son los agentes de contraste que suelen emplearse para destacar los tejidos blandos del cuerpo. Se ha asociado su uso con shocks anafilácticos, inestabilidad cardíaca e intoxicación renal, especialmente en pacientes diabéticos. En un estudio que se llevó a cabo con 319 pacientes con función renal anormal causada por «agentes de contraste de alta osmolalidad», se observó que casi uno de cada veinte pacientes precisaron una diálisis.[46]
Cientos de miles de casos de dolor de espalda incapacitante y crónico han sido causados por radiografías de la columna vertebral, que se llaman
mielogramas. En este proceso de diagnóstico se utiliza un medio de contraste que se inyecta en el canal espinal y se introduce por los discos y las raíces de los nervios de la espina dorsal, de la que entonces se saca una radiografía. Cada vez se acumulan más pruebas de que cierto número de pacientes de mielograma acabarán presentando una afección llamada aracnoiditis, que causa un dolor permanente e implacable y que, de hecho, acaba por impedirles la movilidad.
La aracnoiditis es una afección muy desconocida, en la que la membrana
media que protege el nervio espinal queda cicatrizada. Los nervios se atrofian y se enredan en el denso tejido de la cicatriz, que ejerce una presión constante sobre la columna. El doctor Charles Burton, un cirujano ortopédico estadounidense, que trabaja en el Institute for Low Back Care (Instituto para el tratamiento de los problemas lumbares) de Minneapolis, Minnesota, que es uno de los pocos médicos que han estudiado la aracnoiditis adhesiva lumbar y del sacro (AALS) calcula que esta es la responsable del 11 por ciento de los casos de «síndrome de la cirugía fallida de espalda», de pacientes que
han salido de la sala de operaciones peor de lo que estaban.
Aunque las causas de la AALS son varias, en opinión del doctor Burton la principal es la introducción de sustancias extrañas en el espacio subaracnoideo. Según afirma, el cuerpo extraño que se ha encontrado en la mayoría de las víctimas es el iofendilato (que en Reino Unido recibe el nombre de Myodil y en Estados Unidos el de Pantopaque), un medio de contraste de base aceitosa que se utiliza en los mielogramas. En los casos de AALS, esta sustancia suele hallarse en un quiste que se encuentra entre la masa del tejido
cicatrizal.
Se estima que alrededor de un millón de personas en todo el mundo padecen aracnoiditis causada por este medio de contraste, pero esta cifra podría quedarse corta. Hasta la década de 1980 se practicaban casi medio millón de mielogramas al año en Estados Unidos.
Eso es exactamente lo que le pasó a Brian, de Massachusetts. En 1980, después de padecer una infección sanguínea por Staphylococcus que le produjo parálisis, fiebre y dolor, Brian tuvo que someterse a una intervención de la espalda. Antes de la operación se
le realizó un mielograma que le dejó residuos de contraste en el cóccix.
En 1993, después de hacerse un esguince en la espalda, desarrolló una espasticidad muscular aguda, que le produjo dolor en las piernas y las lumbares. El dolor aún le obliga a levantarse de la cama cada una o dos horas por la noche. Una resonancia magnética (RM) y una radiografía acabaron revelando que Brian padecía aracnoiditis, y que el mielograma que le habían realizado le había dejado residuos de contraste en el cóccix. «Dieciocho meses después, tras varios médicos, relajantes musculares, terapia
física, inyecciones epidérmicas, quiropraxia e incluso medicamentos antiepiléticos como el Dilantin, parece que nada funciona», afirma.
El Pantopaque fue lanzado en 1944 en Estados Unidos, después de que la profesión médica se mostrara convencida de que era seguro, a pesar de que las pruebas realizadas con animales habían demostrado que el Pantopaque causaba aracnoiditis (en Suecia se prohibió su uso en seres humanos en el año 1948).[47] Aunque
Glaxo dejó de fabricar ese producto con la llegada de los contrastes a base de agua y de las técnicas de imagen, el
iofendilato continuó utilizándose en todo el mundo hasta que se terminaron las existencias de los proveedores, y muchos especialistas de la espalda seguían afirmando que el contraste era seguro.
Ni el Food and Drug Administration ni el gobierno británico dieron ningún paso para prohibir el uso de los mielogramas de base aceitosa. «Aunque se sabía desde el momento de su introducción que el iofendilato tenía una relación causal con la aparición de aracnoiditis, su uso en Estados Unidos nunca fue prohibido por la industria, el gobierno o la profesión médica», afirma
el doctor Charles Burton.[48]
Hasta que los enfermos de AALS provocada por los mielogramas no llevaron a los fabricantes a los tribunales, no se les hizo ningún caso. En el Reino Unido la Arachnoiditis Society (Asociación para la Aracnoiditis) cuenta con unos 1. 000 miembros. Algunos de ellos interpusieron una demanda colectiva contra Glaxo. Después de unas negociaciones minuciosas, Glaxo llegó a un acuerdo extrajudicial con los 426 demandantes, para pagarles siete millones de libras y no tener que admitir su responsabilidad.
Los contrastes a base de agua con que han sido sustituidos tampoco están exentos de peligro. Una mujer a la que se le estaban haciendo pruebas para la ciática (un dolor en la pierna causado por la espalda) con iopamidol (comercializado como Niopam 200 en Estados Unidos), un medio de contraste soluble al agua, sufrió de inmediato paraplejia.[49] Como le sucedió a una mujer de mediana edad a la que se practicó un mielograma con itohexol (Omnipaque), otro contraste soluble al agua.[50] Según el doctor Burton, algunos
medios de contraste nuevos han causado tanto dolor a los pacientes, que se les
han tenido que realizar los rayos X bajo anestesia general. «La profesión médica todavía no ha logrado encontrar un medio mielográfico benigno y efectivo», afirma.[51]