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3. CAPÍTULO III: CONTEXTO CONCEPTUAL

3.1. Movimientos sociales e identidad

Dentro del análisis que se realizó durante el proceso de investigación fue indispensable abordar cuatro temas fundamentales, a saber, la identidad de los sujetos a partir de su relación con el territorio, los movimientos sociales y sus resistencias frente al poder, la importancia de la memoria en los territorios y la reivindicación de lo comunitario.

Iniciaremos con el texto de Sujetos Nómades de Rosi Braidotti. La autora hace referencia a las diferentes facetas de la noción “sujetos nómades” para el desarrollo de una aproximación a lo que se entiende por subjetividad contemporánea, haciendo hincapié en que es necesario empezar pensarse de una manera diferente lo relacionado con el sujeto.

Inicialmente la autora hace referencia al cambio y transformaciones que se dan a partir del posmodernismo, ya que la forma de producción económica cambia las estructuras sociales y simbólicas tradicionales, introduciendo dentro de las lógicas sociales la reorganización social y la “transnacionalidad” que ha traído una crisis de los valores. Este punto es importante en la medida en que la crisis y los cambios no son vistos desde una perspectiva pesimista, sino por el contrario la autora advierte que es una “alternativa de nuevas posibilidades” como lo podemos ver en su perspectiva del cambio de un enfoque logocéntrico a un cambio en la búsqueda de otras formas y modos de representación.

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Seguidamente entra en el análisis de las redefiniciones feministas de la subjetividad desde lo corpóreo, ya que existe una diferenciación de la estructura corporizada y del sujeto hablante y de allí encontrar un punto de partida para el análisis del sujeto nómade. “El cuerpo, o

corporización del sujeto, no debe entenderse ni como una categoría biológica ni como una categoría simbólica, sino más bien como un punto de superposición entre lo físico, lo simbólico y lo sociológico. En otras palabras, el énfasis feminista en la corporización va de

la mano con un repudio radical del esencialismo” de allí parte el análisis de que el sujeto nómade se refiere a la conjunción simultánea de muchas facetas que dependen también de la coyuntura y de las vivencias, de la raza, étnia género, en fin, de la historia en la que viva el sujeto, no es uno u otro es una presencia simultánea de muchas cosas. Es así como el sujeto nómade permite analizar los diferentes aspectos del sujeto, no solo caracterizándolos sino desplazándose por ellos, descubriendo nuevas formas de ser sujeto en ese trasegar.

Seguidamente la autora habla sobre lo que considero un punto fundamental para el análisis del sujeto nómade “aquí el nomadismo en cuestión, se refiere al tipo de conciencia crítica

que resiste a establecerse en los modos socialmente codificados de pensamiento y conducta.

(…) Lo que define el estado nómade es la subversión de las convenciones establecidas, no el acto literal de viajar.” Al respecto de lo anteriormente dicho, considero que esta es la ruptura más fuerte en el análisis de construcción de sujeto en dos aspectos. Primero modifica la manera de pensar y de abordar la construcción de sujeto, rompe con la concepción de una única visión y definición de lo que es el sujeto, pues en al ser nómade varia, fluctúa, cambia se transforma y en ese trasegar de su camino, quedan inmersos en el sujeto una multiplicidad de maneras de ver el mundo, es un sujeto atravesado por sus vivencias, por su género, por su tierra. En un segundo punto, es el hecho de ver las crisis como oportunidades de

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transformación, y por lo tanto, una manera de crítica y de resistencia a un statu quo que mantiene estructuras inmóviles y que continúan en la reproducción de parámetros establecidos. En conclusión, el sujeto nómade rompe con los conceptos tradicionales y se enfrenta de cara al posmodernismo que, de un lado, mantiene estructuras y al mismo tiempo modifica las maneras de relacionarse por la introducción de conceptos y realidades como lo son el “transnacionalismo”

Un tercer punto que entra a analizar es el nómade como políglota, refiriéndose al hecho del lenguaje. El lenguaje ante nada, es lo principal que nos atraviesa como seres humanos, como cultura. Este es un punto clave para el análisis de las costumbres, lenguajes y nuevas formas de expresión de los habitantes del territorio. El arte, la literatura, la música tiene como pilar de resistencia el lenguaje y el nomadismo en el que se enmarca esa manera de ver, sentir y enfrentar el mundo.

Dentro de la cotidianidad de las veredas de Chía encontramos esa construcción de subjetividad a través de ese lenguaje construido colectivamente y que reflejan los lugares y vivencias de la cotidianidad y que configuran particularidades dentro de una sociedad que busca homogenizar, unificar y generar una captación de las relaciones de los habitantes frente a un territorio, negando las dinámicas construidas socialmente y los lenguajes que emergen de los territorios.

