Discusión
La tendencia mundial registrada en los articulos consultados, indica un incremento progresivo de la tasa de suicidios en la última decada, a comienzos de milenio en general se observa un descenso, el cual luego del 2010 presenta un incremento, que para el caso de Colombia se presenta hacia el 2013, principalmente en hombres, no obstante es de tener en cuenta que es a partir de esta época que en las cifras de medicina legal se incluyen los suicidios de los departamentos en los cuales la mayor parte de su población es indigena como Vaupés.
Los resultados de este estudio demuestran que el suicidio en Colombia sigue siendo zonas céntricas, principalmente el departamento de Quindío, lo cual puede que tenga que ver con el hecho de desde el 2011 este departamento tiene la tasa de desempleo más alta del país (DANE, 2020) y es el segundo departamento con prevalencias mas altas para el consumo de sustancias psicoactivas. (odc, 2020)
Otras zonas mayormente afectadas por este incremento en las tasas de suicidio, como lo son la zona central del país que incluye Bogotá, Santanderes y zona oriental representada por Arauca, el incremento en estas localizaciones pudiera estar relacionado con el hecho del aumento importante de migrantes provenientes de Venezuela ocurrido desde el 2013, dado que se incremento casi 3 veces la cifra en relación al año 2012. (Colombia M. , 2020) Según datos del grupo del banco mundial, la migración desde Venezuela a Colombia se ha concentrado principalmente en las zonas fronterizas (Norte de Santander, Arauca y La Guajira, los dos primeros ya reseñados con
el aumento de casos registrados. Cerca del 80% de los migrantes se concentran en siete departamentos. Bogotá es la ciudad con mayor número de migrantes aproximadamente 9,8% del total de personas provenientes de Venezuela. Sin embargo, las zonas fronterizas son las más afectadas por su alta incidencia relativa. Hasta junio de 2018, la migración irregular se concentra en Arauca, La Guajira y Norte de Santander. En estos departamentos fronterizos, más del 5% de la población son migrantes irregulares. En términos relativos, Arauca es el departamento más afectado por este tipo de migración, donde los irregulares representan el 9,7% de la población total. En segundo y tercer lugar se ubican La Guajira (7,2%) y Norte de Santander (5,6%), respectivamente. Las zonas receptoras fronterizas han estado históricamente rezagadas en su desarrollo con respecto al resto del país (Colombia M. d., 2018). Estos municipios presentan brechas importantes en términos de su nivel de desarrollo económico y acceso a servicios básicos, y en su mayoría, son áreas donde la pobreza se ha reducido más lentamente, para el año 2013 la tasa de desempleo en Cúcuta fue del 16,7%, la segunda más alta de Colombia (DANE, 2020).
Por otro lado, otros resultados que concuerdan con los hallazgos registrados a nivel mundial, como lo son el hecho de que en el periodo evaluado los hombres en su mayoria son los que principalmente cometen suicidio, la incidencia es cuatro veces más en hombres que en mujeres; relación que ha permanecido estable en el decenio 2006-2015, y corresponde a la misma razón de Latinoamérica. (Comunicaciones, 2020)
En algunas publicaciones se reporta que hay más y mejores redes de apoyo en mujeres, como amigas, vecinas y familiares, cuando ésta es requerida, aspecto que no sucede con los hombres. Es posible que esta hipótesis explique el menor riesgo o probabilidad de suicidio en las personas de la región Insular/Caribe caracterizados por una cultura con mayor cohesión social. (Jorge Martín Rodríguez-Hernández, 2018)
Con respecto a los grupos por edades, se encontró que las personas en edades comprendidas entre 20-29 años son las que presentan la mayor frecuencia de suicidios, lo que pone a este grupo etario como el de mayor riesgo y coincide con los datos
reportados en varias investigaciones, seguido de los adultos mayores de 70 años, estos grupos de edad son los que aportan más casos de suicidio en nuestro país desde la decada de los 80, asi como tambien en varios paises del mundo, especialmente en Asia. (Värnik, 2012), (Arango, Pérez, & Duque, 2016), (Cendales R, 2007).
