En este apartado y una vez analizadas las cuestiones teóricas y de corrientes de pensamiento a las que podemos remitirnos para entender las nuevas experiencias comunitarias agroecológicas, vamos a exponer la metodología de trabajo desarrollada en esta tesis doctoral. Para ello, vamos a abordar, en primer lugar, algunos apuntes metodológicos sobre el desarrollo metodológico de la tesis y del trabajo de campo, principalmente; para, en segundo término, exponer las dimensiones de estudio, utilizadas en la exposición de los estudios de caso. Esta división es debida a la importancia específica de las dimensiones de análisis y su relación con la metodología. En definitiva, este apartado pretende contar cómo se ha realizado este trabajo de tesis doctoral, tanto en su dimensión teórica como en su vertiente práctica del trabajo de campo.
3.a. APUNTES METODOLÓGICOS O CÓMO HICE ESTA TESIS DOCTORAL.
En este primer apartado metodológico, vamos a analizar todo el recorrido por el trabajo preparatorio para llegar al desarrollo de las dimensiones de estudio. Así, vamos a ir exponiendo las distintas fases metodológicas de las que ha constado esta tesis doctoral, a saber:
1. Comienzo del proceso con el primer año de investigación doctoral y defiendo tesina.
2. Empiezo a cercar el objeto de estudio: revisión bibliográfica, visitas a encuentros y experiencias variadas.
3. Defino criterios, principios de metodología de trabajo y selecciono las experiencias.
4. Desarrollo del trabajo de campo en las experiencias seleccionadas: acceso, visitas de campo, entrevistas y devolución del estudio de caso.
5. Aprendizajes y cuestiones del proceso metodológico.
Este trabajo arranca con los inicios del doctorado. Durante el primer año de investigación, tras el año de docencia, estuve realizando un acercamiento, mediante fuentes secundarias principalmente, al movimiento de ecoaldeas. Este acercamiento, fruto del cual presenté el trabajo de suficiencia investigadora bajo el título Iniciativas
innovadoras de desarrollo rural sostenible: estudio de caso de las ecoaldeas, me
permitió dos cosas, fundamentalmente:
• un primer contacto con el paraguas de la neorruralidad comunitaria, a través del discurso de la red global de ecoaldeas y su homóloga nacional, la red ibérica de ecoaldeas.
• conocer el crisol diverso de experiencias que se mueven en esos procesos de retorno al campo.
propia, realicé varias visitas a diversas iniciativas en el medio rural, con el objetivo de ir adentrándome en la temática. Incluso durante el año de docencia (2006) visité dos experiencias: la ecoaldea El Pardal en la Sierra de las Villas (Villacarrillo, Jaén), los días 6 y 7 de mayo, y la masía okupada de Kan Pasqual, con motivo del encuentro de preokupación y agitación rural, del 28 de junio al 3 de julio. Este primer contacto con un proyecto okupado me hizo ser consciente de la diversidad de propuestas que me iba a ir encontrando dentro del fenómeno neorrural, aún siendo sabiendo que mi esfuerzo iba a centrarse en analizar el surgimiento y actualidad del movimiento de ecoaldeas, durante el curso 2006-2007.
En el comienzo de ese curso académico 2006-2007, empecé a realizar una revisión bibliográfica sobre ecoaldeas y proyectos comunitarios en la península, hecho que resultó complejo dada la escasa bibliografía al respecto. Uno de los hándicaps, que se mostraban en ese momento y que se han mantenido a lo largo del trabajo, es la escasa información indexada que podemos encontrar166. Así y para contraponer esto, una de
las primeras reacciones fue conocer a personas que estuvieran participando de la RIE y con las que poder situar el objeto de estudio, ya que esta realidad está bastante invisibilizada en la academia. En este momento y tras búsquedas en internet y, fundamentalmente, a través de personas que participaban o habían participado de encuentros de ecoaldeas, conozco a José Luis Escorihuela. José Luis es una de las personas que coordina la RIE y participa de la red europea de ecoaldeas (GEN-Europe) y al que visité en Artosilla, con motivo de una de las actividades que realizaban (quedada otoñal), entre los días 27 de octubre y 5 de noviembre de 2006. Este primer contacto me permitió, en primer lugar, acercarme al pueblo okupado de Artosilla y levemente al proyecto de Artiborain167, así como tener unas primeras pinceladas de lo
que eran los proyectos de vida en comunidad y las ecoaldeas. Durante esa misma visita, también visité, de forma muy superficial, los pueblos okupados de Aineto y de Sieso de Jaca.
