Damon y Clark, en 1981, realizan un estudio en el cual datan las rocas intrusivas del arco magmático calco- alcalino que afectó al territorio mexicano durante el Mioceno tardío, originando muchos de los depósitos minerales, encontrados en la roca huésped y la roca encajonante de las provincias metalogenéticas propuestas por Salas en 1975.
Regionalmente la carta La Hediondilla, se sitúa en la porción central de la provincia Sierra Madre Oriental, al sur de la curvatura de Monterrey, la cual marca su límite con el límite sur de la Subprovincia de la Sierra del Burro.
La mencionada provincia metalogenética (Sierra Madre Oriental), cubre un área aproximada de 420,880 km2, su
distribución geográfica sigue una franja elongada con rumbo preferencial de N 40° W de extremo a extremo, alcanzando una longitud aproximada de 1,800 km. Constituida por grandes plegamientos de rocas sedimentarias clásticas y químicas con más de 3,500 m de espesor, deformadas durante la orogenia Laramide. Es importante, mencionar que, a su vez, sobre la secuencia sedimentaria se emplazó un paquete de rocas intrusivas ácidas y semiácidas, que al estar en contacto con las rocas sedimentarias son una fuente potencial de soluciones mineralizantes y desde el punto de vista metalogenético, se clasifica con un proceso del tipo epitermal y de reemplazamiento metasomático. En relación a los yacimientos minerales que predominan, son los no ferrosos como el Pb, Ag, Zn y el Cu, con énfasis particular de los depósitos argentíferos de los distritos mineros de San Luis Potosí, Guanajuato, Pachuca y Taxco, así como los metales base, con liga argentífera importante, de Santa Eulalia, Chih., más al SE, en Zacatecas, al sur de Saltillo, Coah., y el distrito auro–cuprífero de Concepción del Oro, Zac.
Es de suma importancia mencionar que a 20 km hacia el sur de la carta se ubica el Cinturón de Intrusivos de Concepción del Oro (CICO; Chávez-Cabello et al., 2007). Siendo este el de mayor trascendencia debido a la cercanía con el área de estudio.
Estos intrusivos fueron emplazados en rocas sedimentarias de composición calcárea y margosa, las cuales se caracterizan por mostrar aureolas de metamorfismo de contacto (skarn) alrededor de dichos plutones. Esta asociación ha dado lugar a mineralizaciones polimetálicas en forma de vetas,
chimeneas y cuerpos irregulares, que incluyen metales base (Pb, Zn, Cu y Fe) y metales preciosos entre los que destacan (Au y Ag), que han sido estudiados por varios autores (e.g., Chase, 1909; Krieger, 1940; Roger et al., 1957, 1963; Cserna, 1976; COREMI, 1997; Castro-Reino, 2004). Además, se tiene al Intrusivo del Peñasquito, situado a 55 km al sur poniente de la carta, en el cual existe un yacimiento de Au con producción de Ag y Zn, perteneciente a la compañía minera canadiense GoldCorp, que posee, la segunda reserva probada más grande del mundo., con una riqueza de 13 millones de onzas de Au.
También se tiene El Complejo Plutónico El Peñuelo (CPEP), que se localiza a 19 km en línea recta hacia al sur del área de estudio, representadas por las minas Alfa, Daniel y El Peñuelo que contienen mineralización de SiO2, Au, Ag, Pb y Zn (Figura 32), por
remplazamiento, donde un intrusivo de composición sienítica afecta a la caliza de la Formación Cupido (Khap Cz)
Cabe mencionar que también es de suma importancia hacer referencia de manera regional que la carta La Hediondilla, se localiza a 190 km al sur del Cinturón de Intrusivos Candela-Monclova (CICM) (Chaves-Cabello, 2005), en donde se concluyó que el emplazamiento de los intrusivos que lo componen, ocurrió entre 45 y 35 Ma. Dicho cinturón se emplazó a niveles someros de la corteza, el cual estuvo controlado por la reactivación de fallas de basamento, por lo que estos son sin-tectónicos (intrusivos Cerro del Mercado y Soledad) y post- tectónicos (Providencia, Carrizal, Cerro Boludo, Marcelinos, Pánuco e Iguana), los cuales se emplazaron durante la segunda y última fase de la deformación de la orogenia Laramide en la región.