Por su parte para los hombres en edades entre los 20-29 años, se espera que asuman un papel dentro de la sociedad, aspecto que puede verse obstaculizado por la ausencia de un proyecto de vida y problemas sociales como el consumo de sustancias psicoactivas (Arango, Pérez, & Duque, 2016). El hecho de que los hombres mayores cometan suicidio, se puede atribuir a que algunos de éstos dejan de ser partícipes de celebraciones y rituales familiares, pérdida de autoridad doméstica, alejamiento de redes de apoyo social y, en algunas ocasiones, pérdida de pertenencia a un grupo determinado. (Jorge Martín Rodríguez-Hernández, 2018)
Frente al nivel de escolaridad la mayor frecuencia se encuentra en personas con escolardidad básica primaria, seguido de las personas con básica secundaria, llama la atención la baja frecuencia de suicidio en los altos niveles educativos, caso similar que en Estados Unidos (Julie A. Phillips, 2017), en donde se propone que en este hecho tiene que ver la mayor acumulación de capital social, cultural, mejor calidad de vida, asi como mejores estrategias de afrontamiento y acceso a servicios de salud mental que permiten prevenir el suicidio en la población con mejores niveles educativos, tal hallazgo podria aplicarse también en nuestro país en donde las personas con bajos niveles de escolaridad estan expuestas a condiciones de precariedad laboral, pobreza, maltrato y abusos y mayor número de situaciones traumáticas que van a inferir en su salud mental pudiendo desencadenar casos de suicidios. No obstante, cabe resaltar que aproximadamente un tercio de los registros utilizados en este estudio no contaban con información de escolaridad.
El principal lugar para cometer suicidio fue en la vivienda, con un porcentaje de 64.35%, que concuerda con el de paises como Belgica (65.80 %), Francia (64.70 %) y Nueva Zelanda (62.10 %), el hecho de que los sucidios ocurran en casa se relaciona
directamente con la escogencia del método de suicidio, siendo los más utilizados la intoxicación con medicamentos y el ahorcamiento, resultados que tambíen se replican en nuestro país con un porcentaje de 21.41% y 51.24% respectivamente. (YongJoo Rhee, 2015).
Al igual que en el mundo y en estudios previos realizados a nivel local, en Colombia se observa la misma tendencia en cuanto a métodos de suicidio se refiere, con un descenso en el uso de armas de fuego y un aumento del ahorcamiento como el método más utilizado seguido de la intoxicación. (Quirino Puzo, 2016)(Arango, Pérez, & Duque, 2016) Aunque contrario a los hallazgos reportados en otros estudios en el País en donde el primer método utilizado fue la intoxicación durante los años 2000- 2010 y en los años 1985 – 2002 el primer método usado por los hombres fueron las armas de fuego y las mujeres la intoxicación, es de considerar que estos estudios fueron realizados en periodos de tiempo diferentes y con bases de datos del DANE y no de medicina legal, por lo que pudieran no ser comparables.
En un estudio cualitativo referente a la escogencia del ahorcamiento como método de suicidio, se encuentro que los factores asociados a su escogencia fueron que se percibe como un método eficaz, rápido, con poca probabilidad de dañar o deformar el cuerpo o dejar una imagen desgarradora para los demás, además que es sencillo tanto en términos de acceso a materiales como de facilidad de implementación. (Lucy Biddle, 2010)
En nuestro país el día en el que suceden mayores casos de suicidio es por mucho el domingo, seguido del lunes, esto contradice el patrón ciclico descrito a nivel mundial, en el que los casos de suicidio dismunuyen el fin de semana y el pico se presenta los lunes (V. Ajdacic-Gross, 2015) y (Brendan Cavanagh, 2016), aunque concordante con reportes previos en Colombia, en los cuales se asocia este patron al consumo de aumentado de sustancias psicoactivas los fines de semana (Sánchez, Orejarena, & Guzmán, 2004).
El mes en el que se observa mayores casos de suicidio son Enero, mayo y Diciembre, siendo Febrero el que registra una menor frecuencia, hallazgo que se replica en relación a estudios realizados previamente (Arango, Pérez, & Duque, 2016). A nivel mundial se ha documentado un incremento en las tasas de suicidio en la primera mitad del año, especialmente en Mayo al igual que en nuestro país, la tasa va disminuyendo progresivamente hasta llegar a Diciembre cuando se presenta la frecuencia más baja de suicidios (Brendan Cavanagh, 2016), sin embargo, en la mayoría de países en los que se han realizado estos estudios tiene estaciones, por lo que la comparación con nuestro país pudiera no ser equiparable.
Por ultimo el modelo de predicción realizado hasta el año 2020 se comparo con las cifras disponibles hasta el momento que fueron correspondientes al año 2019, al realizar esta comparación se evidencio que la mayoría se encuentran dentro del intervalo de confianza calculado.
Limitaciones
Tener en cuenta que los datos pudieran tener distorsiones en su fases de producción, como recolección, codificación y procesamiento. Además, es importante no desconocer el subregistro ya que muchas de estas muertes pueden llegar a ser clasificadas como accidentales.
La no unificación de registros, ya que en Colombia tanto el DANE como el INML dan cuenta de las muertes por suicidio y estas dos fuentes no están articuladas por lo tanto pueden variar las cifras.
