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Modelo de propuesta, perfil o documento alternativo al vigente para establecer qué se va a dar en el curso y cómo se va a presentar la información

In document Proyecto Educativo de Supervisión (página 41-55)

SELECCIÓN DE PROBLEMAS (Anexo 3)

B.- Problematización del diagnostico

4) Modelo de propuesta, perfil o documento alternativo al vigente para establecer qué se va a dar en el curso y cómo se va a presentar la información

“Documento para la discusión de los lineamentos pedagógicos de la formación profesional”

En la modalidad no existe: marco pedagógico o lineamientos curriculares o, lineamientos para la construcción de proyectos o programas, desde donde discutir la aprobación de un curso o su continuidad o evaluar sus resultados. Las nociones más generalizadas son las del Curso de Instructores. Tampoco se han revisto o introducidos conceptos teóricos propios a la enseñanza de tecnología ni de la organización de los contenidos por competencia, ni hemos participado en la discusión de los trayectos técnicos profesionales. Es decir no existe una sistematización de la discusión sobre los cursos y sus características1

Índice de contenidos Titulo

A.- Objetivos

B.- Antecedentes del perfil/programa en formación profesional

1.-Las raíces de la Formación Profesional en la Provincia. Origen del Perfil Ocupacional.

2.- Relación entre formación profesional, diseño de cursos y empleo. 3.- Formación profesional y alumnos.

4.- Formación profesional v función docente - instructor 5.- Material de diseño de los cursos de Formación Profesional. 6.- Conclusiones preliminares

C.- El sentido de la formación profesional. -

Estrategia para plantear la discusión. -

D.- El sentido de un perfil ocupacional. Para qué?

1 En el desarrollo de esta "propuesta para la discusión" se van a hacer referencias a la "calidad”,

entendiendo por calidad la "calidad educativa" o mejor la "calidad de los resultados educativos". No se van a hacer referencia a la calidad en la concepción de la "calidad total educativa" (1RAM 30.000, en elaboración a partir de las normas ISO 9000:2000) por lo que algunos aspectos de las normas de calidad, como son la responsabilidad de la dirección; el liderazgo; la importancia de la participación de las "partes interesadas y la mejora continua, están poco trabajadas. Recordemos que en Calidad total (también educativa), la calidad la mide el alumno y la sociedad

A.- Objetivos

Generar documentos para discutir lineamientos pedagógicos.

Evaluar sistemáticamente la calidad - relevancia de la enseñanza impartida, desde consensos sobre el diseño de los cursos: la matriz de información de las propuestas y perfiles2.

Articular desde denominadores comunes el desarrollo de cursos al interno y entre los centros y su certificación3.

B.- Antecedentes del perfil/programa en formación profesional

1.- Las raíces de la Formación Profesional en la Provincia. Origen del Perfil Ocupación. Con el inicio de las actividades de Formación Profesional en la Provincia, 1980/81, el modelo del CONET comienza a sufrir transformaciones sustantivas. (Vale aclararse que sí hoy hubiera cursos del CONET no necesariamente la situación sería mejor). No hay un curso tipo para una misma certificación, no hay una nómina de cursos autorizados, en muchos casos el curso se inicia con la esperanza de conseguir las condiciones materiales (previas) a lo largo del curso, o con los que vienen, el director progresivamente va perdiendo libertad para decidir sobre los cursos a dictar en su centro y se multiplican las ofertas de capacitación.

Por otra parte se trabaja para que junto con la enseñanza de técnicas se promueva una formación más amplia, que abarque el pensamiento crítico, la participación, la creatividad, etc., y se responde a valiosas demandas de tipo social o profesional no contempladas en la nómina oficial de cursos.