En cuanto a la importancia económica de este plutonismo, se asocia a yacimientos tipo pórfidos de Cu-Mo, como Panuco y Candela (Providencia Mo-Au), La Iguana, donde se tiene mineralización de Au, Ag, Cu, Mo, Pb, Zn y Fe, además de skarn y vetas hidrotermales del rango epitermal (Distrito Minero Minas Viejas, Picachos, Mamulique y Cruz del Aire, con mineralización de Au, Ag, Cu, Pb, Zn y Fe).
La Hediondilla G14-C54, Escala 1: 50,000
Figura 32.- Se muestra la ubicación del área de estudio con respecto al Cinturón Mexicano de pliegues y fallas, así como
La Hediondilla G14-C54, escala 1: 50,000
De acuerdo a la interpretación de la Gerencia de Geofísica, sobre la carta magnética de campo total y de la primera derivada vertical del campo total reducida al polo, de la carta La Hediondilla (G14–C54), escala 1: 50,000 (SGM., 2017) el área se ubica en un ambiente predominantemente sedimentario afectado por cuerpos ígneos de composición félsica. Con la interpretación de la carta magnética de campo total, se definieron 3 dominios: A0, A1 y C, además de los lineamientos magnéticos (Figura 33).
DOMINIO MAGNÉTICO A0.- De mayor extensión, localizado en la porción este noreste de la carta, es correspondiente a una anomalía magnética dipolar, cuyos valores negativos son de -48 a -36 nanoteslas, que indican la presencia del basamento ígneo metamórfico, como roca diamagnética, la cual se encuentra a una profundidad de 1500 m (Bravo., 1982). DOMINIO MAGNÉTICO A1.- En esta carta se definieron siete dominios con respuesta magnética dipolares de bajos valores de magnetización, semejantes al dominio magnético A0, al parecer dichas respuestas corresponden a desprendimientos o parte del mismo basamento ígneo metamórfico, principalmente los cinco dominios magnéticos localizados al centro o cercanos a la anomalía principal A0. Mientras que los dos localizados al suroeste de la carta, posiblemente correspondan a cuerpos ígneos félsicos, por tener baja intensidad.
DOMINIO MAGNÉTICO C.- Definido por anomalías de baja intensidad y gradiente muy bajo, respuesta magnética que se atribuye a las rocas sedimentarias y metamórficas distribuida en toda la carta.
LINEAMIENTOS MAGNÉTICOS.- En la carta se definen dos sistemas de lineamientos magnéticos principales, los de rumbo N-W como los más antiguos y los de rumbo N-E son los más recientes, respuesta magnética que se atribuye a la presencia de fallas de origen profundo y locales dentro de la carta. Estos
lineamientos también indican la separación de los bloques positivos o rompimientos de los mismos. La configuración geofísica antes descrita, apoya la interpretación y estructuras mapeadas durante los trabajos de cartografía en campo y el estilo de deformación que existe en la carta y en la región, la cual corresponde a dúctil-frágil representados por pliegues muy apretados separados por grandes valles, así como el fallamiento inverso, lateral y normal.
En cuanto a la interpretación de la primera derivada vertical del campo total reducida al polo, con el propósito de obtener respuestas monopolares y hacer más fácil la interpretación del campo magnético total, se le aplicó el operador de reducción al polo, al mapa de campo total, para ello fue necesario hacer que la inclinación y declinación magnética fueran igual a cero (D=I=0). De tal manera que en este mapa coinciden los ejes magnéticos y el eje geográfico, además las respuestas dipolares de se hacen monopolares (Figura 34). En este mapa se definieron las anomalías magnéticas de dominio A1, de alta intensidad en la respuesta magnética, atribuidos a posibles cuerpos ígneos, que, aunque no afloran están afectando a la región con levantamientos estructurales, en forma de anticlinales y sinclinales, donde se observan rocas sedimentarias de edad jurásica y cretácica al Terciario, pero también en las zonas de valles, se hayan relleno de rocas más recientes y están delimitados por los dominios A1. Todas las anomalías magnéticas A1 definidas en este mapa e interpretadas como la respuesta de cuerpos ígneos de composición félsica, se encuentran ocultos por las rocas sedimentarias de la región y presentan lineamientos en su mayoría con rumbo NW-SE, dos con rumbo N-S y uno W-E, que de igual forma se alinean con las minas abandonadas y las manifestaciones minerales observadas en el área de estudio.