Falta de información sobre algunas variables como rango de hora, factor de vulnerabilidad, procedencia: rural, urbana, cabecera municipal y posible razón registrada del suicidio, lo cual impidio realizar el analisis de estas variables y su posible relación con otras variables.
Dificultad en la categorización de las variables dado que algunas de estas cuentan con un gran número de categorias que hace dificil la condensación y por ende el analisis de la información, además de no estar estandarizadas.
Bibliografia
MINSALUD. (2015). Encuesta Nacional de salud mental. Colombia. COLOMBIA: JAVEGRAF. Minsalud. (2015). Encuesta Nacional de salud mental. Colombia. Colombia: Javegraf.
Vásquez R, G. D. (1993). Mortalidad y problemas emocionales: el suicidio en Colombia 20 años después (1970-1990). Acta Médica Colomb, 113–118.
Gianfranco Alicandro, M. M. (Marzo 2019). Worldwide trends in suicide mortality from 1990 to 2015 with a focus on the global recession time frame. International Journal of Public
Health, 1-11.
WHO. (2014). Preventing suicide, A global imperative. Luxembourg. WHO Library Cataloguing-
in-Publication Data.
Cayuela A, e. a. (2018). Tendencias de la mortalidad por suicidio en España, 1980-2016. . Rev
Psiquiatr Salud Mental, 1-6.
CDC. (10 de Febrero de 2019). WISQARS Data Visualization. Fatal injury data visualization . Obtenido de CDC Centers for Disease Control and Prevention: https://wisqars-
viz.cdc.gov.
Kairi Kõlves, M. M. (2018). Choice of a suicide method: Trends and characteristics. ELSEVIER, 67-74.
Quirino Puzo, P. Q. (2016). Long-term trends of suicide by choice of method in Norway: a joinpoint regression analysis of data from 1969 to 2012. BMC Public Health, 255.
McClure, G. (2000). Suicide in children and adolescents in England and Wales 1970-1998. The
British Journal of Psychiatry., 469-474.
Kolves, K., & Leo, D. D. (2014). Suicide rates in children aged 10–14 years worldwide: changes in the past two decades. The British Journal of Psychiatry, 283-285.
Kolves, K. D. (2014). Suicide rates in children aged 10–14 years worldwide: changes in the past two decades. The British Journal of Psychiatry, 283–285.
Osorio, S. L. (2012). Violencia autoinfligida desde el sistema médico-legal colombiano. 2012. Colombia: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Gómez, B. M. (2017). Comportamiento del suicidio. En I. N. forenses, Forensis. Datos para la
vida. 2017 (págs. 349-383). Colombia: Imprenta Nacional de Colombia.
González, J. O. (2005). Los suicidios Colombia 2005. Colombia: Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Gómez-Restrepo C, R. N.-G. (2002). Suicidio y lesiones autoinflingidas Colombia, 1973-1996.
Rev Colombiana Psiquiatría, 91–104.
Cendales R, V. C. (2007). Tendencias del suicidio en Colombia, 1985-2002. Rev Panamericana
de Salud Publica, 231-238.
Arango, D. C., Pérez, Ó. M., & Duque, D. C. (2016). Caracterización del suicidio en Colombia, 2000-2010. Revista Colombiana de Psiquiatría, 170–177.
M. R., & G. W. (2002). The Epidemiology of Firearm Suicide in the United States. Journal of
Urban Health: Bulletin of the New York Academy of Medicine, 39-48.
U. H., R. M., G. D., K. R., & C. R.-K. (2013). Why Has the Continuous Decline in German Suicide Rates Stopped in 2007? Plos One, 1-9.
A. R. (2014). Time Trends in Suicide-Related Behaviours in Girls and Boys. La Revue
canadienne de psychiatrie, 152-159.
T. O., A. S., C. M., & Cejudo, J. E. (2014). Mortalidad por suicidio en Chile: tendencias en los años 1998-2011. Rev Med Chile, 305-313.
H. J., L. N., J. H., M. H., J. F., M. S., & S. X. (2018). Changing of suicide rates in China, 2002– 2015. Journal of Affective Disorders, 165-170.
R. M., S. C., J. O., & V. M. (2011). The association between relationship markers of sexual orientation and suicide: Denmark, 1990–2001. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol, 111– 117.
N. D., C. S., T. A., R. H., M. M., & P. L. (2017). An analysis of suicide trends in Scotland 1950– 2014: comparison with England & Wales. BMC Public Health, 1-11.
H. T., S. K., D. H., C. C., & M. R. (2015). Suicide in U.S. Workplaces, 2003–2010: A
Comparison With Non-Workplace Suicides. American Journal of Preventive Medicine, 674–682.
