DECISIONES A NIVEL MUNICIPAL
Autor: Hael K. Saucedo Estrada
H
oy en día ha cobrado gran importancia el desa- rrollo sustentable, debido al deterioro ambiental ya que ha aumentado considerablemente, así como la pobreza extrema, que afecta seriamente a nuestro departamento, municipios y otras regiones de Boli- via y del mundo.Es así que en la sede de New York, desarrollada el 23 de septiembre 2015 en la Conferencia de la Cumbre de las Organizaciones de las Naciones Unidas, se re- conoce la necesidad de implantar alternativas más variadas para medir el progreso y que complemen- ten al Producto Interno Bruto (PIB). De esta forma, se pretende que los países puedan
tomar decisiones políticas más in- formadas.
Las múltiples críticas a la medición del bienestar a través del PIB ha sido que el indicador no admite evaluar el desarrollo de forma integral. En ese sentido, el PIB es una herramienta válida para valorar el desarrollo eco- nómico en términos monetarios, mas dice muy poco sobre el impac-
to social y ambiental de las políticas públicas y por ende sobre la calidad de vida. Es por ello que se han desarrollado varias alternativas para evaluar el de- sarrollo desde perspectivas económicas, sociales y ambientales.
Es así que un primer aspecto se analizará el PIB des- de un punto de vista crítico. Definiendo conceptual- mente que PIB es el valor total de todos los servi- cios y bienes producidos por una economía en un período específico. Es un indicador estándar usado ampliamente para medir y comparar el rendimiento de las economías. En el cálculo este no es un indi- cador adecuado para medir el bienestar, debido a que solo se toma en cuenta únicamente los bienes y servicios destinados para el consumo y valorados a precios de mercado. Debido a que el PIB no mues- tra datos de los bienes y servicios que son tranzados
fuera del mercado, este sería el caso por ejemplo del trabajo doméstico no remunerado o de los sectores informales de la economía, asimismo no incluye en su cálculo el daño causado al medio ambiente que resulta de actividades económicas. Por lo que, los enormes costos ambientales y sociales resultan- tes no influyen en ninguna manera para determinar el PIB. En definitiva, el PIB no ofrece una estimación apropiada de la situación en la que las personas se encuentran. Tomando en cuenta la creciente desigualdad de ingresos, un crecimiento en el PIB no significa necesariamente que las per- sonas estén mejor en términos eco- nómicos y menos aún en términos de calidad de vida.
El departamento de Chuquisaca se ha desarrollado económicamente, aun- que en sus aspectos sociales no ha mostrado mejo- ría alguna, ya que la misma ha experimentado, desde mediados de los años ochenta, varios períodos de crecimiento económico bajo los enfoques del nue- vo modelo del Estado Plurinacional Comunitario y Productivo y en la perspectiva favorable al mercado. Ahora bien, más allá de los discursos vertidos por sus autoridades, se evidencia a través de los datos esta- dísticos hubo mejora en el crecimiento económico, pero de sus indicadores de desarrollo humano, en la reducción de su pobreza y de sus ingresos no ha es- tado acorde con estas mejoras. No siempre una ma- yor producción de bienes y servicios significa más felicidad para los ciudadanos del país o un efecto neutro sobre la dotación de bienes naturales.
El segundo aspecto fundamental es preguntarnos como responder a esa demanda de valorar el bien- estar de los ciudadanos, por lo que existe la necesi- “Lo que medimos afecta a lo
que hacemos;
y si nuestras mediciones son defectuosas,
nuestras decisiones se pue- den distorsionar.” Stiglitz, Sen, Fitousi (2009)
dad creciente de información estadística subnacional (municipal) a nivel político, educativo, científico, em- presarial, industrial, institucional y privado, sobre criterios cuantitativos y cualitativos que permitan analizar y evaluar la evolución y la sostenibilidad en los municipios, así como estudiar y establecer relaciones entre las estrategias políticas, económicas, sociales y ambientales y los cambios que ocurren en un sistema, to- mando en cuenta desde las tres dimensiones de sostenibilidad o sustentabilidad: económico, ecológico y social: lo económico pretende maximizar el bienestar humano dentro de las limitaciones del capital y las tecnologías existentes. La sociología recalca que los agentes clave son los seres humanos, siendo su esque- ma de organización social fundamental para encontrar soluciones viables que permitan encontrar el desa- rrollo sostenible. La ecología permite realizar una estimación de la sostenibilidad medioambiental, midiendo la superficie de suelo necesaria para producir los recursos consumidos por la población y para absorber sus desechos, hace especial hincapié en preservar la integridad de los subsistemas ecológicos con el fin de asegurar la estabilidad del ecosistema siendo sus unidades de cuenta físicas, no monetarias, tratar de medir la calidad de vida, más allá de medidas como la renta per cápita, crecimiento, estadísticas e indicadores so- ciodemográficos, productivos y financieros por municipio
Todo este manifiesto tiene la importancia de generar indicadores económicos, ecológicos y sociales, sis- tema que contribuirá, al conocimiento de la problemática de la sostenibilidad y al diseño de estrategias y políticas para los Municipios. Una buena información económica, junto a elevados niveles de formación fi- nanciera son condiciones necesarias para que los agentes institucionales tomen decisiones económicas acertadas en el día a día, lo que terminará afectando efectivamente al bienestar de la sociedad es decir, si se tienen indicadores que nos alerten sobre la evolución positiva o negativa de los procesos.