La Hediondilla G14-C54, Escala 1: 50,000
La Hediondilla G14-C54, escala 1: 50,000
Figura 34.- Interpretación del lineamiento de las anomalías de la primera derivada vertical del campo total reducida al
polo (carta, La Hediondilla, G14-C54). De acuerdo con Camprubí y Albinson., 2006, los
yacimientos que se encuentra dentro del área de estudio están ubicados hacia el borde externo de la porción central, de la denominada “zona preferencial para prospección de depósitos epitermales”, representada por una franja que corta a la república mexicana de noroeste a sureste.
Las evidencias y características obtenidas en campo, dentro de las áreas mineralizadas ¨Las Hormigas” y ¨La Carbonera”, además de apoyarse en los resultados del laboratorio, permiten decir que los yacimientos metálicos existentes en la carta La Hediondilla son
yacimiento de tipo epitermales a mesotermales con tendencias a yacimientos de tipo skarn.
En las minas abandonadas y manifestaciones minerales visitadas, se observa que la mineralización obedece a cuerpos estratiformes, vetas, brechas y stockwork, con texturas hidrotermales, de relleno de cavidades (drusiforme, crustiforme, y bandeado simétrico). Los cuerpos mineralizados albergan sulfuros, óxidos y carbonatos de Zn, Pb, Cu, Fe y Mn, en algunos casos trazas de Ag–Au, representados por las especies minerales observadas a simple vista como: galena,
La Hediondilla G14-C54, Escala 1: 50,000
esfalerita, blenda, cerusita, azurita, malaquita, hematita, goethita y jarosita. Sin embargo, en algunas muestras tomadas para estudios de mineragrafía, de difracción de RX y petrográficas, se identificaron las especies minerales siguientes:
En la muestra LH072, analizada por difracción de rayos X, se identificaron las especies minerales: Mimetita (Pb5
(AsO4)3Cl), willemita (Zn2SiO4) mayor al 25%, la
weissbergita (TiSb2) y hemimorfita (Zn4Si2O7 (OH)2 H2O)
de 1 a 10%. Esta asociación mineral es un indicador evidente de que se está, en la parte más somera de un sistema hidrotermal, posiblemente originado por el emplazamiento de un intrusivo sepultado a profundidad en la localidad. Cabe mencionar que el mineral weissbergita, indica la presencia de un intrusivo sepultado, los tres minerales restantes (Mimetita, hemimorfita y willemita) se presentan en la zona de oxidación de las vetas hidrotermales compuestas por galena-esfalerita.
La muestra LH117, también de difracción de RX, identificó las especies minerales: romeita (CaSb2O6(F,
O,OH), calcita, cuarzo, lewisita (Ca, Fe, Na)2(Sb,Ti)2(O,OH)7, hematita, fluorapatito, conichalcita
CaCuAsO4(OH), goethita y malaquita. La asociación
mineralógica obtenida de dicha muestra permite inferir un ambiente de depósito cercano a un pórfido cuprífero, ya que la presencia de la “Conichalcita” CaCuAsO4(OH), que es un mineral secundario suele
encontrarse en las zonas de oxidación de los yacimientos minerales de cobre ricos en arsénico y es producto de alteración de la enargita (Pastor., 2016. Consultado de: http://www.avesfotos.eu/mineral- conicalcita.html).
Este a su vez es un mineral secundario formado mediante metamorfismo hidrotermal de temperatura media, por lo que aparece en vetas hidrotermales
(Consultado de:
https://www2.uned.es/cristamine/fichas/conicalcita/coni calcita.htm).
Los minerales romeita y conichalcita se encuentran asociados a los granates andradita y almandino, este último alcanza un grado de fusión de 1050 °C (James Dwight, 1853). Por otro lado, generalmente la romeita
es asociada a los minerales de alteración como la epidota, óxidos de Mn y minerales primarios como willemite y diópsida en rocas ígneas o en su defecto en skarn.
En las muestras mineragráficas (LH023, 031, 032, 086, 121 y 124) se detectaron las especies minerales: magnetita, titanita, pirita, galena, cerusita, goethita y hematita, como ganga se tiene cuarzo y calcita.
Mientras que en las muestras petrográficas (LH006, 022, 029, 030, 066, 067, 068, 078, 084, 096, 098, 109, 116, 127 y 170) en general todas las muestras presentaron las especies minerales: calcita, cuarzo, óxidos y minerales opacos, que posiblemente se traten de sulfuros como la pirita, detectada en la muestra (LH127), además la especie “clorita” observada en las muestras (LH078 y 116) como también yeso identificado en la muestra (LH006).
