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Muerte de Hércules por la túnica del centauro Neso

13. METAMORFOSIS LIBRO IX

13.3 Muerte de Hércules por la túnica del centauro Neso

Zurbarán (1598-1664) Lienzo. 136 x 167 cm. Nº de catálogo.1250

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Zurbarán, gracias a la amistad que mantenía con Velázquez, fue el pintor elegido por Felipe IV, para realizar en 1634 diez cuadros que narrasen las hazañas del héroe más famoso de la mitología clásica. Hércules gracias a su gran fuerza física y a su virtud se convierte en un héroe benefactor de la humanidad. Los primeros historiadores españoles apoyándose en la llegada de Hércules a nuestro país para matar a Gerion, enlazaron la historia de España con el gran héroe griego, hecho que otorgaba antigüedad y nobleza al rey. Pero fue la llegada del emperador Carlos V a España, al aparecer este monarca como nuevo Hércules84, la que promovió en los españoles el recuerdo de este héroe que ya formaba parte de nuestra historia.

Las escenas que Zurbarán pintó sobre este héroe mítico suscitaron diversas opiniones, algunos las consideraron deficientes interpretaciones de la leyenda antigua, y otros, concepciones absolutamente originales de este tema tan admirado85. A Hércules sus hazañas de fuerza y perseverancia frente a la adversidad, así como su apoteosis final, le convirtieron en una figura indispensable dentro de la iconografía de la monarquía española.

Júpiter enamorado de Alcmena, esposa de Anfitrión, aprovecha la ausencia de su esposo, y adoptando su aspecto físico, mantiene un encuentro amoroso con Alcmena. De esta unión divina nace Hércules86 y de su esposo humano nace Ifícles. Perseguido por Juno, incluso antes de nacer, mostró siempre una gran fortaleza y valentía enfrentándose a todo tipo de animales que asolaban la tierra. Siguiendo las órdenes de su primo Euristeo, realizó doce trabajos que le granjearon fama universal. Su arma más característica es la maza, fabricada por él mismo en su primera hazaña. Sus otras armas las recibió de las divinidades, Mercurio (Hermes) le entregó la espada, Apolo el arco y las flechas, Vulcano (Hefesto) una coraza de oro, Atenea un peplo y Neptuno los caballos.

Son muchos los hechos que realizó, como la caza del león del Citerón, el trato que le dio a los emisarios del rey de Orcómeno y sobre todo la muerte de sus hijos, a los que arrojó al fuego, en un ataque de locura provocado por el odio de Juno (Hera). Después de matar a sus hijos Hércules marcha a Delfos y

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López Torrijos, (1995), pp. 116-148, ofrece datos interesantes para conocer los vínculos personales del emperador Carlos V con el héroe griego y los que otras casas reinantes europeas, como la de Borgoña, tenían con el mismo héroe. Explica el lema «Plus ultra» y nos informa sobre la iconografía de este héroe vinculada a la dinastía reinante.

85 Cf. Brown, J. (1991), p. 167 y J. A. Gaya Nuño (1988), en la introducción, p. 8 dice:

“La serie de los Trabajos de Hércules del Buen Retiro es la comisión más equivocada que pudo ser encargada a Zurbarán y que con toda seguridad éste realizó más a disgusto”.

86 Excelente información sobre las hazañas de este héroe nos ofrece Ruiz de Elvira (1975)

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recibe de la Pitia el nombre de Hércules, pues hasta este momento se llamaba Heracles, según su etimología mítica, significa «La gloria de Hera». La Pitia le comunica que debe ponerse a las órdenes de Euristeo (Hig., Fab. 30), rey de Tirinto y Micenas, y realizar diez trabajos87 que éste le ordenará y una vez realizados conseguiría la inmortalidad.

Hércules a lo largo de su vida realizó otras muchas hazañas (Hig., Fab. 31). Pasó unos tres años al servicio de Ónfale, reina de Lidia y después de someter a Éurito, rey de Ecalia, tomó a la hija de este rey Iole, como concubina. Al conocer Deyanira el comportamiento de su esposo y enviar éste a su compañero Licas a Traquis, para pedirle a Deyanira una túnica, con la intención de celebrar una ceremonia de acción de gracias en el altar de Zeus. Ésta, acordándose de las palabras de Neso, impregnó la túnica que iba a enviarle, con la sangre de Neso y se la entregó a Licas.

Cuando Hércules se revistió con la túnica y se dispuso a realizar la celebración, el héroe empezó a sentir terribles dolores, arrojó a Licas al mar y al intentar quitarse la túnica, la carne se le desgarraba. Deyanira al enterarse se suicida y él ordena que le lleven a Traquis.

El lienzo, obra de Zurbarán88, recoge uno de los últimos momentos del héroe en la tierra y anteriores a su glorificación, en el que se consuma la venganza del centauro Neso y la ingenuidad celosa de Deyanira provocada por Iole, que recuerdan el contenido de Met. IX 136-181 e Hig., Fab. 36.

La escena ilustra magníficamente el momento que se narra en Met. IX 172- 180, cuando Hércules intenta quitarse la túnica y las llamas se apoderan de su cuerpo, al tiempo que invoca a su enemiga Juno (Hera): “Y no hay límite, las voraces llamas le sorben las entrañas y un sudor oscuro le fluye de todo el cuerpo y los tendones calcinados suenan y con la médula fundida por el misterioso veneno, exclama levantando las manos al cielo: „Saturnia, aliméntate con mi desgracia. Aliméntate y contempla, cruel, desde lo alto esta desgracia y sacia tu fiero corazón. O, si soy digno de la compasión del

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A. Ruiz de Elvira (1975), pp. 216 s., da una respuesta precisa al hecho de que no hay constancia firme en saber si eran diez o doce los trabajos. Aduce como explicación que Euristeo no consideró válidos dos trabajos, el segundo y el quinto y, por ello, le ordenó los dos últimos. En Apolod., Bibl. II, 4,12 y II 5, 5 figura el número doce para los trabajos e igualmente la orden de la Pitia decía que Hércules debía estar doce años al servicio de Euristeo. Después de algunas aclaraciones, afirma que hay unanimidad de testimonios en afirmar que fueron doce los trabajos realizados.

88 López Torrijos (1995), p. 144, nos informa que para la realización de la figura de este

cuadro el pintor pudo tomar como modelo el San Jerónimo de Leonardo por ser esta una composición muy próxima a Zurbarán, aunque otros consideran el grabado de Bernardo Salomón o la escultura de San Jerónimo de Torrigiani. Asimismo en p. 143 recuerda que este cuadro representaría una alegoría cristiana del héroe.

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enemigo, esto es de la tuya, arrebátame esta vida digna de pena por los crueles suplicios y odiosa y que nació para los trabajos‟ ”.

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