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3. CONFRONTACIÓN DE INTERESES EN LOS PROCESOS DE NEGOCIACIÓN DE

3.2. LOS MONOPOLIOS Y EL CONTEXTO NORTE-SUR

“Con la revolución científico-técnica, la polarización entre el Norte y el Sur se expresa a través de una mayor complejidad y control de condiciones de carácter económico, cultural, social, político y militar por parte de los países desarrollados77.

Esta ejerce su poderío con el dominio eficaz de siete monopolios: 1) Ciencia y tecnología, 2) Redes de comercio y servicios, 3) Flujos financieros, 4) Recursos Naturales, 5) Comunicación y control de la opinión pública, 6) Armas de destrucción masiva, 7) Regulación y control institucional”78.Tomados en su conjunto, estos monopolios y estrategias definen el marco en donde se expresa la ley del valor mundializado. Por tanto produce una nueva jerarquía en el reparto de los ingresos a escala mundial dando rango subalterno a las economías de las periferias y profundizando la brecha entre los niveles de desarrollo.

Los monopolios que benefician a los países del Norte en el ámbito de la ciencia y la tecnología exigen ingentes gastos e inversiones que sólo los Estados poderosos y ricos pueden mantener. “Alrededor del 95% de toda la investigación científica en el mundo es ahora investigación aplicada, y de este porcentaje, aproximadamente

77 El control ejercido por un grupo de países desarrollados – especialmente Estados Unidos- sobre las

exportaciones mundiales de cereales ha hecho posible su utilización como arma política. Un caso sobrevenido a principios de 1980 cuando varios países occidentales a la cabeza de Estados Unidos cesaron sus envíos de trigo a la Unión Soviética, como represalia por la presencia de ejercito soviético en Afganistán.

Anteriormente, el aprovisionamiento de alimentos había sido empleado como instrumento político de presión. En 1972 y 1973, 70% de los productos subvencionados por la ley 480 de los Estados Unidos era enviado a Vietnam y a Camboya; por el contrario, durante 1971 y 1972 cesaron las exportaciones de trigo de los Estados Unidos hacia Chile. En cuanto a Egipto, se suprimieron los envíos de productos bajo la ley 480 con ocasión de la guerra contra Israel en 1967. Pero la ayuda alimentaria se reanudó cuando cambió la política egipcia con respecto a Israel. (Calamagno, 1981, pp 41)

el 65% es investigación militar patrocinada por los estados centrales. La supremacía de los Estados Unidos en materia de investigación y desarrollo se refleja en la producción de armas cada vez más sofisticadas y letales. Otros campos de ciencia y tecnología de punta que son dominados por los países del Norte son la microelectrónica y robótica, química fina, nuevos materiales y fuentes energéticas, biotecnología, informática y sistemas cibernéticos”79. Todo el desarrollo de la ciencia y la tecnología es apropiado por las multinacionales y defendida su propiedad por parte de los estados centrales. La protección de estos derechos refleja y refuerza las divisiones sociales básicas que caracterizan al sistema mundo. Los países del centro buscan controlar sus derechos con el fin de salvaguardar su monopolio científico y tecnológico [De las 3.5 millones de patentes en el mundo solo 200.000 (6%) están en los países periféricos. De todas las patentes, el 85% esta contratadas por las transnacionales] Ibíd., Pág. 85.

Estados Unidos es el primer productor mundial de materias primas agrícolas modificadas genéticamente. El crecimiento de esta técnica de cultivo en la segunda mitad de la década de los 90 ha sido tan espectacular que en la actualidad un porcentaje muy elevado de su producción de maíz, soja o algodón es ya transgénico. Esta situación obliga al primer exportador mundial de alimentos a asegurarse el acceso a los mercados exteriores de los productos obtenidos con esta nueva técnica. El primer producto modificado genéticamente en llegar al mercado mundial fue justamente una variedad de soja resistente a herbicidas que fue exportada por Estados Unidos a Europa y Australia. (ver anexo, tabla 6, 7 y 8). “En torno de este asunto, se levantó una ola de demandas de tipo legal contra algunas de estas compañías, por considerar, de forma análoga al caso Microsoft, que su modalidad de explotación de técnicas biotecnológicas estarían permitiéndoles ampliar y consolidar su poder monopolístico en los mercados

agrícolas en un grado altamente inconveniente tanto para los productores como para los consumidores”80

Sobre el particular, Ian Willmore, dirigente de la organización Amigos de la tierra, de Londres sostiene que “alimentos modificados genéticamente tienen grandes beneficios potenciales, pero la pregunta es quiénes controlan, qué hacen ellos con esos alimentos y sus materiales genéticos y como los introducen al mercado. Ocurre que los productos que hoy salen al mercado benefician a las

transnacionales, pero no necesariamente al público en general”81.

De otra parte desde los Estados Unidos se instauraron querellas, por el activista Jeremy Rifkin con cuatro argumentos principales:

a) El empleo de genes terminator para esterilizar las plantas transgénicas,

el cual, según afirmaban, en vez de generación y venta de semillas, convertiría el negocio en una peculiar modalidad de leasing o

arrendamiento financiero de sus características genéticas por periodos semestrales o anuales, según sea el ciclo vegetativo de cada cosecha. b) El control del 30% del comercio mundial de semillas (que alcanza los

US$25.000 millones anuales) ya se encuentra en manos de solo diez compañías, con tendencia hacia una mayor concentración.

c) El control virtualmente absoluto sobre organismos genéticamente modificados lo detentan cinco empresas, las cuales tienen la propiedad intelectual de la tecnología y de las patentes que amparan su uso industrial.

80 CANO, Carlos Gustavo, “Biotecnología y Propiedad Intelectual en el Agro” Ministerio de Agricultura y

Desarrollo Rural, Bogotá, 2004, pp. 19

d) Algunas plantas transgénicas solo pueden ser tratadas exclusivamente con insecticidas vendidos por las mismas compañías productoras de aquellas.

Se sostiene que el control que semejante estructura del mercado les brinda a las compañías de las “ciencias de la vida” atenta contra la supervivencia de millones de campesinos de los países en desarrollo que dependen de la reproducción de sus cosechas partiendo del empleo de parte de las mismas en sus tierras.

3.3. LAS INVESTIGACIONES DE LAS MULTINACIONALES FRENTE A LAS

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