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Capitulo 3: Composición ideológica del anticomunismo en Acción por Chile

3.1 Nacionalismo y ataque al Partido Comunista

Dentro de las matrices del anticomunismo que Sá Motta distingue124

122 Verónica Valdivia, Nacionales y gremialistas. El “parto” de la nueva derecha política chilena, 1964-

1973, Ed. Lom,Santiago, 2008, Pág. 86.

, el nacionalismo es un factor relevante para poder entender el anticomunismo de Acción por Chile. La Patria era concebida como una unidad que estaba por encima de hombres, partidos políticos y combinaciones, puesto que esta era única y grande, debiendo ser

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Ibídem

78 respetada y defendida de forma vigorosa.125

Para Acción por Chile la nación vivía una profunda crisis moral, social y política que se debía a la pérdida de autoridad. Entendían por autoridad “la mano firme que da cumplimiento a lo estatuido en la Ley y en la Constitución”,

Es así como el anticomunismo concibió al comunismo como un elemento foráneo y patógeno que destruía toda la esencia de la nación, que para Acción por Chile era la familia, el hogar, la patria y la religión. Esta idea de defender y mantener libre la nación, se encontraba en estrecha relación con la Independencia de Chile, ya que, en un lenguaje que rescataba una visión heroica y mítica de la historia nacional, sostenían que muchos hombres arriesgaron sus vidas por hacer de Chile un país libre y soberano. Según Acción por Chile es a quienes se les debía total gratitud y nunca olvidar el legado magnífico que habrían entregado sus compatriotas y es la historia la encargada de revivir estos acontecimientos mediante los relatos históricos y los libros para así mantener vivo el patriotismo. Es posible distinguir nuevamente la transcendencia de la educación que se buscaba difundir en la organización y el énfasis que hacen en la historia, la idea de educar a los ciudadanos patrióticamente para preservar los valores históricos. Elementos que se manifestaban en su semanario al tener páginas encargadas de dar a conocer la historia de Chile.

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Por Chile, 9 de septiembre de 1949, Pág. 3

sin entender esta mano firme con una dictadura donde prevalece el criterio personal de una sola persona afectando a toda la colectividad. La crisis a la que hace alusión la organización radicaba principalmente en la perdida de la autoridad, por ende en el incumplimiento de lo que la ley ordena. Los motivos que desencadenaron esta crisis son: la intromisión desorbitada de los gremios en las actividades nacionales, los agitadores profesionales, los políticos

79 ambiciosos y finalmente los servidores de Moscú. Estos elementos en su conjunto habrían buscado imponer la anarquía en Chile. Sin duda que en esta idea de crisis moral subyacen los postulados decadentistas portalianos que se desarrollaron en sectores nacionalistas chilenos, que buscaban una autoridad firme y autónoma127

Sin duda que esta crisis a la que apelaba la entidad contenía una fuerte crítica a la realidad nacional chilena. Al referirse al incumplimiento de la ley, existía un reproche a la infracción de la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, permitiendo el desborde de los gremios, los cuales socavaban las fuentes primarias de la vida nacional principalmente los sectores de carácter primario como las minas de carbón. A esto, se le debía sumar la campaña existente en la época para derogar dicha ley por parte de parlamentarios, miembros del Partido Comunista y un amplio espectro político. En sus editoriales, expresaban que no buscaban ser pesimistas sino más bien denunciaban estos hechos para que todos los chilenos se interesaran patrióticamente en enmendar rumbos y cambiar la situación chilena antes, que esta sucumbiera en las manos de elementos perturbadores foráneos. Estas críticas a los gremios las podemos entender y aplicar a la serie de huelgas que existieron en este período especialmente de los empleados públicos, como los ferrocarriles del Estado.

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Al igual que Estanquero, Acción por Chile también realizó una crítica a los partidos políticos, aunque en menor profundidad. Para la organización, el régimen democrático descansaba en la definida estructuración y en el prestigio de los partidos políticos, los cuales constituían su principal cimiento. No se buscaba la eliminación de los partidos, sino más bien la reestructuración de estos para depurarlos y mejorar el régimen democrático.

