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Las mujeres en el sector informal de la economía

In document Mujeres en Cifras, Honduras 2004 (página 56-61)

Como ya se mencionó, una de las repercusiones del tipo de política económica que se implementó en los últimos años en el país es que amplió considerablemente el sector informal y no necesariamente en términos de mejores condiciones laborales. Es así que entre 1990 y 1999 este sector paso de un 57.6% a casi un 61% en todo el país.

Según el cuadro 27 el crecimiento en el grupo de los hombres de 1990 a 1995 y de este año a 1999 mostró prácticamente el mismo aumento (4%). Las mujeres, entre 1990 y 1995 presentaron un crecimiento igual; pero en el periodo de 1995 a 1999 este sector solo creció en un poco más de un 1%88.

Sin embargo, hay que mencionar que la naturaleza de la mayoría de las actividades del sector informal constituyen, en forma más acentuada para la fuerza de trabajo femenina, estrategias de sobrevivencia insuficientes, incluso para adquirir los bienes de la canasta básica alimentaria.

En el sector informal (1999), el empleo es altamente feminizado, siendo la fuente de empleo para dos terceras partes de las mujeres y un poco más de la mitad de los hombres, pero además la mayoría de las mujeres se desempeñan como trabajadoras independientes, casi un 50% del total que laboran en el sector, seguido de lejos por el empleo en el servicio doméstico y en las microempresas de hasta un máximo de 5 trabajadores.

Es evidente la superioridad del sector informal en la estructura del empleo no agrícola a nivel total, 60.7%,

versus el aporte del sector formal al empleo, que alcanzó un 39%. Las mujeres trabajadoras que obtienen sus ingresos en el sector informal representaron en 1999 el 67.6%. El 50% de este porcentaje está constituido por trabajadoras independientes; casi un 10% con trabajadoras asalariadas en el servicio doméstico89y aproximadamente un 8% con microempresarias. Este último dato esta muy por debajo del porcentaje de trabajadoras familiares no remuneradas en los micronegocios que para 1999 alcanzaban el 20% del empleo en este tipo de actividad. De acuerdo con un estudio realizado por la OIT, sobre el sector informal en Centroamérica; el empleo femenino en los micronegocios en Honduras (1999) es realizado en un 73% por trabajadoras independientes. El 94% de las mujeres en Honduras se ubica en los estratos de baja productividad y dentro de éste se calcula que un 68% se agrupa en el estrato de subsistencia90.

El comportamiento del empleo informal, por rama de actividad, para todo el país, en el quinquenio de 1995 -1999 muestra que la agricultura se redujo y que cada vez, más mujeres se desempeñan en el sector agrícola urbano pasando de

Cuadro

29

Honduras: Relación entre ingresos promedio mujer/hombre por hora según grupos de edad en los sectores no agrícolas 1990 y 1999 (área urbana)

Año/Edad Sector Público Total Informales Total Formales Total No Agrícola 1990 20 – 24 1.27 0.46 1.06 0.69 25 – 39 1.03 0.44 0.98 0.61 40 – 60 1.40 0.42 1.03 0.55 1999 20 – 24 1.12 0.61 0.94 0.82 25 – 39 1.04 0.52 0.91 0.71 40 – 60 1.07 0.53 0.90 0.63

Fuente: OIT, con base en tabulaciones especiales de las Encuestas de Hogares Cuadro

28

Honduras: Ingresos promedios de hombres y mujeres ocupados,

2003

Sexo promedio Ingreso nacional

Ingreso total ocupados

Mujeres 2,780 3,671

Hombres 2,900 3,065

Fuente: Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples, 2003

48.1% en 1995 a 78.3 % en 1999. En las otras ramas (industria, servicios y actividades no agrícolas) las mujeres continúan participando con altas proporciones en el sector informal. En el área urbana las mujeres participan fuertemente en casi todas las ramas de actividad, con excepción de la agricultura. En el área rural, las dimensiones de la participación femenina son similares a las que se presentan en el nivel urbano, con una alta participación de las mujeres en todas las ramas de actividad, excepto la agricultura, en la que sin embargo se observa una reducción sostenida de la diferencia entre ambos sexos. La evolución del empleo de las mujeres al interior del sector informal muestra que este sector es por excelencia la “esponja” que absorbe el empleo femenino. Además, esta absorción no permite superar los límites de la pobreza y la indigencia, que se derivan de las diferencias de ingresos en este sector. Las mujeres trabajadoras del sector informal perciben en promedio la mitad de los ingresos que perciben los hombres en ese mismo sector, tal como lo reporta el informe de la OIT:

