exponen:

113 Subir 1 MT el nivel del agua (de la laguna mediante compuertas), inundar nuevamente 8,000 Ha: reduciría la producción de leche en 22 millones de dólares/año, lo cual generaría un conflicto de intereses entre los ganaderos de la zona y desestabilizaría temporalmente la economía de la región.

Mantener área actual con canales perimetrales: es una alternativa válida pero se debería continuar con su construcción ya que esta ahora es parcial. Disminuir fertilizaciones químicas: se ahorrarían 5 millones de dólares en fertilizantes, disminuirían los aportes de N (Nitrógeno) y P (Fósforo) a la laguna, pero se reduce el volumen de leche producida. Según estudios Españoles el número de animales que puede soportar una Ha. sin saturarse con las excretas de los bovinos es de 2 cabezas y en la cuenca en la parte plana se manejan en promedio 4.5 animales por lo cual hay ya un excedente de N y fuera de eso se aplican entre 250 y 350 Kg de urea adicional por Ha en la zona plana.

Disminuir capacidad de carga a la mitad en la zona plana: la disminución de la capacidad de carga busca disminuir la cantidad de excretas contaminantes por unidad de superficie.

Disminuir el aporte de excretas directas a la cuenca: sería otra alternativa manejar las excretas a través de compost y exportar los excesos de la parte plana hacia otras zonas; incluso se podría pensar en las zonas de cultivo (CONDESAN, 2009).

En esta sección se presentan los resultados de la evaluación, atendiendo a los lineamientos del manual establecido por la CEPAL. Este análisis involucra hasta el año 2010, dado que como lo establece el citado manual, este se hace con relación al postdesastre: “Desde un punto de vista formal se suele dividir el ciclo de postdesastre en tres diferentes fases, aunque la evolución tras un evento catastrófico no es lineal ni claramente diferenciable en etapas acotadas. La división más utilizada distingue las siguientes: a) emergencia, b) rehabilitación y recuperación, llamada también de transición, y c) reconstrucción” (CEPAL, 2003).

114 Retomando la ilustración No. 16 donde se presenta la interacción de las variables estudiadas para explicar el fenómeno de inundación en épocas de lluvia en la laguna de Fúquene, se podrá observar el mecanismo de transmisión que desencadena el desastre en la zona de estudio. Es decir, mediante el establecimiento del comportamiento de los factores naturales y antrópicos que inciden en el fenómeno de inundación de la laguna de Fúquene, se podrán establecer la correspondencia entre dichos factores y los aspectos sociales, económicos, bióticos y ambientales.

5.2.5 Demostración de la incidencia de las precipitaciones en el riesgo de