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Véase Cristián Gazmuri Riveros, "La idea de decadencia nacional y el pensamiento político conservador chileno en el siglo XX", EstudiosSociales, vol. 28-29, no. 2-3 198.1

80 Los partidos políticos debían encuadrarse bajo la unidad, la rectitud y el respeto ya sea en las relaciones entre unas y otras colectividades, como también en el desarrollo interno de cada uno. El problema de estas organizaciones era que no estaban cumpliendo con dicha orientación y, por el contrario, muchos partidos se encontraban quebrantados internamente, elemento muy común en el período de estudio donde en algunos partidos surgieron divisiones como el Partido Conservador o el Partido Socialista, que se dividieron por conflictos internos.Es así como:

“Nada bueno para la República puede esperarse de los partidos donde prospera las disidencias internas, donde el caudillaje encuentra asilo y las ambiciones personales o de grupos pretenden establecer predominio sobre lo que señalan las normas de disciplina y orden”.128

Estas divisiones provocaron que las “fuerzas de desorden y de agitación” aumentaran y prosperaran en Chile, ya que al no haber unidad de los partidos, no había un consenso general que impusiera un orden en Chile para combatir al comunismo. De la misma forma, los grupos disidentes se nutren de un discurso basado en la crisis de los partidos, haciéndoles creer a las personas que otras doctrinas como el comunismo eran la solución de los problemas sociales que los afectaban, ya que los partidos políticos sólo se preocupaban de sus problemas internos, desatendiendo al resto de los individuos. Todas las reflexiones que establecía Acción por Chile sobre los partidos políticos eran una interpretación antiliberal y autoritaria de la crisis que vivían en la década de los cuarenta, especialmente la crisis que pasaba el Partido Conservador tras la discusión y promulgación de la Ley de Defensa Permanente de la Democracia. Pero a su vez, eran el reflejo de un clásico tópico nacionalista conservador que databa de largo tiempo en la historia política

128Por Chile, 8 de abril de 1949, Pág. 3

81 chilena: la crítica a la partidocracia, elemento muy característico de los movimientos nacionalistas y autoritarios129

Para poder solucionar el problema de los partidos, la organización estimaba que era deber del Gobierno y del Congreso rescatar y robustecer el régimen institucional invocando al patriotismo y la responsabilidad de los partidos políticos, para que “abatiendo intereses pequeños den tregua a sus disensiones y se unan en un plano de acción depuradora, de severa economía, de efectiva labor social, de acrecentamiento de la producción, de efectiva y severa disminución de los gastos públicos”.

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129 Sobre los movimientos nacionalistas y autoritarios véase: Luís Corvalán Márquez, Nacionalismo y

autoritarismo durante el siglo XX en Chile. Los orígenes, 1903-1931, Ediciones Lom, Santiago, 2009.

De esta forma, se puede apreciar un claro proyecto de que buscaba un carácter restrictivo tanto en lo moral como en lo social y a su vez, a favor de fomentar la producción nacional, es decir, pro empresarial. Tarea principal era el rescate de los valores morales que ayudasen a orientar a la ciudadanía a una vida sobria y más digna. La acción del Gobierno era de suma importancia, debiendo facilitar esta unidad, puesto que tanto este como los partidos debían trabajar unidos para no sucumbir a las presiones gremiales. De la misma forma es sólo sobre los partidos políticos “sanos”, es decir, aquellos que estaban unidos y velaban por el “bien común”, donde podía fundarse una democracia. Sin estos, el avance del comunismo dejaría de ser inminente para ser real. El ataque a los gremios como una figura destructora de la nación es relevante, y se debió a la importancia que el PC tenía en el mundo sindical. Es así que pasan a concebirse como una herramienta destructora y manipulada por el comunismo. Hay una crítica a la acción de los sindicatos por estar politizados y por verlos, desde una lógica pro empresarial, como elementos que ponen en peligro la productividad.

82 Una segunda matriz característica de la composición ideológica del anticomunismo de Acción por Chile es su catolicismo. El anticomunismo católico se arrastra desde el siglo XIX de forma simultánea a la creación de la doctrina marxista. En el siglo XX, como sostiene Casals, todas las objeciones doctrinarias del pensamiento católico se transformaron en abiertas y reiteradas condenaciones, especialmente tras la Revolución Rusa donde el Estado Soviético daba énfasis en el carácter pernicioso de la religión.131 Nuestra organización de estudio denunciaba esta visión del marxismo respecto a la religión. Es así, como se consideraba al comunismo como “la doctrina antagónica del cristianismo. Ella es materialista, no atribuye ningún valor a la condición humana, a la libertad, al pensamiento del hombre entre el conjunto de los demás hombres”.132

Para estos grupos nacionalistas, el materialismo histórico y principalmente el ateísmo que propugnaban los comunistas, era una seria amenaza para la sociedad y la nación, puesto que una de las bases fundamentales que constituía la nación era la religión católica. Para ellos era inconcebible ser católico y a la vez adherir al comunismo, “o ser chilenos y estar con lo que Dios ha otorgado a cada uno de nosotros o entregar nuestras conciencias a la adoración de la tiranía que predican los comunistas”.

Esta doctrina, según ellos, atentaba contra la existencia misma de la familia y el hogar.

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131 Casals, Política., Pág. 12.

