Propiedades de materiales y ensayos
ENE FEB MAR AB MAY JUN JUL AG SEPT OCT NOV DIC
III.2.3 MODELO NUMÉRICO DE SIMULACIÓN
En la actualidad, los análisis numéricos de simulación en los edificios son realizados mayoritariamente con herramientas energéticas. Sin embargo, estos programas de simulación energética normalmente tratan el intercambio de humedad de una forma simplificada (Delgado et al, 2010). Dado que el estudio se centra en la contribución que la humedad realiza al comportamiento higrotérmico y como consecuencia al consumo de energía, se ha considerado necesario utilizar una herramienta de simulación higrotérmica, que valorase la contribución con este enfoque. Estos programas informáticos facilitan enormemente la realización de los cálculos de los modelos matemáticos desarrollados.
El estudio de los modelos HAM (calor, humedad y aire) para los edificios empezó en los años 30. En 1958, Glaser desarrolló un método de cálculo que combinaba la difusión de vapor con la conducción de calor en estado estacionario. Entre los años 50 y 60, se publicaron modelos que incluían la difusión de vapor, transporte de agua por capilaridad, humedad inicial, calor latente de evaporación y condiciones transitorias.
En la actualidad existen multitud de modelos de simulación higrotérmica para los cerramientos. Delgado et al, publicó en 2010 catorce modelos higrotérmicos disponibles de tipo 1‐D para el público en general, que están recogidos en la tabla III.5. Como se observa, no todos los programas necesitan las mismas propiedades para incorporarlos al cálculo.
Según Ojanen et al, (1995) la complejidad de los modelos se incrementa en términos del número de procesos tenidos en cuenta de transporte, de modelado de las interacciones y la dependencia de las propiedades de los materiales. Ojanen argumenta que fundamentalmente la diferencia entre modelos se encuentra en la forma en la que se modela los intercambios de calor en las cavidades y los espacios de aire, en la que se modela el calor, aire, vapor y el flujo de agua líquida, y en la que se asignan las condiciones del ambiente interior y exterior
Según Straube J y Burnett E, (2009) para elegir el modelo adecuado de comportamiento higrotérmico, se evalúan los factores siguientes:
1. Las dimensiones en el transporte de humedad: una, dos o tres dimensiones 2. Tipo de flujo: estado estacionario, estado cuasi estacionario, o dinámico 3. Cualidad y disponibilidad de la información
4. Naturaleza estocástica (de naturaleza aleatoria en el tiempo) de cada conjunto de datos (por ejemplo: propiedades del material, tiempo, calidad de la construcción)
5. El grado en el cual estos factores son tenidos en consideración es la medida de sofisticación del modelo.
6. En las propiedades de los materiales, los modelos detallados requieren permeabilidad al agua y al vapor de agua, difusividad de la humedad y valor de conductividad térmica, todas como función de la temperatura, contenido de humedad y edad.
Tabla III.5: Información de los softwares de modelos higrotérmicos comerciales (Delgado et al, 2010)
Para someter a la fachada a condiciones de uso, se pueden aplicar modelos de análisis higrotérmico simples y más complejos. El modelo más simple y comúnmente utilizado es el
método Glaser (1958). En España, este método se recoge en la norma UNE EN 13788:2002 de
actual obligado cumplimiento e indicado por el C.T.E. Existe un documento de apoyo para su correcta aplicación. Este modelo asume que la envolvente de la edificación es de una dimensión y que todo el transporte de humedad es dirigido por la difusión de vapor. Asume unas condiciones estacionarias y unas propiedades del material invariables.
Este método no tiene en cuenta la humedad en el material o la del agua de lluvia absorbida durante la construcción. Mientras que es útil para comparar el comportamiento entre diferentes elementos, no proporciona una predicción precisa de las condiciones de humedad dentro de las condiciones de servicio del elemento. La evaluación por el método de Glaser no es apropiada cuando se presentan materiales higroscópicos y donde hay lluvia y capilares abiertos.
Browne, (2012), entre otros autores, expone las limitaciones de este método:
“a) La conductividad térmica depende del contenido de humedad y el calor es
liberado/absorbido por la condensación/evaporación. Esto cambia la distribución de la
temperatura y los valores de saturación y afecta a la cantidad de
condensación/evaporación.
c) En muchos materiales existe succión capilar y transferencia líquida de humedad y esto podría cambiar la distribución de humedad.
d) Los movimientos o fugas de aire en las cámaras podrían cambiar la distribución de
humedad por la convección de humedad. La lluvia o la nieve fundida pueden afectar
también las condiciones de humedad.
e) En la realidad, las condiciones límite no son constantes a lo largo de un mes.
f) La mayoría de los materiales son más o menos higroscópicos (tienen cierta capacidad de absorber vapor de agua).
g) Se presupone una transferencia de humedad unidimensional.
h) Se desprecian los efectos de radiaciones solares y de onda larga. En elementos de
construcción con flujos de aire a través o dentro del elemento, los resultados calculados
pueden ser extremadamente irreales y se deberá tener mucho cuidado cuando se
interpreten los resultados.”
Como solución a estas limitaciones del modelo simple, y queriendo predecir con más exactitud el comportamiento, se utilizan modelos más complejos. Bajo el título Comportamiento
higrotérmico de componentes de edificios y elementos constructivos. Evaluación de la
transferencia de humedad mediante simulación numérica la norma EN 15026:2007 es utilizada
para evaluar el comportamiento higrotérmico y en estado transitorio las condiciones de humedad y calor en el cerramiento multicapa y sujeto a condiciones climáticas no constantes en cada lado.
Los modelos transitorios cubiertos por este estándar toman en consideración el
almacenamiento del calor y la humedad, los efectos del calor latente, y el transporte líquido y convectivo bajo condiciones reales e iniciales. Situación más similar a la realidad. El procedimiento seguido para el análisis higrotérmico bajo este estándar es mostrado en la norma bajo un diagrama de toma de decisiones donde se especifica cada una de las fases. En este procedimiento se necesitan incorporar en general datos sobre las condiciones climáticas externas e internas, las propiedades hídricas y térmicas de los materiales que forman el cerramiento. Propiedades que además varían según la herramienta de simulación del modelo matemático elegido.
Además, la simulación higrotérmica es menos costosa que la extracción de datos in‐situ y ayuda a la predicción. En la situación concreta del edificio, existe una elevada humedad relativa, altas precipitaciones y riesgos continuos de puntos de rocío y condensaciones (agua en todos sus estados) en las condiciones ambientales. En este caso, y dado que el edificio lleva 20 años en uso (1996‐2016), este procedimiento será de gran ayuda para ver cuál ha sido el comportamiento higrotérmico que ha sufrido en la fachada y poder contrastarlo con medidas que se hayan tomado de la realidad.
Se ha decidido, pues, que para el estudio del comportamiento higrotérmico de la fachada norte del edificio de departamentos de la E.T.S.A.C. de la Universidad de A Coruña se utilice también este tipo de métodos.