IV. MATERIALES Y METODOS GENERALES
4.4 Metales pesados
El término de metal pesado refiere a cualquier elemento químico metálico que tenga una relativa densidad alta y sea tóxico en concentraciones bajas. Los ejemplos de metales pesados son: cadmio (Cd), cobre (Cu), cinc (Zn), níquel (Ni), manganeso (Mn), plomo (Pb) y hierro (Fe). Los metales pesados son componentes naturales de la corteza de tierra, no pueden ser degradados o ser destruidos.
Los riesgos de toxicidad varían según su naturaleza y concentración, basándose en los conocimientos actuales, observaciones clínicas y experimentación animal. Los riesgos para el hombre son difíciles de precisar, dado que las dosis a determinar son muy pequeñas.
Dentro de los metales pesados que establece la normativa de la Environmental Protection Agency (EPA) como peligrosos para el hombre y el medio ambiente están:
4.4.1. Cadmio
Este elemento es considerado como un metal pesado, se clasifica como un elemento cancerígeno, y según la EPA es una sustancia peligrosa (en sus formas químicas acetato, bromuro y cloruro), constituyentes de desechos peligrosos.
Kabata-Pendias y Pendias, 1992 citado por García, 1992; menciona que el cadmio es un material altamente resistente a la corrosión, es empleado para recubrimiento de varios metales (fierro, acero y cobre); se emplea en aleaciones con cobre, níquel, oro, plata, bismuto y aluminio para facilitar su fundición; estas aleaciones se usan también
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en la fabricación de electrodos de baterías alcalinas, se emplea en los reactores nucleares para atrapar neutrones, sus amalgamas para cuidados dentales, manufactura de lámparas fluorescentes, semiconductores, fotoceldas, joyería y en la industria de automóviles. No es biodegradable.
Las aguas residuales con cadmio procedentes de las industrias mayoritariamente terminan en suelos. Las causas de estas corrientes de residuos son por ejemplo la producción de cinc, minerales de fosfato y las bioindustrias del estiércol. El cadmio de las corrientes residuales puede también entrar en el aire a través de la quema de residuos urbanos y de la quema de combustibles fósiles.
El cadmio es fuertemente adsorbido por la materia orgánica del suelo. Cuando el cadmio está presente en el suelo este puede ser extremadamente peligroso.
Los suelos que son ácidos aumentan la disponibilidad de cadmio para las plantas. Esto es un daño potencial para los animales que dependen de las plantas para sobrevivir. El cadmio puede acumularse en sus cuerpos, especialmente cuando estos comen muchas plantas diferentes. Las vacas pueden tener grandes cantidades de cadmio en sus riñones debido a esto. Todo lo anterior ejemplifica el peligro que trae consigo el utilizar aguas con un alto contenido de cadmio.
4.4.2. Cobre
Algunos compuesto de este metal se clasifican como sustancia peligrosa. Los compuestos de cobre listados por la EPA como sustancias peligrosas son las siguientes: Acetato cúprico, aceto arsenito cúprico, cloruro cúprico, nitrato cúprico, oxalato cúprico, sulfato cúprico, sulfato cúprico amoniacal, tartrato cúprico. El cianuro de cobre es considerado como desecho peligroso.
El cobre metálico es un excelente conductor de electricidad y es ampliamente usado en la industria eléctrica. Se emplea en aleaciones con diversos metales (bronce). Varios compuestos orgánicos de cobre son usados en insecticidas, fungicidas, mordientes,
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pigmentos, catalizadores y como reactivos analíticos. No es biodegradable (Kabata- Pendias y Pendias, 1992).
Cuando el cobre termina en el suelo este es fuertemente adsorbido por la materia orgánica y minerales. Como resultado este no viaja muy lejos antes de ser liberado y es difícil que entre en el agua subterránea. En el agua superficial el cobre puede viajar largas distancias, tanto suspendido sobre las partículas de lodos como en forma de iones libres.
El cobre no se degrada en el ambiente y por eso se puede acumular en las plantas y animales cuando este es encontrado en los suelos. En suelos ricos en cobre sólo un número pequeño de plantas pueden vivir. Cuando los suelos de las granjas están contaminados con cobre, los animales pueden absorber concentraciones de este que dañan su salud.
4.4.3. Níquel
De acuerdo a la clasificación reportada por Kabata-Pendias y Pendias, (1992) es un elemento cancerígeno, los compuestos de níquel clasificados como sustancias peligrosas son: sulfato amonio de níquel, cloruro de níquel, hidróxido de níquel, nitrato de níquel y sulfato de níquel. El níquel es constituyente de desechos peligrosos según la EPA.
Se usa en la elaboración de amalgamas de níquel con cobre, manganeso, zinc, cromo, fierro, molibdeno, etc. En la elaboración del acero inoxidable se usa aleación de níquel. El elemento níquel es empleado en electroplatinados, en instrumentos dentales, en la elaboración de cerámica y vidrio de color, en la hidrogenación catalítica (Ni Raney) de aceites y grasas, en otras reacciones químicas, y como intermediario en la síntesis de ésteres acrílicos para la elaboración de plásticos. No es biodegradable.