Cabe mencionar que en campo se observó que los horizontes de la Formación Zuloaga (Jo Cz) en las localidades mineras donde se tiene evidencias de mineralización, presenta cuarzos ahumados de tipo herkimer, de forma diseminada.
Los cuerpos mineralizados se están emplazados en rocas sedimentarias calcáreo-arcillosas, conformadas por las siguientes formaciones: Zuloaga (Jo Cz), Taraises (Kbeh Cz-Lu), Cupido (Khap Cz), Cuesta del Cura (Kace Cz-Lu), Indidura (Kcet Cz-Lu) y la Caracol (Kcoss Ar-Lu), que permiten inferir un tirante potencial aproximado de más de 2,988m.
Las muestras enviadas para el análisis de inclusiones fluidas se graficaron utilizando el diagrama de Wilkinson, (2001), que clasifica la tipología de los yacimientos hidrotermales, con base en la temperatura de homogenización y salinidad. Los resultados obtenidos clasifican a algunos como epitermales y otros registraron mayor porcentaje de salinidad e incremento de temperatura que podría clasificarse como un skarn que hacia su periferia presenta dilución hacia cuerpos mineralizados de rango epitermal a mesotermal (Figura 35).
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Figura 35.- Diagrama con los resultados obtenidos de las inclusiones fluidas y su clasificación de acuerdo a la tipología
de yacimientos hidrotermales (Wilkinson., 2001). Con base en las evidencias observadas en campo,
como: el control estructural, las asociaciones minerales, las texturas, alteraciones y lo interpretado de los diferentes arreglos de la geofísica.
Además del análisis de los resultados obtenidos en las muestras petrográficas, mineragráficas e inclusiones fluidas, que permiten clasificar a los depósitos minerales, estudiados dentro de la carta como yacimientos de Zn, Pb, Fe y Cu, emplazados en formas de: vetas, brechas y cuerpos irregulares de rango epitermal y mesotermal de baja sulfidación con tendencia estar asociado a profundidad a un yacimiento de tipo skarn. También se infiere que se encuentran asociados a cuerpos hidrotermales de alta sulfidación
(Sillitoe, 2010), asociado a un posible sistema de intrusiones múltiples de composición félsica CICO y CPEP (Chaves-Cabello., 2005; Figuras 36 y 37). Asimismo se deduce que el yacimiento tiene un nivel de erosión superficial, ya que las evidencias de la mineralización indican que son parte de las características más alejadas o de la zona superior de un sistema hidrotermal asociado a un intrusivo sepultado. Además, el espesor medido en campo de la secuencia sedimentaria en la que se encuentran hospedados los cuerpos mineralizados polimetálicos, permiten deducir que existen grandes posibilidades de que el yacimiento este virgen.
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Figura 37.- Esquema del modelo de yacimientos metálicos de tipo hidrotermal-epitermal-mesotermal con tendencia a
skarn dentro de la carta La Hediondilla, G14-C54.
YACIMIENTOS DE FOSFORITA
Durante la historia del planeta ha habido un número de episodios fosfogénicos principales, que se sitúan en el Precámbrico tardío, Paleozoico temprano, Cámbrico- Ordovícico y tardío en el Pérmico, Jurásico tardío al Cretácico inferior y superior, posteriormente en el Terciario inferior y Mioceno-Plioceno.
Periodos donde se tuvieron las condiciones de tectónica pasiva, permitiendo una sedimentación tranquila en zonas de surgencia (upwelling), hacia las márgenes de plataforma, vinculada principalmente con el florecimiento (bloom) de fitoplancton, la expansión de las zonas anóxicas y los cambios en la circulación de aguas frías del fondo oceánico, fueron factores de importancia en el desarrollo de las fosforitas.
Condiciones oceanográficas, junto con ligeras fluctuaciones en la química del agua de mar, dieron lugar al enriquecimiento en nutrientes y fosfatos, generando mayor productividad orgánica, permitiendo el aumento de fitoplancton y organismos como peces. Los que posteriormente, fueron el instrumento para la radicación de los metazoos y el inicio de la biomineralización, de manera que al morir los organismos se depositan en el fondo, acumulándose y degradándose. Proceso por el cual sus esqueletos sufren una trasformación en hidroxi-apatito y flúor-
apatito, generando a su vez zonas anóxicas cerca del fondo, debido a que la materia orgánica al descomponerse consume el poco oxígeno disuelto en el agua (Figura 38).