El proyecto de investigación de ese primer año pretendía realizar una revisión bibliográfica de los estudios llevados a cabo sobre comunidades rurales y ecoaldeas, revisión que me permitiera encontrar los elementos para comenzar a configurar el marco teórico de mi proyecto de investigación; y posteriormente y gracias a la revisión bibliográfica anterior, realizar una aproximación inicial a lo que significaban y representaban las ecoaldeas. Para ello, realicé:
• una revisión bibliográfica de estudios y autores clave sobre experiencias comunitarias. Uno de los primeros trabajos elaborados sobre la vida en la naturaleza, y que actualmente es un referente para este tipo de iniciativas y estilos de vida alternativos, es el libro Walden o mi vida entre bosques y 166Como observamos en los estudios de caso, estas experiencias se mueven fuera de la producción
académica convencional.
167Artiborain en el nombre de la asociación que aglutina a tres pueblos en el prepirineo oscense Ibort, Aineto y Artosilla, pueblos abandonados propiedad del Gobierno de Aragón y que fueron cedidos a la asociación en 1986. Algunos trabajos sobre este proyecto son El movimiento neo-rural en el pirineo
aragonés. Un estudio de caso: la asociación Artiborain, por Carmen Laliena Sanz (2004), en la base
lagunas, de Henri D. Thoreau (1854).
◦ Asimismo, el estudio de estos trabajos empezó a introducirme en las cuestiones que se planteaban en dichas ecoaldeas, cuestiones que configurarían elementos del marco teórico del proyecto de investigación. Todas tenían un elemento común y era su planteamiento crítico frente al devenir de nuestras sociedades occidentales, crítica a los modos de producción y consumo, alejados de concepciones donde el proceso de construcción social aparece ligada a la naturaleza en una dinámica de coevolución. Así, se erige una crítica como elemento aglutinante de todas estas iniciativas, donde trabajé con autores, todos ellos con propuestas de modelos alternativos de desarrollo, como Iván Illich, Sevilla Guzmán, de Sousa Santos, Max-Neef, Enric Tello, entre otros. Con las aportaciones de estos autores he elaborado una aproximación al marco teórico del proyecto de investigación formado por las diferentes ópticas de estos autores. Dicho marco teórico, en constante revisión, fue enriquecido por las lecturas de autores como Alfonso Camarero Rioja, Ángel de Blas Rodríguez Eguidazabal, Xosé Elías Trabada Crende, Jesús Ibáñez, sociólogos rurales todos ellos que reflexionan sobre la situación del medio rural español y los nuevos movimientos de población. Estos análisis se configuraron como fundamentales para entender el surgimiento de las ecoaldeas (ya que éstas aparecen ligadas a procesos de despoblación, de pérdida de biodiversidad, de cultura tradicional) así como para introducir la temática de la realidad del medio rural ibérico.
• un análisis de las ecoaldeas en cuanto a aproximación conceptual, objetivos y evolución del movimiento global de ecoaldeas. Esta prospectiva y primer acercamiento a la naturaleza de estas experiencias me permitió cercar el objeto de estudio en esta primera fase de la investigación.
Paralelamente a este trabajo de revisión y análisis, decidí participar de los encuentros estatales de ecoaldeas que organiza la RIE como primera toma de contacto y sin mayores pretensiones metodológicas. Así, durante el año 2006 participé como voluntaria en la preparación del VIII Encuentro de Ecoaldeas en Los Jardines de Acuario (Sierra Espuña, Murcia), del 7 al 10 de septiembre. Esa participación implicó trabajar durante la semana anterior al encuentro, para realizar diversas tareas de logística, equipamiento, limpieza, entre otras aspectos, de los distintos espacios donde se iba a celebrar el encuentro. En ese encuentro conocí muchas personas de distintos lugares, algunos proyectos presentes como Tamera (Portugal) y, sobre todo, pude conocer in
situ cómo era un encuentro de ecoaldeas de la RIE. Posteriormente y siguiendo con la
metodología de trabajo para la realización de la tesis doctoral he participado de los encuentros de 2007 (Lakabe, Navarra), 2008 (Matavenero, León) y 2010 (Cortijo Al- Hamann, Lucainena, Almería).