“En el sector informal total, incluidas las trabajadoras por cuenta propia, la brecha de ingresos fue en 1999, de un poco más de un 52% en todos los grupos de edad. Esto significa que los ingresos promedio por hora de las mujeres que trabajan en el sector informal son prácticamente la mitad de los que obtienen los hombres en ese mismo sector. Además, en este caso: a mayor edad, mayor brecha”.

Los ingresos de las mujeres

La relación entre los niveles de ingreso de las mujeres, frente a los ingresos de los hombres es un indicador síntesis de la brecha de género y expresa tanto el grado en que ellas acceden al mercado laboral, a la propiedad y a las transferencias, como los niveles monetarios que obtienen en relación con la situación de los hombres. El valor del indicador tenderá a 100 en la medida en que los ingresos de las mujeres sean equivalentes a las de los hombres en la misma condición ocupacional, ya sea por rama de actividad, tipo de ocupación o sector de la economía91.

En Honduras, según cifras de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL)92 entre 1990 y 1999, la relación porcentual entre el ingreso promedio del trabajo de mujeres y hombres habría aumentado desde 59% a 65%. Esta cifra no incluye el trabajo asalariado que mantuvo un 78% a lo largo de dicho período. Para 2003, las diferencias en el ingreso promedio mensual de hombres y mujeres no son

significativas, ya que el mismo resulta levemente superior en el caso de los hombres en apenas 120 lempiras mensuales. Sin embargo, en el caso de los ingresos mensuales promedios de las personas que tienen un trabajo, es decir, asalariados públicos,

privados, domésticos, y

trabajadores/as por cuenta propia, se registra una diferencia de 606 lempiras a favor de las mujeres. Esta diferencia estaría determinada por la diferencia en el ingreso promedio de las y los trabajadores asalariados, que es el único caso en que dichas diferencias son favorables a las mujeres (2,762 lempiras para los hombres, 3,496 para las mujeres). Es necesario recordar que la empresa privada no es la principal fuente de empleo para las mujeres, a excepción de la maquila, en donde las condiciones de trabajo pueden afectar la salud de las trabajadoras y los derechos laborales y de otra índole de las mujeres. (Cuadro 28)

También es importante tomar en cuenta que, en términos generales, las mujeres utilizan el salario que obtienen para cubrir primero las necesidades de sus familiares.

El análisis desagregado por edad de las diferencias de ingreso, permite evidenciar otra forma de exclusión laboral de las mujeres. En el siguiente Cuadro 29 se observan las brechas salariales.

Las mujeres que trabajaron en el sector público en los dos años considerados, recibieron mejores ingresos promedio por hora, que los hombres ocupados en ese mismo sector, aunque la tendencia parece indicar que la relación tiende a equipararse.

Sin embargo, las mujeres que trabajaron en el sector informal, ganaron en promedio por hora el 50% de la cantidad que captaron los hombres. Y las mujeres que trabajaron el sector formal -tanto público

como privado- lograron un ingreso promedio en 1999 que representaba entre el 90 y 94 % del que ganaron los hombres en ese mismo sector. La relación entre los ingresos promedio mujer/hombre en todos los sectores es inferior para las mujeres entre 40 y 60 años. Las que más se aproximan a la igualdad son las mujeres de menor edad (20-24 años) pero son las que se desempeñan en labores que no

58 MUJERES EN CIFRAS / 2004

Cuadro

30

Honduras: Salarios promedio mensual, en lempiras, de las mujeres ocupadas según grupos de edad, 2003

