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IV. FENOLOGÍA Y RESPUESTA AGRONÓMICA DE TRES VARIEDADES DE

4.2. MATERIALES Y MÉTODOS

4.2.10. Metodología de Evaluación

4.2.10.1. Etapa de emergencia

En la primera etapa de emergencia se midió el porcentaje de germinación, la longitud de la raíz y los días a la germinación.

 Análisis del suelo. Las muestras obtenidas de suelo se analizaron en el laboratorio de suelos de la de Agrocalidad del Ministerio de Agricultura.

 Porcentaje de germinación. Se evaluó el porcentaje de plantas que han prendido y/o germinado a los 21 días después de la siembra (Gillén, et. al. 2010).

 Longitud de la raíz. Se midió con una regla graduada a los 21 días, es decir cuando se calculó el porcentaje de germinación.

4.2.10.2. Etapa vegetativa

En la etapa vegetativa se evaluó los días presencia tres foliolos, días primer macollo, número y altura macollos y altura de la planta.

 Días aparición hojas verdaderas. Se determinó en base a las observaciones visuales que se observó a la aparición de las hojas verdaderas (tres foliolos).

 Número y altura de macollos basales. Se realizó en base al conteo manual y con una regla milimetrada se determinó la altura del macollo.

 Altura de planta (cm). La altura de la planta es considerada como la distancia media comprendida entre la parte basal del tallo hasta el ápice de la hoja (altura de la canopía). Los datos fueron tomados de 10 plantas al azar comprendidas dentro del área útil de cada unidad experimental., para ello se utilizó una regla milimetrada, cuya posición fue perpendicular y siempre en contacto con la superficie del suelo (Toledo y Shutze, 1982).

71 4.2.10.3. Etapa de cosecha

En la etapa de cosecha se midió el número de plantas m2, altura de la planta, porcentaje de

cobertura aérea y basal, número y altura de rebrotes, porcentaje composición botánica, relación tallo/hojas, producción de forraje verde y materia seca (t/corte), incidencia a plagas y enfermedades, longitud de la raíz y días a la cosecha (primer corte).

 Cobertura basal (por ciento). La cobertura basal se evaluó con el método de la transecta permanente, se determinó el área ocupada por la planta en el suelo a nivel de la corona y por regla de tres se determinó el porcentaje (Canfield, 1941). 1= 10-20 por ciento de área cubierta (muy poco cubierta), 2= 21-40 por ciento de área cubierta (poco cubierta), 3= 41-60 por ciento de área cubierta (parcialmente cubierta), 4= 61- 80por ciento de área cubierta (cubierta) y 5= >80 por ciento de área cubierta (bien cubierta)

 Número de tallos por planta. Se determinó con el conteo manual de cada uno de los tallos de 10 plantas al azar, este parámetro se realizó por cada tratamiento hasta la aparición de nos nuevos rebrotes, y se calculó los promedios (CIAT, 1982)

 Color de Flor. No hubo inducción de la floración en ninguna de las variedades.

 Número plantas m2. Se utilizó un cuadrante de 0,5 m2, para lo cual se realizó el

conteo manual del número de plantas en cada cuadrante y luego se expresó en plantas por m2.

 Número y altura de nuevos rebrotes. Cuando por razones climáticas no hay inducción de la floración (Harris, 1978) indica que la utilización del cultivo es en base al conteo manual de los nuevos rebrotes de la corona y cuando alcancen 5 – 7 cm. de altura.

 Composición botánica. Se calculó la composición florística sobre la base de cobertura vegetal en porcentaje.

 Relación hojas/tallos. Se utilizaron submuestras de las muestras obtenidas para rendimiento de forraje. Se separaron en los componentes morfológicos (hojas y tallos), se secaron y se pesaran para posteriormente estimar el porcentaje de hoja y tallo en la

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muestra. La relación hoja/tallo se determinó al dividir el rendimiento de hoja entre el de tallo cuándo la planta emitió 4 a 5 brotes nuevos (León, 2003) ya que no hubo inducción de la floración.

 Producción de forraje Verde (t/ha/corte). Hoyos et al. (1996) menciona que se registrará los datos cuando la planta haya alcanzado cierto grado de madurez. De cada unidad experimental, tomando en cuenta el efecto de borde, se recolectó el forraje que se encontró dentro del cuadrante de varillas de un metro cuadrado. Los datos recolectados se expresaron en toneladas de materia verde por corte por hectárea (MV/ha/corte).

 Producción de materia seca (t/ha/corte). La producción de cada variedad de forraje verde se expresó en toneladas de materia seca por año por hectárea (MS/ /ha/c); Hoyos et al., (1996) para ello se tomó el peso de la muestra verde en un metro cuadrado; y este valor se lleva a su equivalencia en producción de MS por hectárea.

 Incidencia a Plagas y Enfermedades. Antes de cada corte se evaluó los daños ocasionados por posibles enfermedades; se considera a las plantas afectadas y que presentan los síntomas característicos por cada enfermedad y se califica de 1 a 6 (CIAT, 1982).

 Frecuencia de corte. Se determinó individualmente para cada cultivar tomando en cuenta el cuándo la planta emitió 4 a 5 brotes nuevos (León, 2003) ya que no hubo inducción de la floración. La alfalfa se debe cortar entre los 5 a 7 centímetros sobre la superficie del suelo, ya que a esa altura no se daña la corona de la planta ni los rebrotes, los cuales serán el forraje del siguiente corte (INFOAGRO, 2005).

 Nodulación. En el tercer corte se cavo cuidadosamente alrededor de las raíces, se descalzo la planta y se contabilizo los nódulos vivos. Se calificó tanto la abundancia de los nódulos como su color interno (Murillo, 2000).

 Análisis Beneficio/costo. Se realizó comparando entre los ingresos totales que está en base a la producción de forraje verde de la alfalfa de cada uno de los tratamientos sobre los egresos totales del cultivo.

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 Días a la cosecha del primer corte. Se realizó cuándo las plantas emitieron entre 4 a 5 brotes nuevos.