Una de las cuestiones que aprendí en los primeros encuentros y que se ha repetido reiteradamente durante esta tesis doctoral, es que un trabajo sobre experiencias que se mueven en lo práctico, en el trabajo in situ, en las problemáticas cotidianas, y con el
grado de complejidad que implica una iniciativa comunitaria, es la perentoria necesidad de estar presente en los espacios. Así, esta es una de las reflexiones que me surgen y por las que pienso que este trabajo de tesis doctoral, aún teniendo un importante trabajo de campo, podría haberse mejorado con más visitas y estancias en los lugares de estudio.
Tras la defensa del trabajo de suficiencia investigadora, Iniciativas innovadoras de
desarrollo rural sostenible: estudio de caso de las ecoaldeas, y siendo consciente de la
diversidad de propuestas en la alternatividad rural, decidí ampliar mi objeto de estudio a la neorruralidad politizada, más allá de las ecoaldeas. Es por ello que, junto a la participación en los encuentros de ecoaldeas, participé también y de forma paralela en los encuentros de preokupación y agitación rural. De esta forma, estuve en el encuentro de verano de junio de 2009, la semana del 2 al 7 de junio, en Sieso de Jaca168. En cada uno de estos encuentros, la dinámica es similar: hay algunas
actividades-talleres formativos así como momentos lúdicos al tiempo que se proponen una serie de trabajos necesarios para el lugar. Los encuentros de preokupación y agitación rural siempre son momentos para dejar trabajo hecho, desde el apoyo mutuo de quien participan.
TABLA FECHAS ENCUENTROS DE ECOALDEAS Y
DE PREOKUPACIÓN Y AGITACIÓN RURAL + VISITAS REALIZADAS
Encuentros de Ecoaldeas de la
RIE Encuentros de preokupación y agitación rural 2006 IX Encuentro de la RIE, Jardines de
Acuario (Totana, Murcia), 7-10 septiembre.
Kan Pasqual (Collserola, Barcelona), 28 junio al 3 julio.
2007 X Encuentro de la RIE, Lakabe “Decrecer para que tod@s podamos crecer” (Valle de Arce, Nafarroa, 23-26 agosto).
No hubo encuentro.
2008 XI Encuentro de la RIE,
Matavenero (León), 7-11 agosto. No hubo encuentro. 2009 XII Encuentro de la RIE, Samara
(Requena, Valencia), 20-23 agosto.
Sieso de Jaca (Huesca), 2-7 junio.
2010 XIII Encuentro de la RIE, Cortijo Los Baños Al-Hamam (Lucainena de las Torres, Almería), 9-12 sept.
Comunidad Els Monars (Alta Garrotxa, Girona), 28 junio al 4 de julio.
168Cabe señalar que a ese encuentro fui, desde Barcelona, con algunas personas de Can Masdeu, ya que coincidía con la segunda visita que realizaba al proyecto rurbano. La propuesta de esta segunda visita la hice coincidir con las fechas del encuentro estival para economizar las visitas del trabajo de campo.
2011 XIV Encuentro de la RIE, As Corcerizas (Ourense, Galicia) 25- 28 agosto.
I Encuentro de preokupación y agitación rural del sur, Cortijo El manzano
(Granada), 14-16 enero; Encuentro en el Valle de Arce y Lónguida, 19-26 junio; Encuentro invernal, Sieso, 15-18 diciembre.
