Se propone una meta para la producción de al menos el 25% del maíz que se consume o industrializa en el país. Esto supone reactivar áreas productoras e incremento de la productividad, así como un mayor uso de tecnología e inversión. Se desea emplear los materiales genéticos que el INTA ha desarrollado, a fin de explotarlos de acuerdo con los fines productivos o comerciales que se persigan.
Para los efectos de esta propuesta se están considerando únicamente 2 regiones, de las 4 que en algún momento presentaban alguna actividad relacionada con la producción de maíz a saber, la Región Brunca y la Región Chorotega. Sin embargo, en el Cuadro 35 se presenta el resumen de producción y áreas sembradas a manera de referencia. Como se puede observar existe un problema con el registro de información, pues en primer lugar se trata de estimaciones y en segundo lugar, no existe actualización de la misma, considerando que la información oficial es provista por el CNP. De ahí surge la necesidad de que el MAG establezca un esquema de recolección de información propia.
107 Cuadro 40. Producción histórica de maíz blanco por región: 2013-2019.
Ciclo agrícola
Región Chorotega Región Brunca Región Huetar Norte Región Pacífico Central Área cosechada ha Rendimiento t/ha Área cosechada ha Rendimiento t/ha Área cosechada ha Rendimiento t/ha Área cosechada ha Rendimiento t/ha 13-14 1 581,00 1,30 2 740,00 2,38 1 196,00 2,38 353,00 1,27 14-15 1 206,00 1,07 2 249,00 2,40 956,00 2,11 313,00 1,25 15-16 1 207,00 1,26 2 111,00 2,48 860,00 2,17 313,00 1,25 16-17 1 483,00 1,25 2 279,00 1,86 671,00 1,99 313,00 1,25 17-18 1 409,00 1,25 955,00 2,08 538,00 2,17 313,00 1,25 18-19 1 409,00 1,25 977,00 2,25 463,00 2,20 313,00 1,25 total 8 295,00 7,38 11 311,00 13,45 4 684,00 13,02 1 918,00 7,52 promedio 1 382,50 1,23 1 885,17 2,24 780,67 2,17 319,67 1,25
Fuente: Elaboración propia, 2019.
Los datos restantes sobre los que se basa la propuesta:
Consumo aparente anual 48,324.00 toneladas/1,050,563.00 qq Producción proyectada 12,081.00 toneladas/ 262,640.94 qq
Se cuenta con el avío de la Región Chorotega y Brunca para las estimaciones del caso, tomando como base un rendimiento de 100 qq/ha para la región Brunca, considerando el uso de híbrido y para la región chorotega, 60 qq/ha empleado variedades. Con base en estos 100 qq/ha se establece la distribución de área y producción por región, tal como se presenta en los siguientes cuadros.
Cuadro 41. Propuesta de distribución de producción por región: Maíz Blanco.
Región Híbrido Variedad Producción ton qq
Rendimiento (qq/ha)
Brunca 100 57,69% 6 969,71 151 521,56 Chorotega 60 42,31% 5 111,29 111 119,38 Totales 100,00% 12 081,00 262 640,94 Fuente: Elaboración propia, 2019.
El área de producción se distribuye porcentualmente por región, y por tanto de acuerdo con el rendimiento base de 100 y 60 qq/ha establecido, para cumplir con la meta establecida para el mercado nacional. Partiendo entonces de una producción de 12 081 toneladas y de acuerdo con los rendimientos históricos de cada región, se presenta el resumen de las hectáreas sembradas, la variación, así como la producción propuesta de acuerdo con los puntos de equilibrio señalados por cada región. A partir de ahí, se estimaría entonces la cantidad de hectáreas correspondientes por región para alcanzar la producción indicada en el Cuadro 42 de 262,640 qq, o el 25% del consumo local.
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Según este cuadro, para producir el 25% del maíz que se consume en el país se ocuparían 3,367 hectáreas. Esto implica un leve incremento en el área de siembra por 3,05%. Dicha situación obedece a que la participación proyectada inicialmente para la Región Huetar Norte se repartió entre las dos primeras, a fin de poder cumplir con la meta de esta propuesta. Además, se da un incremento en los rendimientos, siendo el salto más significativo correspondiente a la región chorotega.
Cuadro 42. Estimación de nuevas áreas de siembra y rendimientos: Maíz blanco. Región ha sembrar ha históricas Variación Producción est (qq) Rendimiento est (qq) Prod hist (qq) Variación Brunca 1 515,22 1 885,17 -19,62% 151 521,56 100,00 91 871,40 64,93% Chorotega 1 851,99 1 382,50 33,96% 111 119,38 60,00 36 968,33 200,58% total 3 367,21 3 267,67 3,05% 262 640,94 78,00 128 839,72 103,85%
Fuente: elaboración propia, 2019.
