En la década de 1970, I. Wallerstein acuñó el término "movimiento antisistémico" para unir dos tipos de movimientos históricos y populares que se originaron en la segunda mitad del siglo XIX, pero al mismo tiempo, rivales: los "sociales" y los "nacionales"64.
Los "movimientos sociales" estarían vinculados a los partidos socialistas y sindicatos, cuyo objetivo era intensificar la lucha de clases dentro de cada Estado. Los "movimientos nacionales", por otro lado, se incluyeron inicialmente en la construcción de los Estados-nacionales, por ejemplo, el caso de Italia (siglo XIX) y, más tarde, en el proceso de descolonización de la posguerra, con el objetivo, de parte de las naciones africanas y asiáticas, de la búsqueda de la independencia en relación a las metrópolis europeas.
En Antysistemics Movements65, los movimientos antisistémicos se habían organizado en cinco aspectos hasta la década de 1960:
“First, opposition to oppression has been a constant of the modern world-system. Nevertheless, before the middle of the nineteenth century this opposition was short-term and “spontaneous, and as such largely ineffectual at the level of the system. This innovation had important repercussions on the dynamic of the world capitalist system (…)”66.
Según Arrighi, Hopkins y Wallerstein, el primer aspecto es la constatación de que la opresión como una forma de control efectivo de los movimientos antisistémicos estaba perdiendo su efectividad en el proceso
64 O Declínio do Poder Americano. Rio de Janeiro, Contraponto, p. 266, 2004. 65 Arrighi, Giovanni et alli. Antisystemics movements. New York, Verso, 1989. 66 Ibidem, pp. 29-30.
político del sistema-mundo capitalista a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
El aspecto central fue fundado en los siglos XIX y XX y en la perspectiva marxista del conflicto entre las clases sociales. Los movimientos sociales estarían dispuestos a "sustituir al capitalismo por el socialismo"67.
El tercer aspecto se basa en la idea de que los movimientos sociales iban a controlar el Estado. El cuarto aspecto constituyente de los movimientos contrahegemónicos se produce debido a la falta de políticas públicas en los Estados menos desarrollados, el antiguo "Tercer Mundo”68.
Y por último, el quinto pilar: la inclusión social de las clases desfavorecidas, situadas en el propio sistema, no garantizaba las condiciones mínimas para la supervivencia digna para estas personas. Todos los pilares serían un resultado de los factores siguientes:
“(a) a reduced capacity of First and Second World states to police the Third World;
(b) a reduced capacity of dominant status groups in core countries (older generations, males, “majorities”) to exploit/ exclude subordinate status groups (younger generations, females, “minorities”);
(c) a reduced capacity of managerial strata to enforce labor discipline in the workplace and associated global search for “safe heavens” of 3 such discipline;
(d) a reduced capacity of states to control their respective civil societies and associated crisis of “bourgeois” (...)”69.
67 Ibidem.
68 Ibidem, pp.103-106. 69 Ibidem.
Dentro de una perspectiva macrosistémica, los países centrales no tienen la capacidad de ayudar a los países periféricos hacia el crecimiento económico, mientras que las elites de los países menos desarrollados, por otro lado, no reducirían las tensiones internas que resultan de las desigualdades sociales70. Ambos movimientos, nacionales y sociales, entraron en crisis a finales de 1960.
La revolución mundial de 1968 fue un hito importante en la configuración de los nuevos movimentos antisistémicos como dice Wallerstein71. Los objetivos perseguidos por los movimientos en el período anterior (la revolución socialista, por ejemplo), no ocurrieron. Al contrario, se demostró un proceso de burocratización de los partidos socialistas y la eliminación de los ideales revolucionarios en casi todo el mundo.
Los movimientos antisistémicos "clásicos", por así decirlo, serían reemplazados por una nueva perspectiva a partir de 1968. Para Wallerstein, emergieron cuatro intentos de movimientos antisistémicos. Ellos fueron: el "maoísmo", entre 1960 y 1970, los "nuevos" movimientos sociales72, las organizaciones de derechos humanos y, a finales de 1990, los movimientos anti-globalización.
Analisando a este último movimiento, las protestas en Seattle en 1999 en la reunión de la OMC, se convirtieron en un hito en la construcción de un Frente antisistémico al reunir, bajo una misma bandera, los movimientos sociales de diversos matices y, al mismo tiempo, los grupos de operaciones local y transnacional.
El factor unificador fue la oposición al neoliberalismo y sus efectos sociales adversos que afectaron a países de todo el mundo, desde Europa hasta América Latina. A pesar de ello, cada grupo mantiene sus especificidades inmediatas.
70 Ibidem.
71 O Declínio do Poder Americano. Rio de Janeiro, Contraponto, p. 271, 2004. 72 Verdes, ambientalistas, feministas, minorias raciales y étnicas. Ibidem, p. 272.
La unificación de los movimientos bajo la bandera neoliberal provocó la creación del Foro Social Mundial, que contó con un gran número de participantes desde entonces. Sin embargo, el FSM todavía carece de puntos organizativos y estratégicos que hacen la lucha contra los efectos del neoliberalismo más eficaz73.
Para Wallerstein, estaríamos viviendo en un tiempo de manifestaciones antisistémicas como resultado de la expansión de las contradicciones y tensiones del capitalismo a escala mundial.74. Por lo tanto, estas manifestaciones serían los "movimientos de liberación nacional, las insurgencias proletarias, las resistencias y desafíos de civilización, contraculturas" [...]75.
El sistema-mundo actual se encuentra, por lo tanto, en un proceso de transición debido a la crisis estructural del capitalismo. Tal crisis se traduciría en un período de "bifurcación y caos"76. Los movimientos antisistémicos muestran hoy metas bien dirigidas y, en este aspecto, dijo Carvalho
Desta forma, é possível constatar, a priori, que os movimentos
antissistêmicos englobam atualmente, uma série de manifestações anti-hegemônicas, numa luta incessante contra o capital e o modelo neoliberal, visando à busca de alternativas para a construção de uma nova estrutura social e uma redefinição na arena econômica e política77.
Los movimientos antissistémicos, de micro o macro escalas, están frente a un escenario de crisis sistémica y una realidad importante para superar el actual sistema-mundo contemporáneo.
73 Charles Pennaforte. Fragmentação e Resistência. Rio de janeiro, E-Papers, pp. 69-70, 2003. 74 Carvalho, Giane Alves de. Os movimentos antissistêmicos: conjuntura de lutas ou impasses políticos ideológicos? In: Mediações. UFSC, v. 13, p. 216, Jan/Jun e Jul/Dez, 2008.
75 Apud, Op. Cit.
76 O Declínio do Poder Americano. Op. cit., p. 276. 77 Ibidem, p. 216.
Si por un lado los grupos sociales se organizan en torno a un "enemigo común", por ejemplo el neoliberalismo o la discriminación contra las minorías, se pudo comprobar la existencia de una perspectiva macro de los países que tienen una posición también antisistémica en el ámbito internacional, enfrentando la potencia hegemónica.