Fuente: Elaboración propia. Las actividades en las que participé aparecen coloreadas en gris. El hecho de tener presente incorporar la neorruralidad politizada, hizo que se ampliaron las tradiciones y aportaciones del marco teórico, a través de la okupación rural y las experiencias colectivas rurbanas. Tenía claro que las ecoaldeas formaban parte del crisol diverso de la neorruralidad pero prefería centrarme el trabajo de campo en okupaciones rurales y experiencias colectivas rurbanas. Así, los cursos 2008- 2009 y 2009-2010, tuvieron sus etapas de lectura y revisión teórica de publicaciones sobre agroecología o despoblación rural, rurbanidad y okupación rural, movimientos sociales, entre otros temas.
Las primeras visitas a los encuentros de ecoaldeas, la participación en el encuentro de preokupación y agitación rural de Kan Pasqual y las visitas a otras experiencias fueron enriqueciendo el conocimiento sobre la realidad comunitaria en la península. Esta primera toma de contacto (años 2006-2008) era fundamental para empezar el proceso de selección de las experiencias potencialmente objeto de estudio posterior. La óptica investigadora que prevalecía en esta selección era encontrar aquellos proyectos que permitieran dar una visión representativa de las experiencias comunitarias agroecológicas. Para ello los estudios de caso selecccionados debían:
• estar repartidos por distintos lugares de la península, es decir, que hubiera una diversidad territorial de los estudios de caso, para que no coincidieran en la misma comunidad autónoma,
• alguno de ellos debía, en su ubicación física, combinar lo rural con lo peri- urbano. En este trabajo había voluntad por incorporar la dimensión urbana, de ahí el título del mismo. Un estudio sobre experiencias alternativas de vida en comunidad puede caer, muy fácilmente, en el estudio de experiencias ubicadas en el medio rural exclusivamente. Ello es debido a que una mayoría importante de este tipo de iniciativas se mueven en zonas de montaña o interior peninsular. Sin embargo, para este trabajo, había una voluntad de contemplar la realidad urbana, como cuestionamiento y visibilización de propuestas que planteaban una relación distinta entre lo rural y urbano. De ahí que este trabajo contemple las alternativas y resistencias desde lo rural-urbano.
Siendo consciente de ello y teniendo en cuenta que los proyectos debían estar ubicados en lugares distintos, manteniendo alguno de ellos una ligazón con lo urbano así como partir de una visión politizada y crítica de la vida, era necesario fijar criterios para escoger qué proyectos iban a ser los estudios de caso de este trabajo sobre alternativas y resistencias desde lo rural-urbano. Dado que el objetivo era trabajar con experiencias comunitarias agroecológicas, los criterios fueron los siguientes:
1. intencionalidad, es decir, la propia voluntad de las personas de emprender el proyecto, lejos de adscripciones preestablecidas (vivir en un pueblo, ser familia de, por ejemplo),
2. vínculos comunitarios, es decir, la apuesta por la vida en grupo compartida en el mismo espacio físico,
3. agroecología, como metodología de vida y discurso político.
Con estos tres criterios y teniendo en cuenta los matices anteriores, a finales de 2008, se seleccionaron tres estudios de caso: la experiencia del pueblo alternativo de Lakabe, el proyecto rurbano de Can Masdeu y el colectivo Escanda. Este último no aparece como estudio de caso final, porque fue descartado tras la finalización del trabajo de campo.
MAPA-UBICACIÓN DE LOS ESTUDIOS DE CASO (de izquierda a derecha: Escanda, Lakabe y Can Masdeu)
Fuente: Elaboración propia a partir de googlemaps, en http://maps.google.es/maps?hl=es&tab=wl. De forma paralela a la selección de las experiencias objeto de estudio, vi conveniente reforzar el consiguiente trabajo de campo con el testimonio de personas clave dentro del paraguas diverso de los procesos de vida en comunidad. Así, al contacto de Escorihuela, ya comentado, hay que sumar un informante clave más. Su nombre es Elías López Ros y pertenece a la Red de Permacultura del Sureste169 y a la RIE, entre
otras iniciativas. A Elías lo conocí al participar en el VIII encuentro de la RIE, había seguido su trayectoria y, también, por cercanía con mi lugar de nacimiento y residencia familiar. Ambos contactos me permitieron momentos muy ricos para situar y mejor entender las lógicas de funcionamiento de los procesos comunitarios. Con José Luis Escorihuela la entrevista la realizamos en el salón de mi casa, el 9 de octubre de 2009, con motivo de su visita a Córdoba para presentar su libro Camino se hace al andar
(2011); mientras que para el caso de Elías, tras contactar con él, me desplacé a su casa, en Murcia, donde pudimos conversar un largo rato, el 28 de diciembre de 2009.