Edad Público Privado Doméstico Cuenta Propia

10 – 11 años 320.00 60.00 12 – 14 años 735.00 944.00 648.00 15 – 18 años 2,797.00 1,878.00 1,382.00 1,584.00 19 – 24 años 3,514.00 2,770.00 1,536.00 1,165.00 25 – 29 años 4,688.00 3,831.00 1,790.00 1,609.00 30 – 35 años 5,278.00 3,822.00 1,467.00 1,910.00 36 - 44 años 7,248.00 4,518.00 1,824.00 2,053.00 45 a 59 años 7,440.00 4,827.00 1,450.00 2,124.00 60 años y más 6,102.00 2,280.00 1,528.00 2,086.00

Fuente: Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples, 2003 requieren una capacidad técnica

calificada.

A nivel del total del empleo no agrícola, las diferencias se observan con mayor claridad, tanto en la distancia de puntos porcentuales entre el ingreso promedio por hora mujeres/ hombres, como en la diferencia de puntos de las mujeres de mayor edad en relación con las más jóvenes, siendo desfavorable la relación para las mayores de 40 años. Estos datos ayudan a visualizar la doble exclusión de las mujeres: por sexo y por edad.93 En el 2003, las mujeres ocupadas muestran ingresos promedios que varían según el tipo de ocupación y la edad. Así, todas las categorías revelan que los ingresos promedio se incrementan a medida que avanzan en los grupos de edad, a excepción del estrato de 60 años y más, donde el promedio decae. El trabajo doméstico no sigue esta misma tendencia, ya que el ingreso promedio más alto ocurre entre los 36 y 44 años, probablemente porque a partir de esta edad las posibilidades de obtener un empleo mejor remunerado en este campo es mayor por los años de experiencia adquirida. (Cuadro 30)

Los ingresos según la ocupación

En términos relativos y para 1999 el 67% de las mujeres trabajadoras por cuenta propia y el 91% de las trabajadoras en servicio doméstico se ubicaron en los grupos ocupacionales de mayor pobreza.

Visto desde cualquier ángulo, el empleo de las mujeres en las ocupaciones por cuenta propia y en el trabajo doméstico asalariado, es claramente mayor en el decil de ingreso que corresponde al 40% y más bajo en el grupo de cuenta propia

con un 25% que es mayor que el de los hombres en este mismo grupo: en el de servicios domésticos sube a un 31% que es superior al de los hombres. (Cuadro 31)

Para el año 2003, la Encuesta de Hogares revela diferencias entre los promedios salariales entre mujeres y hombres, según categoría ocupacional, que muestra una brecha de género respecto al ingreso, favorable a las mujeres, únicamente en el caso de las asalariadas privadas en donde, como ya se mostró, tiene una significativa presencia la industria maquiladora. (Cuadro 32 en la siguiente página)

Los ingresos según el nivel de educación

La persistencia de las asimetrías laborales entre hombres y mujeres que poseen competencias educativas similares, tanto a nivel de ingresos como de la segmentación del mercado laboral, es una de las evidencias más concretas de la discriminación por género en el trabajo. El Cuadro 33 de la siguiente página muestra el comportamiento

de las diferencias de ingresos para el periodo de 1995 – 1999 según nivel de educación, revelando una tendencia a recibir menores ingresos para todas las trabajadoras, independientemente de su nivel educativo.

La excepción, que resalta es la brecha de ingresos de las mujeres con tercer nivel educativo no universitario en su primera fase -o sea mujeres que han recibido algún tipo de capacitación- cuyos ingresos son poco menos que la mitad de los que perciben los hombres con el mismo nivel educativo. Para 1995 la brecha era de 81.6% pero en 1999 disminuye a 49.3%. Es solo en el 3er Nivel Universitario 1ª fase en donde, en 1999, las mujeres presentan la menor brecha de salarios, con 98.8%. Se esperaría que el siguiente nivel presentara la misma o mayor proporción, pero no sucede así ya que la segunda fase de Nivel universitario se encuentra en 81.3%. La mayoría de las mujeres y los hombres con menos de un año de estudios, con educación primaria completa o

