LAS CUESTIONES DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL
Llama la atención que entre las ONGD y demás organizaciones sociales que han formado las Alianzas y Plataformas en torno a los ODM encontramos escasas agrupaciones de mujeres o de natura- leza feminista que se hayan articulado y coordinado con otras organizaciones para apoyar la integración del enfoque de género en las campañas de la socie- dad civil española. Es decir, la escasa consideración de los temas de género en las cuestiones de cooperación inter- nacional está, entre otras razones, estre- chamente vinculada con la propia idio- sincrasia del movimiento de mujeres en España y más concretamente con la inexistencia de organizaciones de muje- res de carácter feminista que actúen di- rectamente en lo relativo a las cuestio- nes de política internacional en nuestro país.
El movimiento de mujeres en España se ha centrado en promover la igualdad y demandar políticas y actuaciones de igualdad de género en los ámbitos labo- rales, políticos, económicos, sociales y culturales que afectan a las mujeres españolas. Tanto a nivel teórico, de teo- ría feminista, como práctico, de insti- tuciones y organizaciones sociales, en España existen figuras y referentes im- portantes en la construcción por una so- ciedad española más igualitaria. Existe un movimiento de mujeres articulado en diferentes federaciones y coordina- doras, donde destaca CELEM, Coordi- nadora Española para el Lobby Europeo de las Mujeres, la Federación de Muje- res Progresistas, el Fórum de Política Feminista, la Federación de Asociacio- nes de Mujeres para la Democracia, la Asociación de Mujeres Juristas Themis, entre otras. Todas ellas abarcan muchos ámbitos y aspectos de la situación y ne- cesidades de las mujeres españolas como el tema de la violencia de género. Son, por tanto, muchos frentes abiertos para promocionar una mayor igualdad en la sociedad española. Los avances han sido visibles en los últimos treinta años.
Pero no sucede lo mismo en lo referente a las cuestiones internacionales, donde el movimiento feminista ha venido par- ticipando muy escasamente, se trate de las instituciones gubernamentales de po- lítica exterior, la universidad o las or- ganizaciones sociales. Apenas existen organizaciones dedicadas a analizar y abordar la situación de las mujeres en
el ámbito internacional, más allá del europeo. Es incipiente la implicación de algunas organizaciones feministas españolas en campañas y actividades de cooperación internacional para el desarrollo. En estas circunstancias, im- porta canalizar en mayor medida los esfuerzos feministas que se han consti- tuido en referentes individuales y colec- tivos para que puedan actuar como in- terlocutores especializados en género en la concepción y puesta en marcha de políticas y actuaciones de cooperación internacional.
En este sentido está actuando el grupo de género de la CONGDE, espacio for- mado por mujeres de ONGD y del mo- vimiento feminista y organizaciones vinculadas a los temas de cooperación al desarrollo, todas ellas en calidad de voluntarias. Este grupo asume el reto de analizar y elaborar propuestas de mejora de la cooperación internacional desde la perspectiva de género. Su in- fluencia, sin embargo, es limitada, en- tre otras razones, a causa de su funcio- namiento a base de trabajo voluntario y con muy pocos recursos instituciona- les, humanos y económicos, como es el caso de otros grupos de la Coordina- dora.
Otro espacio de influencia en materia de género abierto en la actualidad es el grupo de género del Consejo de Coope- ración, donde tienen representación las ONGD españolas y que se encarga de revisar los documentos de la coopera- ción española desde el punto de vista de
género, haciendo aportaciones para su mejora. Este grupo, de estructura per- manente, funciona interministerialmen- te contando con la participación de re- presentantes en temas de género de diversos ministerios, patronal y sindica- tos y cuenta también con expertas de género del movimiento feminista que actúan como miembros del propio Con- sejo de Cooperación.
En estos dos espacios de influencia y trabajo, los Objetivos de Desarrollo del Milenio forman parte de la agenda fun- damental para trabajar, en la medida en
que los ODM son una referencia para la planificación de la Cooperación Españo- la. Más allá de estos espacios de marca- do carácter institucional, en el ámbito de los movimientos sociales se ha for- mado una asociación de mujeres profe- sionales de la cooperación internacional6
que algunas de las personas entrevista- das han calificado de iniciativa muy in- teresante y necesaria «porque abre es- pacios a las que no son históricas, tiene perfil profesional y generan red de gen- te militante invisibilizada que va a incor- porarse a tareas en las que siempre es- tán las mismas personas».
6 Esta organización, denominada ProyectA, se constituye como un espacio de referencia para la reflexión
feminista en la intervención social, la visibilización de los aspectos de género en la Cooperación Española internacional y de empoderamiento para las profesionales que trabajan en todo el mundo en materia de género y desarrollo.
Después de más de diez años de la apro- bación de la Plataforma para la Acción de Beijing, la puesta en práctica de la es- trategia de transversalización de género en la cooperación para el desarrollo está resultando lenta y dificultosa debido a distintas causas, entre las que destacan: que no se ha dado la suficiente priori- dad a la igualdad de género y el empo- deramiento de las mujeres, no se ha in- formado de los resultados en este tema sistemáticamente, a la insuficiencia de recursos para ejecutar las políticas y es- trategias de igualdad y a la ausencia de recopilación y uso efectivo de la infor- mación sobre programas y temas de gé- nero para mejorar los resultados1.