La mayor parte de las fosforitas del registro geológico se originaron con niveles del mar relativamente altos o asociadas con transgresiones de corta duración. Durante esas épocas, la formación de mares someros y fértiles dio lugar a la existencia de fondos marinos poco oxigenados, en los cuales pudo acumularse materia orgánica con su consiguiente contenido de fósforo. También se verifica, a grandes rasgos, una correlación entre el desarrollo de un clima global cálido, estable y la formación de fosforitas. En estos casos, la meteorización química en el continente fue muy intensa e incrementó el flujo de fósforo a los mares.
En consecuencia, se produjeron fosforitas en cuerpos de agua costeros o estuarios debido a la alta concentración de fosfatos por lavado y aporte desde el continente. Por otra parte, la circulación oceánica se debilitó, lo que conlleva a la formación de aguas marinas estratificadas y por lo tanto anóxicas y adecuadas para la precipitación de fosfatos.
http://fosfatos.gl.fcen.uba.ar/index.php/generalidades/s edimentologia-y-ambiente-de-sedimentacion/
La Hediondilla G14-C54, Escala 1: 50,000
Figura 38.- Modelo esquemático del origen de los yacimientos de fosforita (Modificado de Barutin., 1982, en Boggs.,
2009). Para que el fosfato se concentre formando horizontes o capas fosfáticas, es necesario el retrabajo de los sedimentos por parte de tormentas o de corrientes oceánicas que eliminan las partículas más finas, permitiendo la concentración de los fosfatos en forma de nódulos, pellets y coprolitos. Los episodios transgresivos y regresivos del mar, favorecen la concentración de fosfatos.
En el caso de la carta La Hediondilla, durante el Jurásico superior, los períodos transgresivos y la baja tasa de sedimentación, permitieron la acumulación de fosfatos en secuencias condensadas, junto con sílice de grano fino (pedernal cherts), fangos orgánicos, glauconita y caliza pelágica correspondientes a la Formación La Caja (JkKbe Lu-Lm). La cual en su medio ambiente de depósito fue influenciada por regresiones, que produjeron condiciones favorables para el retrabajo
mecánico y la concentración de las partículas fosfáticas (Martínez, 2013).
Este tipo de yacimientos se presenta como depósitos estratiformes, intercalados con los horizontes de lutita- limolita de la Formación La Caja (JkKbe Lu–Lm). Regularmente los estratos tienen espesores variables de 10 a 40 cm de espesor, esta formación topográficamente forma puertos debido a que es muy deleznable, dicha unidad aflora en los flancos de los anticlinales: Los Ángeles, Las Hormigas, El Jabalí, El Borrado, Las Trancas, Mariana y Las Mazmorras.
De acuerdo a los resultados obtenidos en la química analítica, el porcentaje del contenido de pentóxido de difósforo (P2O5) es de regular a bueno, pero
desafortunadamente salieron valores altos en contenido de flúor, debido a que lo permitido es el 2%.
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Sin embargo, las dimensiones de estos yacimientos alcanzan varios kilómetros de longitud, debido a los afloramientos de la unidad en la que se hospeda, la cual es observa hacia los flancos de la mayoría de los anticlinales que se tiene en la carta, hecho que permite determinar que existe un buen potencial.
YACIMIENTOS DE ORIGEN EVAPORÍTICO
Este yacimiento corresponde a la mineralización de yeso y anhidrita, que se reconoció en el área sur de la carta; dentro de la zona mineralizada La Carbonera, en la mina abandonada Micaela I y las manifestaciones minerales La Colorada I y II, en las tres localidades se tienen diapiros de yeso procedentes de la Formación Olvido (Jok Y-Cz). Que afectan a la secuencia sedimentaria de la Formación Zuloaga (Jo Cz) hasta la Formación Caracol (Kcoss Ar-Lu), por procesos de halocinesis.
En este apartado se discutirá el origen de la unidad Olvido (Jok Y-Cz), de donde proceden los diapiros de
yeso los cuales dentro de la carta se exploraron y explotaron en las tres localidades mencionadas como un yacimiento de yeso, cabe mencionar que la unidad como tal, no se está explotando ni explorando como yacimiento debido a que sus afloramientos son muy pequeños y aislados.
El modelo propuesto del depósito de los yesos se ilustra