La realidad de los CEPaHo(s), "para el hogar" por ser originarios de Acción Social y de CEMOE(s) como el N" 1 y 3 (que por ser originarios del nivel medio poseen una estructura con horas cátedra y son concebidos como una escuela técnica similar a la que precede a las ENET ), tienen un sentido de la formación profesional más allegado a la concepción de educación popular, una intención de responder políticamente más por acción de la demanda que por la vinculación a la posibilidad de trabajo, la inexistencia de equipos técnicos específicos, la falta de una formación didáctica pedagógica de los idóneos, y la insuficiencia de los medios materiales, sumado al cambio socio económico del país, paulatinamente nos llevó al caos de cursos y certificaciones.

2Se propone evaluar sistemáticamente la calidad – relevacia de la enseñanza el diseño de los cursos; se

debe tener en cuenta a la sociedad y a los alumnos, no únicamente las condiciones internas al curso o centro. Cabe preguntarse “calidad – relevancia con respecto a qué parámetros

3

¿Qué se certifica? ¿Diseño, capacidad docente, equipamiento, procedimientos de enseñanza, todo? ¿Con qué instrumentos se certifica, con qué alcance? ¿Quién certifica?

El perfil pasa de la descripción del puesto, oficio o ocupación que "se debía lograr" para responder a la demanda, a "lo posible de hacer en el curso", y esto en función no sólo de las posibilidades de zona y cada escuela sino de cada docente. Muchas veces se generan perfiles adaptados a esta realidad, que no mienten porque no confunde lo que se desea con lo que es viable, pero no se adaptan el nombre de las certificaciones.

También hay adaptaciones en función de las necesidades de los alumnos o sus posibilidades manteniéndose el nombre de la certificación y agregándole "básico" o "elemental" o para lograr los mismos propósitos se aumentan la cantidad de años; cursos que se inician con intención cierta de ir consiguiendo un equipamiento y una materia prima que al final no se consiguen pero el esfuerzo se hizo y se certifica igual. Cursos que conservan el mismo nombre que años atrás cuando quedaron desactualizados en el tiempo, cursos con el mismo nombre dictados con calidades muy distintas entre centros, cursos que de un año pasan a dos para tener más tiempo de conseguir los materiales o porque deben simultáneamente atenderse dos grupos por falta de matrícula. También hubo cursos que por causas relacionadas con los alumnos o de las condiciones del curso generaron certificaciones de asistencia en vez de asistencia y aprobación.

También a diferencia de los establecimientos (históricos) de CONET (las designaciones del personal directivo y las designaciones y ceses de docentes eran discrecionales), se implementa en 1987 el llamado por listado (con todas las limitaciones que ellos poseen), y la facultad ilimitada de la apertura anual de nuevos cursos por parte del directivo se condiciona con el Decreto Ley 1429 y luego la Ley 1633.

Esto es reglamentario y legítimo, y que el amiguismo no puede ser la condición de funcionamiento no merece opiniones, pero la designación y continuidad de docentes, regidas con criterios de otros niveles de enseñanza desvirtúan en algunos casos la esencia de la formación profesional.

Asimismo históricamente los idóneos en su oficio salvo por vocación aceptaban dar clase, en general sus actividades privadas les eran más remunerativas y dar clase era un favor; hoy el dar clase para muchos es la única posibilidad de empleo y no son pocos los que nunca ejercieron el ofició que imparten o por lo menos en las condiciones actuales. Esta presión por la conservación del trabajo es legítima pero no redunda en beneficio de la modalidad.

Los perfiles primero eran de los puestos de trabajo, luego con el mismo nombre (operacional u ocupacional) era el perfil del puesto posible de realizar desde la escuela, luego el deseado del egresado, hoy el perfil es un documento que cumple una función burocrática que no contribuye directamente a la evaluación y el mayor aporte es listar las tareas. El documento previo al perfil llamado propuesta del curso tuvo muy poco impacto.

2.- Relación entre formación profesional, diseño de cursos v empleo.

Históricamente se enseñaba para la inserción laboral y el autoempleo. La falta de inserción laboral (previsible o verificada) o la repetición en el tiempo del mismo curso redundaban en su no apertura o cierre.

