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El segundo foco de interés considerado corresponde a las metodologías utilizadas por el Ministerio de Obras Públicas en el proceso de Participación Ciudadana del Embalse Las Palmas.

De las entrevistas realizadas se desprenden cuatro categorías a partir del presente foco de interés, las cuáles se analizarán con apoyo del Manual de Participación Ciudadana para Iniciativas del Ministerio de Obras Públicas.

La primera categoría corresponde al Tipo de Actividad, la cual representa las acciones que se realizaron al interior de cada actividad, ya que en una reunión se pueden distinguir diversas herramientas metodológicas que se orientan a fines distintos en momentos específicos de las reuniones.

“bueno en esas reuniones nos explicaban ellos, las primeras reuniones explicaron porque tenían que hacer un estudio del medio ambiente, después nos explicaron como iban, va a ser el embalse, por donde iban los canales, como se iba a mantener el embalse, todas las protecciones que se iban a hacer para el medio ambiente, principal, como se iban a recuperar los

árboles nativos que si se va a perder uno que otro animalito…” (Entrevista 1).

A través de estos elementos se desprende que parte importante del tiempo y de las actividades realizadas se dedicó a la entrega de información de las obras contenidas en el proyecto por parte del Ministerio de Obras Públicas a la comunidad asistente a las reuniones.

“Nos han hecho charlas donde nos van a pagar a los que nos van a

expropiar, nos van a pagar y todo ese asunto”. (Entrevista 2).

En estas reuniones los representantes del MOP entregan información general a quienes deberán ser reasentados, explicándoles a grandes rasgos el procedimiento establecido en la Ley Orgánica de Procedimientos de Expropiaciones, por lo tanto se refieren a acciones individuales que son necesarias de ejecutar para la realización del proyecto.

“Teníamos sesiones, pero hay gente que es dueña de terrenos y gente que no es dueña de terreno, por ejemplo yo no soy dueña de terreno, pero para allá hay, se hicieron grupos para trabajar con los dueños y con los no dueños, yo estoy en el de no dueños y me dijeron que sí, que a mí me tenían que dar una platita para llevarme, yo tengo donde vivir, un sitio, pero tengo que mejorar la casita, si no tuviera ellos se encargan de conseguir un terreno para llevar gente” (Entrevista 1).

afectación provocado por el proyecto. Además a través de esta metodología el Ministerio levanta información sobre tipo de afectación, identificación de los afectados, tipo de propiedad afectada y entre otras, entregándoles información sobre las alternativas que se manejan para los afectados.

De estas categorías y sus características se puede determinar que según el Manual de Participación Ciudadana del MOP, específicamente su Tabla 4, estas actividades corresponden a una modalidad consultiva, la cual debe ser utilizada cuando “se pide el parecer, opinión y contribución de los actores. Eventualmente, se concilia y se llega a acuerdos o incluso se deciden alternativas de elementos no vitales” (Ministerio de Obras Públicas, 2009, p. 43).

Para este tipo de modalidad el Manual propone una batería de herramientas metodológicas para ser utilizada en diferentes casos, según tipo de focalización de actores, territorio y fin de la actividad. Según lo levantado en la entrevistas se puede desprender que para las actividades realizadas se ha ocupado una diversidad de herramientas, las cuales se detallan a continuación.

La primera de estas herramientas es el Taller Participativo, el cual, según lo indica el Manual MOP, tiene como objetivo “recoger y/o validar información con grupos representativos de la comunidad, sobre ciertos temas a través de un trabajo en conjunto donde participan todos los asistentes” (Ministerio de Obras Públicas, 2009, p. 154)

Entre las recomendaciones que entrega el Manual, se encuentra que de acuerdo al objetivo de la actividad y la cantidad de personas variará la herramienta a utilizar, entre las que se encuentran juego de roles, trabajo en grupos, etc.

Otra de las recomendaciones que da el Manual es la importancia del equipo facilitador en el taller, la familiaridad y confianza que establezca con los participantes serán claves para los objetivos deseados.

Otra de las herramientas utilizadas es la reunión con la comunidad o asambleas, la cual tiene por objetivo “informar a la población sobre aspectos relacionados con la decisión y/o generar una instancia de intercambio, entre los distintos actores involucrados” (Ministerio de Obras Públicas, 2009, p. 143).