Una vez realizada la selección el siguiente paso era contactar con dichos proyectos, acceder a las experiencias. Sólo conocía, de forma muy liviana, el pueblo de Lakabe, al haber participado en el X Encuentro Estatal de Ecoaldeas, en agosto de 2007, durante la finalización del primer año de docencia del programa de doctorada “Agroecología, Sociología y Desarrollo Rural Sostenible”. Entonces, el primer objetivo fue contactar con las tres experiencias y plantearle, de forma transparente y sincera, la motivación del trabajo y la posibilidad de visitar el proyecto. Esa petición fue enviada:
• en diciembre de 2008 para el proyecto de Escanda, • en enero de 2009 para el proyecto de Can Masdeu,
• y en marzo de 2009 para el caso del pueblo alternativo de Lakabe.
Cabe señalar que en el caso de Escanda, recibí una llamada desde el colectivo, cuya intención era preguntarme mi origen, la institución donde realizaba la tesis y las motivaciones y proyecciones que tenía para con ella. Yo respondía, de forma transparente, a todas las cuestiones y me explicaron que recibían a muchas personas y querían saber un poco más del perfil mío. Este tipo de situaciones, responde a dinámicas de seguridad y control dentro de espacios críticos sujetos a vigilancia por parte de las instituciones. Este dato lo indico como un elemento que se dio en la fase previa de acceso a estas experiencias.
Las respuestas de aceptación de Can Masdeu y Escanda fueron rápidas y las visitas a ambos proyectos las organicé de forma complementaria. Así, en primer lugar fui a la aldea de Ronzón, donde se sitúa el colectivo de Escanda, entre los días 15 y 30 de enero de 2009, donde tuve un primer acercamiento. La segunda visita la realicé entre el 13 y el 27 de mayo, momento en que realicé el grueso del trabajo de campo con 7 entrevistas grabadas. En el caso de Can Masdeu, me propusieron visitar el proyecto en la primera quincena de febrero, entre los días 2 y 14 de febrero de 2009, como mes abierto y dentro de la organización interna de sus visitas. Posteriormente, realicé una segunda visita del 2 de junio al 1 de julio del mismo año. En esa segunda visita es donde realicé el grueso de las entrevistas semiestructuradas, un total de 10 entrevistas. Para el caso de Lakabe, finalmente, la visita se produjo en septiembre de 2009, durante uno de los períodos de puertas abiertas. Estuve un mes y, en su fase final, realicé 15 entrevistas (2 de ellas sin grabadora)170.
En relación a la entrada en los proyectos, debo apuntar un dato. En las primeras visitas a los tres proyectos, plantee la propuesta (previamente enviada por correo electrónico) a la asamblea. En el caso de Can Masdeu, posteriormente a mi exposición, hubo algunas personas que mostraron su disconformidad con el hecho de plantear este trabajo. No fue un bloqueo pero sí la manifestación de una opinión personal discordante. Quiero dejar constancia de ello, simplemente, como forma de recoger
estas posturas, que también forman parte del recorrido metodológico de esta tesis doctoral.
Tanto para las primeras como para las sucesivas visitas, siempre he recurrido a la misma dinámica, es decir, consultar la disponibilidad del proyecto y adaptarme a su agenda. Este funcionamiento responde a un rol como investigadora, donde me sitúo en un plano de igualdad con el resto de personas que quieren visitar estos proyectos. De esta forma, quería evitar posibles posiciones de privilegio, adentrándome en las experiencias como una persona más. La propuesta estaba lanzada pero siempre dejando a la propia experiencia que decidiera cuando podía visitarles. En los tres casos, me contestaron como a una visita más, indicándome las posibilidades o posibles fechas