Ante esto, se llamaba constantemente a los católicos a luchar contra el comunismo. Al mismo tiempo sostenían como la “única salvación” seguir las enseñanzas de Cristo, para así poder implementar la justicia social en todos los hombres y liberar al mundo del marxismo. Es interesante preguntarse cómo se dieron estas reflexiones de un claro sesgo católico- conservador, en una organización donde están presentes elementos provenientes del

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Por Chile, 18 de noviembre de 1949, Pág. 3 133Ibíd., 18 de Noviembre de 1948, Pág. 3

83 liberalismo y del radicalismo, que eran de una tradición laicista. El anticomunismo nacionalista reforzaba este catolicismo conservador.

Otra corriente ideológica que podemos encontrar en Acción por Chile es el pro- franquismo. A diferencia de Estanquero, que adhiere cabalmente al Hispanismo, en Acción por Chile no encontramos una ideología tan acabada, sino mas bien su discurso se centra en mostrar a España, la España de Franco, como un ejemplo a seguir por haber eliminado al comunismo de las fronteras. Para lograr su objetivo, como ya lo mencionamos en el capítulo dos, creó la página llamada la “verdad de España”, con la finalidad de defender a la Madre Patria. Es así como “guía el propósito de atender a la buena causa española, aquella que sirvió para expulsar a los rojos de su territorio”.134

Al referirse a España, lo hacen con mucha solemnidad y dejando en claro que a pesar de las discrepancias que la historia nos había presentado, la “Madre Patria” es merecedora del todo el respeto y digna de reconocimiento. En Por Chile la defensa de España es el tópico más recurrente, donde estimaban que la política internacional se había empeñado “en acumular un fárrago de mentiras y de absurdos sobre lo que fue la revolución de Franco y la instauración de un régimen que ha permitido a este pueblo ser el único entre los grandes de Europa”.135 Ya para el año 1951 la organización hace un análisis de su página, orgullosos de poder dar a conocer los verdaderos hechos de España y que todos los pueblos se pudiesen agrupar bajo las banderas de de la civilización Cristiana occidental, reconociendo que España fue la precursora de la lucha contra el comunismo.136

Otro pilar fundamental para Acción por Chile es la educación; podemos encontrar en su semanario bastantes alusiones a este tópico. Principalmente, se criticaba la infiltración

134Ibíd., 3 de julio de 1948, Pág. 3 135

Ibíd., 3 de julio de 1948, Pág. 3 136Ibíd., 12 de enero de 1951, Pág. 3

84 de elementos comunistas en la educación chilena mostrando, con reiterados casos, como maestros comunistas se infiltraron en la educación pública “envenenando a la juventud”.137

Uno de los aspectos fundamentales en la composición ideológica de Acción por Chile es la influencia de los pensadores nacionalistas del centenario, muy marcado por su visión decadentista portaliana y de la historia. Con respecto a la educación, se aprecia claramente una crítica libresca marcada por la visión que tenía Francisco Antonio Encina, quien estimaba que “en las actuales condiciones de la civilización una sociedad de escasas aptitudes económicas, está condenada a arrastrar una existencia lánguida y aún a perecer en corto tiempo, cualesquiera que sean esas aptitudes guerreras, científicas o artísticas”. Según la entidad, el comunismo tenía a sus más fervientes adoctrinadores en el profesorado, ya que existían células comunistas disfrazadas de intelectuales en las universidades y colegios. Los miembros de APCH denunciaban especialmente a la Unión de Profesores de Chile como una entidad comunista y llaman al Gobierno a desintegrar esta organización.

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Producto de la influencia anterior, la educación no sólo es defendida del comunismo, sino que también buscaban realizar un cambio en la instrucción pública, encausándola hacia conocimientos prácticos y dominios técnicos, con la finalidad de aumentar el impulso económico de Chile. “La adquisición de las letras y de las ciencias no Ante ello, la educación jugaba un rol fundamental, ya que estas aptitudes económicas se alcanzaban mediante la educación. Esta debía ser profesional y complementarse con una educación económica adecuada, que permitiera formar un hombre de negocios, emprendedor, enérgico y perseverante y no únicamente hombres con oficios.