J. B., J. G., A. S., A. F., J. C., & K. K. (2010). Changes in Suicide Rates by Hanging/Suffocation and Firearms among Young Persons Aged 10 to 24 Years in the United States: 1992– 2006. J Adolesc Health, 503–505.
C. D., & A. P. (2016). Mortalidad por suicidios en Colombia y México: tendencias e impacto entre 2000 y 2013. Biomédica, 415-22.
A Va ̈rnik, K. K.-C. (2008). Suicide methods in Europe: a gender-specific analysis of countries participating in the ‘‘European Alliance Against Depression’’. J Epidemiol Community
Health, 545.551.
Pablo Chaparro-Narváez, D. D.-J.-O. (2019). Tendencia de la mortalidad por suicidio en las áreas urbanas y rurales de Colombia, 1979-2014. Biomédica, 339- 353.
Toby Bonvoisin1, 2. L. (2020). Suicide by pesticide poisoning in India: a review of pesticide regulations and their impact on suicide trends. BMC Public Health, 251.
Shiho Kino, S.-n. J.-n. (2019). Age, period, cohort trends of suicide in Japan and Korea (1986– 2015): A tale of two countries. Social Science & Medicine, 1-9.
Brian L. Mishara, S. S. (2020). Trends in US Suicide Deaths, 1999 to 2017, in the Context of Suicide Prevention Legislation. JAMA pediatrics, 499-500.
Comunicaciones, M. d. (7 de Septiembre de 2020). www.datos.gov.co/. Obtenido de www.datos.gov.co/: https://www.datos.gov.co/
Maurizio Pompili, M. V. (2013). Does the level of education influence completed suicide? A nationwide register study. Journal of Affective Disorders, 437-440.
Julie A. Phillips, P. K. (2017). Differences in U.S. Suicide Rates by Educational Attainment, 2000–2014. American Journal of Preventive Medicine, :e123–e130 .
Värnik, P. (2012). Suicide in the World. International Journal of Environmental Research and
Public Health, 760-771.
YongJoo Rhee, D. H.-T. (2015). International comparison of death place for suicide; a
populationlevel eight country death certificate study. Soc Psychiatry Psychiatr Epidemiol, 1-6.
V. Ajdacic-Gross, U. S. (2015). Understanding weekly cycles in suicide: an analysis of Austrian and Swiss data over 40 years. Epidemiology and Psychiatric Sciences, 315–321. Brendan Cavanagh, S. A. (2016). The timingofgeneralpopulationandpatientsuicideinEngland,
Sánchez Ricardo, O. S. (2002). Suicidio en Bogotá: un fenómeno que aumenta en poblaciones jóvenes. Biomédica, 417-424.
Sánchez, R., Orejarena, S., & Guzmán, Y. (2004). Características de los Suicidas en Bogotá:1985-2000. Rev. Salud pública, 217-234.
Jorge Martín Rodríguez-Hernández, A. R.-B.-I.-T. (2018). Gaxiola-Robles R, Bitzer-Quintero OK, García Gonzáles A, Celis-De la Rosa AJ. El estado civil y el suicidio en Baja California. Rev Med Inst Seguro Soc 2009; (47):383-386. . Ciência & Saúde Coletiva, 3989-3996.
DANE. (19 de SEPTIEMBRE de 2020). https://www.dane.gov.co/. Obtenido de https://www.dane.gov.co/: https://www.dane.gov.co/
odc. (5 de OCTUBRE de 2020). http://www.odc.gov.co/. Obtenido de http://www.odc.gov.co/: http://www.odc.gov.co/sidco/perfiles/estadisticas-nacionales
opinion, l. (20 de Enero de 2018). https://www.laopinion.com.co. Obtenido de
https://www.laopinion.com.co: https://www.laopinion.com.co/frontera/no-todos-los- inmigrantes-que-llegan-son-venezolanos-migracion-147522
Colombia, M. d. (Octubre de 2018). https://www.bancomundial.org. Obtenido de https://www.bancomundial.org:
https://www.bancomundial.org/es/events/2018/10/25/migracion-desde-venezuela-a- colombia
Colombia, M. (14 de Octubre de 2020). https://www.migracioncolombia.gov.co. Obtenido de https://www.migracioncolombia.gov.co:
https://www.migracioncolombia.gov.co/infografias/evolucion-crisis-migratoria-con- venezuela-5-anos-de-historia-2
Lucy Biddle, J. D.-S. (2010). Factors influencing the decision to use hanging as a method of suicide: qualitative study. The British Journal of Psychiatry, 320–325.