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MENTALES Y/O EMOCIONALES

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Anatomía de la energía

MENTALES Y/O EMOCIONALES

1 Soporte físico del cuerpo Base de la columna Piernas, huesos Pies Recto Sistema inmunitario Seguridad física en la familia o grupo Capacidad de proveer a las

necesidades de la vida Capacidad de hacerse valer y defenderse Sentirse a gusto en casa

Ley y orden social y familiar

Dolor crónico de la parte baja de la espalda

Ciática Varices Tumor o cáncer rectal Depresión Trastornos relacionados con la inmunidad

2 Órganos sexuales Intestino grueso Vértebras inferiores Pelvis Apéndice Vejiga Zona de las caderas Acusación y culpabilidad Dinero y sexualidad Poder y dominio Creatividad Ética y honor en las relaciones

Dolor crónico de la parte baja de la espalda Ciática Trastornos tocológicos

o ginecológicos Dolor pélvico o en la parte baja de la espalda Potencia sexual Problemas urinarios 3 Abdomen Estómago Intestino delgado Hígado, vesícula biliar Riñones, páncreas Glándulas suprarrenales Bazo Parte central de la columna Confianza Miedo e intimidación

Estima y respeto propios, confianza y seguridad en sí mismo Cuidado de sí mismo y de los demás

Responsabilidad para tomar decisiones Sensibilidad a la crítica Honor personal Artritis Ulceras gástricas o duodenales Afecciones de colon e intestinos pancreatitis/diabetes Indigestión crónica o aguda Anorexia o bulimia Disfunción hepática Hepatitis Disfunción suprarrenal 4 Corazón y sistema circulatorio Pulmones Hombros y brazos Costillas/pechos Diafragma Timo Amor y odio Resentimiento y amargura Aflicción y rabia Egocentrismo Soledad y compromiso Perdón, y compasión Esperanza y confianza

Fallo cardíaco congestivo Infarto de miocardio (ataque

al corazón) Prolapso de la válvula mitral Cardiomegalia Asma/alergia Cáncer de pulmón Neumonía bronquial Parte superior de la espalda, hombros .Cáncer de mama 5 Garganta Tiroides Tráquea Vértebras cervicales Boca Dientes y encías Esófago Para tiroides Hipotálamo Elección y fuerza de voluntad Expresión personal Seguir los propios sueños Uso del poder personal para crear Adicción Juicio y crítica Fe y conocimiento

Capacidad para tomar decisiones

Ronquera. Irritación crónica de garganta Ulceras bucales .Afecciones en las encías .Afecciones temporomaxilares Escoliosis Laringitis Inflamación de ganglios .Trastornos tiroideos

6 Cerebro Sistema nervioso Ojos, oídos Nariz

Glándula pineal Glándula pituitaria

Auto evaluación, Verdad Capacidades intelectuales Sensación de capacidad

Receptividad a las ideas de otras personas Capacidad para aprender de las experiencias Inteligencia emocional

Tumor

cerebral/derrame/embolia Trastornos neurológicos Ceguera/sordera Trastornos en toda la columna Problemas de aprendizaje Ataques epilépticos

7 Sistema muscular Sistema esquelético Piel

Capacidad de confiar en la vida

Valores, ética y valentía Humanitarismo

Generosidad

Visión global de las

Trastornos energéticos Depresión mística Agotamiento crónico no relacionado con Sensibilidad extrema a la luz,

al sonido y a cualquier otro factor ambiental

situaciones

Fe e inspiración Espiritualidad y devoción

Quinto chakra: Este centro energético es el núcleo de la voluntad humana, el lugar desde el cual transmitimos nuestra verdad. Cada elección que realizarnos conlleva el poder de iniciar un cambio. Cuanto más conscientes seamos de que no existe la elección individual, más impacto tendrá nuestra voluntad. El desafío espiritual de este chakra consiste en reconocer que la fuerza de voluntad se mide, no por la forma en que imponemos nuestra voluntad sobre los demás, que es nuestra tendencia cultural, sino por nuestra capacidad de controlarnos. El autocontrol y la disciplina conscientes significan vivir según la verdad de que cada pensamiento es un acto de gracia en potencia o un arma en potencia. Unos pensamientos nobles conducen a una expresión verbal noble y a un comportamiento noble. Debemos aprender a dirigir conscientemente nuestra fuerza vital hacia unos pensamientos que nos devuelvan una energía positiva. Esta norma es aún más vital cuando nos enfrentamos a una enfermedad grave. Para que las técnicas de curación alternativas tengan unos efectos positivos, es absolutamente preciso que nuestra voluntad se alinie con nuestro corazón. Sin esa fuerza de voluntad, la visualización y otras disciplinas internas tendrán tan sólo la eficacia de unos dulces ensílenos y no la fuerza necesaria para generar un cambio en nuestra biología física.

