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2.7 MEMORIA

2.7.3.1 Memoria a Corto Plazo y Memoria a Largo Plazo

Algunos autores se han referido también a esta distinción como memoria primaria y

memoria secundaria. Petersen y Weingartner (2001), la memoria primaria, se refiere

más concretamente a la forma de procesamiento que a un almacén real, es decir, al

procesamiento o activación continua de una huella de memoria para su posterior

consolidación. La memoria secundaria se refiere al material retenido durante largos

periodos y se relaciona con los procesos implicados en el almacenamiento y la

Por memoria a corto plazo se entiende el recuerdo de material de forma

inmediatamente posterior a su presentación o su recuperación ininterrumpida.

2.7.3.2 Memoria Declarativa y Memoria No Declarativa.

La memoria declarativa se refiere a las memorias que son directamente accesibles

de forma consciente; a menudo se ha empleado el término de forma genérica,

abarcando entre estas memorias la episódica y la semántica (Parkin, 2000). La

memoria no declarativa, también denominada Memoria Implícita se refiere a

distintos sistemas de memoria, siendo los más estudiados el priming (fenómeno

según el cual, la exposición previa a determinado material facilita el posterior

rendimiento de un sujeto ante el recuerdo de ese mismo material) y el “aprendizaje

de habilidades” o memoria procedimental se demuestra cuando los sujetos

manifiestan el aprendizaje de una habilidad (Squire, 2007).

Baddeley (2005) propone que la memoria no declarativa puede considerarse como

un grupo de sistemas de aprendizaje, capaces de acumular información, pero no de

extraerla e identificar episodios específicos.

2.7.3.3 Memoria Episódica y Memoria Semántica.

Esta distinción surge a consecuencia de la subdivisión de la memoria declarativa.

Por memoria episódica se entiende el recuerdo de sucesos específicos, que pueden

ser asignados a un momento concreto en el tiempo. Permite la recolección personal

consciente de acontecimientos y hechos del propio pasado (Tulving, 2002). Por otro

lado, la memoria semántica se refiere al almacén general de información, de datos;

tiempo o lugar determinado. En último término, representa el corpus de

conocimiento e información compartido por los miembros de una misma sociedad

(Dalla Barba y Rieu, 2001).

2.7.3.4 La memoria declarativa (MD).

La memoria declarativa (MD) es la capacidad para adquirir, retener y recuperar

consciente e intencionalmente eventos y hechos generales; permite una recolección

flexible, es decir, que no está ligada a ningún contexto de adquisición y se puede

acceder a ella desde contextos distintos, incluyendo nuevas situaciones; es

principalmente relacional por lo que la activación de un elemento en la red

declarativa activa automáticamente otros elementos relacionados; y su función es

unir (to bind) de una forma rápida diferentes tipos de información en una

representación unificada(Squire, 1994, Eichenbaum, 1994). Squire y su equipo

consideran que existen dos subsistemas dentro de la memoria declarativa, uno

encargado del recuerdo de los eventos (memoria episódica) y otro encargado del

recuerdo de hechos generales (memoria semántica).

2.7.3.5 La memoria no declarativa (MND).

La memoria no declarativa (MND) incluye un grupo heterogéneo de habilidades de

memoria no conscientes que dependen de múltiples sistemas cerebrales (Squire y

Zola, 1996). La MND engloba la información adquirida durante el aprendizaje de

habilidades (motoras, perceptivo-motoras, perceptivas, y cognitivas, incluyendo

aprendizajes más complejos como el probabilístico o de gramáticas artificiales),

conocimientos expresados a través de la actuación. En general, la MND está

implicada en el aprendizaje gradual y acumulativo de nuevas asociaciones (Graf y

Schacter, 1985).