Para el caso del maíz se cuenta con dos opciones tecnológicas, mismas desarrolladas por el INTA, en correspondencia a un arduo trabajo de investigación, considerando que nuestro país presenta una variedad de condiciones, así como también las condiciones que el mercado demanda. El resultado del trabajo de investigación conjunto investigador- productor ha dado como resultado que hoy día se cuenten con las dos opciones mencionadas: variedades e híbridos. Dentro de las variedades mejoradas de endospermo blanco se cuenta con Diamantes, J Sáenz y Upiav G-6, además de una variedad tipo QPM (o alta calidad de proteína) lo que representa un valor agregado adicional, con el Proteinta. En cuanto a los materiales de endospermo amarillo se cuenta con la variedad EJN 2 y la QPM Nutrigrano. Más recientemente, en setiembre del 2019 se liberó el primer híbrido nacional en más de 20 años. Es un híbrido triple de endospermo blanco, con alto potencial productivo denominado Orosí.
Es evidente entonces, que la actividad maicera está enfrentando problemas, pero no por falta de opciones tecnológicas, sino que corresponden a otros eventos, como clima, mercado y costo de insumos. Es urgente que esta tecnología pueda llegar a los productores, apoyados con una estrategia de mercado. Sin embargo, también es importante que los productores comprendan el mercado en el cual están produciendo, el cual se basa en oferta y demanda, costos y rendimientos, siendo entonces un negocio de escala. El control de los costos y la máxima productividad posible son indispensables en esta actividad.
En cuanto a la semilla, considerando el factor que se cuenta con zonas donde manejan variedades y otras donde el manejo está enfocado en híbridos, y dado que hoy nuestro país cuenta con esas dos opciones, se requieren cantidades diferentes de semilla y por tanto de áreas para su producción. En este punto, considerando la capacidad instalada para la producción de semilla por parte del INTA y del CNP, sobresale la oportunidad de generar alianzas con un tercero privado para la producción y comercialización de la semilla. Las necesidades de semilla bien sea variedad o híbrido se señalan a continuación:
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a. Variedad: con un rendimiento estimado en 60 qq/ha se ocuparían 1,852 hectáreas para producir el 42,31% propuesto de 262,640.94 qq.
Cuadro 43. Producción a partir de variedades nacionales. Región ha sembrar Producción qq Rendimiento qq Chorotega 1,851.99 111,119.38 60,00
La semilla requerida para sembrar esas 1,852 hectáreas, utilizando 22,5 kg/ha alcanza los 41,670 kg o 906 qq. Para obtener esa cantidad de semilla se ocupan 18 hectáreas (rendimiento de 50 qq/ha), que al considerar un 20% de castigo por calidad, llega entonces a 22 hectáreas.
b. Híbrido: con el rendimiento estimado de 100 qq/ha se requiere un total de 1,515.22 hectáreas para producir el 57,69% de 262,640.94 qq. A su vez, para obtener esa producción se ocupan 37,900 kg de semilla u 825 qq. Finalmente, para producir esa cantidad de semilla, considerando un rendimiento de 60 qq/ha, se debe sembrar un total de 14 hectáreas, más 3 hectáreas adicionales por concepto del 20% de castigo por calidad, margen de seguridad. En este caso, se emplean 25 kg semilla/ha.
Cuadro 44. Producción a partir de híbrido nacional. Región ha sembrar Producción qq Rendimiento qq
Brunca 1,515.22 151,521.56 100,00
El esquema propuesto, en resumen:
1. Se producirían 12,081 toneladas equivalentes al 25% del consumo anual en 3,367 hectáreas.
2. Se da un breve incremento en el área de siembra en particular la Región Chorotega del 3,05% y una disminución en la Región Brunca del 19,62%.
3. Cualquier crecimiento en la producción sería el resultado de la mejora productiva.
4. Región Brunca: incrementa su producción un 65% aunque su área de siembra se reduce un 20%. Se da una reducción en los costos.
5. Región Chorotega: incrementa la producción un 200% y el área de siembra en 34%. 6. El rendimiento promedio para el país se establece en 78 qq/ha o 3,43 ton/ha.
7. Mejoras en procesos productivos aumentarían la rentabilidad de la actividad.
8. Se requieren 41,670 kg de semilla de variedades y 37,900 kg de semilla de híbrido para la producción programada. Adicional un 20% por margen de seguridad. Implica que se siembren 22 hectáreas de las variedades y 17 de híbridos.
9. La producción de semilla puede darse vía Comités Técnicos Locales y en asocio con un privado y el CNP en combinación.
10. Un factor a considerar es el desarrollo de diferentes canales comerciales, en vista de que se cuenta con materiales de endospermo blanco y amarillo, y de esto dependerá en gran medida su destino, tanto comercial para consumo humano como para consumo animal, cuando se trate de grano.
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11. Dada la riqueza del maíz para la elaboración de gran variedad de productos, el tema de valor agregado debe considerarse prioritario. Se cuenta con investigadores en este campo por ejemplo en el CITA-UCR.