En segunda instancia, quisiera abordar un análisis de los movimientos sociales desde el texto Dispersar el Poder de Raúl Zibechi, que es un aporte para el pensamiento de resistencia y de construcción del conocimiento que aporta nuevas miradas al estudio del poder.

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El autor inicia hablándonos de que las principales movimientos sociales y revoluciones se han gestado desde las bases, desde los barrios pobres, desde el campesinado y son ellos quienes han generado resistencia a los poderes hegemónicos y han hecho frente al poder estatal. En este punto, introduce el término de potencia que hace referencia a la potencialidad que tienen los movimientos sociales y luego hará más profundidad en el tema.

Otra idea fundamental que resaltar, es el hecho de que los movimientos y revoluciones sociales que se han gestado no son proyectos que se han dado de una manera planeada, sino que son dinámicas internas que han salido a flote por la coyuntura y problemáticas a las que se han tenido que enfrentar. En este punto nace también el debate de que las relaciones de poder gestadas en las lógicas estatales no son las óptimas para generar movimientos emancipatorios. Seguidamente el autor, señala la importancia del estudio de las acciones de los movimientos desde los límites y desde las potencias, a saber: “Hay sólo dos formas de

hacer política: en base a los límites o en base a las potencias. Operar sobre los límites supone poner en el centro lo que no podemos hacer, implica instalarnos en la incapacidad que es

tanto como meternos en un agujero del que “alguien” nos va a sacar, o por lo menos eso aspiramos, Instalarnos en las limitaciones es poner en primer plano lo que los movimientos se han visto incapacitados de hacer. Esta actitud tiene varias lecturas posibles: desde quienes apuestan directamente al Estado, ya sea estableciendo alianzas con el gobierno, o procurando alcanzarlas por diversas vías, hasta los que se someten, al estado-gobierno; en

el extremo más basista están quienes optan por “particular” los diversos movimientos para

dotarlos de coherencia y capacidad para influir en la agenda política, y así hacer más efectiva la movilización-presión.” Es allí con lo que se permite establecer el debate de lo que deben hacer los movimientos sociales de aliarse con el Estado o hacer acciones desde las

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bases sin importar las dinámicas que se plantean desde el poder hegemónico. De allí es de resaltar que todos los grandes sujetos colectivos se forman a partir del dolor. El dolor se comparte desborda la lógica, lo racional, el lenguaje. La potencia es capaz de cambiar a la gente. En la medida que participemos de esas relaciones de movimiento. En este punto también hace referencia a las palabras del Subcomandante Marcos “abajo, aprender es crecer” “Las cosechas de las siembras de abajo nunca son inmediatas” Importancia de aprender de forma colectiva, el hacer del aprendizaje un eje decisivo de los movimientos y manejar los tiempos de otro modo el fin está en los medios.

Los movimientos sociales que se han venido conformando alrededor de la recuperación de la vocación rural en el municipio de Chía, tienen estas características y maneras de afrontar el mundo, sobre todo en el hecho de que no son movimientos que buscan un poder estatal o que no buscan aprobación o articulación con poderes estatales y las transformaciones que buscan no necesariamente están relacionadas con los grandes cambios de la sociedad sino con la búsqueda de la resistencia desde la cotidianidad, la cultura, las costumbres y tradiciones.

Dentro del texto encontramos la movilización como otra de las características importantes que tienen los movimientos sociales. La movilización disuelve las instituciones, tanto estatales como de los movimientos sociales. Las sociedades en movimiento: fisuran mecanismos de dominación, rasgan tejidos de control social, dispersan las instituciones: dejan expuestas las fracturas societales que la misma sociedad al moverse pone en descubierto. La forma como se movilizan las élites es diferente a como lo hacen los sectores populares. Existen dos formas de movilización, desde la élite y desde lo popular.

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• ÉLITE: Forma vertical y con las instituciones “Cauta y controlada” y su momento es la movilización electoral.

POPULAR: Horizontalmente, espontánea y se basa en la “organización tradicional de

parentesco y territorialidad o en las asociaciones de clase.” Vinculada a la insurgencia. Al desplegarse muestra su interioridad. Aquellos que están invisibles en la cotidianidad de la dominación. Los sectores populares sólo descubren sus potencias al desplegarlas.

Este análisis es importante en la medida que permite involucrar la construcción de identidad relacionada con la territorialidad y la necesidad de una continuidad de resistencias a través de los movimientos sociales para la conservación de las prácticas ancestrales y las necesidades del territorio.

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