■ IH H DE JUSTICIA DEL ECUADOR, ACUSA AL DC. CARLOS L TOBAD.
juprintid a Tobar, a ese asesino togado, de los consejos del Ejecutivo
\nal; y el Gran Crimen no habría te nido lugar.”
De “La Muerte del Condor.”
“Aun temiendo contrariar a Ud. yo creo que Tobar es el verdadero responsa ble de los asesinatos de Enero, el “or ganizador técnico de los arrastres,”
como dijo a Vd.Vargas
R. H. El iz a l d e.
La aceptación en la actualidad judicial, del Ministerio de Relaciones y Justicia, por parte leí Dr. Rafael H. Elizalde, viene a proyectar una importancia excepcional sobre su opinión libremente expresada al rededor de los gigantescos crímenes de Enero. Delitos que con su /aceptación del cargo de Jefe del sistema judicial del Ecuador, él ha querido afrontar.
Poseídos de lo terrible de estos atentados, suponemos que don Olmedo Alfaro, no verá con desagrado la reproducción de uno de los documentos que van a continuación, ya qué él arroja testimonio conducente al esclarecimiento de la muerte de su señor padre; cosa superior a toda consideración actual.
A Don Rafael H. Elizalde, le cabe a su vez el honor, de haberse pronunciado definitiva mente en esta dura crisis nacional. Y teniendo como tiene, un nombre ilustre que conservar, estamos seguros de que no se resignara, hoy que ocupa el más alto cargo judicial del Estado, a que los culpables Tobar, Freile, Diaz, etc., sindicados por él, de delincuentes, continúen absuel tos, con mengua del honor nacional, y bajo una seria complicidad de los encargados de la administración de Justicia.
He aquí la acusación:
“ Hacienda de Molloa (Colchagua, Chile), 11 de Febrero de 1913. “Señor Coronel Don Olmedo Alfaro,
New York. “Mi estimado amigo:
"Rccibi ya va para un año una carta de Vd. que debí contestar hace mucho tiempo. "El deseo de escribirle muy largo y también ¿por qué no decirlo? el temor de contrariar “ideas de Vd. emitidas en sus interesantísimos folletos acerca de la muerte de su ilustre ¡ “padre, fueron en mi espíritu fuerzas encontradas que al fin no dieron otro resultado que I “mi silencio. Acepte Vd. esta explicación franca.
"Celebro que la recepción de mi folleto “Labores Diplomáticas” me haya dado oportu nidad de recibir la carta de Ud., del 28 de Diciembre ppdo. No sin sorpresa me impongo “que no ha recibido la condecoración "al Mérito” que le descernió el Gobierno de Chile. "Tengo entendido que la de Ud. y la de Fernández Madrid fueron remitidas en 1911 a la
“Legación de Chile en Quito---- ^
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"Aun temiendo contrariar a Ud. y dado que yo creo que Tobar es el verdadero respon- “sable de los asesinatos de Enero, el ‘organizador técnico de los arrastres’, como dijo a Vd. "Vargas Vila; y aun a pesar de que nada espero de la situación actua'l, la prefiero a la que “lógicamente se produciría como resultado de un desorden; el triunfo de Tobar, el de la "peste colorada o el de los conservadores, tres calamidades a cual peor.
“Hice reproducir acá la carta de Vargas Vila, a Vd. le incluyo recortes. “Su aímo. amigo y S. S.,
R. H. El iz a l d e.”
“Director de La Mañana, Santiago.—Todos los que conocíamos el estado de ánimo de "las turbas de Quito, respecto de los Alfaro, los que recordábamos que durante un mes • Muaroii la L e g a c ió n d e C h ile en Q u ito , d o n d e el ex Presidente hallará • generoso asilo,
“Número 3.