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Ibíd., 22 de mayo de 1948. Pág. 3

85 basta para informar buenos ciudadanos”,139

En el semanario también encontramos una fuerte crítica a la cesantía que existía en Chile, especialmente a la “cesantía intelectual”, donde hay un exceso de titulados. Esta situación debía ser cambiada, orientando la educación al ámbito de la agricultura y la industria. Para ello, se deberían implementar escuelas en los campos y poblados, puesto que la agricultura no había sido tratada con una capacidad técnica, lo que podía explotar mejor sus recursos. Las industrias carecían de mano de obra calificada impidiendo surgir al país y mejorar su economía. El llamado era a fomentar aún más la incipiente educación técnico profesional existente en Chile, elemento que estaba muy a tono con las orientaciones sobre política educacional que plantearon los radicales en sus gobiernos. La entidad ve en este tipo de educación los medios necesarios para fomentar el crecimiento económico del país al generar mano de obra calificada y, a su vez, de menor costo.

era necesario que se pusieran al alcance de los jóvenes los medios para ganarse la vida. Podemos apreciar que esta orientación técnica tenía una doble finalidad. Primero, fomentar la industria nacional aumentando la mano de obra calificada. Segundo, que el trabajo fuese el medio capaz de entregar a los jóvenes los valores ideales para ser considerados buenos ciudadanos. Estas orientaciones, en la práctica, no diferían demasiado de las que implementaron los gobiernos radicales, que pusieron un muy fuerte énfasis en la educación técnica.

Para defender la nación, Acción por Chile recurre a un ataque constante hacia el Partido Comunista con la finalidad de desprestigiarlo y dar a conocer al público de su semanario los males que trae consigo la ideología foránea. A diferencia de otras organizaciones anticomunistas, como la Acción Chilena Anticomunista, no se le atribuyen ni realizan acciones armadas contra los militantes comunistas, además de que no era una entidad

86 militarizada. Su ataque sólo se basa en palabras y desacreditaciones en el semanario Por Chile. Este ataque se dirige hacia muchas aristas de la actuación de los comunistas, que van desde criticar la inclusión de ministros en el Gobierno hasta las publicaciones que hace el Comunismo.

La estética de su lenguaje, se encuentra cargada de simbolismo, donde se llamaba constantemente a recordar el pasado glorioso de Chile, a luchar por la nación y contra la Unión Soviética, que “deseaba hacer de Chile una colonia de esclavos”. El movimiento llamaba a la cohesión de la ciudadanía para formar un frente que luchara contra el comunismo. La ciudadanía debía unirse “sin distinción de ideologías doctrinarias o políticas, para organizarse y actuar hasta extraer el veneno inyectado en gran parte del organismo social a través de la condescendencia, confianza y facilidades dispensadas al comunismo hasta ayer”.140

El primero de los ataques que efectúa Acción por Chile al PC, tiene relación con la inclusión de Ministros comunistas en el Gobierno (como ya hemos visto en el capítulo número dos), donde se critica que el comunismo al estar dentro del Gobierno puede acceder a información privilegiada que permitiría la invasión de Unión Soviética. Una vez que los Ministros fueron expulsados, los ataques se dirigen a los senadores de la República, como el señor Ocampo, Lafferte, y Neruda. Se les criticaba que en posesión del fuero de senadores, sólo se dedicaban a recorrer Chile y el mundo ensuciando la imagen de la nación y al Presidente Gabriel González Videla, no habiendo castigo alguno. “Ellos están actuando Así, no sólo bastaba la acción del Gobierno, era necesario que los ciudadanos apoyaran al Estado y denunciaran a los “traidores”, además de formar entidades capaces de luchar contra el comunismo y fomentar el patriotismo y la moral en el pueblo.

140Ibíd., 3 de enero de 1948, Pág. 5

87 al margen de las leyes y aprovechándose de las garantías que el régimen democrático les permite para destruir los cimientos mismos de nuestra organización social”.141

Si bien variadas son las críticas contra el comunismo, elemento recurrente eran las alusiones a los planes de sabotaje que implementaba el PC en las áreas de producción vitales para Chile, como las empresas eléctricas, los ferrocarriles, agua potable, las regiones salitreras, etc. Para la organización, toda huelga o paralización de alguna faena o actividad, tenía estrecha relación con el PC. Es así como son muchas las noticias que acusaban al Partido Comunista de sabotaje y de fomentar el caos nacional. Según esta visión, el “doble juego” comunista tendría un rol fundamental ya que “apelando a la huelga ilegal, se persigue el alza de sueldos y salarios al margen de la ley y los convenios pactados solemnemente, a sabiendas de que ha de provocarse el alza de los precios y tarifas”.

Ante esto, pidieron que el fuero del Senador Neruda fuese caducado y que el resto de los senadores fuesen destituidos.

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Los sabotajes y los planes del comunismo no sólo habrían organizados por los militantes chilenos del PC, sino que también se acusaba una infiltración de agentes Esta idea de la doble estrategia es un elemento recurrente en el discurso anticomunista especialmente cuando los Ministros estaban en el Gobierno, según su discurso anticomunista, donde estos actuaban acorde al Gobierno, pero en las bases promovían las revueltas en el campo, las industrias y las minas, actuando como un agente mimetizado. La

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