En teoría el análisis ocupacional debía ser previo al diseño de cualquier curso pero en general en la provincia se tomaban y adecuaban los programas/perfiles del CONET.

Esta actividad que realizaba un equipo dependiente de los estamentos superiores consistía en relevar los puestos de trabajo en los emprendimientos productivos (fábricas, hoteles, establecimientos agropecuarios, etc.) y las ocupaciones relacionadas con servicios, ventas, producción artesanal, etc. en la provincia el referente central para la consulta era/es el mismo docente.

A grandes rasgos en sus orígenes se evaluaba si existía una posibilidad laboral y buscaban los contenidos teóricos y destrezas necesarias cuyo aprendizaje garantizaría un desempeño laboral aceptable en esos puestos u ocupaciones.

La excelencia del diseño pasaba por la correcta selección de las tareas cuya resolución suponía la posterior transferencia a las restantes tareas del oficio u ocupación. Luego con el diseño del curso se establecían a priori las condiciones materiales que hacían viable el desarrollo del diseño. Las condiciones materiales4 surgían del diseño y no viceversa. Sin esas condiciones materiales no se dictaba el curso. El nombre del certificado respondía no solo a una definición socialmente compartida sino en muchos casos internacionalmente compartida, el CIUO es un ejemplo de ello (Clasificación Internacional Uniformé de Ocupaciones de la OIT). Como un número importante de egresados trabajaban de lo que habían aprendido era factible desde la observación de su desempeño introducir modificaciones a los diseños para hacerlos más eficientes. Los diseños perduraban en el tiempo porque la realidad (en el entorno productivo) se mantenía sin grandes cambios. Las diferencias entre diseños eran producto de las adaptaciones que surgían de la aplicación de las técnicas en diferentes realidades regionales.

3.- Formación profesional y alumnos

El nivel exigido de conocimientos para el ingreso de los alumnos eran: conocimientos básicos de lectura, escritura y cálculo por eso no había diseños distintos contemplando deferentes niveles.

Todos los cursos eran acelerados y menores a un año de duración, a excepción de los dirigidos a adolescentes. El supuesto era que el adulto no tenía tiempo y que con un buen diseño se podía lograr el objetivo.

Los adolescentes podían finalizar su escolaridad primaria en los cursos de formación profesional de 2 años, no había diferencias en lo profesional propiamente, sino que se extendía su duración por la incorporación de asignaturas complementarias. Existió un intento fallido de que en cursos de 2 o 3 años más un periodo complementario los alumnos ingresaran en las ENET en 3ro o 4to año.

4.- Formación profesional y función docente - instructor

Las condiciones (aparte de las materiales, sede, equipamiento y materia prima) establecían que estuviera a cargo del curso un idóneo que conociera el oficio y aprobara previamente (independientemente de su escolaridad) el Curso de instructores cuya duración (en la versión original) era de no menos de 270 hs. presenciales.

El nombre de “instructor” estaba relacionado con la concepción de tipo

conductista que predominaba en esa época y subyace un optimismo pedagógico en cuanto a qué hacer en tiempo y forma lo que el programa establecía era equivalente a lograr el perfil laboral deseado.

Ya sea por: el conocimiento profesional fruto de la experiencia laboral de mayoritariamente todos los docentes, los presupuestos asignados a los cursos, la estabilidad de la realidad productiva y/o la necesidad de mano de obra, el modelo descripto generó muchísimas satisfacciones para justificar ese optimismo pedagógico.

La excelencia del alumno consistía en reproducir con fidelidad la técnica y el producto, sumado a una actitud disciplinada y laboriosa. La tolerancia en los logros estaba fijada por el instructor en atención a la falta de experiencia (a lograr con más práctica) pero nunca con un sentido "asistencialista" y respecto la conducta, con adultos no existía ese problema, con adolescentes se resolvía con la expulsión. Sé respondía así por una concepción de la enseñanza pero también (frente a la posibilidad casi inmediata de ejercer el oficio) la exigencia del medio y el descrédito aparejado del formador (en un ambiente menos masivo).

