Capítulo VII: Implementación Estratégica
7.5 Medio Ambiente, Ecología y Responsabilidad Social
Al momento de implementar las estrategias, el medio ambiente y la ecología de la zona sufrirán cambios. Sin embargo, las políticas de la empresa, con respecto a esta materia, reclaman el compromiso de cumplir con los estándares exigidos por las leyes.
Es de vital importancia minimizar los impactos sobre el medio ambiente que pudieran originarse en cada una de las unidades de negocio de la organización. Para ello, es necesario implementar nuevas tecnologías y mejores prácticas orientadas a este fin. Asimismo, es preciso contar con un sistema integral de monitoreo y control de cada uno de los procesos críticos que pudieran afectar el entorno de la industria.
A continuación, se presenta, en dos partes, las principales etapas de la industria del carbón destinado a la generación de energía eléctrica, así como los procesos y/o tecnologías que deben implementarse para minimizar sus posibles impactos negativos en el medio ambiente. (CARBUNION, 2012c)
Extracción, preparación y transporte del carbón mineral: La extracción origina la erosión del suelo, ruido y polución del agua, e impactos en la biodiversidad. Por lo tanto, es necesario desarrollar y aplicar un buen plan de gestión medioambiental que incluya los siguientes requerimientos:
- Estudios sobre el entorno antes de iniciar una explotación minera, para definir las condiciones existentes e identificar los problemas potenciales.
- Estudios que permitan cuantificar los efectos de una explotación subterránea en la superficie, a fin de evitar posibles hundimientos del suelo.
- Evitar o disminuir la contaminación del agua mediante un diseño eficaz que permita mantenerla alejada de los materiales generadores de ácido (rocas que contengan pirita, por ejemplo). También se debe considerar la instalación de una planta de tratamiento.
- Minimizar los niveles de polvo mediante la pulverización de agua en los caminos, pilas de escombros y cintas transportadoras. Además, se pueden realizar perforaciones con sistemas de recolección del polvo, y adquirir las tierras adyacentes para que actúen como barrera entre la explotación y sus vecinos. Otra medida consiste en plantar árboles en estas zonas de barrera, lo cual minimiza el impacto visual que generan las operaciones de extracción en las comunidades locales.
- Disminuir el ruido mediante la selección cuidadosa del equipo y el aislamiento acústico de las máquinas. Se puede considerar la instalación de un sistema de control de ruido y vibración, para que los niveles puedan medirse y se garantice que la mina se encuentra dentro de los límites especificados.
- Rehabilitar los terrenos de la explotación minera, lo cual incluye las actividades de restitución del suelo superior, y la siembra de plantas y árboles en las zonas donde ha finalizado la explotaci6n. Debe prestarse atención a la reubicación de arroyos, fauna y otros recursos valiosos.
- Conversión a energía eléctrica: El consumo del carbón, para generar energía eléctrica, produce la liberación de contaminantes como óxidos de azufre y nitrógeno (SOx y NOx), y diferentes partículas de elementos pesados, como el mercurio. Asimismo, el desafío más grande son las emisiones de dióxido de carbono (CO2), las cuales constituyen una de los principales emisiones de gases del efecto invernadero en la actualidad. Para minimizar estas emisiones y residuos, mientras se aumenta la cantidad de energía obtenida por cada tonelada de carbón, se deben implementar las tecnologías más eficaces, tales como la gasificación integrada en ciclo combinado [GICC] (Instituto Mundial del
reducción de las emisiones de cenizas se obtiene mediante la limpieza o preparación del carbón, de este modo, el contenido de cenizas del carbón se reduzca en más de un 50%. Este procedimiento también ayuda a mejorar la eficacia de las centrales eléctricas de combustión de carbón, lo que conlleva a una reducción en las emisiones de dióxido de carbono.
- La eliminación de las emisiones de partículas se puede realizar por medio de precipitadores electrostáticos (ESP) y filtros de tejido. Entre ambos dispositivos se puede eliminar el 99.5% de las cenizas en suspensión resultantes de la
combustión de carbón.
- La reducción de las emisiones de SOx y NOx debido al uso del carbón con bajo contenido de azufre es la forma más económica de controlar las emisiones de dióxidos sulfúricos. Una opción alternativa es un sistema de desulfurización de gases (FGD), que puede eliminar hasta el 99% de las emisiones de SOx. Por otro lado, las emisiones de NOx pueden reducirse mediante el uso de
“quemadores de NOx bajo”.
- La reducción de hasta un 25% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) se consigue mejorando la eficacia térmica de la central eléctrica de combustión de carbón a través de la GICC, la cual desarrolla altos rendimientos, cercanos al 45%. También elimina del 95% al 99% de las emisiones de NOx y SOx. En el futuro se espera lograr rendimientos netos del 56%, de acuerdo a los avances tecnológicos que se aprecian actualmente.
Existen cerca de 160 plantas de GICC en todo el mundo. Los sistemas de GICC también ofrecen un potencial futuro para la producción de hidrógeno,
relacionada con las tecnologías de captura y almacenamiento subterráneo del carbono, las cuales logran reducir hasta un 99 % de las emisiones de CO2 hacia
la atmosfera. Sin embargo, esta tecnología aun se encuentra en su etapa de pruebas con respecto a su aplicación en plantas térmicas de generación de energía eléctrica, y requiere de una inversión muy alta para su implementación.