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Metabolismo aeróbico.

In document UNIVERSIDAD DE GRANADA (página 33-36)

Ǻstrand21 en 1952, citado por Eriksson et al30, describe que “la potencia aeróbica en niños es la misma o mayor, expresada por kilo de peso corporal que en adultos”. En 1972, Eriksson19, hace una revisión de todos los trabajos que miden la respuesta al ejercicio submáximo y máximo en niños, empezando por el trabajo de Robinson12 en 1938. Según Eriksson, el trabajo de Ǻstrand21 es uno de los más fiables, ya que realiza un estudio sistemático de varios pasos de la ruta del oxígeno.

A partir de esta aportación realizada por Åstrand21 comienzan una serie de estudios encaminados a medir los efectos del entrenamiento sobre la capacidad aeróbica en la población infantil. Actualmente, está aceptado que los niños y niñas durante el ejercicio, implican más las vías metabólicas oxidativas, por tanto poseen un metabolismo aeróbico más activo que el glucolítico.

El parámetro que se ha utilizado comúnmente, para medir el rendimiento de la capacidad aeróbica y la forma física es el VO2max. Krahenbuhl et al55 definen la potencia

aeróbica máxima como “la tasa mayor de oxígeno consumido por el cuerpo en un periodo de tiempo dado durante el ejercicio involucrando una porción significativa de la masa muscular”. El VO2max ha sido extensamente estudiado, tanto por su papel limitador

de la capacidad de desarrollar tareas aeróbicas, como por haberse considerado el mejor índice de salud relacionado con la forma física55. Los estudios realizados con adultos han demostrado que no es un parámetro que pueda mejorar tanto como otros en la etapa adulta, de ahí la importancia de desarrollar este parámetro lo máximo posible durante la infancia, lo que ha llevado a realizar numerosos estudios con ese objetivo.

Las variaciones del VO2max se relacionan con la edad cronológica56. En valores

absolutos, el VO2max, aumenta durante el crecimiento. Los datos proporcionados por

McArdle56, referentes a estudios longitudinales, hablan de un aumento del VO 2max

absoluto en la población infantil de sexo masculino desde 1.0 L/min a los 6 años, hasta 3,2 L/min a los 16 años. Sin embargo en la población infantil de sexo femenino, el VO2max absoluto, alcanza un pico a los 14 años de edad y desciende con la edad.

Respecto a los valores relativos, al expresar el VO2max en relación al peso, los valores

permanecen constantes entre los 6 y 16 años, a unos 53 ml/kg/min, en la población infantil de sexo masculino, sin embargo el comportamiento de este parámetro en la población infantil de sexo femenino es distinto, descendiendo gradualmente desde unos 52 ml/kg/min a los 6 años, hasta 40,5 ml/kg/min a los 16 años. Esta diferencia entre sexos se explica habitualmente con la acumulación mayor de grasa en las mujeres56.

Todas estas premisas han hecho que durante la historia, los estudios en el campo de la Fisiología del Ejercicio Físico en la población infantil, se hayan centrado en medir los efectos del entrenamiento sobre la potencia aeróbica máxima, creando las teorías vigentes en la actualidad sobre la mayor implicación de las vías metabólicas oxidativas frente a la inmadurez de las vías energéticas glucolíticas, durante el ejercicio en la población infantil.

Sin embargo, al analizar estos trabajos que encuentran un aumento del VO2max

con el entrenamiento aeróbico en la población infantil, vemos que los porcentajes de aumento no sobrepasan el 10% en la mayoría de los estudios, alcanzando en otros el 15%. En una revisión realizada por Pate y Ward57 en 1990, encuentran en niños prepúberes un aumento medio del VO2max del 10,4% en niños entrenados y un promedio

de incremento del 2,7% en los grupos control. Mientras que en la población adolescente, en grupos entrenados se observó un incremento promedio del 14,4%, sin cambios significativos en los grupos control.

Wirth et al58, en 1978, aportan valores del incremento del VO2max un 11% más

altos que en otros estudios, como resultado del entrenamiento regular de natación en 51 niños y jóvenes entre 8 y 18 años.

Obert et al59, realizan en 2003 un estudio en el que participan 35 niños entre 10 y 11 años. Un grupo de 19 (10 niñas y 9 niños) se someten a un entrenamiento de 13 semanas (3 horas a la semana, a una intensidad de más del 80% de la FCmax) y los 16

Ante esta disparidad de datos, es importante obtener información basada en la evidencia. En este sentido, Baquet et al60, realiza en 2003 un metaanálisis de 51 estudios, de los que finalmente quedan 22, en el que se analizan las adaptaciones inducidas por el entrenamiento en el trabajo aeróbico en niños. La principal conclusión de este estudio con respecto al VO2max, es que la mejora media alcanza valores del 8 al

10% en los estudios que pretendían efectos significativos del entrenamiento y tan sólo era del 5% en los demás.

Por tanto, si aceptamos que un metaanálisis es la herramienta mas rigurosa para resolver situaciones como esta, debemos concluir que no existe base científica suficiente para defender una mejora sustancial del VO2max en los niños con relación al

entrenamiento aeróbico, idea apoyada por otros autores61, que afirman que el entrenamiento tampoco tendría efectos sobre el VO2max durante la pubertad.

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