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El misterio del monte Ida, Arkansas

¿Llegaron los antiguos seres divinos al monte Ida y crearon una secreta

“sala de los recuerdos”?

por William Henry

Los cristales de cuarzo son objeto de fascinación a lo largo del mundo. Su lugar en la historia humana está profundamente arraigada en la mitología y el folklore, con sus ramas insertadas en realidades mágicas y espirituales. Muchos americanos no se dan cuenta, no obstante, de que los cristales de cuarzo más puros del mundo proceden del monte Ida, en Arkansas. Y eso nos lleva a un extraordinario misterio.

William Henry con un cristal de cuarzo del monte Ida.

Muchos de nosotros conocemos la leyenda de la Sala de los Recuerdos bajo la Esfinge de Gizéh. Se dice que algo de extraordinario encanto está oculto bajo los monumentos de la meseta de Gizéh. Los investigadores esotéricos creen que un poderoso tesoro expandidor de la conciencia espera su descubrimiento, quizá el secreto de la avanzada tecnología, religión o ciencia antediluviana. La evidencia de que algo existe allí nos llega de los textos Coffin, donde los egipcios hablaron de “una cosa sellada” con “fuego a su alrededor” econdida en “el desierto de arena”. Según la leyenda, la puerta que conduce a la Sala de los Recuerdos permanece sellada para un tiempo futuro, un tiempo cuando la humanidad pudiese volver a la Edad de Oro. En ese tiempo, los secretos de todas las edades serían revelados.

A través de la historia, los líderes políticos y militares han intentado localizar la sala oculta. Los cuentos quizá han sido contados por hombres y mujeres a los que se les ha permitido la entrada a la sala con el propósito de sumarse a ello. Por ejemplo, muchos investigadores, incluído el inglés Andrew Collins, han notado la similitud entre esta descripción de una cosa sellada y radiante con un párrafo del Libro de Enoch. Una de las partes favoritas de los rollos del Mar Muerto de los esenios, el Libro de Enoch, cuenta la experiencia del escritor de ser arrebatado durante su sueño una noche por seres altos cuyas caras “brillaban como el sol” y que llevaban alas. Le llevaron en un viaje hasta el séptimo cielo para encontrarse con el Señor en una casa construída con cristales y circundada por extrañas lenguas de fuego. El mismo Señor estaba sentado sobre un alto trono de cristal.

Curiosamente, la Gran Pirámide es también conocida como el Pilar de Enoch. ¿Es posible que el fuego radiante del lugar sellado bajo la meseta de Gizéh sea una referencia a la radiación del cristal? Después de todo, se piensa que la Sala de Gizéh fue construída por antiguos seres divinos expertos en el uso del cristal de cuarzo. De forma similar, de acuerdo con una leyenda tibetana, una vez apareció una pareja divina que ocultó sus enseñanzas secretas en “rocas diamantinas, misteriosos lagos, y en cajas” que fueron cerradas de forma mágica hasta un tiempo especial en la historia. Muchos textos fueron comprimidos en estas rocas de diamante o de cristal de forma semejante a como la información es hoy día codificada en los microchips o CD Rom.

Esta fascinante tradición tibetana es llamada la tradición terma. Los termas, o “tesoros escondidos”, son textos u objetos sagrados ocultos en un paraíso de sabiduría y paz eterna. Complementando a la tradición terma se encuentra la práctica del dzogchen, una antigua enseñanza en la que un cristal de cuarzo tallado de forma cónica y que cabe en la mano es usado para propósitos de meditación. Se cree que estos objetos conectan al usuario con las fuerzas creativas del universo, las fuerzas básicas de la vida.

Un rey egipcio ofrece un objeto cónico llamado “pan blanco” a Anubis, “El que abre las puertas”, reposando sobre el pecho como “el guardián de los secretos”. ¿Es este objeto el mismo que el cristal cónico tibetano?

El mito que dice que los antiguos dioses tenían la capacidad de proyectar el conocimiento dentro de los cristales plantea también la cuestión de qué conexiones pueden existir entre el monte Ida y las calaveras de cristal que se dice que son capaces de susurrar secretos sagrados, incluso sonidos, a aquellos lo suficientemente sensibles como para escucharlas.

Una calavera de cristal de cuarzo maya.

La tradición de los tesoros escondidos no es exclusiva de egipcios y tibetanos. También es común entre los mayas y los asiáticos, quienes consideran que el lugar de la paz de la pareja divina es algo real, abierto a los puros de corazón. En Asia este lugar se llama Shambhala, Meru o Tula (el mismo nombre que en México). Dentro de este complejo se encuentra el misterioso monte Ida. En el mito, el monte Ida es considerado el lugar donde una vez se originó todo el conocimiento. De hecho, Ida es la raíz para la palabra inglesa “idea”.

El mito del monte Ida contiene muchos elementos extraordinarios y provocativos que le enlaza con la egipcia Sala de los Recuerdos. En el monte Ida, un grupo de dioses de cara deslumbrante llegaron a la Tierra para ayudar a la humanidad. Crearon una biblioteca y enseñaron las artes y las ciencias de: • la aeronáutica

• las piedras preciosas • química y alquimia • física

• astronomía • jardinería

Si las rocas diamantinas en las que la pareja divina proyectó acumular información en el monte Ida fueran cristales de cuarzo, esto sería extraordinario. De todos los montes llamados Ida del mundo, y hay varios en tierras consideradas sagradas por sus habitantes, incluyendo Asia Central, Turquía y Australia, solo el monte Ida de Arkansas tiene cristales de cuarzo. Como veremos, es cristal de cuarzo que contiene información en nuestro mundo moderno.

¿Por qué esta extraña confluencia de mito y nombre de lugar ocurre solo en América? ¿Cómo se relaciona con el hecho de que, además de los mayas y los asiáticos, los Hopi y los Delaware americanos tengan leyendas sobre un lugar puro, un lugar de sabiduría, llamado Tula, y que sus mitos digan que Tula está en América?

¿Podría el monte Ida de Arkansas ser en verdad un depósito de conocimiento similar al de la egipcia Sala de los Recuerdos bajo la Esfinge?

Disfrute conmigo y exploremos las fascinantes conexiones entre el pueblo de Tula, los raros y bellos cristales de cuarzo del monte Ida y los antiguos mitos de la Sala de los Recuerdos. Como veremos, mientras la Sala de los Recuerdos revelará un día sus antiguos tesoros, un profundo conocimiento puede también ser encontrado... en América.