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3. CAPÍTULO 3

3.6. Movilizaciones y redes sociales

Las diferencias entre el gobierno y el grupo Clarín se han dado en diferentes escenarios en los cuales es evidente la polarización de las posturas debido a la importante influencia de ambos actores y sus tensiones que han dividido al país. Puede entenderse como efecto de la polarización social y política que vive el país, los ánimos exacerbados de los ciudadanos que utilizan espacios virtuales como las redes sociales de manera permanente para lanzar acusaciones a favor y en contra del gobierno, en contra cuando hacen referencia a la censura que desde el Estado trata de imponerse a medios no oficiales y a utilizar al aparato del Estado para beneficiar al gobierno. A favor cuando se reivindican las

disposiciones legales, en ese caso a través de la Ley, para promover la “democratización de la información”.

El clima de tensión puede evidenciarse en la forma en que se presenta la información, los titulares, los contenidos, por ejemplo en titulares como “Nuevo atropello de inusitada gravedad institucional”, en la editorial del mes de octubre de 2012 del diario La Nación, donde se afirma que “el Gobierno utiliza la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como instrumento para silenciar a la prensa independiente y, a la Afsca, como los verdugos ejecutantes”. (La Nación, 2012).

En octubre de 2012 el Gobierno transmitió un spot televisivo de cuatro minutos advirtiendo a Clarín que el Estado subastaría las licencias en "exceso" si la compañía falla en cumplir la ley. (Televisión Pública Digital, 2012).

El grupo mediático respondió con otro spot diciendo que "nada debería pasar". (Canal oficial de Grupo Clarín, 2012). Pero, el portavoz de Clarín, Martín Etchevers, consideró que el spot del Gobierno es "una clara amenaza" donde el objetivo político es el de silenciar cualquier medio independiente que quede en la Argentina y el objetivo económico probablemente sea también intentar beneficiar a algunos de los grupos de amigos que en los últimos años se han quedado con gran parte de los medios de comunicación en la Argentina. (El Periódico de México, 2012).

En medio de la polarización se han pronunciado diferentes organizaciones que se suman a las partes y ejercen su poder a favor o en contra. Allí están la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la Asociación Mundial de Periódicos y Editores (WAN, por sus siglas en inglés), la Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR), el Instituto Internacional de la Prensa (IPI), la Asociación Mundial de Revistas y el Comité Mundial de Libertad de Prensa. En un encuentro del Comité Coordinador de Organizaciones de Libertad de Prensa se afirmó la política de "hostigamiento" y "discriminación" del gobierno de Cristina Kirchner hacia los medios de comunicación "no afines" y que a partir de la utilización de la

publicidad oficial “premiar o castigar las líneas editoriales, así como la amenaza

de caducidad de las licencias, la cooptación de medios y el uso de organismos del Estado para perseguir judicial o administrativamente a directivos y periodistas”. (La Nación, 2012).

Por otra parte la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa expresó en el año 2012 que parte de los problemas que enfrentan los periódicos

impresos son la violencia a los periodistas y la denominada intolerancia de los gobiernos autoritarios que amenazan la libertad de expresión en el continente. Acusan a algunos gobiernos y a sus medidas de regulación, denuncian la discriminación de la publicidad oficial e inmensos aparatos mediáticos estatales y privados utilizados para difamar y hacer campañas de desprestigio, como una forma en que los presidentes de los países buscan silenciar al periodismo independiente en Argentina, Ecuador y Venezuela. Informes que se oponen a los realizados por “Reporteros Sin Fronteras” en los que el panorama es favorable para los periodistas.

Realizando declaraciones de apoyo en relación con la ley en Argentina

Reporteros sin Fronteras reitera su apoyo a los principios generales de esta ley y aprueba su aplicación. Sin embargo, la organización lamenta que ésta aparezca en medio de un clima perjudicial para los mismos periodistas, provocado tanto por el gobierno como por los grupos de prensa hostiles a la ley –Clarín a la cabeza–. La SCA [Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual] no debería haberse convertido en rehén de la actual polarización del país. (Reporteros Sin Fronteras, 2013).

Es claro que la sociedad argentina está dividida, prueba de ello son las movilizaciones que legitiman y respaldan al gobierno o las acciones de protesta, manifestaciones y cacerolazos que reclaman por la corrupción gubernamental, los controles de cambio de divisas, la tensión con los medios y la cooptación de poderes por parte del poder ejecutivo, como dieron cuenta las expresiones del 13 de septiembre y del 8 de noviembre 2012, asimismo, las del 18 de abril y del 25 de mayo, que contaron con amplia difusión mediática. (UN Radio, 2012).

Las consecuencias de la tensión entre el gobierno y el Grupo Clarín, han sido para este último, sobretodo económicas. Según registraron algunos medios a finales de octubre, tras el fallo de la Corte Suprema que declaró constitucional la Ley de Medios de Medios las acciones del Grupo Clarín empezaron a bajar y la empresa empezó a perder valor de cara al proceso de desinversión al que la obliga la norma aprobada hace cuatro años. Las acciones de Clarín cayeron tanto en Argentina como en el exterior. (Tiempo Argentino, 2013).

En cuanto a la popularidad de Cristina Fernández sufrió una clara caída el año anterior, la encuesta de Management & Fit en 2012 señaló que seis de cada diez argentinos desaprobaba su gestión y más del 80% se oponía a una eventual nueva re-reelección. Además, un sondeo de Poliarquía reveló que un 40% de los

consultados cree que la jefa de Estado está perdiendo el control del Gobierno, mientras que un 20% está convencido de que ya lo ha perdido.

El analista Patricio Giusto señaló que entre las razones del desgaste está:

un déficit de gestión, con improvisación y decisiones radicalizadas, como la expropiación de YPF, y el cepo del dólar, lo que genera una división con la clase media, un sector que en parte apoyó a Cristina hace un año en las elecciones de 2011. (Infolatam, 2013).

A comienzos de 2013 se registraba un 30% de popularidad para la presidenta, popularidad moderada atribuida al manejo económico del país y a la propuesta de algunos sectores del oficialismo para abrir la puerta a una enmienda constitucional que permitiera la re-reelección presidencial, adicional a lo anterior, el discurso beligerante de la mandataria con el Grupo Clarín, con los medios, periodistas y con la oposición o con todo el que se animara a cuestionar algunas acciones o actitudes del gobierno y de la presidenta, como ocurrió con el actor Ricardo Darín. (La Nación, 2013).

A mediados de noviembre se publicó que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner retomaría sus actividades con una popularidad de 53% que refleja un ascenso en la imagen positiva según el Centro de Estudios de Opinión Pública, luego de 47 días de licencia por razones de salud que la mantuvieron alejada del poder.(Página 12, 2013).

A tres años de sancionada la ley, el titular del AFSCA informó: el día 18 de octubre de 2012 informa:

Sabbatella consideró que durante estos tres años hubo dos grandes ejes que dominaron el tránsito de la ley. En uno, señaló, se pudo avanzar. Mencionó entonces la autorización de nuevas licencias, las reservas de nuevas frecuencias, el acceso a los medios por parte de organizaciones sociales, le creación de nuevos contenidos, etc., como puntos destacados; mientras que en el otro no se avanzó a causa de quienes “tuvieron acciones concretas para obstaculizar la ley”. “No se pudo avanzar en lo que respecta a la eliminación de la concentración, un hecho que fue frenado”, indicó. Pero agregó que “ya está en marcha el proceso para aplicar en su totalidad la ley. (Portal de noticias de la Casa Rosada, 2012)