La cortesía consiste en el reconocimiento de una imagen positiva de sí mismo y del otro que se fortalece a través de la conversación. Para mantener esta imagen los grupos crean ciertas normas sociales que aceptan y reconocen dentro de su dinámica social; cualquier comportamiento que infrinja estas normas pone en riesgo la imagen de los interlocutores. Algunos usos del “mejor dicho” en los hablantes pereiranos se inscriben dentro de la cortesía valorizante, cuyo objeto es mantener y legitimar una imagen positiva de los hablantes como gente amable y solidaria, es decir, para promover y difundir esta imagen.
5 Según CONTRERAS FERNÁNDEZ (2004). […] la cortesía tradicionalmente se ha concebido como un con- junto de muestra de respeto, cuyo uso determinaba el buen funcionamiento tanto de la organización social como por ende de las interacciones. Además, el conocimiento de los principios que regulan la etiqueta conversacional era y es el objetivo principal de la educación y una de las notas distintivas de los buenos modales.
6 Citado por ALBELDA MARCO. Marta. Cortesía en diferentes situaciones comunicativas. La conversación co- loquial y la entrevista sociológica semiformal. En: BRAVO. Diana. BRIZ. Antonio. Pragmática Sociológica: Estudios sobre el discurso de la cortesía en Español. Barcelona: Ariel. 2004.
100 CUADERNOS DE LINGÜÍSTICA 2
Eva Patricia Velásquez Upegui
Una conversación casual entre dos mujeres conocidas en un pasillo de la universidad:
A: Hola, ¿qué más?, ¿cómo te ha ido?
B: Bien, con tanto trabajo, como te parece que tuve que presentar una exposición durísima en la universidad; me pidieron un informe en el colegio donde trabajo, esta semana tuve que ir al colegio de los niños y tengo a mi mamá más enferma.
A: No, mejor dicho.
En este ejemplo, el hablante A expresa solidaridad para con B, quien entiende que el “mejor dicho” significa en este contexto te comprendo, expresando cierta consideración frente al interlocutor, sin embargo, A asume que se le ha dado más de la información que ha pedido y que se ha violado una de las máximas conversacionales7 del principio de cooperación. A pesar de que A es consciente de ello, no lo expresa y utiliza el “mejor dicho” como una manera de proteger tanto su imagen como la de B, pues mantiene el respeto hacia su intervención, sin comprometerse expresando una idea más clara; el “mejor dicho” no exhibe la opinión de A, sino un acuerdo frente a lo expresado. B se siente correspondida pues reconoce en A una intención de solidaridad.
La estrategia utilizada por A corresponde a lo que Goffman (1970) define como el trabajo de la cara, que consiste en la protección de la imagen social o la conservación de una imagen positiva. Para el caso de los hablantes pereiranos se trata de un acuerdo social implícito en el que se pretende ser condescendiente con el enunciado del otro, es decir, proteger la propia imagen a través del respeto de la imagen del otro.
El “mejor dicho” en el ejemplo anterior mantiene un equilibrio de la imagen de ambos interlocutores, en el que B espera una especial consideración de A, y éste a su vez la trasmite sin riesgo de amenaza; por el contrario resalta su capacidad de compresión y solidaridad. Nótese que el uso de este marcador no compromete al interlocutor con una afirmación directa, más bien le permite mantener cierta distancia frente a lo expresado. Puede ser que para A no sea tan complicada la situación de B, o piense que está exagerando, o simplemente no le interese; el “mejor dicho” le permite ser cortés y ponerse de lado de B. La necesidad de imagen social, hace que los hablantes adapten diferentes formas lingüísticas a las situaciones comunicativas fuera de los estándares normativos, en este caso el “mejor dicho” no funciona como un reformulador rectificativo ni como un conector oracional, sino como una estrategia de cortesía.