“Santiago, 2 de Febrero de 1912. “Señor Ministro:
"Profunda sensación de horror ha causado en Chile, como en todo el mundo civilizado, “la noticia de los asesinatos cometidos por las turbas de Guayaquil y Quito en las personas “de los Generales Eloy Alfaro, ex-Presidente de la República, Flavio E. Alfaro, Medardo
Alfaro, Pedro J. Montero, Ulpiano Paez, Manuel Serrano y Coronel Luciano Coral.
“Condené como patriota y hombre de honor y de orden la revolución de 28 de Diciembre “último, y lamentando los sangrientos sacrificios que costó debelarla aplaudí el triunfo de la "Constitución. Pero hoy es el Gobierno quien ha violado a su vez la Carta Fundamental “de la República, en su título VI, que trata de las garantías individuales y políticas, por no “haber impedido la ejecución de esos crímenes que el Ecuador no puede aceptar.
“Esta consideración me impide esperar por más tiempo el funcionario nombrado para "reemplazarme, y me señala como única norma honorable de procedimiento, el separarme de “hecho de Plenipotenciario en Chile, que hasta hoy he venido desempeñando.
“En tal virtud me he despedido hoy del Gobierno de Chile y he dirigido a Vd. el siguiente “cablegrama:
“Opinión universal condena asesinatos perpetrados, y espera cordura ecuatorianos resta blecerá honor nacional. Como mi única posible protesta pongo fin hoy funciones oficiales.
. “Soy de Vd. atto. y S. S.
R. H. Elizalde.”
Al Señor Dr. Carlos R. Tobar, Ministro de R. R. R. E., Quito. * *
A lo anteriormente dicho por el señor Ministro de Justicia de la República del Ecuador, deseamos agregar una palabra más.
En el proceso Judicial, que indudablemente el señor Ministro ordenará a nombre del decoro del país, no deben perderse de vista las declaraciones del Cabo Segura. En el proceso contra Tobar, Freile y comparsa, hay que tener en cuenta las revelaciones del mentado Cabo Segura que asesinó al General Alfaro, y que Carlos Concha lo tiene preso. Este des graciado, es un sujeto de Chone, a quien el General Alfaro en su tradicional magnanimidad, conmutó la pena de muerte,, y aun le dió dinero para cubrir sus miserias; perteneció al batallón “Constitución” y fué el ejecutor del crimen. Entre los defensores del Gobierno, cayó este militar prisionero, en el combate del “Guayabo,” y fué delatado por sus compa ñeros. Carlos Concha, lo aseguró y lo hizo declarar; sus declaraciones son importantísimas y Concha las conserva__
Ahora, qué nos dirá el Gobierno de Freile y su espíritu dirigente el Dr. Tobar? Quién cargó el arma del Cabo Segura?....
Ya es tiempo de que el Dr. Tobar publique su libro. La ola avanza y más tarde será difícil detenerla. La Historia necesita esa defensa.
ALFARISTAS. Panamá, Junio de 1914.
* NOTA.—Como el Dr. Tobar es hombre de protocolo, él sabrá lo que pesa la opinión de la Cancillería Chilena, que por cierto, aunque por acusación indirecta, no deja muy bien parado al Gobierno de Freile, del cual el señor Tobar era el alma y el cuerpo. El rompedor de capitulaciones__
Aunque sin intención, veamos como lo acusa también el mundo oficial de Chile, su se gunda patria:
LA MUERTE DE ALFARO.
“Plaza había cumplido ya como soldado saliendo airoso en la campaña, cuya dirección “le confió el Gobierno de Quito. Tenía ahora que cumplir como hombre de honor, con leal- “tad y sin doblez, y así lo hizo. No como ha tratado de hacerlo aparecer el Manifiesto del “Coronel Olmedo Alfaro.
“La paralogización del joven Coronel, se explicaría sólo por maquinaciones, de los amigos, tanto del General Plaza, como del General Alfaro, su maestro; cuyas aspiraciones
“en cuanto al engrandecimiento de la Patria, fueron siempre inspiradas en un mismo ideal. “Imprenta Nacional, Quito, Ecuador.
Víctor Ea s t m a n, Co x.