1. Practicante Regimiento “Santiago” de Línea (1879).
Todos los cuerpos de línea y cívicos movilizados Chilenos, tuvieron durante la primera campaña asignados Cirujanos y Practicantes, incorporados al interior de sus cuadros, que prestaron valioso apoyo en combate salvando vidas en la primera línea de fuego;
lo que cambiaría en la segunda campaña por orden ministerial. Gracias al autor J. Antonio Bisama Cuevas, que legó un importante material iconográfico a las futuras generaciones, hemos podido reconstruir el vestuario de estos anónimos juramentados
hipocráticos. Su traje es completamente de paño azul oscuro con vivos plata. Lleva un listón dorado en la bocamanga y kepí que indican su rango símil al Ejército, equivalente al de un Alférez o Subteniente. El brazalete blanco con la cruz de Ginebra
lo identifica como neutral en el campo de batalla. Son elementos inseparables el morral con equipo de primeros auxilios y medicinas y la caramañola con agua. En su cuello y frontal del kepí de paño azul, lleva una S en bronce, insignia de su
unidad en esta época.
2. Auxiliar Chino de Ambulancia (1881).
Francisco A. Machuca nos refiere en su libro, que tras una ceremonia en Lurín, ante
el General en Jefe del Ejército Chileno, Baquedano, “...se procede enseguida al reparto del personal (chino) para los diversos servicios: 500 de los más jóvenes y
resueltos pasan a los Pontoneros del Capitán Villarroel, destinados a hacer saltar las minas, bombas automáticas y cortar los hilos de las baterías eléctricas... 300 van
a las Ambulancias para ayudar al transporte de heridos en el campo de batalla. 200 al Parque destinados a embalar municiones. 100 al Bagaje para distribuir forraje y cuidar del ganado. 300 a la Intendencia General, para formar cargas para las mulas,
transportar bultos, coser sacos y demás trabajos propios del movimiento interno de bodegas y almacenes. El resto al mando de (su líder, Quintín) Quintana, disponibles
a las órdenes de las autoridades superiores. Muchos pasan a ayudantes de los asistentes y aún de asistentes titulares de clases y soldados. Y todos contentos y
felices, con quepíes y uniforme de brín y botas de tropa, proporcionadas por la Intendencia...”. El chino ilustrado lleva traje de civil y sombrero, calzando ojotas de
cuero. El brazalete blanco con la cruz roja lo identifica como auxiliar de Ambulancias,
que entre otras tareas, debieron enterrar los cadáveres en el mismo campo de batalla.
3. Capitán Batallón “Antofagasta” Nº 1 (1879).
Remontándonos al 1º de Julio de 1879, el diario antofagastino El Catorce de Febrero nos informaba sobre esta unidad cívica creada al día siguiente de la ocupación de
dicha ciudad-puerto, en los siguientes términos: “...el uniforme que estrenó el batallón Nº 1 fue de la aprobación y el agrado de todos los que lo vieron.
A su sencillez, reúne lo vistoso y lo cómodo... no ha faltado partidario... de los tradicionales colores colorado o negro que no haya encontrado feo el color tierra
del uniforme del batallón Nº 1...”. Complementariamente, la iconografía nos aclara la vestimenta de la Oficialidad de este cuerpo, de clara influencia Inglesa en sus palas
de tela que llevan listones dorados según los grados. El Oficial ilustrado viste según estos términos, con chaqueta marrón de doble abotonadura, vivos rojos en
bocamangas, cuello y palas. Define el grado de Capitán con tres listones dorados en sus hombros. La fornitura es de cuero café oscuro con hebilla de bronce ovalada con
estrella central. Tercia sobre su hombro la cantimplora de agua de dos litros. Completa el conjunto el salacot de corcho blanco con fiador de cordón dorado. Lleva
como insignias de su cuerpo un número 1 de bronce al frente del casco y una A en el cuello derecho y un 1 en el cuello izquierdo, ambos también de bronce. Como
armas, un revólver y una espada.
1. Cantinera Regimiento 2º de Línea (1879).
El símil Chileno de las Rabonas aliadas fueron las Cantineras o Camaradas. Paz Larraín Mira nos define que “...la Cantinera es un personaje pintoresco y clásico
de la contienda que desempeñó un desconocido, pero a la vez muy importante labor de ayuda sanitaria y humanitaria. Ella estaba autorizada oficialmente por el gobierno
una a cuatro, de preferencia solteras y de probadas buenas costumbres. Para ello
debía vestir el mismo uniforme y los mismos distintivos de su batallón, portando una cantina, lo que le daba notoriedad, porque significaba que iba a ayudar a los heridos en los futuros combates. Ella acompañaba al Ejército
animada por un fuerte espíritu de servicio, como también movida por objetivos
superiores como el inmenso amor a la patria. Sin embargo, no dejaría fuera que el “leiv motiv” de estas mujeres al insertarse en el Ejército buscaran también algún
beneficio en su vida personal...”. La Cantinera viste un traje compuesto
principalmente por la chaqueta ajustada al talle y el pantalón rojo con vivo azul bajo
la falda roja (que en algunos casos llevaba vivos azules o era tipo Escocesa con los colores nacionales). Como pertenece a la segunda unidad de línea chilena, aún
lleva polainas blancas durante la primera campaña. El pañuelo blanco y el sombrero de paja era de uso normal en esta unidad en 1879. La cantina, de madera de roble,
lleva usualmente ron o aguardiente, para revitalizar los espíritus debilitados o la escasez de fuerzas en los heridos. Varias de estas cantineras tuvieron un horrible
final durante la batalla de Tarapacá.
2. Bombero Armado de Santiago (1879).
Al partir al Teatro de Operaciones los cuerpos de Policías Municipales de las ciudades principales de Chile, ofrecieron sus servicios como sustitutos, para mantener el orden
público, los Cuerpos de Bomberos existentes en esos mismos lugares. El gobierno les proveyó de armas para la vigilancia de las calles y edificios públicos, con la misma
autoridad que la Policía Municipal, hasta el regreso de ella; fuera de mantener sus labores tradicionales bomberiles. Respecto a su vestuario, el 14 de Abril de 1879,
La Patria informaba que “...se acordó igualmente adoptar el uniforme que usan actualmente...” para sus tareas policiales. Aún así, el Ejército les provee de kepís en
reemplazo de sus cascos de cuero acharolado con fiador escamado. La ilustración nos muestra un bombero armado de la capital, con fusil Gras y provisto de yatagán
en tahalí negro a su cinturón. El bombero ilustrado pertenece a la 3º Compañía de
Bomberos de Santiago, apodada la “Inglesa”. Viste su traje de paño rojo con pantalón negro.
Tropas Chilenas del batallón cívico movilizado “Chacabuco”, en el Cantón de San Bernardo en las cercanías de Santiago, 1879. Llevan cascos “pickelhaube” requisados
al Perú y el chaquetón gris con capuchón desmontable (fotografía Díaz y Spencer, Archivo Sr. Roberto Arancibia Clavel).
El día de su embarque en Valparaíso, hace huella en las páginas del diario La Patria de ese puerto, en los siguientes términos:“...el batallón Chacabuco se hizo notar
especialmente por la arrogante apostura de sus soldados, que con los cascos Prusianos y su elevada talla se asemejaban a una falange Macedonia. Lástima fue que los cascos no alcanzaran para toda la tropa; suponemos que
se los estirará un poquito...”., esto quiere decir que no alcanzaron para todos,