La excelencia del docente pasaba por la reproducción de lo aprendido como metodología de enseñanza, el cumplimiento del programa, el mantenimiento del grupo, el número de egresados, la calidad de los resultados concretos que estos demostraban dentro del curso y el porcentaje de inserciones posteriores.

La posibilidad cierta de conseguir trabajo una vez finalizada la capacitación creaba un clima institucional y áulico suficientemente fuerte para atenuar los efectos de los conflictos sociales, la indisciplina, la apatía. Esto y no otra cosa era la fuente de genuina motivación para los alumnos y el docente. A parte no se establecía una competencia en la búsqueda de empleo con el técnico porque aspiraban e ingresaban en segmentos distintos de trabajo.

5.- Material de diseño de los cursos de Formación Profesional. Los documentos básicos eran:

• Monografía Profesional, • Programa Panorámico,

• Instrumentos de Evaluación y Control (teóricos - cuestionarios y prácticos -

• Material didáctico (carpeta del instructor, hojas de información tecnológica para

entregar a los alumnos). Monografía

Tomaba como base la homegeneidad del ámbito laboral y la regularidad de los puestos de trabajo y ocupaciones. La descripción abarcaba aspectos: Psicofísicos, Sociales y el Perfil Operativo.

El primero contenía las exigencias psicofísicas necesarias para el desarrollo de la ocupación, oficio o puesto, las contraindicaciones que excluían al aspirante para ejercer ese oficio o ocupación y si se requería alguna condición superior a un estado de salud normal, todo en función de los ambientes de trabajo y las exigencias de ejecución.

El segundo aspecto contemplaba la ubicación social y económica de la profesión, las posibilidades de ascenso, deberes y derechos, responsabilidades, nivel de dependencia, etc.

El perfil operativo básicamente describía qué tipo de tareas, operaciones, conocimientos y medios debía conocer, manejar o producir el trabajador.

Posteriormente surgieron otros documentos: El perfil ocupacional y Programas panorámicos.

El perfil ocupacional como lo conocemos en la modalidad surge (1987) como síntesis de la monografía con acento en el perfil.

Programas panorámicos.

Tomaba como punto de partida que el instructor no era docente (se trataba de reducir las obligaciones reflexivas y escritas de planificar, disponer sobre evaluaciones, etc., para no agregar trabajo tedioso que no sabía ni quería hacer y si los técnicos) conocía el oficio perfectamente por estar ejerciéndolo, contaba con todos los materiales necesarios para atender a un grupo de 16 alumnos de lunes a viernes a razón de 3 hs como mínimo y que el grupo de alumnos avanzaba homogéneamente.

El programa panorámico establecía taxativamente la secuencia de las tareas, la oportunidad de los conocimientos relacionados, el tipo y momento del adiestramiento previo a la aplicación concreta y el tipo y momento de la evaluación. Agregaba recomendaciones didácticas en algunos casos.

El instructor debía aplicar fielmente el programa y planificaba, en el mejor de los casos, sus clases diarias para hacerlas activas pero no el curso y también como parte de la preparación preveía la disposición de los documentos y materiales para la clase.

Los instrumentos de evaluación eran previos a la enseñanza y marcaban pautas de calidad5a cumplir.

Una explicación de la heterogeneidad actual.

6.- Conclusiones preliminares

La explicación concreta de la heterogeneidad a la que se fue arribando está dada porque: cada docente y en cada escuela se hace lo mejor posible para ganar/se un sueldo honradamente y no hay desde el nivel central y quienes lo encarnan una estrategia para hacer que este esfuerzo, basado en la dignidad personal y la ética de los docentes, se articule en una propuesta/oferta seria de formación. Las escuelas más que ser autónomas están solas.

El enfoque conductista con su acento en el programa, la importancia de los diseñadores y la inspección de su cumplimiento, desaparece no tanto por una nueva concepción pedagógica sino porque no se contaron históricamente con los medios materiales y humanos para mantener esa metodología.

