SECCIÓN 3: LINEAMIENTOS ESTRATÉGICOS PARA LA ACCIÓN DE INDAP HACIA LA
B. LOS ÉNFASIS DE INTERVENCIÓN
3. MERCADO INTERNO: UNA OPORTUNIDAD A INTEGRAR EN LA ESTRATEGIA
LOS CAMBIOS que han experimentado el país en general y el mundo rural en particular abren nuevas oportunidades para el desarrollo de la agricultura familiar, que hasta hace algunos años eran impensables.
En el mundo y también en Chile existe una creciente valorización de los productos locales, auténticos, sanos y de temporada, abriendo espacios para la creación de lo que se denomina “circuitos cortos” como nuevas opciones de comercialización. Los circuitos cortos son definidos como una forma de comercialización de los productos agrícolas basada en la venta directa del productor al consumidor, o bien en la venta indirecta, a condición que no involucre más de un intermediario. Esta modalidad genera lazos más directos entre los agricultores y los consumidores y contribuye al desarrollo de una producción sustentable y a un consumo responsable. Adicionalmente, fomenta el trato humano y el desarrollo local, y genera un impacto ambiental muy bajo dado que sus productos generalmente no son transportados a largas distancias, ni envasados industrialmente72. Junto con responder a una creciente demanda por parte de los
consumidores, este tipo de circuitos permite a los productores capturar un mayor valor de su producción, ahorrar en otros segmentos de la cadena (transporte, embalaje, otros) y crear valor a partir de activos inmateriales (marcas, anclaje territorial, autenticidad, lazo social). Los circuitos cortos ayudar a crear nuevos lazos sociales, fomentan la equidad en los intercambios comerciales, favorecen la participación social y aplican una lógica pedagógica que contribuye a una mayor autonomía de los actores, y con ello, a una mayor sostenibilidad e integración social73.
Otro fenómeno nuevo dice relación con las compras institucionales. Aunque este mercado siempre ha existido, la novedad radica en la mayor apertura que hoy existe para incorporar a la Agricultura Familiar Campesina, siguiendo la experiencia de países como Brasil, Perú, Francia o Estados Unidos, que demuestra que las instituciones de gobierno constituyen en sí mismas un mercado institucional que puede tener un positivo impacto sobre la AFC, al optar por sus productos en las escuelas, las FF AA, los hospitales y otras entidades públicas.
Es importante reconocer que INDAP viene realizando un trabajo de años para abastecer el mercado interno, como lo prueban las múltiples Expomundo Rural realizadas en Santiago y en regiones, el programa Sabores del Campo, las redes de agroturismo y el abastecimiento a supermercados a través de Alianzas Productivas. Adicionalmente, se observa en regiones la emergencia de múltiples iniciativas de este tipo (ferias comunales, fiestas costumbristas, tiendas especializadas), impulsadas por los municipios o por comunidades locales, en forma más o menos espontánea74. Todo ello indica que la oferta
de productos de la Agricultura Familiar Campesina está alcanzando un nuevo nivel de sofisticación y desarrollo, gracias a las inversiones realizadas por más de 20 años. Sin embargo, no existe una política específica orientada a potenciar estos circuitos cortos, que integre conceptos, información estadística y recursos presupuestarios específicos. Tampoco la hay con relación a los mercados institucionales, lo cual hoy día también aparece como una alternativa factible.
72 En los circuitos tradicionales de
comercialización un producto viaja en promedio 3.000 km antes de llegar al plato del consumidor.
73 Véase: CEPAL- FAO - OMS/OPS.
Seminario Internacional “Agricultura familiar y circuitos cortos: nuevos esquemas de producción, comercialización y nutrición.” Septiembre, 2013. En: http:// media.eclac.org/agriculturafamiliar.
74 Un levantamiento preliminar realizado
por INDAP en todas sus Agencias de Área señala que en el país hay alrededor de 15.000 productores vinculados a distintas modalidades de circuitos cortos, entre los cuales predominan las ferias locales. Sin embargo, en la actualidad los análisis preliminares indican que es probable que esta cifra esté muy subestimada.
Este esfuerzo por potenciar la inserción de la Agricultura Familiar Campesina en el mercado interno no debe entenderse en desmedro de los esfuerzos de inserción de la Agricultura Familiar Campesina en los mercados de exportación, lo cual fue un fuerte énfasis de INDAP y el MINAGRI desde mediados de la década de los 90, ni tampoco del fomento a los encadenamientos con las agroindustrias y cadenas de supermercados, realizado a través del Programa Alianzas Productivas desde el año 200975. Por el
contrario, la primera definición en esta materia es que se buscará diversificar las opciones, integrando el mercado nacional con sus diferentes modalidades, junto a los mercados de exportación, la proveeduría a las agroindustrias, la venta a los supermercados, la conexión con los mercados de nicho, entre otros.
Capturar y potenciar estas oportunidades será uno de los ejes de trabajo de INDAP en los próximos años. En esta perspectiva, los esfuerzos se focalizarán en las siguientes cinco dimensiones principales:
Se ampliarán las capacidades institucionales para abordar esta materia, tanto desde
el punto de vista de los recursos humanos como del reconocimiento y estudio de los distintos mercados y su vínculo con los territorios y rubros.
Se brindarán apoyos a través de asesorías técnicas y financiamiento para ejecutar
las inversiones necesarias, articulando el trabajo de INDAP, SERCOTEC, CORFO, FOSIS y BancoEstado, entre otras instituciones.
Se buscará posicionar los productos de la Agricultura Familiar Campesina en la
sociedad chilena a través de la creación de un sello campesino que promueva su consumo en el mercado interno, dando la flexibilidad necesaria para complementarlo con diferenciaciones específicas, como por ejemplo, mujeres, pueblos originarios, jóvenes u otros.
Se persistirá en los esfuerzos tendientes a cautelar la calidad de los productos de la
AFC, lo cual es la clave para acceder y sostenerse en los mercados, particularmente en aquellos de mayor sofisticación.
Se promoverá la asociatividad para facilitar estos emprendimientos, impulsando fórmulas flexibles de acuerdo a cada realidad. Esta dimensión es clave para facilitar el acceso a los mercados, particularmente aquellos de circuitos cortos y compras institucionales, los cuales entre otros, requieren de una efectiva organización de la oferta para asegurar un flujo continuo de abastecimiento.
75 Ambas líneas de acción han
permitido la inserción en los mercados internacionales de aproximadamente 11.700 productores de la AFC, así como de alrededor de 22.000 productores que venden a la agroindustria y supermercados (de los cuales 7.200 a través de Alianzas Productivas). Esto significa que hay alrededor de 240.000 productores que transan sus productos en el mercado interno, en forma independiente y sin ningún tipo de apoyo.