Honduras: Empleo por grupo ocupacional y deciles de ingreso, 1999

Grupo Ocupación

Total Hombres Mujeres

40% y más

bajo Medianos 20% más rico 40% y más bajo Mediano 20% más rico 40% y más bajo Mediano 20% más rico

Empleado Público 3.4 39.7 52.8 2.9 39.5 54.1 3.7 39.9 51.6

Empleado Privado 22.0 38.2 12.4 24.8 39.1 13.0 15.5 36.3 10.8

Servicios Doméstico 88.6 10.6 0.3 60.5 35.9 3.6 91.2 8.2 0.0

Cuenta Propia 51.4 26.2 14.7 41.7 29.4 18.0 66.9 21.1 9.5

Patrono o Socio 6.3 21.0 70.3 4.6 20.4 73.2 13.1 23.3 58.7 Fuente: OIT. Trabajo decente y pobreza en Honduras. Oficina Internacional del Trabajo, Costa Rica 2002.

Nota: los %s no suman exactamente 100 porque no se están incluyendo a los empleados con ingresos ignorados. Cuadro

31

Cuadro

33

Honduras: Ingresos promedio de las mujeres respecto a los hombres en todo el país, de acuerdo a la población que trabaja 40 horas o más por semana, por nivel educativo y años seleccionados, 1995-1999

Año Sexo y Brecha

Ingresos promedio en lempiras y brechas en porcentajes Menos de

Primer Nivel Primer Nivel Secund.1ª fase Secund.2ª fase

3er Nivel No Univers. 1ª fase 3er Nivel Univers 1ª fase 3er Nivel Univers 2ª fase 1995 Hombres 314 761 1,138 1,973 2,245 4,595 4,671 Mujeres 192 607 685 1,535 1,831 2,813 2,293 Brecha % 61.2 79.7 60.2 77.8 81.6 61.2 49.1 1996 Hombres 451 814 1,051 1,848 3,757 5,719 5,680 Mujeres 639 593 2,240 1,356 3,409 4,351 5,178 Brecha % 141.6 72.8 213.2 73.4 90.8 76.1 91.2 1997 Hombres 434 797 1,101 1,971 2,483 5,403 6,379 Mujeres 342 644 940 1,666 3,390 4,307 4,871 Brecha % 78.7 80.8 85.4 84.5 1,36.6 79.7 76.4 1998 Hombres 506 967 1,645 2,445 5,134 4,901 5,060 Mujeres 445 792 1,165 2071 3,611 4,697 5,132 Brecha % 87.9 81.9 70.8 84.7 70.3 95.8 101.4 1999 Hombres 577 1079 1,893 2,841 8,881 5,429 5,117 Mujeres 517 955 1,263 2,417 4,376 5,364 4,158 Brecha % 89.6 89.3 66.7 85.1 49.3 98.8 81.3

Fuentes:OIT/ETM-SIAL; OIT/LABORSTA DE LA OIT; OIT/ICMT: Base de Indicadores Clave del Mercado de Trabajo; REGADM: Registros Administrativos del País; OFF: Publicaciones Oficiales de las Encuestas de Honduras.

:

Cuadro

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Honduras: Ingresos promedios del trabajo por categoría ocupacional, 2003

Categoría ocupacional Ingreso Promedio (Lempiras) Relación M/H* 100

Mujer Hombre Asalariado Público 6,011 6,545 91 Asalariado privado 3,494 2,762 126 Asalariado doméstico 1,514 1,726 87 Cuenta Propia 1,922 2,708 70 Total 2,788 2,900 96

Fuente: Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples, 2003 con estudios a nivel de secundaria

incompleta perciben menos de lo necesario para cubrir el costo de la canasta básica alimentaría. Pero aun en estas circunstancias son las mujeres las que muestran mayores porcentajes de inaccesibilidad a la canasta básica alimentaría en todos los años seleccionados y para esos niveles bajos.

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LA POBREZA DE

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