La falta de una correspondencia entre la capacitación y la posibilidad de inserción, la masividad de las ofertas y la falta de recursos para desarrollar o actualizar la oferta, eliminaron el interés por evaluar los diseños y los cursos.

Todo esto fue cambiando:

El sentido de los cursos: se pasa del fin de la inserción laboral concreta o muy posible a uno que no está claramente determinado y se lo refiere como el grado de

“empleabilidad”

La elaboración de perfiles. De un equipo de profesionales que se vinculaban con el medio y relevaban las necesidades de desempeño para materializarlas en un diseño pedagógico taxativo, se pasa a la generación de múltiples perfiles tantos como docentes que dictan el curso.

De determinar las condiciones materiales en función del curso, el curso surge de las condiciones materiales.

La posibilidad de inserción laboral hoy no está directamente relacionada con la calidad del curso, en su diseño o su desarrollo o la profesionalizaron del docente.

Se incorpora el concepto de la formación de competencias por sobre la búsqueda de desempeños observables para atender una realidad laboral compleja y cambiante.

De la discrecionalidad en los nombramientos a la designación por listado. C.- El sentido de la formación profesional.

Querer definir el sentido de la formación profesional que está ligado al sentido de la educación, al de país, llevaría a expresar una sentencia tan amplia como al tratar de definir la de justicia social (la identidad o la libertad o el compromiso o la democracia) y no menos ambigua al momento de que sea una herramienta para la discusión.

Resulta más operativo trabajar sobre qué estrategias mejorarán las condiciones para hacer, discutir e introducir cambios para que la enseñanza sea una práctica social más potente. Entre ellas que prevalezcan los acuerdos razonables por sobre centralizar en cualquier nivel las decisiones.

Que difícil resulta poder hablar de instrumentos para presentar una propuesta de curso o evaluarla si no tenemos una misma percepción del sentido de la formación profesional dentro de la educación de adultos.6

Que no se pueda evaluar una propuesta o curso por el número de alumnos que se insertan laboralmente es claro7, no obstante se debe discutir sobre su potencial empleabilidad ¿de qué manera contribuyen a mejorar las condiciones laborales del alumno si no es un curso especifico a una profesión, oficio o ocupación?

El asistencialismo o una visión humanista liberadora, propósito de contenidos generales, o no hablar de ofició de ocupación sino de una basé amplia de saberes técnicos - operativos, atenta contra las competencias técnicas a desarrollar, dando lugar a que no se cumpla ni uno ni otro propósito? La demanda es por sí misma una causa suficiente para decidir sobre la apertura o continuidad de un curso? Inscripciones de menos de 10 alumnos o la pérdida sucesiva de matrícula en porcentajes del orden del 50% lo cuestionan o es justificado desde la actual crisis económica y social? Una gran cantidad de cursos se inician sin las condiciones materiales mínimas con riesgo en su desarrollo, quién debe determinar si empieza y cómo se resuelve la certificación cuando no se lograron? Se puede evaluar un curso cuando es solo el docente con apoyó del establecimiento el que suple al estado en la provisión de bienes? Cuál es el punto de equilibrio entre la estabilidad del docente de buena voluntad y la necesidad del curso que dicta o bajo las condiciones que lo dicta?

Estrategia para plantear la discusión.

La discusión de: los modelos de propuesta, perfil, instrumentos de evaluación, criterios y usos de las planificaciones son parte de un trabajo contemplado en el PES y el PEI.

El perfil no es un fin en sí mismo, es una herramienta desde la cual discutir el sentido de la formación profesional que necesariamente sin agotar la formación integral permita que en función de ella no se diluyan las competencias técnicas.

Discutir sobre perfiles no excluye incorporar paulatinamente conceptos propios al diseño curricular por competencias.

La discusión sobre perfiles es el inicio de un proceso en la búsqueda de la

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