Según Squire y Zola (1996) la memoria puede clasificarse en explicita (declarativa)

e implícita (no declarativa); formas que a su vez son subdivididas. De esta manera,

la memoria explícita puede ser de hechos (semántica) o de eventos (episódica),

mientras que en la implícita se incluyen las destrezas y los hábitos (memoria

procedimental), el condicionamiento clásico simple, el priming, la memoria

emocional y la memoria no asociativa (habituación y sensibilización). Otra

distinción puede hacerse de acuerdo al tipo de información que es almacenada. De

acuerdo a Schacter y Tulving (1994), la memoria puede dividirse en verbal y no

verbal.

La primera teoría sobre la atención y la memoria inmediata fue de Broadbent en

1958 (Broadbent, 1985), quien sugirió un mecanismo de memoria que recogiese

toda la información presentada durante un breve espacio de tiempo.

Fue Neisser (1967) quien denominó a esta memoria como una memoria de escasa

duración, pero de capacidad ilimitada. Distingue Neisser entre la memoria icónica y

la memoria ecoica.

La memoria icónica hace referencia a la memoria de imágenes y es aquella fugaz

memoria fotográfica responsable de registrar la información visual, que se

caracteriza sobre todo por recordar una imagen primitiva de la información

considera que esta memoria es esencial al permitirnos reconocer estímulos que se

presentan de forma muy breve.

Serán Kemps y Newson (2005), en un estudio con personas de edades

comprendidas entre los 65 y los 86 años, quienes examinen las diferencias de edad y

los predictores de los componentes del procesamiento de imágenes. Los hallazgos

sugieren que los deterioros observados en el procesamiento de imágenes debido a la

edad dependen principalmente de la velocidad a la que se puede procesar la

información y la integridad neuropsicológica del cerebro envejecido.

2.7.3.6 Memoria Episódica y Memoria Semántica.

Esta distinción surge a consecuencia de la subdivisión de la memoria declarativa.

Por memoria episodica se entiende el recuerdo de sucesos específicos, que pueden

ser asignados a un momento concreto en el tiempo. Permite la recolección personal

consciente de acontecimientos y hechos del propio pasado (Tulving, 2002). Por otro

lado, la memoria semántica se refiere al almacén general de información, de datos;

no está temporalmente codificada y alberga información que no depende de un

tiempo o lugar determinado. En último término, representa el corpus de

conocimiento e información compartido por los miembros de una misma sociedad

(Dalla Barba y Rieu, 2001).

2.7.3.7 Memoria Retrógrada y Memoria Anterógrada.

La información adquirida en momentos previos a la lesión constituye, la memoria

retrograda, mientras que 16 la información presentada para su aprendizaje tras la

2.7.3.8 Memoria a largo plazo (MLP).

Contiene nuestros conocimientos del mundo físico, de la realidad social y cultural,

nuestros recuerdos autobiográficos, así como el lenguaje y los significados de los

conceptos. Aquí la información está bien organizada, facilitando su acceso cuando

es oportuno.

En su mayoría las cosas que realizamos a diario solicitan que utilicemos la

información que tenemos almacenada, por lo cual las dificultades para evocar esa

información interfieren con dichas actividades.

La memoria a largo plazo (MLP), también llamada memoria inactiva o memoria

secundaria, es un tipo de memoria que almacena recuerdos por un plazo de tiempo

que puede prolongarse desde unos pocos días hasta décadas, sin que se le

presuponga límite alguno de capacidad o duración. Los mecanismos biológicos

subyacentes a la memoria a largo plazo no están determinados, pero el proceso de

potenciación a largo plazo, que conlleva un cambio físico en la estructura de las

conexiones neuronales, ha sido propuesto como el mecanismo que con mayor

probabilidad cumple la función de trasladar los recuerdos temporales al almacén de

recuerdos a largo plazo.

- La memoria explícita/ memoria declarativa; tiene que ver con todos aquellos

recuerdos que se encuentran conscientemente disponibles.

La memoria implícita/memoria procedimental; se refiere a la habilidad para realizar

bolígrafo. Este tipo de información se codifica probablemente en el cerebelo y el

cuerpo estriado.