Sexto chakra: Este centro energético controla el poder de la mente. Es el núcleo de nuestra conciencia psíquica, y como tal, posee una gran autoridad. Una verdad espiritual es que la realidad existe detrás de nuestros ojos, no frente a ellos, y este chakra nos exige familiarizarnos con los niveles más profundos del ser y la conciencia. Todos seremos desafiados repetidamente a replantearnos las creencias en las que hemos invertido tanta energía. En ocasiones, nos percataremos de que esas creencias carecen de significado y deberemos asimilar otras más auténticas. Las características inherentes al sexto chakra pueden constituir nuestros peores obstáculos o nuestras mejores ventajas: el orgullo y la capacidad de juicio. Utiliza- das de forma positiva, nos llevan a obrar con sabiduría; en sus manifestaciones negativas u oscuras, nos conducen a la arrogancia y al cinismo. Las lecciones es- pirituales del sexto chakra se refieren a la percepción y la intuición, a ver más allá de lo visible.

Séptimo chakra. La energía de este centro es como un imán que tira de nosotros hacia arriba, hacia la percepción divina. Nos ofrece fe y esperanza. Es lo que yo llamo «nuestra cuenta comente de gracia» o nuestra «cuenca corriente celular», en la que se almacena la energía generada por las oraciones y otros actos de devoción espiritual. Es asimismo nuestra conciencia espiritual, la parte de nuestro ser que busca la compañía de Dios, aunque no seamos conscientes de ello, recordándonos que la vida es algo más que la adquisición de bienes. Si tomamos conciencia de la sutil corriente divina que fluye a través de es te chakra, ésta generará la búsqueda y las preguntas espirituales capaces de transformarnos: ¿Por qué nací? ¿Qué es la verdad? ¿Cuál es el verdadero significado de la vida, y cómo

puedo hallarlo? Si no se presta atención y se responde a esas preguntas, pueden desarrollarse sentimientos de ansiedad y depresión.

Los chakras, los sacramentos y el Árbol de la Vida

Existen muchos medios de calibrar nuestro desarrollo espiritual; en mi opinión, la combinación de los chakras con el lenguaje simbólico de los sacramentos cristianos y la tradición cabalística es el más eficaz.

Ciertas verdades son universales para todas las tradiciones espirituales; por ejemplo, todos los sistemas espirituales enseñan a respetar la vida y la energía personal y que no se debe asesinar o robar. Pero las tradiciones espirituales hindú, cristiana y judía, de modo particular, contienen unos paralelismos aún más marcados. Los siete chakras se corresponden casi exactamente con el sistema de símbolos de los sacramentos cristianos y del Árbol de la Vida, por lo que, contemplados con juntamente, constituyen un viaje de desarrollo espiritual. Es más fácil apreciar la correspondencia entre los siete chakras y los siete sacramentos cristianos. Si alineamos los sacramentos en cierto orden —bautismo, eucaristía, confirmación, matrimonio, confesión, orden sagrada y extremaunción— sus funciones evocan de forma asombrosa, en significado y poder, las de los siete chakras. (Aunque el orden en que he colocado a los sacramentos no es el de la Iglesia católica, creo que se aproxima más al orden en que los recibían los catecúmenos de la Iglesia primitiva.) Ambos sistemas ilustran, en su propio lenguaje, el flujo dinámico de energía que otorga vida al cuerpo humano.

Asimismo, en la tradición cabalística, el Árbol de la Vida contiene diez cualidades de la naturaleza humana que debemos cultivar a fin de alcanzar la plena madurez espiritual. Puesto que seis de esas diez cualidades, sefirot, son complementarias entre sí, el Árbol de la Vida parece tener siete niveles, al igual que las otras dos tradiciones. Por tanto, estas tres tradiciones ofrecen una perspectiva algo distinta pero compatible y unifícadora de la misma verdad: el espíritu se desarrolla a través de siete estadios de poder.

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