Las asambleas “pueden tener el carácter de taller, seminario o trabajo en grupo, actividades que deben ser muy acotadas ya que la convocatoria es amplia y es importante que participen todos. Generalmente participan de ellas ejecutivos de la empresa, autoridades locales, vecinos, organizaciones sociales, universidades y ONG´s, entre otros, siendo evaluadas exitosamente en relación al número de asistentes y la representatividad de las organizaciones convocadas” (Ministerio de Obras públicas, 2009, p. 143).

Una especial valoración del lugar donde se debe realizar las asambleas es la que entrega el Manual entre sus recomendaciones para esta herramienta, indicando “Verificar que el lugar de la reunión sea cómodo y neutral, que facilite la asistencia y participación de las personas y no genere un clima de desconfianza ni intimidación” (Ministerio de Obras Públicas, 2009, p. 144).

Se debe destacar el valor de la caja de herramientas que entrega el Manual del Ministerio de Obras Públicas, por cuánto se desprende de las entrevistas que muchas de las herramientas utilizadas han sido obtenidas y planificadas según lo indica dicho documento.

Cómo se ha analizado con anterioridad, una de las formas de levantamiento de información fue dividir a los asistentes en grupos de acuerdo a la forma en

“Nos separaba la gente (del Ministerio) en sillas, entonces después la siguientes reunión se exponía todo lo que se había dicho en la anterior,… ahí conversábamos sobre lo que a mí me afectaría, que me faltaría. Ahí la persona que estaba con nosotros escribía,… y nos hacían que escribiéramos

en una hoja donde habían preguntas” (Entrevista 1).

El levantamiento de información se realizó en el marco de las actividades y a través de grupos con características similares, los que fueron separados y a través de un moderador que guio la conversación se recopiló la información para el proyecto. Además se utilizó como herramienta de registro un cuestionario con preguntas que debían ser respondidas por los participantes de los grupos y que fueron entregadas al moderador de la mesa.

De la misma experiencia detallada, se aprecia que la sistematización de la información se daba reunión a reunión, presentando la devolución de esta al inicio de cada actividad con el objetivo de continuar con el trabajo desde los alcances tomados en la reunión anterior.

Un punto que se relevó en las entrevistas realizadas fue la utilización del lenguaje en sus diversas formas.

“… hablaban el lenguaje de nosotros, porque usted sabe que en el campo no se habla el mismo lenguaje de la ciudad” (Entrevista 1).

La importancia que toma el lenguaje oral de los expositores es muy relevante para la comunidad, ya que es a través de ellos que se informan sobre el proyecto, por lo que la expresión oral se transforma en un facilitador de la comunicación entre ambas partes. Además la comunidad reconoce la preocupación de utilizar un lenguaje que es propio de ellos y no de las personas que están realizando la exposición.

“Han venido todas estas veces, nos han mostrado unas fotos preciosas,

donde va a llegar el agua, donde van a levantar los caminos” Entrevista 2.

“ahí nos mostraban unos videos en una pantalla grande de como se iba a ver el embalse,… más gráfico porque tendríamos que ser muy ignorantes para no entender” (Entrevista 2).

El lenguaje multimedia se presentó para mostrar cual sería la condición final del embalse, con sus diferentes componentes construidos, lo que valoraron los entrevistados, ya que les sirvió para comprender el alcance del proyecto, facilitando de esta manera el contexto de la información entregada y de la participación de ellos en el proceso.

“mis vecinos escribían, incluso tengo una yerna que ella me llenaba la hojita

sobre las respuestas que yo daba” (Entrevista 1).

El lenguaje escrito es una forma de comunicación muy eficiente al momento de levantar información y entregar documentación a los participantes de las actividades, sin embargo, un mal diagnóstico de los actores participantes puede hacer que este se transforme en una barrera cuando se enfrenta a personas que no manejan la escritura y la lectura, lo que impide que la información levantada sea de primera fuente, ya que –como en este caso- lo que queda en el papel es la interpretación de un tercero y no del afectado directamente.

En este sentido, el testimonio superior da cuenta de que la elección del lenguaje escrito como una de las herramientas utilizadas en el proceso, no es objetiva para todos los actores participantes, estableciendo limitantes y contraviniendo aquellos principios rectores que propone el mismo Estado a través de la Subsecretaria de Desarrollo Regional, en específico aquellos que dice relación con la equidad y no exclusión. El principio de la equidad no estaría siendo cumplido al momento de no garantizar que aquellos que

(SUBDERE, 2010, p. 18). En el caso de la no exclusión, estaría en falta por cuanto no participarían adecuadamente “todos quienes tengan un interés significativo en un asunto y que puedan ser afectados por los acuerdos del proceso” (SUBDERE, 2010, p.18).

8.1.3 Limitantes

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