El níquel puede terminar en la superficie del agua cuando es parte de las aguas residuales. La mayor parte de todos los compuestos del níquel que son liberados al ambiente se absorberán por los sedimentos o partículas del suelo y llegará a
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inmovilizarse. En suelos ácidos, el níquel se une para llegar a ser más móvil y a menudo alcanza el agua subterránea. No es conocido que el níquel se acumule en plantas o animales. Como resultado el níquel no afecta en gran medida en la cadena agroalimentaria.
4.4.4. Manganeso
El manganeso es un metal bastante reactivo. Aunque el metal sólido reacciona lentamente, el polvo metálico reacciona con facilidad y en algunos casos, muy vigorosamente.
Los compuestos de manganeso tienen muchas aplicaciones en la industria. El dióxido de manganeso se usa como un agente desecante o catalizador en pinturas y barnices y como decolorante en la fabricación de vidrio y en pilas secas.
El manganeso es un compuesto muy común que puede ser encontrado en todas partes en la tierra. Es uno de los tres elementos trazas tóxicos esenciales, lo cual significa que no es sólo necesario para la supervivencia de los humanos, si no que también es tóxico cuando está presente en elevadas concentraciones en los humanos. Las comidas que contienen las más altas concentraciones de Mn, son los granos y arroz, las semillas de soya, huevos, frutos secos, aceite de oliva, judías verdes y ostras. Después de ser absorbido en el cuerpo humano, el manganeso será transportado a través de la sangre al hígado, los riñones, el páncreas y las glándulas endocrinas.
En plantas, los iones del manganeso son transportados hacia las hojas después de ser tomados del suelo. Cuando se absorbe poco manganeso desde el suelo, puede ocasionar alteraciones en los mecanismos de las plantas. El Mn puede causar síntomas de toxicidad y deficiencia en plantas; cuando el pH del suelo es bajo las deficiencias de manganeso son más comunes (García, 1992).
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4.4.5. Plomo
El plomo es un elemento peligrosa según la EPA, los compuestos de plomo considerados por la EPA como sustancias peligrosas son: Acetato de plomo, arsenato de plomo, cloruro de plomo, fluoborato de plomo, fluoruro de plomo, ioduro de plomo, nitrato de plomo, estearato de plomo, sulfato de plomo, sulfuro de plomo y tiocianato de plomo.
Se reporta que el plomo se usa en la fabricación de tanques de almacenamiento, pipas y equipos donde se requiere material resistente a la corrosión. En la industria química en la refinación del petróleo, en la industria de la construcción. También se usa como ingrediente en la soldadura, en la industria automovilística, en la elaboración de tetraetilo de plomo y compuestos orgánicos e inorgánicos, en pigmentos para pinturas y barnices, baterías, vidrio y cristal, vitrales, en el vidriado de cerámica. También se usa en la metalurgia y en varias aleaciones (Kabata-Pendias y Pendias, 1992).
El plomo se acumula en los cuerpos de los organismos acuáticos y organismos del suelo. Estos experimentarán efectos en su salud por envenenamiento por este metal. Las funciones del suelo son perturbadas por la intervención del Pb, especialmente cerca de las autopistas y tierras de cultivos, donde concentraciones extremas pueden estar presentes. Los organismos del suelo también sufren envenenamiento por este metal.
El Pb es un elemento químico particularmente peligroso, y se puede acumular en organismos individuales, pero también entrar en las cadenas alimenticias.
4.4.6 Cinc.
Es un elemento considerado por la EPA como sustancia peligrosa en su compuesto de cloruro de cinc y cancerígeno como cromato de cinc. Se usa para preservar la madera, en la refinación de aceite, en el cemento para dentistas, síntesis química, manufactura de pergamino, carbón activado, desodorantes, desinfectantes, tintes y soluciones para
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embalsamar. El cromato de cinc se usa como pigmento en la superficie de linoleums. También se usan para dar resistencia a la corrosión de laminados.
El agua es contaminada con cinc, debido a la presencia de grandes cantidades de este en las aguas residuales de plantas industriales. Estas aguas residuales no son depuradas satisfactoriamente. Una de las consecuencias es que los ríos están depositando fango contaminado con cinc en sus orillas, y este metal puede incrementar la acidez de las aguas.
En suelos ricos en cinc sólo un número limitado de plantas tiene la capacidad de sobrevivir. Esta es la razón por la cuál no hay mucha diversidad de plantas cerca de industrias de cinc. Debido a los efectos de este metal sobre las plantas es una amenaza sería para la producción agrícola. El metal puede interrumpir la actividad en los suelos, con influencias negativas en la actividad de microorganismos y lombrices. La descomposición de la materia orgánica posiblemente sea más lenta debido a esto (Kabata-Pendias y Pendias, 1992).
4.4.7. Hierro
Es un metal maleable, tenaz, de color gris plateado y magnético. El Fe se encuentra en muchos minerales y esta presente en las aguas freáticas y en la hemoglobina roja de la sangre. El uso más extenso de este metal es para la obtención de aceros estructurales, además de la fabricación de imanes, tintes, pigmentos, pulidores y abrasivos. Es un buen agente reductor y dependiendo de las condiciones, puede oxidarse hasta el estado 2+ 3+ y 6+. El hierro (III)-arsenito pentahidratado puede ser peligroso para el medio ambiente, ya que resulta muy agresivo con las plantas, aire y agua que las contienen (Garcia, 1992).
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