Frecuentemente, se utiliza el “mejor dicho” para evaluar positivamente el enunciado de un interlocutor, a manera de acuerdo frente a lo expresado. En un campeonato de baloncesto, dos espectadores llevan tres horas viendo partidos:
7 Grice (1975). Máxima de cantidad: “Haga que su contribución sea tan informativa como sea necesario. No haga usted que su contribución resulte más informativa de lo necesario”
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CUADERNOS DE LINGÜÍSTICA 2
¡Mejor dicho!… ¿mejor dicho qué? Diga algo
A: ¡Toda la mañana aquí y no hemos visto ni un partido bueno! B: Mejor dicho8.
La afirmación de A es compartida por B, quien lo hace manifiesto a través del “mejor dicho”, dando a entender, tienes razón, estoy de acuerdo. B apoya el enunciado, aunque no resulta necesario hacerlo; en este sentido se entiende que la cortesía valorizante se traduce en un trabajo para el mantenimiento de la imagen.
Esta forma lingüística como estrategia de cortesía valorizante se ve igualmente reflejada en la siguiente conversación entre compañeros de oficina, mujer y hombre respectivamente:
A: ¿Qué tal la de Mario ayer?, teniendo su propia oficina, viene para la nuestra, utiliza el computador, internet, imprime varias hojas, acaba la tinta y luego se enoja porque no mantenemos lleno el cartucho a color.
B: humm, mejor dicho
En este caso, B no expresa abiertamente un juicio de valor que lo comprometa de manera directa con el enunciado de A, es decir, A pretende que B se ponga de su parte e infiera que Mario es una persona que se toma atribuciones que no le corresponden, sin embargo, B no niega ni afirma el comentario anterior; el “mejor dicho” le permite encubrir su opinión de tal manera que A infiere que B es solidario frente a la naturaleza de su reclamo y que comprende las razones de su enojo, sin expresar juicios de valor que lo comprometan negativamente con Mario o con su interlocutor.
A través del “mejor dicho” los hablantes, en este contexto sociocultural, expresan su solidaridad y amabilidad para con el otro, sin introducir una nueva información, más bien dando por terminado este segmento de la conversación. El “mejor dicho” posibilita mantener la imagen de ambos interlocutores, pues se establece un lazo de comprensión y complicidad discursiva que los beneficia mutuamente. B respeta lo dicho por A, sin correr el riesgo de poner en peligro su imagen. La cortesía está ligada a las relaciones interpersonales, por tanto su función en un intercambio comunicativo depende del modo de relación social, que en este caso no evidencia una relación de poder sino de imparcialidad.
El “mejor dicho” puede catalogarse como una respuesta fática, que se produce durante un intercambio comunicativo, cuando un interlocutor en actitud deferente y atenta, pretende demostrarle a otro que está participando de manera activa en la conversación.
Una conversación espontánea que sostienen dos amigas acerca de sus hijos
8 En este caso la función del “mejor dicho” puede compararse con la función de los marcadores conversaciona- les de modalidad deóntica, estos marcadores según Martín Zorraquino y Portolés Lázaro (2000: 4161), reflejan actitudes del hablante relacionadas con la expresión de la voluntad (o de lo afectivo). […] indican si el hablante acepta, admite (consiente en), etc – o no - lo que se infiere del fragmento del discurso al que remiten.
102 CUADERNOS DE LINGÜÍSTICA 2
Eva Patricia Velásquez Upegui
A: ¿Cómo va tu niña?
B: Natalia está muy desordenada A: ¿Y eso por qué?
B: No hace nada en la casa y en el colegio le está yendo muy mal A: Mejor dicho
B: No sé qué hacer A: ¿Y qué dice ella?
B: La verdad no he hablado con ella; voy a esperar la reunión de padres en el colegio.
El “mejor dicho” genera en B la seguridad de que A le está prestando atención, que le interesa lo que dice y que además comprende la situación. Está función fática corresponde, de igual manera a una estrategia de cortesía, que contribuye al mantenimiento de la imagen positiva de los hablantes, en tanto manifiesta respeto y consideración hacia el otro.